Cómo leer y entender los resultados de laboratorio médico

Los exámenes de laboratorio médico involucran analizar muestras de sangre, orina u otros fluidos o tejidos corporales a fin de comprender mejor el estado de salud de una persona. Algunos exámenes de laboratorio proporcionan información precisa sobre problemas específicos de salud mientras que otros proporcionan información más general. Tu doctor combina la información de los exámenes de laboratorio médico con un examen físico, tu historia clínica y otras pruebas diagnósticas (como rayos X o ecografías) para obtener un diagnóstico para ti. Sin embargo, aprender lo que significan tus resultados de laboratorio (sobre todo los exámenes comunes de sangre y orina) puede ayudarte a comprender más sobre tus síntomas y cómo funciona tu cuerpo.

Comprender los exámenes de sangre

  1. Aprende lo que es un CSC. El examen de sangre más común que se analiza en un laboratorio médico es el conteo sanguíneo completo (CSC). Un CSC mide todos los diferentes tipos de células y elementos en tu sangre, como los glóbulos rojos, los glóbulos blancos, las plaquetas y la hemoglobina. Los glóbulos rojos contienen hemoglobina, la cual transporta oxígeno a todas tus células, mientras que los glóbulos blancos son parte de tu sistema inmunológico y ayudan a destruir microorganismos como virus, bacterias y hongos.
    • Un conteo bajo de glóbulos rojos sugiere anemia (que no llega suficiente oxígeno a los tejidos) aunque demasiados glóbulos rojos (llamado eritrocitosis) pueden indicar una enfermedad de la médula ósea.
    • Un conteo bajo de glóbulos blancos (llamado leucopenia) también puede sugerir una enfermedad de la médula ósea o un efecto secundario potencial de tomar medicamentos (un problema común al someterse a quimioterapia para el cáncer). Por otro lado, un alto conteo de glóbulos blancos (llamado leucocitosis) generalmente indica que estás combatiendo una infección.
    • Los rangos normales de glóbulos rojos difieren entre los géneros. Los hombres tienen de 20 a 25 % más glóbulos rojos porque tienden a ser más grandes y tener más tejido muscular, el cual requiere más oxígeno.
  2. Aprende sobre los paneles de colesterol. Pueden agregarse otros componentes a un CSC, como un panel de colesterol (también llamado panel de lípidos). Los paneles de colesterol son útiles para determinar tu riesgo de enfermedades cardiovasculares, como ateroesclerosis, ataques cardiacos y derrames cerebrales. Un perfil de colesterol o lípidos incluye medidas de tu colesterol sanguíneo total (incluyendo todas las lipoproteínas en tu sangre), las lipoproteínas de alta densidad (HDL, por sus siglas en inglés), las lipoproteínas de baja densidad (LDL, por sus siglas en inglés) y los triglicéridos, los cuales son grasas que generalmente se almacenan en las células adiposas.
    • Idealmente, tu colesterol total debe ser menor a 200 mg/dL y debes tener una proporción favorable de HDL (el colesterol "bueno") a LDL (el colesterol "malo") que se aproxime a 1:2 a fin de reducir tu riesgo de enfermedades cardiovasculares.
    • Las HDL eliminan el exceso de colesterol de la sangre y lo transportan al hígado para reciclarlo. Los niveles saludables son mayores a 50 mg/dL (idealmente por encima de 60 mg/dL).
    • Las LDL transportan el colesterol del hígado a las células que lo necesitan, así como a los vasos sanguíneos en respuesta a lesiones e inflamaciones (esto puede desencadenar arterias obstruidas, llamado ateroesclerosis). Los niveles saludables son menores a 130 mg/dL (idealmente menos de 100 mg/dL).
    • Los doctores observan los resultados de un perfil de colesterol o de lípidos antes de determinar si necesitas o podrías beneficiarte de un medicamento que reduzca el colesterol.
  3. Comprende los exámenes de glucosa en la sangre. Otro componente potencial del CSC es un examen de azúcar en la sangre (glucosa). Los exámenes de azúcar en la sangre miden la cantidad de glucosa que circula en tu torrente sanguíneo, generalmente después de ayunar durante por lo menos 8 horas. Los exámenes de glucosa generalmente se solicitan si tu doctor sospecha que puedes tener un tipo de diabetes (tipo 1 o 2 o gestacional). La diabetes se desarrolla cuando el páncreas no produce suficiente de la hormona insulina (la cual funciona para quitar la glucosa del torrente sanguíneo y entregarla a las células) o las células en tu cuerpo "ignoran" los efectos de la insulina. Por lo tanto, los diabéticos tienen niveles crónicamente altos de glucosa en la sangre (llamado hiperglicemia), los cuales son mayores a 125 mg/dL.
    • Las personas con un alto riesgo de diabetes tienen niveles de azúcar en la sangre entre 100 y 125 mg/dL. Si te encuentras en este rango, es posible se refiera a ti como "prediabético".
    • Ten en mente que hay otras causas de niveles altos de azúcar en la sangre, como estrés crónico, enfermedad renal, hipertiroidismo y una glándula del páncreas cancerosa o inflamada.
    • Los niveles muy bajos de glucosa (menos de 70 mg/dL) se conocen como hipoglicemia y pueden ser ocasionados por tomar muchos medicamentos para la insulina, el alcoholismo y la insuficiencia de varios órganos (el hígado, los riñones o el corazón).
  4. Comprende lo que es el PMC. Un panel metabólico completo (PMC) mide otros componentes en la sangre, como los electrolitos (sales minerales cargadas necesarias para la conductancia de los nervios y la contracción muscular), los minerales orgánicos, las proteínas, la creatinina, las enzimas hepáticas y la glucosa. Un PMC normalmente se solicita para determinar tu salud general pero también para revisar la función de tus riñones, hígado y páncreas, así como los niveles de electrolitos y el equilibrio entre ácidos y bases. Los PMC a menudo se piden junto con los CSC como parte de exámenes médicos estándar y chequeos físicos anuales.
    • El sodio se necesita para regular los niveles de fluidos y permitir que los nervios y los músculos funcionen, pero demasiado en la sangre ocasiona hipertensión (presión arterial alta) e incrementa tu riesgo de enfermedades cardiovasculares. Los niveles normales de sodio están entre 136 y 144 mEq/L.
    • Las enzimas hepáticas (ALT y AST) se elevan cuando el hígado está lesionado o inflamado (ocasionado por trauma físico, infección, alcoholismo o el consumo de drogas, ya sea con o sin prescripción médica o ilícitas).
    • Si los niveles de nitrógeno ureico en la sangre (BUN, por sus siglas en inglés) y creatinina están elevados, esto probablemente signifique que tus riñones tienen problemas. El BUN debe estar entre 7 y 29 mg/dL, mientras que los niveles de creatinina deben estar entre 0,8 y 1,4 mg/dL.

