Cómo cuidarse en el post parto luego de una episiotomía

Una episiotomía es una incisión en el perineo, el cual es el área entre la vagina y el ano. Este procedimiento a menudo se realiza para ayudar a una mujer a empujar al bebé fuera de la vagina durante el parto. El perineo es un área del cuerpo húmeda y oscura, una situación perfecta para la infección o la mala curación. Sin embargo, siguiendo algunas estrategias simples, puedes reducir tu riesgo de infección, mejorar el tiempo de curación y reducir tu malestar y dolor.

Lidiar con el dolor

  1. Pregúntale a tu médico por los analgésicos que podrías tomar. Muchos medicamentos no son seguros para madres lactantes porque pueden transmitirse a tu bebé por medio de la leche materna. Habla con tu doctor sobre opciones seguras de medicamentos para ayudarte a manejar el dolor después de una episiotomía.
    • El paracetamol a menudo se prescribe para madres lactantes que requieran analgésicos después de una episiotomía.
  2. Coloca una compresa fría en el perineo cuando estés descansando. El perineo es el área entre la vagina y el ano en donde se realizó la episiotomía. Puedes usar una compresa fría para ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor. Envuelve una compresa fría en una toalla y colócala entre tus piernas mientras estés recostada en la cama o apoyada en una silla.
    • Asegúrate de no dejar la compresa fría por más de 15 minutos a la vez. Retírala de vez en cuando para evitar que tu piel se vuelva demasiado fría.
  3. Aprieta las nalgas al sentarte. Apretar las nalgas al sentarte ayudará a unir el tejido en el perineo, lo cual ayudará a evitar que se estire y se jalen los puntos.
    • También puedes encontrar que sentarte sobre una almohada o anillo inflado reducirá la presión y el dolor en el perineo.
  4. Habla con tu doctor sobre los baños de asiento. Dependiendo de tu situación, tu doctor puede recomendar que tomes un baño diario de asiento. Los baños de asiento pueden ayudar a reducir el dolor, la inflamación y las contusiones alrededor del área de la herida.
    • Llena una tina con agua caliente o fría. El agua caliente incrementa la circulación y puede sentirse bien, pero el agua fría puede disminuir el dolor un poco más rápido.
    • Siéntate en el baño por hasta 20 minutos.
  5. Vierte agua sobre tus puntos mientras orinas. La orina puede ocasionar ardor y dolor en el área de la herida. La orina que corra sobre la herida también puede introducir bacteria en ella.
    • Para reducir el malestar y mantener limpios los puntos, vierte agua sobre el área usando un atomizador o una botella de agua mientras orines. Cuando termines de ir al baño, rocía un poco más de agua sobre el área para limpiarla.
  6. Coloca presión sobre la herida durante los movimientos intestinales. Los movimientos intestinales pueden ser un desafío después de una episiotomía. Para proporcionar apoyo durante un movimiento intestinal, presiona una toalla sanitaria nueva contra el perineo y sujétala allí mientras defeques. Hacerlo debe ayudar a reducir el dolor y el malestar.
    • Asegúrate de desechar la toalla después de terminar y usar una nueva cada vez que tengas que ir al baño.
  7. Reduce tu riesgo de estreñirte. El estreñimiento incrementará la presión contra el perineo durante un movimiento intestinal. Este incremento en la presión ocasionará un incremento en el malestar y un estiramiento de la línea de la incisión. Para reducir las posibilidades de estreñirte, asegúrate de beber bastante agua, comer alimentos ricos en fibra y obtener un poco de ejercicio durante el día.
    • Bebe por lo menos ocho vasos de 235 ml (8 onzas) de agua al día si alimentas a tu bebé con biberón y unos cuantos más si estás amamantando. Trata de no volverte compulsiva en cuanto a beber agua porque hidratarte en exceso puede interrumpir tu suministro de leche. Simplemente no te prives de agua durante el día.
    • Come alimentos que sean ricos en fibra. Los alimentos ricos en fibra ayudarán a soltar tus heces y harán que sea más fácil tener movimientos intestinales. Las frutas y vegetales son buenas fuentes de fibra.
    • Obtén un poco de ejercicio leve durante el día. El ejercicio ayuda al colon a mover la comida. Apunta a entre 15 y 30 minutos de ejercicio leve al día en el periodo posparto.
    • Habla con tu doctor si de todas formas experimentas estreñimiento. Llama a tu doctor si estas medidas no hacen ninguna diferencia en tus hábitos intestinales en el espacio de un par de días. Tu doctor puede recomendar un laxante suave hasta que tu cuerpo se regularice otra vez. No tomes un laxante sin prescripción médica sin consultar a tu médico.

