Cómo hablar de cosas sin importancia

Aunque puedes pensar que hablar de cosas sin importancia es una forma de pasar el tiempo o de evitar sentirse incómodo, muchas amistades y relaciones comienzan de una charla acerca del tiempo. Las charlas sobre nimiedades no solamente pueden ayudarte a construir un lazo sólido con una persona, sino que también son una habilidad social de la que puedes beneficiarte en el mundo profesional. Si quieres saber cómo perfeccionarte en esto, sigue nuestros consejos.

Haz sentir cómoda a la otra persona

  1. Comunícate con tu lenguaje corporal. Si quieres hacer que una persona se sienta cómoda, lo mejor que puedes hacer es enfrentarla con todo tu cuerpo sin que parezca demasiado intempestivo. Simplemente haz contacto visual, no cruces tus brazos y procura que tu rostro y tus hombros estén en dirección de esa persona. Esto hará que la persona se sienta escuchada y no pensará que te da lo mismo hablar con ella o no. Mantén la distancia adecuada de la persona.
    • Guarda tu teléfono. No hay nada más molesto que estar hablando con una persona que chequea constantemente su teléfono celular.
    • Aunque debes mostrarte predispuesto para hablar con esa persona, tampoco te muestres demasiado predispuesto. No te acerques tanto como para asustar a la persona con la que estés conversando. Muchas personas sienten rechazo por las personas que se acercan demasiado para hablar.
  2. Salúdala amigablemente. Si ves a alguien que ya conoces, di hola y su nombre a continuación: “Hola Jaime, qué bueno verte.” Esto es simple y directo y permite que la persona sepa que te agrada encontrarla. Si no conoces a la otra persona, preséntate para sentirte más seguro y en control de la conversación. Simplemente di “Hola, soy Patricia, ¿cómo te llamas?” Repite el nombre de la persona cuando te lo diga para hacerla sentir especial.
    • Recuerda de sonreír y prestar atención a la persona cuando la saludas. Evita que parezca que estás pasando el tiempo mientras llegan tus amigos de verdad.
  3. Mantén las cosas livianas y positivas. Las conversaciones son tanto un intercambio de energías como de informaciones. Para hacer una buena conversación, debes mantener las cosas livianas, divertidas y positivas. Si estás con buen ritmo, preparado para reír en el momento de cosas que no son “tan” graciosas, entonces harás que la persona se sienta alegre de hablarte, incluso si la conversación consiste en sus marcas favoritas de chocolate.
    • Es cierto que puede resultar difícil mantener las cosas livianas y divertidas cuando has tenido un mal día, pero recuerda que estás teniendo una charla sin demasiada trascendencia. Esa persona no es tu mejor amigo, por lo tanto debes evitar hablar de cosas negativas o desalentarás a la otra persona.
  4. Comienza con un pequeño halago. Algo sencillo como “Me encantan tus zapatos, ¿donde los compraste?” puede conducirte a una conversación entretenida sobre zapatos. Incluso si es halago no conduce a ningún lugar, hará que la persona se sienta apreciada antes de comenzar cualquier conversación. También puedes hacer esto al principio, antes de presentarte ante otra persona.