Comprender los exámenes de orina

  1. Aprende lo que examina un análisis de orina (uroanálisis). Un uroanálisis detecta los derivados del metabolismo normal o anormal, las células, la proteína y las bacterias en la orina. La orina saludable normalmente es transparente y sin un mal olor y está, lo que significa que no tiene una cantidad significativa de bacterias. Muchos trastornos metabólicos y renales pueden detectarse en sus primeras etapas examinando en busca de anormalidades por medio del uroanálisis. Estas anormalidades pueden incluir concentraciones mayores de lo normal de glucosa, proteína, bilirrubina, glóbulos rojos, glóbulos blancos, cristales de ácido úrico y bacterias.
    • Tu doctor puede recomendar un uroanálisis si sospecha un problema metabólico (diabetes, tiroides y trastornos a la glándula pituitaria), una enfermedad renal o una infección urinaria (IU).
    • Para el uroanálisis, tendrás que recolectar de 30 a 60 ml (1 a 2 onzas) de orina de chorro medio (no la parte inicial que sale de la uretra) en un vaso esterilizado de plástico. Recolectar la muestra a primera hora de la mañana generalmente es recomendable. No olvides limpiarte los genitales completamente antes de recolectar una muestra de orina, particularmente si estás menstruando.
    • Tu muestra de orina se analiza de tres formas en el laboratorio: un examen visual, un examen con varilla y un examen microscópico.
  2. Comprende los resultados de laboratorio que sugieren un problema metabólico o renal. La mayoría de los problemas metabólicos y renales no crean síntomas obvios, por lo menos en sus etapas iniciales. Los sentimientos generales de cansancio y falta de energía son comunes pero son difíciles de relacionar a la disfunción renal o glandular. Un análisis de tu orina puede sugerir que un problema existe aunque no es definitivo por su cuenta; a menudo también se requieren exámenes de sangre, exámenes físicos y otras pruebas (ecografías, imágenes por resonancia magnética, etc.).
    • Normalmente, no hay cantidades significativas de proteína (albúmina) en la orina. Sin embargo, cuando los niveles de proteína en la orina son altos (llamado proteinuria), puede ser un síntoma temprano de enfermedad renal. La proteinuria también es común en el mieloma múltiple y varios tipos de cáncer.
    • La enfermedad renal también ocasiona que haya sangre (glóbulos rojos) en la orina, así como una alta acidez y gravedad específica (la concentración de la orina). Los cristales en la orina pueden ser una señal de cálculos renales o gota.
    • La presencia de azúcar (glucosa) y cetonas en la orina generalmente es indicativo de diabetes. Por lo tanto, los diabéticos tienen demasiada glucosa tanto en la sangre como en la orina.
  3. Aprende cómo correlacionar los síntomas de una IU con los resultados de laboratorio. Otra razón común para analizar tu orina es si se sospecha una infección urinaria (IU). Una IU generalmente involucra solo a la uretra (uretritis) pero también puede involucrar a la vejiga (cistitis) y a los riñones (pielonefritis) en casos más serios. Las IU son mucho más comunes en las mujeres en comparación con los hombres (alrededor de 40 % de mujeres estadounidenses tiene por lo menos una en su vida). Los síntomas de una IU son mucho más obvios que en las etapas más tempranas de los trastornos renales o metabólicos. La orina frecuente o dolorosa (ardor), el dolor en la parte baja del abdomen, el dolor de espalda y la fiebre leve son los síntomas más comunes de una IU.
    • La principal evidencia de una IU en la parte del uroanálisis que emplea la varilla es la presencia de nitritos o esterasa leucocitaria (un producto de los glóbulos blancos).
    • Bajo el microscopio, se verán glóbulos blancos (un síntoma seguro de infección o inflamación), bacterias y posiblemente glóbulos rojos si tienes una IU.
