Cómo lidiar con el racismo

Parece que no puedes ver las noticias sin enterarte de historias sobre crímenes de odio, disturbios e incluso violencia por parte de la policía, atribuidos al racismo. Pero, ¿qué es el racismo y qué puedes hacer para luchar contra el mismo? Aprender sobre el racismo y reconocer sus efectos es el primer paso para combatirlo cuando te enfrentes a él de forma personal, cuando seas testigo de actos de racismo o discriminación, o cuando la raza y el racismo se conviertan en temas de discusión en los medios de comunicación.

Lidiar con el racismo dirigido hacia ti

  1. Debes saber que no estás exagerando. Al igual que con el acoso, los actos breves de discriminación racial que con frecuencia no son intencionales (conocidos como "microagresiones") pueden parecer insignificantes para otras personas, pero si te molestan, debes ponerles un fin.
    • Algunos estudios demuestran que las personas de color sufren de microagresiones raciales todos los días, pero los infractores casi siempre niegan haber hecho algo malo y no aceptan que sus acciones se debieron a motivos raciales. Esto puede dejar a las personas de color con la sensación de que imaginan cosas o preocupadas de que si dicen algo, sus experiencias quedarán invalidadas por la negación.
  2. Aléjate. Si sufres de microagresión o de una forma más descarada de hostilidad racial, pon tus necesidades en primer lugar; puedes decidir alejarte. No tienes ninguna obligación de relacionarte con una persona así.
    • Nunca es tu trabajo como víctima del racismo "corregir" al infractor. Participar en conversaciones sobre el racismo es agotador, emocionalmente ofensivo y es difícil, así que puedes simplemente alejarte. Sin embargo, si quieres relacionarte con la persona ofensiva, puedes optar por hacerlo también.
  3. Enfócate en las palabras o en el comportamiento. En lugar de acusar a una persona de ser racista, lo cual aumenta el riesgo de que se ponga a la defensiva, señala exactamente por qué su comportamiento o sus palabras son problemáticas.
    • Por ejemplo, en lugar de decirle: "Eres ofensivo", dile: "Esa frase es muy ofensiva para los nativos americanos". Al usar "esa frase" en lugar de "eres", quitas el enfoque del infractor y lo pones en las palabras en sí.
  4. Sé directo con tus colegas. No tienes la obligación de aceptar ni de lidiar con el racismo solo para evitar causar fricción entre tus colegas. El racismo siempre está mal y tienes todo el derecho de decir algo al respecto.
    • Si alguien se comporta de una forma que te parece racista, indícale por qué es un problema. Puedes elegir el enfoque; reconoce que las personas tienden a ponerse a la defensiva cuando se sienten desafiadas, así que cuanto mayor sea el tacto que uses, será más probable que sean receptivas a tus comentarios.
  5. Lidia con un comentario o comportamiento racista en un ambiente de grupo. Cuando alguien en un grupo haga o diga algo ofensivo, el enfoque que uses para lidiar con el asunto podría ser más o menos eficaz dependiendo de varios factores. Decide cuáles son tus metas cuando afrontes el comportamiento racista en un grupo: ¿Quieres hacerles saber a todos los presentes que no tolerarás ese tipo de cosas o quieres conservar una relación con alguien que quizás hizo algo ofensivo sin querer?
    • Desafiar el comportamiento racista en frente de otras personas, en lugar de abordarlo en privado, permite que todo el grupo sepa que no soportarás ese tipo de comportamiento hacia ti. Pero también tiende a poner a las personas a la defensiva cuando se sienten desafiadas frente a sus amigos.
    • Si sientes que el comportamiento no fue intencional y te preocupas por no herir los sentimientos del infractor o por conservar una relación con esa persona, puedes dejarlo pasar de forma temporal y luego preguntarle si puedes hablar en privado al respecto. Existen muchos inconvenientes al esperar para hablar al respecto: uno podría ser que la persona olvide lo que dijo o se olvide del contexto y el otro es que el grupo reciba el mensaje de que no desafiarás ese tipo de comportamiento.
  6. Practica con diferentes enfoques ante los comportamientos o comentarios racistas. Existen muchas formas de responder si algo es ofensivo y tienes que elegir lo que se adapte a tu personalidad y a la relación que tienes con el infractor.
    • Un enfoque consiste en decir: "Sabes, me duele cuando la gente dice o hace eso, porque…". Al enfocarte en lo que sientes, es posible que las personas se muestren menos defensivas que si lo enfocaras directamente en lo que hacen, pero también les quita una parte de la responsabilidad, lo que quizás no sea una buena táctica a largo plazo.
    • Otro enfoque más directo es decir: "No deberías decir o hacer eso. Es ofensivo para las personas de cierta raza porque…". Este enfoque le permite a la gente saber que su comportamiento es hiriente y que debería dejar de hacerlo.