Comienza a hablar

  1. Encuentra un terreno común. El terreno común no significa que tú y la otra persona sean corredores de autos. Puede ser el hecho de que ambos estén teniendo problemas con el tiempo lluvioso. Cualquier cosa que te una a esa persona, estableciendo una conexión puede ser considerada terreno común. Y solamente porque no quieres hablar del tiempo, recuerda que las pequeñas charlas pueden servir como disparadores para hablar de cosas que sí te importan. Aquí tienes algunas formas de encontrar terreno común:
    • "El profesor Rampolo es fantástico."
    • "Las fiestas de Cintia son las mejores."
    • "¿Qué te parece toda esta lluvia?"
    • "Me encanta venir a almorzar a La Biela”
  2. Cuenta algo sobre ti. Una vez que has encontrado cosas en común, puedes aprovecharlo para decir algo un poco más personal. No debes decir algo demasiado personal que incomodaría ala otra persona, como “Estoy enamorada de Rampolo desde la primera clase”, pero puedes contarle algo sobre ti. Aquí tienes algunas cosas que puedes decir para enlazar a lo anterior:
    • "Es el mejor profesor que he tenido. Probablemente sea la razón por la que estudié Letras.”
    • "A Cintia la conocí el año pasado, cuando fui con Alejandro a la fiesta de Rubén."
    • "Esta lluvia es horrible. Estoy entrenando para correr una maratón, y con esta lluvia la paso pésimo.”
    • "Cada vez que vengo aquí, me siento en mi lugar. Tal vez es el café, que es buenísimo, pero de veras, no me molesta pasar tiempo aquí.”
  3. Atrae la atención de la otra persona. Ahora que hay un terreno ganado y has contado algo acerca de ti, es hora de atraer la atención de la otra persona y preguntarle algo para que cuente algo sobre ella. No preguntes nada demasiado persona, no preguntes sobre su salud, religión o ideas políticas. Mantenlo liviano y divertido y has preguntas de respuesta abierta sobre sus intereses, su trabajo o su contexto. Aquí tienes algunas sugerencias:
    • "¿Y tú? ¿También estudiaste Letras o alguna otra carrera relacionada?”
    • "¿Fuiste a aquella fiesta, o esta es la primera vez? Fue muy divertida, pero tomamos demasiado”
    • "¿Y tú? ¿Te ha resultado un estorbo para algo la lluvia esta semana?”
    • "¿Vienes a trabajar o estás leyendo por gusto?”
  4. Intenta continuar tu pregunta o frase. La respuesta de la persona será diferente según te quedes callado o demuestres ímpetu. Intenta encontrar un equilibrio entre preguntas y frases. Demasiadas preguntas harán que la persona se sienta interrogada, y demasiadas afirmaciones le quitarán a la persona la posibilidad de hablar. Aquí tienes nuestras sugerencias:
    • La otra persona: "También estudié Letras. Siempre quise serlo, pero Rampolo me definió."
      • Tu: ¿De veras? ¿Qué piensas hacer con tu título? Es bueno conocer a alguien en este campo tan competitivo."
    • La otra persona: "No pude ir a esa fiesta, pero fui a la fiesta que hizo el mes pasado. Esa también fue una fiesta tremenda."
      • Tu: “Ya lo creo. Ahora entiendo por qué te vi cara conocida. ¿La conoces a Cintia? Está bastante loca, ¿cierto?”
    • La otra persona: "No me estorba demasiado la lluvia, salvo para pasear a mi perro. Es horrible sacarlo a pasear con lluvia."
      • Tu: "¿Tienes un perro? Tengo un caniche que se llama Bronco. ¿Tienes una foto de tu perro?"
    • La otra persona: "Sí, vengo a leer por gusto. No puedo creer el tiempo que tardé en leer Rayuela."
      • Tu: "Me encanta Rayuela. Algunas personas piensan que es un poco aburrido, pero no estoy para nada de acuerdo."
  5. Presta atención a lo que sucede alrededor tuyo. Una vez que han comenzado a conversar y la conversación tiene un buen ritmo, puedes buscar en torno a ustedes algunos temas sobre los que conversar. Puedes tomar cualquier cosa que la persona esté vistiendo o tenga encima, hasta un cartel próximo a ustedes. Aquí tienes algunas cosas que puedes decir:
    • "Lindos jeans. Clásicos. ¿Te gusta la marca?"
    • "¿También corriste los 20 km el año pasado? Yo perdí mi camiseta, creo."
    • "¿Qué tal crees que estará el concierto de esta noche? He visto los anuncios en todas partes, pero no sé si iré..."
    • "Oh, Las Venas Abiertas de Latinoamérica, qué libro tan interesante, lleno de información. ¿Qué tal las clases? ¿Las disfrutas?"
  6. Tómate tiempo para escuchar. Escuchar a lo que la persona dice puede ayudarte a avanzar en la conversación y llevarla a lugares más entretenidos. Tal vez la persona hace algún comentario tangencial con lo que estaban charlando y eso puede servir para comenzar un nuevo tema de conversación. Aquí tienes algunos ejemplos de cómo dos personas pueden aprovechar los pies que se presten mutuamente para llevar la conversación a un nivel más profundo:
    • Tu: "Conocí a Cintia en un viaje de vacaciones en las playas de México."
    • 'LA otra persona': "Sí, me acuerdo que ella me contó sobre ese viaje. Estuvimos leyendo juntas las guías de viaje, pero no sé si habrán sido útiles después de todo.
    • Tu: "¿Ibas a hacer ese viaje? Qué bárbaro. Puedes darme alguna idea de qué lugares visitar este verano? Vuelvo a México y no sé qué visitar.."
    • La otra persona: "Amo México. Un tío mío vive allí todavía, así que viajo cada dos años. Es hermoso."
    • Tu: "Sí, quiero conocer Toluca y Tijuana cuanto antes."
    • La otra persona: "Has visto fotos de la Plaza Independencia?"
    • Tu: "Sí, creo que sí. Tengo el recuerdo de haber visto una fotografía en alguna parte. ¡Ahora quiero conocerla!"

