Cómo sacarse un diente flojo en casa

Perder los dientes de leche es un rito de paso para los niños. Si bien los dientes a menudo se caen por su propia cuenta, algunas veces necesitan algo de ayuda. Si el diente de tu hijo está flojo y listo para caerse, existen varios pasos que puedes tomar a fin de asegurarte de que la extracción sea sin dolor y sin riesgo de infección.

Palpar el diente

  1. Mueve el diente. Sacar un diente antes de que esté listo puede causar dolor innecesario, sangrado e infecciones. Antes de intentar extraer un diente, pálpalo bien moviéndolo de un lado a otro. Si se mueve fácilmente, esto indica que el diente podría estar listo para sacarlo.
    • Antes que nada alienta a tu hijo a mover el diente con su lengua. Asegúrate de que el niño pueda moverlo hacia adelante y atrás y de lado a lado.
    • Tu hijo o tú también podrían mover el diente con las manos; sin embargo, asegúrate de que estén bien limpias antes de hacerlo.
    • Si el diente no se mueve fácilmente, entonces es muy pronto para sacarlo.
  2. Pregúntale al niño si siente dolor. Un diente que está lo suficientemente flojo solo está unido mediante un hilo pequeño de tejido de encías y no debe provocar ningún dolor cuando se mueva. Cuando tu hijo o tú muevan el diente, pregúntale varias veces si siente dolor. Podría haber alguna leve molestia; sin embargo, si el hecho de mover el diente causa dolor, entonces es muy pronto pensar en sacarlo.
  3. Verifica si hay sangrado. Al igual que sucede con el dolor, un diente flojo no debe sangrar cuando lo muevas. Si bien habrá algo de sangre cuando jales el diente, no debe haber sangre cuando lo palpes. Cuando tu hijo o tú muevan el diente, observa y fíjate si hay sangre. Si es así, entonces es muy pronto para sacarlo.

Jalar el diente

  1. Pregunta a tu hijo si quiere que jales el diente. Jalar abruptamente el diente puede asustar a tu hijo y causarle dolor innecesario si se resiste. Algunas veces los niños quieren esperar hasta que el diente se caiga por su cuenta. Si este es el caso, no jales el diente. Si tu hijo quiere sacar el diente, entonces puedes proceder.
  2. Lávate bien las manos con agua y jabón. Tus manos sucias nunca deben entrar a la boca de tu hijo ni a la tuya. Eso puede provocar una infección o enfermedad. Para evitar complicaciones, empieza siempre lavándote bien tus manos.
    • Haz clic aquí para que obtengas una guía de instrucciones de los CDC sobre la técnica adecuada de lavado de manos.
    • Si tienes un par de guantes estériles de goma, podría ser bueno utilizarlos también para reducir más el riesgo de infección.
  3. Asegúrate de que tu hijo esté calmado y relajado. Tu hijo tendrá que permanecer inmóvil cuando saques el diente, por lo tanto, asegúrate de que esté calmado antes de proceder.
    • Recuérdale a tu hijo que el hada de los dientes está por venir: esto podría ayudarle a mantener la calma.
    • También puedes prometerle una sorpresa (como un helado) después de terminar.
  4. Limpia el diente dos o tres veces con una bola de algodón o gaza para que no se te resbale. La boca de los niños suele estar llena de saliva, por lo tanto, será mucho más fácil para ti (y para ellos) si limpias el diente antes de jalarlo.
    • Si no tienes disponible una bola de algodón o gaza, un tejido también funcionará. Todo lo que seque el diente de modo que puedas tomarlo con facilidad está bien, por ejemplo, una tela.
  5. Toma un pedazo de almohadilla de gaza estéril entre tu dedo pulgar e índice. A fin de reducir más el riesgo de infección, no debes jalar el diente con tus manos desnudas. En vez de eso, utiliza una almohadilla de gasa estéril de modo que no toques el diente o la encía con tu piel.
  6. Sujeta y jala el diente de manera firme. Utiliza una almohadilla de gasa, sujeta el diente y jálalo. También puedes agregar un ligero movimiento giratorio a medida que jalas para así ayudar a sacar el diente de la encía. Hazlo de manera rápida para que tu hijo no se ponga ansioso y empiece a retorcerse.
    • Si el diente está lo suficientemente flojo, debe salirse bien con poca dificultad. Si no se sale luego de un tirón firme, todavía no está listo. No sigas o podrías lastimar a tu hijo. Inténtalo de nuevo en unos días.
  7. Detén el sangrado. Incluso si el diente estaba muy flojo, todavía habrá algo de sangrado. Toma un pedazo de gasa estéril fresco y presiona la cavidad del diente con el dedo índice y pulgar. Haz que el niño muerda el pedazo de gasa durante 10 minutos más o menos. Esto ayudará a controlar el sangrado y estimulará la cicatrización de la herida más rápido.
  8. Haz que se enjuague la boca con agua salada. Aun cuando el diente esté muy flojo y listo para sacar, todavía habrá una herida abierta en la boca de tu hijo. Para evitar una infección, haz que se enjuague la boca usando agua salada justo después de sacar el diente. Este enjuague también podría ser útil para usarlo durante algunos días luego de la extracción.
    • Disuelve 1 cucharadita de sal en un vaso con agua tibia.
    • Haz que tu hijo mueva esta mezcla en su boca durante 30 segundos.
    • Haz que tu hijo escupa el agua salada. Asegúrate de decirle que el agua salada lo enfermará si se lo traga.

Consejos

  • Cuando saques el diente de tu hijo, asegúrate de hacerlo rápidamente o podrías provocarle dolor.
  • Dale a tu hijo bebidas frías, helados o paletas que calmen y adormezcan las encías y que también lo hagan sentir feliz y relajado. También puedes utilizar un anestésico tópico (como aceite de clavo de olor u Orajel) para adormecer la parte del diente.
  • Pídele al niño que se incline hacia adelante a fin de evitar que trague sangre, lo cual podría hacerle sentir náuseas.
  • También puedes tomar un pedazo de hilo dental para jalar el diente de manera lenta y con calma. Asimismo, recuérdale a tu hijo que una sorpresa especial espera por él luego de sacarle el diente.
  • Si tu hijo no ha perdido ningún diente para cuando tiene 7 años, entonces hazle simplemente un chequeo con el dentista para asegurarte de que no hay ningún problema o para saber si todos los dientes permanentes están bajo las encías con la ayuda de rayos X.

Advertencias

  • Visita a un dentista inmediatamente si hay sangrado grave durante más de 15 minutos y el dolor es fuerte.
  • Nunca utilices el método de lazo con un diente que consiste en atarlo y jalarlo. Esto puede provocar problemas serios, tales como fracturas radiculares, sangrado grave, dolor e hinchazón.
  • Nunca fuerces sacar un diente si la raíz solo está floja parcialmente ya que podrías romperla e infectarla.
  • Si tratas de sacar un diente y no está listo, entonces no lo fuerces. Espera unos días o una semana e inténtalo de nuevo.
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