  7. Aprende a lidiar con el racismo de parte de un superior. Si tu maestro o jefe te trata de forma diferente debido a tu raza o hace comentarios que son despreciativos o vergonzosos, puede ser difícil saber cómo reaccionar, ya que tienen una posición de poder sobre ti y pueden afectar tus calificaciones o tus ingresos.
    • Si piensas que el racismo no es intencional o que se debe a un descuido y tienes una buena relación con tu maestro o jefe, puedes hablar con él. Es posible que esta persona no esté consciente de que su comportamiento es ofensivo. Por ejemplo, un maestro que te pide durante la clase que des el "punto de vista de negro" es posible que no se dé cuenta de que hacerlo es ofensivo, ya que las personas negras no son rígidas.
    • Si hablas con tu maestro o jefe, asegúrate de acercarte a él cuando no esté ocupado y pídele hablar en privado. Hazle saber sobre tus preocupaciones en términos claros, directos y sin emociones: "A veces siento que sin querer me trata de forma diferente debido a mi raza. Esperaba que pudiéramos hablar al respecto para que no suceda de nuevo".
    • Si sientes que el racismo es intencional, malicioso o si piensas que discutirlo directamente con el maestro o jefe causará consecuencias negativas para ti o afectará tu relación laboral, debes hablar con la persona que tiene el siguiente nivel de autoridad. En la escuela, podría ser el consejero escolar o el director. En el trabajo, podrías hablar con alguien de la oficina de recursos humanos o con el gerente de tu jefe. Primero, asegúrate de documentar cada ocasión de racismo o microagresión. Programa una reunión privada en la que puedas presentar lo que ha sucedido (incluyendo la frecuencia y algunas citas directas o descripciones de las acciones de cada ocasión si es posible) y la razón por la que es inaceptable.
  8. Debes conocer tus derechos. Si sufres de racismo en el trabajo o en un lugar público, es posible que tengas derechos legales. Muchas leyes estatales y federales de los Estados Unidos te protegen contra la discriminación racial, sobre todo en la Ley de Derechos Civiles de 1964.
    • Debes ponerte en contacto con un abogado especializado en derechos civiles o derechos laborales si sufres de algún tipo de racismo que te prive de vivienda, trabajo, seguridad u otras libertades. La mayoría de los estados tienen tiempos estrictos para informar sobre los incidentes de discriminación, así que asegúrate de ponerte en contacto con un abogado de inmediato.
    • Si necesitas presentar una demanda y no puedes pagarle a un abogado, existen muchas organizaciones que luchan por los derechos humanos que podrían ayudarte. En los Estados Unidos, puedes ponerte en contacto con el Centro Legal para la Pobreza Sureña o con la Liga Antidifamación.
  9. Trata de diferenciar entre las acciones racistas y las personas racistas. Las personas racistas se sienten impulsadas por la intolerancia y el prejuicio y es poco probable que cambien aunque las confrontes. Sin embargo, las acciones racistas suelen ser errores o consecuencias de haber crecido en una cultura donde el racismo es normal.
    • Si alguien es racista, quizás sea un esfuerzo inútil tratar de confrontarlo o dedicar mucho tiempo para educarlo sobre el racismo y las razones por las que te molesta. Con frecuencia, simplemente dirá que estás "usando argumentos raciales" si te ofendes por algo que dice o hace. En muy pocas ocasiones, una persona verdaderamente racista te prestará atención o cambiará su comportamiento porque te molesta. En algunos casos, podría ser peligroso para tu seguridad personal tratar de confrontarla.
    • Sin embargo, si por lo general alguien es una buena persona, pero algunas veces hace comentarios o suposiciones racistas, quizás puedas influir para que deje de hacerlo al enseñarle por qué es ofensivo. Por lo regular, estas personas no están conscientes de los efectos reales del racismo en el mundo.
    • Es tu decisión si quieres dedicar un tiempo para tratar de lidiar con la gente racista, el comportamiento racista o las políticas racistas. No es tu trabajo educar a la gente simplemente porque resulta que perteneces a la minoría.
  10. Cuídate. El racismo duradero es agotador y puede ser emocionalmente traumático. Asegúrate de rodearte de un sistema de apoyo de personas de confianza y dedica un tiempo para desarrollar tu fortaleza emocional y psicológica.
    • El estrés de lidiar con el racismo puede afectar todas las áreas de tu vida, incluyendo tu bienestar mental, tu rendimiento escolar e incluso los factores de riesgo de padecer enfermedades graves.
    • Únete a las asociaciones de estudiantes de color, organizaciones políticas u otros grupos afines para conocer y relacionarte con otras personas que sufren de cosas similares. Habla con los miembros de tu familia sobre las situaciones estresantes y la forma de enfrentarlas. Algunos estudios demuestran que tener personas con las que puedas discutir sobre las experiencias negativas en común es un factor importante para enfrentar el estrés relacionado.

