Cómo dejar de sentirse solo

A medida que el mundo se interconecta cada vez más, se hace más fácil sentirse excluido. ¿A menudo te sientes de esta manera? Ten por seguro que no eres el único. Podrías estar preguntándote cómo hacer frente a estos sentimientos de soledad. En primer lugar, debes tener una mejor comprensión de ti mismo y luego podrás empezar a hacer cambios que te ayuden a superar dichos sentimientos de soledad

Adoptar medidas

  1. Mantente ocupado. Haz cosas que consuman tu tiempo. Cuando tu agenda está llena de actividades que te mantengan productivo y distraído, no tendrás tiempo para obsesionarte con el hecho de que te sientes solo. Haz trabajo voluntario, busca un empleo a tiempo parcial, únete a un club de lectura o a un nuevo gimnasio con clases grupales interesantes, o realiza algunos proyectos de bricolaje. Solo sal de tu cabeza.
    • ¿Qué pasatiempos te gustan?, ¿en qué eres bueno por naturaleza?, ¿qué es lo que siempre has querido hacer pero nunca tuviste el tiempo? Aprovecha esta oportunidad y llévalo a cabo.
  2. Cambia tu entorno. Es fácil sentarte en casa y dejar que el día pase viendo tu programa de televisión favorito. No obstante, si permaneces en el mismo ambiente, los ataques de soledad solo empeorarán. Ve a un café a hacer tu trabajo, ve al parque y simplemente siéntate en una banca a mirar a los transeúntes. Dale a tu cerebro algunos estímulos para distraerte de los sentimientos negativos.
    • Pasar el tiempo en la naturaleza puede tener un impacto positivo en tu salud mental. Salir en realidad puede reducir el estrés y también podría mejorar tu salud física. Por lo tanto, toma una manta y lee un libro sentado en el césped de un parque. Hacerlo con regularidad revitalizará tu espíritu.
  3. Haz cosas que te hagan sentir bien. Hacer cosas que te apasionen puede aliviar tus sentimientos de soledad. Piensa en las cosas que te hagan sentir bien. ¿Te gusta meditar, leer literatura europea o cantar? Hazlo. Toma parte de tu precioso tiempo y pásalo alimentando las cosas que te apasionan y pregúntale a un compañero de la escuela, amigo del gimnasio o a tu vecino si quiere unirse a ti. Con eso, harás nuevos amigos.
    • Abstente de consumir sustancias para aliviar el dolor de tu soledad. Busca actividades saludables que te hagan sentir bien en lugar de soluciones temporales que solo cubrirán la herida.
  4. Presta atención a las señales de advertencia. En ocasiones, podrías estar tan desesperado por superar tus sentimientos de soledad que aprovechas cualquier oportunidad que aparezca para sentirte menos solo. Ten cuidado de no recurrir a malas influencias o a personas que solo quieran utilizarte. A veces, la vulnerabilidad que surge de la soledad puede convertirte en un blanco de las personas manipuladoras o abusivas. Las señales de que las personas no están interesadas en entablar una relación saludable y mutua son las siguientes:
    • Parecen “demasiado buenas para ser verdad”. Te llaman todo el tiempo, planifican todas tus actividades y parecen perfectas. A menudo, estas son señales de advertencia tempranas de personas abusivas que solo quieren controlar tus acciones.
    • No son recíprocas. Podrías recogerlas del trabajo, hacerles un favor el fin de semana, etc., pero de alguna manera nunca logran devolverte el favor. Estas personas se provechan de tu vulnerabilidad para obtener una ganancia.
    • Se ponen de mal humor cuando tratas de pasar el tiempo en otros lugares. Podrías estar muy entusiasmado por interactuar con otra persona que su comportamiento controlador no te molesta al principio. Sin embargo, si esta persona te supervisa, trata de saber a dónde vas y con quien estás, o expresa su preocupación por que tengas más amigos que ella, pues se trata de una señal de advertencia.