Apoyar el proceso de curación

  1. Mantén el área limpia y seca para estimular a que los puntos sanen. Debido a que la herida está entre la vagina y el ano, tendrás que tener un cuidado adicional para mantenerla lo más limpia y seca posible.
    • Siempre enjuaga el área con agua después de orinar y límpiate de adelante hacia atrás después de defecar. Hacerlo ayudará a mantener el área limpia y reducirá el potencial de infección por bacterias en las heces.
  2. Empieza a hacer ejercicios de Kegel. Empieza a hacer ejercicios de Kegel lo más pronto posible después de dar a luz siempre y cuando tu doctor diga que está bien. Hacer ejercicios de Kegel ayudará a mejorar tu circulación y acelerar el tiempo de curación. También ayudará a tu cuerpo a reparar un poco del tejido dañado al dar a luz.
    • Los ejercicios de Kegel fortalecen los músculos del suelo pélvico que respaldan la vejiga, el útero y el recto. Además de ayudar a la herida a sanar, estos ejercicios también pueden reducir la incontinencia urinaria en las mujeres y fortalecer las contracciones durante el orgasmo.
    • Para realizar ejercicios de Kegel, empieza con una vejiga vacía e imagina intentar evitar orinar y pasar gases al mismo tiempo. Intentas apretar y levantar el área. Asegúrate de apretar y levantar sin usar ningún otro músculo. No aprietes los músculos del estómago, presiones las piernas una contra la otra, aprietes las nalgas ni sostengas la respiración. Solo los músculos del suelo pélvico deben moverse.
  3. Expón el área al aire. Debido a que la herida de una episiotomía no recibe mucha exposición al aire durante las actividades diarias normales, es importante exponer la herida al aire de vez en cuando. Exponer la herida al aire durante unas horas al día ayudará a reducir la humedad contra los puntos.
    • Cuando tomes una siesta durante el día o la noche, quítate la ropa interior de forma que la herida tenga un poco de exposición al aire.
  4. Cambia tu toalla sanitaria de cada dos a cuatro horas. Tendrás que usar una toalla sanitaria mientras la herida sana. Usar una toalla sanitaria ayudará a mantener la herida seca y también evitará que la sangre manche tu ropa interior. Mantener el área limpia y seca la ayudará a sanarse más rápidamente.
    • Asegúrate de cambiar la toalla sanitaria entre cada dos y cuatro horas, incluso si se ve limpia.
  5. Habla con tu doctor sobre el sexo y usar tampones. Aunque la herida de la episiotomía debería sanar en el espacio de 10 días, tus estructuras internas se han estirado y pueden tener pequeños desgarros. La mayoría de los doctores recomienda esperar de seis a siete semanas después de dar a luz antes de empezar a tener relaciones sexuales otra vez.
    • Pregúntale a tu doctor antes de retomar la actividad sexual para asegurarte de que sea seguro hacerlo.
  6. Monitorea el área en caso de posibles infecciones. Las infecciones en la herida de una episiotomía pueden ralentizar el proceso de curación e incrementar el dolor. Si contraes una infección, necesitarás atención médica inmediata para reducir el potencial de consecuencias serias. Durante los primeros 7 a 10 días después de la episiotomía, haz una inspección visual de los puntos y el área de la herida todos los días. Llama a tu doctor si notas cualquiera de los siguientes síntomas:
    • El dolor incrementa.
    • La herida parece abrirse.
    • Tienes una secreción con mal olor.
    • Tienes un bulto duro o doloroso en el área.
    • La piel entre la vagina y el ano se ve más roja de lo usual.
    • La piel entre la vagina y el ano se ve inflamada.
    • Ves pus que sale de los puntos.