Lidiar con el racismo dirigido a otras personas

  1. Da tu opinión cuando escuches insultos o chistes racistas. La gente suele ignorar los comentarios o chistes raciales por la incomodidad y por no saber qué decir. Sin embargo, preparar una respuesta con antelación puede ayudarte a sentirte capaz de responder y defender lo correcto. Existen varios enfoques que puedes tomar dependiendo de tu personalidad, la relación que tengas con la persona y la situación:
    • Puedes decir: "Eso no es correcto". En algunas situaciones, como en medio de la clase o cuando tengas que bajar del autobús, es posible que no tengas el tiempo o la capacidad para tener una conversación completa sobre lo que alguien ha dicho, pero puedes simplemente hacerle saber que su comportamiento ha cruzado los límites. Te sentirás bien al saber que defendiste lo correcto.
    • Trata de decir: "Vaya, eso fue muy racista. ¿Por qué lo dijiste?". Al empezar la conversación, la persona podrá reflexionar sobre si debería haber dicho lo que dijo.
    • Si es un chiste, trata de decir: "¿Por qué es tan gracioso?", con un tono muy serio, como si en verdad no lo entendieras. El hecho de obligar a alguien a explicar por qué es gracioso hace que la persona tenga que tener en cuenta las implicaciones racistas de lo que dijo. Después de que lo explique, si aún piensa que es gracioso, podrías decirle: "Eso es muy racista".
  2. Enfrenta el racismo en tu familia. A veces, los peores infractores son tus propios familiares, como tu querido abuelo o tu propia madre. Es posible que un familiar haga chistes o comentarios racistas o quizás discrimine activamente a otras razas (por ejemplo, que no te permita salir con una persona de color o no te permita que un amigo hindú visite tu casa). Puede ser una situación difícil para ti porque la persona podría ser alguien que respetas y a quien tienes que obedecer (por ejemplo, a tus padres si aún vives con ellos).
    • Mantén la calma, pero demuestra tus sentimientos. La familia se basa en el amor y la confianza, así que debes sentirte confiado al hacerles saber a tus familiares cuando han dicho o hecho algo que es ofensivo. No grites, no lo tomes de forma personal, pero haz que lo sepan; por ejemplo, podrías decir: "No me gustó lo que dijiste", "Me molestó que dijeras eso" o pídeles que expliquen por qué dicen cosas racistas. Esto podría empezar la conversación y darte la oportunidad de explicarles por qué su comportamiento es problemático.
    • Ten en cuenta que, algunas veces, esto intensificará el problema; por ejemplo, si tu tío Pedro sabe que los chistes racistas te molestan, es posible que diga más de forma deliberada.
    • Si tus padres tienen reglas racistas sobre con quién puedes entablar una amistad, tienes que tomar una decisión: puedes cumplir sus reglas mientras vivas con ellos o puedes decidir actuar a escondidas e ignorar sus reglas. Debes tener en cuenta que al hacerlo, podrías tener consecuencias si llegan a enterarse.
    • A veces, nada de lo que hagas o digas hará que un familiar racista deje de hacer o decir cosas hirientes. Puedes tratar de evitar a la persona lo más que puedas y puedes seguir demostrándole cómo te sientes con su racismo, pero desafortunadamente, a veces, simplemente no funciona. Aprende de las decisiones y haz todo lo posible para evitar guardar ideas o hábitos intolerantes o prejuiciados.
  3. Sé un aliado. Si estás en contra del racismo, pero no perteneces a una minoría, puedes jugar un papel importante para confrontar el racismo cuando lo veas. Al aprender a reconocer los actos de microagresión contra las personas de color, puedes usar tu posición privilegiada para ayudar a combatir el racismo en todas sus formas.
    • Practica hablar sobre las razas en los "lugares seguros". El racismo es un tema difícil y las personas que no pertenecen a las minorías suelen aprender que no deben hablar sobre las diferencias raciales ni siquiera "verlas". Esto dificulta mucho la lucha contra el racismo cuando se produce, porque quizás no tengas experiencia para hablar sobre las razas en absoluto. Busca a otros aliados que quieran combatir el racismo y practica representando situaciones racistas que puedan surgir en la vida diaria.