  5. Concéntrate en tus seres queridos. Si bien esto puede ser difícil para los que desean su independencia, en ocasiones tenemos que depender de los demás. Si te sientes solo, busca a un familiar o amigo de confianza, incluso si están separados a miles de kilómetros de distancia. Una simple llamada telefónica puede levantarte el ánimo.
    • Si estás pasando por un momento difícil, quizás tus seres queridos ni siquiera lo sepan y no es necesario que les cuentes tus sentimientos si no te sientes a gusto haciéndolo. Comparte lo que se sienta cómodo para ti. Tus seres queridos probablemente se sientan honrados de que hayas compartido tus sentimientos con ellos.
  6. Busca personas que sean como tú. El lugar más sencillo donde empezar es en Internet. Tienes a tu disposición muchos recursos para relacionarte con otras personas, tales como el sitio web Meetup. Intenta relacionarte con personas que compartan los mismos pasatiempos e intereses que tú. Piensa en qué libros y películas son tus favoritos o de dónde vienes o vives actualmente. Existen grupos que se adaptan a cualquier situación.
    • Busca oportunidades para socializar y aprovéchalas. Busca en Internet una clase de gimnasia en grupo, un grupo de aficionados a las historietas, inscríbete en la liga intramural en la que has estado pensado en el trabajo, participa en algo, crea oportunidades o inicia conversaciones. Es la única manera en que estos patrones de soledad cambien.
    • Para hacerlo, es posible que tengas que salir de tu zona de confort, pero debes considerarlo como algo bueno, como un desafío. Si no te gusta, siempre puedes optar por no hacerlo. Lo más probable es que no te haga daño estar en esa situación y que aprendas algo de ella.
  7. Consigue una mascota. Las personas necesitan relacionarse tanto que han criado compañeros peludos por más de 30 000 años. Si Tom Hanks puede vivir con Wilson por años, tú podrías beneficiarte de tener un perro o un gato. Las mascotas pueden ser compañeros excelentes, pero asegúrate de preferir su compañía en lugar de las personas. Trata de mantener algunas relaciones humanas para que tengas con quien hablar y a quién recurrir en momentos difíciles.
    • No pagues una gran cantidad de dinero por un perro. Ve a la sociedad humanitaria local o a un refugio de mascotas y rescata a una mascota que necesite un buen hogar.
    • Las investigaciones demuestran que, además de la compañía, las mascotas pueden mejorar tu bienestar psicológico e incluso ayudarte a vivir más tiempo.
  8. Piensa en los demás. Algunas investigaciones sociales sugieren que hay una conexión entre el autoenfoque y la soledad. Esto no significa que no debas reflexionar sobre tus emociones, sino que no debes permitir que eso se convierta en tu único enfoque. Si extiendes tu enfoque hacia los demás, tu soledad podría desaparecer. Por ejemplo, los estudios sugieren que el trabajo voluntario ayuda a las personas a sentirse socialmente más conectadas y emocionalmente más satisfechas, lo que combate los sentimientos de soledad.
    • La manera más simple de extender tu enfoque es encontrar un grupo de personas a quienes puedas ayudar. Trabaja como voluntario en un hospital, comedor popular o refugio para desamparados. Únete a un grupo de apoyo, participa en una obra de caridad, sé un hermano mayor. Todos tienen una batalla que librar y quizás tú puedas ayudarlos con la suya.
    • Incluso podrías buscar formas de ayudar a gente que podría sentirse sola. Los enfermos y ancianos a menudo están alejados de la interacción social. Ofrecerte como voluntario para visitar una casa de ancianos o un hospital también podría ayudarte a reducir la soledad de alguien más.