    • Aunque numerosas bacterias pueden ocasionar una IU, la mayoría se debe a la E. coli, la cual se encuentra comúnmente en las heces.
  4. Reconoce otros resultados de laboratorio importantes. Otros problemas y enfermedades pueden identificarse a partir del uroanálisis, como la enfermedad o inflamación hepática, el cáncer al riñón o a la vejiga, la inflamación crónica en algún lugar del cuerpo y el embarazo. Estos parámetros no siempre se observan rutinariamente en el examen de sangre, así que es posible que tu doctor tenga que solicitarlos específicamente.
    • La bilirrubina es un producto secundario de la descomposición de los glóbulos rojos y no se encuentra en la orina. La bilirrubina en tu orina puede indicar daños o enfermedades al hígado, como cirrosis o hepatitis. También puede indicar enfermedades de la vesícula biliar.
    • La presencia de células de apariencia anormal, así como glóbulos blancos y rojos, en la orina puede ser un indicador de cáncer en algún lugar del sistema genitourinario. Si se sospecha cáncer, generalmente también se realizan exámenes de sangre y cultivos de células.
    • Si sospechas que estás embarazada porque no tuviste un periodo, el uroanálisis puede ser útil para confirmarlo. El laboratorio médico buscará la gonadotropina coriónica humana (hCG, por sus siglas en inglés) en tu muestra de orina, la cual es una hormona que produce la placenta en las mujeres embarazadas. La hormona también puede detectarse en la sangre, aunque las pruebas de embarazo que se venden en las farmacias miden la hCG en la orina.

Consejos

  • Todos los exámenes de sangre y orina deben incluir elementos básicos: tu nombre y número del seguro de salud, la fecha en la que se finalizó e imprimió el examen, los nombres de los exámenes, el laboratorio y el doctor que solicitó el examen, los resultados del examen en sí, un rango normal comparativo para los resultados y los resultados marcados como anormales.
  • Hay muchos factores que pueden distorsionar los resultados de los exámenes de sangre y orina (la edad avanzada, los medicamentos con prescripción médica, la dieta, los niveles de estrés, la altura o el clima en donde vivas, etc.), así que no saques conclusiones hasta que hayas tenido la oportunidad de hablar con tu doctor.
  • Una vez que estés familiarizado con la forma como funcionan los exámenes de laboratorio médico en el papel, puedes revisar rápidamente la hoja en busca de resultados marcados como anormales (si los hay), los cuales están etiquetados ya sea como "B" para muy bajo o "A" para muy alto.
  • No tienes que memorizar los rangos normales para cualquier examen de sangre u orina porque siempre estarán impresos junto a tus resultados como una referencia conveniente.
  • Los niveles altos de proteína C reactiva (PCR) y homocisteína en la sangre son señales de que tienes un riesgo más alto de contraer enfermedades cardiovasculares.
  • El examen del antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés) es un examen de sangre que busca un tipo de proteína producida por las células en la próstata y liberada a la sangre y el semen. Los niveles de PSA menores a 4,0 ng/ml son deseables, mientras que las cantidades mayores a 10,0 ng/ml representan un incremento en el riesgo de cáncer de próstata.

Advertencias

  • Este artículo de ninguna manera pretende o tiene la intención de dar asesoría médica. Para obtener asesoría médica, consulta a tu proveedor de servicios de salud.
  • Nunca uses tus resultados de laboratorio para tratarte a ti mismo. Los resultados de laboratorio son solo una parte de una amplia variedad de herramientas que un doctor utiliza para diagnosticar y manejar las enfermedades.
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