Cómo escribir un documento de reflexión

Los ensayos de reflexión permiten que el alumno le pueda comunicar a su profesor la manera en que determinado artículo, lección, lectura o experiencia da forma a la manera en que comprende el material relacionado a la clase. Los ensayos de reflexión son personales y subjetivos, pero aun así deben mantener un tono relativamente académico y deben estar organizados completa y cohesivamente. Para hacer una reflexión efectiva, haz lo siguiente.

Lluvia de ideas

  1. Identifica los temas principales. En tus notas, resume la experiencia, lectura o lección en 1 a 3 oraciones.
    • Estas oraciones deben ser tanto descriptivas como directas.
  2. Anota el material que destaque en tu mente. Determina por qué ese material destaca y escribe otra nota sobre lo que descubras.
    • En el caso de clases o lecturas, puedes anotar citas específicas o resumir pasajes.
    • En el caso de experiencias, haz una nota sobre porciones específicas de tu experiencias. Incluso puedes escribir un resumen o historia breve de un evento sucedido durante la experiencia que destaca. Las imágenes, sonidos u otras porciones sensoriales de tu experiencia también son válidos.
  3. Haz un gráfico de las cosas. Puede serte útil hacer un gráfico o tabla para llevar un registro de tus ideas.
    • En la primera columna, haz la lista de los puntos principales o experiencias clave. Estos puntos pueden incluir lo que el autor o conferencista haya considerado importante además de cualquier detalle específico que hayas considerado importante. Divide cada punto en una fila por separado.
    • En la segunda columna, escribe tu respuesta personal a los puntos que pusiste en la primera columna. Menciona cómo tus valores subjetivos, experiencias y creencias influyen en tu respuesta.
    • En la tercera y última columna, describe qué tanto de tu respuesta personal vas a compartir en tu ensayo de reflexión.
  4. Hazte preguntas para guiar tu respuesta. Si te cuesta medir tus propios sentimientos o precisar tu propia respuesta, puedes hacerte preguntas sobre la experiencia o lectura y cómo se relaciona contigo. Algunas preguntas modelo pueden ser las siguiente:
    • ¿La lectura, clase o experiencia te desafían a nivel social, cultural, emocional o teológico? De ser así, ¿dónde y cómo? ¿Por qué te molesta o llama tu atención?
    • ¿La lectura, clase o experiencia ha cambiado tu manera de pensar? ¿Entró en conflicto con las creencias que previamente tenías? ¿Qué pruebas te brindó para que cambiara tu manera de pensar sobre el tema?
    • ¿La lectura, clase o experiencia te deja con alguna pregunta? ¿Te habías hecho esas preguntas antes o te surgieron después de terminarla?
    • ¿El autor, conferencista o aquellos participantes en la experiencia no mencionaron ningún punto importante? ¿Podía cierto hecho o idea haber cambiado drásticamente el impacto o la conclusión de la lectura, clase o experiencia?
    • ¿En qué manera los puntos o ideas mencionados en la lectura, clase o experiencia encajan con tus experiencias o lecturas pasadas? ¿Las ideas se contradicen o se apoyan entre sí?

Organizar un ensayo de reflexión

  1. Procura que sea breve. Un ensayo de reflexión suele tener entre 300 y 700 palabras de extensión.
    • Verifica si tu profesor especificó o no una extensión de palabras específica en vez de simplemente hacer el ensayo según el promedio.
    • Si tu profesor solicita una extensión mayor a este rango, acata sus instrucciones.
  2. Presenta tus expectativas. La introducción del ensayo es donde debes identificar cualquier expectativa que hayas tenido de la lectura, clase o experiencia al inicio.
    • En el caso de clases o lecturas, indica qué esperabas encontrar según el título, abstracto o introducción.
    • En el caso de experiencias, indica qué esperabas encontrar según conocimientos previos obtenidos por experiencias similares o información de otras personas.
  3. Desarrolla una propuesta de tesis. Al final de tu introducción, debes incluir una sola oración que explique rápidamente la transición de tus expectativas a tu conclusión final.
    • En esencia, esta es una explicación breve de si se satisficieron tus expectativas o no.
    • Una tesis le brinda enfoque y cohesión a un ensayo de reflexión.
    • Puedes estructurar una tesis de reflexión aproximadamente así: “Gracias a esta lectura (o experiencia), aprendí...”.
  4. Explica tus conclusiones en el cuerpo. Los párrafos del cuerpo deben explicar las conclusiones o las interpretaciones a las que llegaste al final de la lectura, lección o experiencia.
    • Tus conclusiones deben estar explicadas. Debes brindar detalles de cómo llegaste a esas conclusiones valiéndote de detalles lógicos y concretos.
    • El enfoque del ensayo no es hacer un resumen del texto, pero aun así debes extraer detalles concretos del texto o experiencia para brindar el contexto para tus conclusiones.
    • Escribe un párrafo por separado para cada conclusión o idea que desarrolles.
    • Cada párrafo debe tener su propia oración temática. La oración temática debe identificar claramente los puntos principales, conclusiones o interpretaciones.
  5. Concluye con un resumen. Tu conclusión debe describir brevemente la lección, sentimiento o interpretación que obtuviste luego de la lectura o experiencia.
    • Las conclusiones o interpretaciones explicadas en los párrafos del cuerpo deben respaldar tu conclusión general. Una o dos pueden entran en conflicto, pero la mayoría debe respaldar tu conclusión final.