Cambiar tu manera de pensar

  1. Exprésate tus sentimientos a ti mismo. Llevar un diario puede ayudarte a entender de dónde provienen tus sentimientos de soledad. Por ejemplo, si tienes una gran cantidad de amigos, podrías sentirte confundido de que aún te sientas solo. Rastrea el lugar de donde provienen esos sentimientos en tu diario. ¿Cuándo surgen?, ¿qué aspecto tienen?, ¿qué está sucediendo a tu alrededor cuando te sientes de esa manera?
    • Por ejemplo, quizás te acabas de mudar de casa de tus padres a una ciudad nueva. Tienes un grupo de amigos nuevos del trabajo que disfrutas, pero aun así te sientes solo en las noches cuando llegas a una casa vacía. Esto sugiere que buscas a alguien con quien puedas tener una relación estable y emocional fuerte.
    • Entender la fuente de tu soledad puede ayudarte a adoptar medidas para combatirla. También puede hacerte sentir mejor con relación a tus sentimientos. En este ejemplo, entender que disfrutas de tus nuevos amigos pero que te falta la conexión que tenías con tu familia cuando vivías con ella te permitirá reconocer el hecho de que lo que sientes es natural.
  2. Replantea tus pensamientos negativos. Presta atención al bucle de pensamientos que pasa por tu cabeza durante el día. Enfócate en cualquier pensamiento que tengas sobre ti u otras personas. Si el pensamiento es negativo, trata de replantearlo y agrega un giro positivo; por ejemplo: “Nadie en el trabajo me entiende” se convierte en “No he establecido ninguna conexión en el trabajo con nadie…. aún”.
    • Replantear tu diálogo interno puede ser una tarea increíblemente desafiante. A menudo, ni siquiera somos conscientes de todos los pensamientos negativos que tenemos en el día. Pasa unos diez minutos al día tratando de notar tus pensamientos negativos. Luego trata de replantearlos para convertirlos en unos más positivos. Sigue haciéndolo hasta que pases todo el día supervisando tu diálogo interno y controlándolo. Toda tu perspectiva podría cambiar después de completar este ejercicio exitosamente.
  3. Deja de pensar en términos de blanco y negro. Este tipo de pensamiento es una distorsión cognitiva que debe tratarse. Pensar en términos de todo o nada como “Estoy solo ahora, así que siempre estaré así” o “No tengo a nadie que se preocupe por mí” solo obstaculizará tu progreso al hacerte sentir más miserable.
    • Desafía estos pensamientos cuando surjan en tu mente. Por ejemplo, probablemente puedes pensar en algunas veces en las que no te sentiste tan solo. Hiciste una conexión con alguien, aun si solo fue por un minuto, y te sentiste comprendido. Reconoce y acepta que las afirmaciones derivadas de un pensamiento en blanco y negro no son lo suficientemente complejas para reflejar la verdad de nuestras vidas emocionales sofisticadas.
  4. Piensa de manera positiva. El pensamiento negativo puede dar lugar a una realidad negativa. Tus pensamientos a menudo crean una profecía autoincumplida. Si piensas de manera negativa, tu percepción del mundo también será negativa. Si vas a una fiesta pensando en que a nadie le gustarás y que no te divertirás, la pasarás recostado en la pared todo el tiempo sin hacer ninguna conexión ni divertirte. Por el contrario, si piensas de manera positiva, se producirán cosas positivas.
    • Lo opuesto también se aplica. Si esperas que las cosas salgan bien, generalmente así será. Comprueba esta teoría al hacer una suposición positiva acerca de una situación en tu vida. Incluso si los resultados no son absolutamente maravillosos, es posible que no te sientas tan mal por las cosas si te involucras en una situación teniendo una mentalidad positiva.
    • Una excelente forma de practicar el pensamiento positivo es simplemente rodearte de personas positivas. Notarás la manera en que estas personas ven la vida y a los demás, y su positivismo podría contagiarse en ti.
    • Otra estrategia para pensar de manera positiva es procurar no repetirte algo que no le dirías a un amigo. Por ejemplo, nunca le dirías a un amigo que es un perdedor. Por lo tanto, si piensas en algo como “Soy un perdedor”, corrige ese comentario severo con algo agradable sobre ti, como “Cometo errores a veces, pero también soy inteligente, cariñoso y espontáneo”.
  5. Acude donde un profesional. En ocasiones, la soledad es un síntoma de un problema mayor. Si sientes que todo el mundo no te entiende y parece que no puedes ver ninguna zona gris en tu pensamiento en blanco y negro, podría serte útil visitar a un terapeuta o consejero.
    • En ocasiones, los síntomas de soledad persistentes pueden ser un indicador de depresión. Visitar a un profesional en la salud mental para que te realice una evaluación adecuada puede ayudarte a reconocer las señales de depresión y a tratar adecuadamente este trastorno.
    • Incluso puede serte útil hablar con alguien sobre tu situación. Hacerlo puede darte la perspectiva de lo que es normal y lo que no, de lo que puedes hacer para sentirte más social y de lo mejor que puedes sentirte con solo modificar tu rutina.