Termina arriba

  1. Ábrete (pero no demasiado). Al final de la conversación, puedes contar algo más acerca de ti, sin importar qué tan insignificante sea, desde los cuidados que tienes para con tu gato, cuánto disfrutas de practicar yoga o lo que piensas del álbum que sacó tu banda favorita. Deja que la persona se vaya con un poco más de información sobre ti, lo que puede hacerla sentir que han conectado y que la próxima vez que se encuentren pueden disfrutar de otra charla.
    • No es conveniente que hables acerca del significado de la vida, amores perdidos o sobre la muerte. Simplemente revela algo pequeño y espera antes de sumergirte en el tema.
  2. Si todo va bien, propone encontrarse otra vez. Si disfrutaste de hablar con la persona, sea que haya habido una conexión romántica o amistosa, puedes reconocer que te gustó conversar con ella y preguntarle si quiere hacer algo contigo. Pídele su número de teléfono o dale el tuyo. O menciona algún lugar en el que encontrarse. Aquí tienes algunas cosas para decirle:
    • "Realmente me gustaría que nos encontráramos otra vez. ¿Puedo pedirte tu número así arreglamos?"
    • "Nunca conocí a nadie que tenga devoción por el helado de menta. ¿Vamos a tomar un helado un día de estos?"
    • ¿Nos vemos en la próxima fiesta que haga Cintia, de acuerdo? Por lo que sé, la próxima será una fiesta de disfraces, así que comienza a pensar en el tuyo."
  3. Despídete con simpatía. Después de haber conversado un poco seguramente llegue el momento de irte. En este momento debes hacerla sentir importante, no como que toda la charla fue un pasatiempo. Aquí tienes algunas formas de despedirte:
    • "Disfruté mucho de nuestra charla. Luego te contaré cómo resulta la receta de la paella en mi casa."
    • "Me encantaría saber más sobre México, pero todavía no saludé a Fabián y parece que está por irse."
    • "Uy, ahí la veo a Catalina. ¿La conoces? Ven, las presentaré"
    • Me gustaría hablar un poco más contigo, pero tengo que terminar esto. Nos vemos pronto!"

Consejos

  • Relájate, no te está observando todo el mundo.
  • Presta atención a tu respiración. Asegúrate de no estar respirando muy rápido o de estar conteniendo la respiración.
  • Siempre se respetuoso.
  • Si no miras las noticias, por lo menos debes tener una idea de los titulares del día.
  • Si no lees ni ves las noticias, al menos echa un vistazo a los encabezados de cada día.
  • Si a veces te sientes cómodo con una chica, puedes hacer una broma tonta y robarle una sonrisa de todos modos
  • Practica hablando con desconocidos, como por ejemplo el cartero. Puedes decir ‘Hola’ si te sientes muy nervioso.
  • Siempre ten a mano por lo menos tres chistes inocentes que puedas contar frente a cualquier persona.
  • Las frases hechas son un modo efectivo para abrir la puerta a la comunicación, mientras no sean fastidiosas.

Advertencias

  • No fuerces a la gente a tener una conversación contigo; algunas personas son introvertidas y todos son sociales en ciertos momentos con otras personas. A algunos tal vez no les importe el clima o dónde conseguiste tus zapatos.
  • Siempre trata de retener lo más posible de lo que dice una persona. Especialmente si enfatiza algún tema, trata lo más posible de estar interesado en el tema y habla de ello.
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