Mientras escribes

  1. Expón la información con prudencia. Lo que hace personal un ensayo de reflexión es que incluye sentimientos y opiniones subjetivas. En vez de exponer todo sobre ti, pregúntate con cuidado si la información que piensas incluir es apropiada antes de hacerlo.
    • Si no te sientes cómodo dando detalles personales que afectan las conclusiones a las que has llegado, lo más prudente será no incluir esos detalles tuyos.
    • Si cierto tema es ineludible, pero te sientes incómodo exponiendo tus experiencias o sentimientos personales al respecto, escribe sobre ellos en términos más generales. Identifica el punto en sí e indica tus preocupaciones profesionales o académicas.
  2. Mantén un tono académico o profesional. Un ensayo de reflexión es personal y objetivo, pero aun así debes mantener la organización y sensatez de tus pensamientos.
    • Evita denigrar a alguien en tu ensayo. Si cierta persona hizo que la experiencia de la cual haces la reflexión haya sido difícil, desagradable o incómoda, aun así debes mantener tus distancia mientras describes la influencia de esa persona. En vez de escribir: “Carlos fue un cretino maleducado”, opta más bien por: “Un hombre fue cortante y habló con rudeza, lo cual no me hizo sentir bienvenido”. Describe las acciones, no la persona, y enmarca dichas acciones dentro del contexto de cómo influyeron tus conclusiones.
    • Un ensayo de reflexión es uno de los trabajos académicos en donde se puede usar el pronombre en primera persona del singular: “yo”. Sin embargo, aun así debes explicar tus sentimientos y opiniones subjetivas con pruebas específicas.
    • Evita el lenguaje coloquial y usa siempre una ortografía y gramática correctas. Las abreviaciones de Internet son aceptables entre amigos y familiares, pero un ensayo es un trabajo académico, así que debes tratarlo con el debido respeto gramatical. No creas que es una entrada de tu diario personal.
    • Revisa más de una vez tu ortografía y gramática antes de terminar tu ensayo.
  3. Revisa tu ensayo de reflexión a nivel oracional. Un ensayo claro y bien escrito debe tener oraciones claras y bien escritas.
    • Procura que tus oraciones estén enfocadas. Evita insertar muchas ideas en una sola oración.
    • Evita dejar fragmentos de oración. Asegúrate de que cada oración tenga un sujeto y un verbo.
    • Varía la extensión de tus oraciones. Incluye tanto oraciones simples con un solo sujeto y verbo como oraciones complejas con varias cláusulas. Así, tu ensayo parecerá más conversacional y natural, y evitará que tu redacción se vuelva demasiado rígida.
  4. Emplea transiciones. Las frases transicionales cambian el argumento y presentan detalles específicos. También te permiten ilustrar la manera en que una experiencia o detalle se relaciona directamente a una conclusión o interpretación.
    • Algunas frases transicionales habituales son: “por ejemplo”, “por consiguiente”, “otros piensan que”, “otra perspectiva argumenta que”.
  5. Relaciona la información de clase pertinente a la experiencia o lectura. Puedes incorporar la información aprendida en clase con la información tratada en la lectura, clase o experiencia.
    • Por ejemplo, si tienes que hacer una reflexión sobre un artículo de crítica literaria, puedes mencionar la manera en que tus creencias e ideas sobre la teoría literaria tratada en el artículo se relacionan con lo que tu profesor te enseñó sobre la misma y cómo se aplica a la prosa y la poesía leída en clase.
    • Otro ejemplo: si tienes que hacer una reflexión sobre una nueva experiencia social para una clase de sociología, puedes relacionar esa experiencia con ideas específicas o patrones sociales tratados en clase.
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