Comprenderte

  1. Identifica el tipo de soledad. La soledad puede adoptar algunas formas diferentes y podría manifestarse de distintas formas en las personas. Para algunas, es una corazonada que aparece de manera intermitente mientras que para otras es una parte constante de su realidad. Podrías tener una soledad más social o una más emocional.
    • Soledad social. Este tipo de soledad incluye los sentimientos tales como la falta de rumbo, el aburrimiento y la exclusión social. Puede aparecer cuando no cuentas con una red de amistades sólida (o si te has separado de una, como al mudarte a un lugar nuevo).
    • Soledad emocional. Este tipo de soledad incluye sentimientos tales como la ansiedad, la depresión, la inseguridad y la desolación. Puede producirse si no cuentas con conexiones emocionales fuertes con las personas que te gustaría.
  2. Ten en cuenta que la soledad es un sentimiento. Un paso primordial y obligatorio para combatir la soledad es que, si bien es doloroso, se trata de solo un sentimiento. No necesariamente es un hecho y, por ende, no es algo permanente. Hablando proverbialmente: “Esto también pasará”. No tiene nada que ver contigo como criatura social sino con esas neuronas pequeñas en tu cabeza que se encienden de una manera desafortunada aunque variable. Puedes atacar tus pensamientos de soledad fácilmente y así sentirte mejor.
    • En última instancia, tú decides qué hacer con tu situación. Considéralo como una oportunidad para comprenderte mejor y mejorar. La comprensión evolutiva de la soledad sugiere que el dolor que causa puede alentarte para que adoptes medidas y te conviertas en alguien que nunca podrías llegar a ser de otra manera.
  3. Considera tu personalidad. La soledad para un extrovertido y para un introvertido significa dos cosas muy distintas. La soledad y estar solo no son lo mismo. Piensa en cómo se vería lo opuesto de la soledad para ti y recuerda que se ve diferente para cada persona.
    • Es posible que las personas introvertidas deseen tener una relación estrecha con una o dos personas e incluso quizás no necesiten ver a estos amigos a diario. En lugar de eso, podría disfrutar el hecho de pasar el tiempo a solas en su mayor parte y solo necesitar la estimulación de los demás de vez en cuando. No obstante, si no satisfacen sus necesidades sociales y emocionales, aún podrían sentirse solos.
    • Quizás personas extrovertidas necesiten estar cerca de un grupo para sentir que su medidor social está adecuadamente lleno. Podrían deprimirse cuando no interactúan con gente que les proporcione estimulación. No obstante, si sus conexiones no son social y emocionalmente satisfactorias, una persona extrovertida podría sentirse sola aun cuando esté rodeada de personas.
    • ¿En qué parte de la escala te encuentras? Entender la forma en que tu personalidad afecta tus sentimientos de soledad puede guiarte en la toma de decisiones sobre la manera de superar dichos sentimientos.
  4. Reconoce que no eres la única persona que se siente sola. Una reciente encuesta reveló que una de cada cuatro personas encuestadas se describió a sí misma como alguien que no tiene nadie con quien hablar de temas personales. Cuando se retiró a los familiares de ese conjunto de confidentes, ese número se incrementó a la mitad de la población de encuestados. Esto significa que si te sientes solo y crees que no tienes a nadie a quien recurrir, entre el 25 y 50 % de estadounidenses se siente de una manera similar.
    • En la actualidad, los científicos hacen referencia a la soledad como una preocupación de salud pública. Estudios recientes han demostrado que las personas que se sienten aisladas, ya sea por la distancia física o de manera subjetiva, podrían morir antes que aquellas que no se sienten así.

Consejos

  • Ten en cuenta que es un mundo grande y sin importar cuáles sean tus intereses, probablemente haya alguien más como tú. Solo es cuestión de encontrar a esa persona.
  • Acepta el hecho de que es posible cambiar la soledad. Si replanteas tus pensamientos negativos y los conviertes en positivos, puedes aprender a ser feliz en tu propia compañía o tomar más riesgos para relacionarte con los demás.
  • Sé más activo en las redes sociales. Las personas que aumentan el número de publicaciones en las redes sociales en realidad informan sentirse menos solas.
  • Si te quedas cruzado de brazos y no haces nada para manejar tu soledad, no pasará nada. Por lo menos debes intentarlo. Adopta medidas, sal al mundo y conoce a gente nueva.

Advertencias

  • Evita las situaciones negativas. Es mala idea beber en exceso, consumir drogas o pasar tu vida en frente de la televisión. Es una peor idea hacerlo si estás de mal humor o te sientes particularmente solo. Si tu soledad no desaparece con los pasos anteriores, visita a un psicólogo.
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