Comprender y prevenir una episiotomía

  1. Comprende el fin de una episiotomía durante el parto. Durante un parto vaginal, la cabeza del bebé debe pasar a través del canal de parto y la vagina para salir del cuerpo. Durante este proceso, la cabeza del bebé generalmente se presionará contra el perineo hasta estirar los tejidos en esta área lo suficiente como para que pueda pasar a través de ella. Tu doctor puede realizar una episiotomía en los siguientes casos:
    • si tu bebé es grande y necesita más espacio para salir de tu cuerpo
    • si los hombros de tu bebé se atascan durante el parto
    • si el parto es tan rápido que el perineo no tiene tiempo de estirarse antes de que el bebé esté listo para salir
    • si el ritmo cardiaco de tu bebé indica que está en peligro y debe nacer lo más rápido posible
    • si tu bebé está en una posición anormal
  2. Aprende sobre los diferentes tipos de episiotomía. Hay dos tipos de incisiones que tu doctor puede realizar. Ambos tipos requieren el mismo cuidado después del parto y en casa. El tipo de incisión dependerá de tu anatomía, cuánto espacio se necesita y la velocidad del parto.
    • Una incisión mediana o en la línea media se hace desde el extremo de la vagina hacia atrás en dirección al ano. Estas son las más fáciles de reparar para el cirujano después del nacimiento del bebé pero también tienen el mayor riesgo de extenderse o rasgarse hacia el ano durante el parto.
    • Una incisión mediolateral se realiza en un ángulo desde la parte trasera de la abertura vaginal y en dirección opuesta al ano. Esta ofrece la mejor protección contra desgarros en el ano pero es más dolorosa para la mujer después del parto. Este tipo de incisión también es más difícil de reparar para el cirujano después del nacimiento del bebé.
  3. Habla con tu doctor sobre tus preocupaciones. Hazle saber a tu doctor que quieres dejar suficiente tiempo para que el perineo se estire por su cuenta durante el parto. Pídele sus recomendaciones sobre cómo reducir la necesidad de una episiotomía.
    • Asegúrate de que tus deseos figuren en el plan de parto que el personal del hospital seguirá. Desarrollarás este plan ya sea en el consultorio de tu doctor o durante el preingreso al hospital.
    • Durante el parto, usa una compresa caliente contra el perineo para ayudar al tejido a estirarse más fácilmente.
    • Pregúntale a tu doctor si puedes pararte o ponerte de cuclillas para empujar. Esto coloca más presión contra el perineo, ayudándolo a estirarse.
    • Empuja entre 5 y 7 segundos suavemente mientras respiras en las primeras etapas, lo cual ralentiza el nacimiento del bebé y le da a la cabeza más tiempo para ejercer presión sobre el perineo y permitir que se estire.
    • Pídele a tu médico que ejerza una presión contraria suave sobre el perineo durante el parto de forma que no se desgarre.
  4. Realiza ejercicios de Kegel para ayudar a reducir tu necesidad de una episiotomía. También puedes reducir el riesgo de necesitar una episiotomía realizando ejercicios de Kegel a lo largo de tu embarazo. Los ejercicios de Kegel fortalecen los músculos del suelo pélvico y preparan a tu cuerpo para alumbrar a tu bebé.
    • Separa de 5 a 10 minutos todos los días para realizar ejercicios de Kegel.
  5. Date un masaje perineal. En las últimas 6 a 8 semanas antes del parto, realiza un masaje perineal una vez al día. Esto ayudará a reducir el potencial de desgarros o la necesidad de una episiotomía durante el parto. Puedes realizar un masaje perineal sola o con tu pareja.
    • Recuéstate boca arriba con la cabeza contra algunas almohadas y las rodillas flexionadas.
    • Masajea una pequeña cantidad de aceite sobre la piel del perineo. Puedes usar un aceite con base en vegetales o aceite de coco para ayudar a suavizar el tejido y ayudar a estirarlo.
    • Coloca los dedos alrededor de 5 cm (2 pulgadas) dentro de la vagina y presiona hacia abajo en dirección al ano. Mueve el dedo en forma de U, estirando la piel entre la vagina y el ano. Puedes sentir una sensación de hormigueo o ardor.
    • Sostén este estiramiento durante 30 a 60 segundos y luego suelta. Haz esto de dos a tres veces cada vez que realices un masaje perineal.

Consejos

  • Ten en mente que toma alrededor de 10 días para que el área sane pero puede tomar hasta un mes. Trata de ser paciente al cuidar de la herida.
  • Recuerda tener un cuidado especial para mantener limpia y seca el área de la episiotomía a fin de reducir la infección y acelerar la curación.
  • Discute con tu médico cuán a menudo realiza este procedimiento y las razones por las que lo hace. Hay ciertos momentos en los que es realmente necesario pero debe ser un procedimiento poco frecuente, no uno rutinario.

Advertencias

  • Llama a tu médico inmediatamente si notas que hay pus saliendo del área de la herida, si notas que los puntos se han abierto o si tienes fiebre.
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