Lidiar con el racismo en la sociedad

  1. Conoce algunas personas que sean diferentes a ti. En algunas partes del mundo puede ser difícil llegar a conocer a personas de otras razas. Es natural acercarte a la gente que parece similar a ti y a veces eso significa que todos nuestros amigos resultan ser de nuestra propia raza. Sal del área de comodidad para poder aprender sobre otras culturas y formas de experimentar el mundo. Esto enriquecerá tu propia perspectiva del mundo y les ayudará a tus amigos, familiares o hijos a ver de forma normal y aceptable las amistades con personas diferentes.
    • Visita las ferias culturales, festivales y las actividades de convivencia en tu comunidad. Visita la biblioteca local o el centro comunitario para encontrar más información.
    • Únete a un club, empieza un nuevo pasatiempo, visita una iglesia o templo, o únete a un equipo para conocer gente nueva.
  2. Habla sobre las razas. La raza se ha convertido en un tema muy tabú porque muchas personas han aprendido desde su infancia que es grosero o inadecuado hablar de las razas. Pero mientras exista el racismo, la discusión, la voluntad de aprender y la empatía son fundamentales; algunos estudios demuestran que hablar de las razas produce una mayor comprensión y tolerancia. Aprovecha la oportunidad de empezar una conversación.
    • Si eres padre, habla con tus hijos sobre las razas. No hagas que se callen si mencionan que alguien es de un color diferente del suyo; es normal que los niños noten las diferencias. ¡Enséñales que las diferencias son buenas! Di algo como: "Sí, ¿no te parece genial? José tiene la piel oscura y tú tienes la piel clara. ¡Todos somos tan diferentes!".
    • Cuando tus hijos tengan la edad suficiente para entender, habla con ellos sobre el racismo. Si perteneces a una minoría, puedes preparar a tu hijo para lo que pueda encontrarse y ayudarlo a desarrollar su autoestima y seguridad para que sepa cómo reaccionar de la forma adecuada si algo sucede. Si no eres parte de una minoría, sigue siendo fundamental que hables con tus hijos sobre el racismo. Enséñales la historia de las razas en tu país y habla con ellos sobre las razones por las que algunas personas son racistas hacia los demás (los prejuicios, los estereotipos, la intolerancia, etc.).
  3. Contribuye. Si es posible, haz donaciones u ofrécete como voluntario en las organizaciones que trabajan para acabar con el racismo en tu comunidad o nación. Algunos ejemplos en los Estados Unidos incluyen:
    • el Centro Legal para la Pobreza Sureña
    • la Liga Antidifamación
    • la Campaña de Derechos Humanos

Entender el racismo

  1. Conoce la diferencia entre racismo, intolerancia y prejuicios. Con frecuencia, estas palabras se usan de forma intercambiable en los medios de comunicación o en las conversaciones, pero existen algunas diferencias que vale la pena entender. Saber la diferencia entre estos conceptos también puede ayudarte en las conversaciones, cuando la gente suele usar el término equivocado según su significado.
    • El racismo se relaciona con un sistema de opresión de un grupo de personas según su raza, color de piel o identidad étnica. En general, el racismo incluye a una raza mayoritaria o a un grupo ético que crea leyes, políticas, sistemas y normas culturales que favorecen a su propia raza, a expensas de las razas o grupos étnicos minoritarios.
    • Por otro lado, la intolerancia se relaciona con el odio. La intolerancia significa odiar a un grupo completo de personas por lo que son o por la creencia de que tu propio grupo es superior y no se limita a una raza o identidad étnica; se puede ser intolerante hacia un grupo por motivos de religión, género, orientación sexual, raza, discapacidad, etc. Por ejemplo, el Holocausto se produjo por la intolerancia, al igual que todos los crímenes de odio que se incluyen en las leyes de los Estados Unidos.
    • Prejuicio (que literalmente significa "prejuzgar") significa suponer que sabes algo de una persona por el grupo al que pertenece. Aunque por lo general tiene una connotación negativa, el prejuicio no siempre es evidentemente malo. Por ejemplo, existe un prejuicio que supone que todos los asiáticos son buenos en matemáticas o que todos los negros son buenos cantantes o buenos atletas. Esos son estereotipos basados en la raza. También se pueden tener prejuicios en contra de una persona por su religión, género, discapacidad, etc., así que, al igual que la intolerancia, el prejuicio no se limita a la raza.
  2. Comprende cómo se intersectan estos tres términos y cómo se relacionan con el racismo. A veces, las políticas o prácticas racistas son "evidentes" (al menos cuando se analizan históricamente); por ejemplo, la historia de la esclavitud en los Estados Unidos (que en ese momento era legal y justificada por la religión como natural y aceptable) se basaba en un sistema racista. Otras veces, las personas no están de acuerdo sobre si ciertas políticas o prácticas son racistas o no; por ejemplo, algunas personas sostienen que las políticas de acción afirmativa (que requieren que las empresas en los Estados Unidos contraten a cierta cantidad de personas de diferentes grupos demográficos) son racistas, mientras que otras personas afirman que las políticas de acción afirmativa ayudan a prevenir el racismo.
    • Debido a que el racismo surge cuando un grupo poderoso maltrata a un grupo minoritario, el "racismo inverso" (que suele usarse para describir cuando un miembro de un grupo minoritario maltrata a un miembro de un grupo mayoritario debido a su raza) es un término equivocado. En realidad debería llamarse "intolerancia" o "perjuicio" en lugar de "racismo".
    • Es importante tener en cuenta que puedes apoyar el racismo sin ser intolerante. De hecho, puedes apoyar el racismo sin siquiera saberlo, ya que el racismo es un sistema de opresión.
  3. Comprende la historia del racismo en los Estados Unidos y en todo el mundo. Una realidad triste y preocupante sobre la naturaleza de las civilizaciones humanas a lo largo de la historia es que casi todas las grandes civilizaciones han luchado contra el racismo. Esto se debe a que el racismo se da cuando los poderosos (la mayoría) maltrata a los que no tienen el poder (la minoría) y la raza es una de las principales líneas divisorias de identidad que la gente ha usado históricamente para designar quién tiene el poder y quién no.
    • En Norteamérica, la historia del racismo posiblemente empieza con la conquista de las tribus indígenas (nativos americanos o indios) por los colonos blancos europeos. De forma literal, un grupo racial tenía más poder que otro (en cuanto a las armas y enfermedades que acabaron con poblaciones enteras).
    • Durante el período victoriano en Europa, el racismo se cimentó en el pensamiento occidental mediante unos supuestos descubrimientos "científicos" sobre las diferencias entre las razas. Con influencias de la teoría de la evolución darwiniana, los científicos creían que las razas anglo blancas habían evolucionado más que las demás.
  4. Debes aprender sobre la forma en que el racismo se conecta con los sistemas de poder. Aunque muchos de los sistemas principales de opresión, como la esclavitud, se han abolido en diveresos lugares del mundo, muchas actitudes y políticas racistas grandes y pequeñas siguen siendo un problema en todos los países.
  5. Reconoce las consecuencias del racismo. Debido a que el racismo es sistémico, sus efectos pueden verse en los medios de comunicación, en el gobierno, en el sistema escolar e incluso en la religión.
    • Observa los estereotipos sobre las diferentes razas y grupos étnicos en la televisión, en los libros y en las películas. La popularidad de los videojuegos y los juegos de computadora contribuye con el racismo. Ponte en contacto con las personas que venden los productos racistas y explícales tu oposición. Niégate a apoyar a cualquier empresa u organización que permita el racismo.
  6. Comprende que no todo el racismo es evidente. En la vida diaria, las "microagresiones" son más comunes que la hostilidad descarada, pero pueden ser igual de hirientes. Como el término lo indica, las microagresiones son actos pequeños de discriminación que muchas personas quizás no reconozcan en absoluto, pero con el tiempo se vuelven evidentes e hirientes para las personas de color.
    • Una microagresión puede ser cualquier cosa, desde alejarte inconscientemente de una persona de color en el tren, preguntarle a una mujer negra si su cabello en verdad es "suyo" o preguntarle a un asiático-americano de dónde es "en realidad".
    • Las microagresiones, a diferencia de los actos descarados de odio, suelen ser sin intención. Esto hace que sea más difícil que la persona de color "demuestre" que sí sucedió, con lo cual corre el riesgo de parecer demasiado delicada o que la acusen de "usar argumentos raciales" si se opone a este tipo de actos.

Consejos

  • Presenta una demanda relacionada con las libertades civiles si eres víctima del racismo desde hace mucho tiempo.
  • Es posible que te hayas comportado de alguna forma racista, quizás sin siquiera saberlo. Dale un vistazo a este artículo útil de wikiHow para obtener consejos que te ayuden a dejar de comportarte de formas racistas.

Advertencias

  • Aunque confrontar el comportamiento racista es un acto noble, también puede ser peligroso. Comprende que existe cierto riesgo al lidiar con el racismo, sobre todo cuando la gente está motivada por la intolerancia en lugar de simplemente la ignorancia.
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