Cómo detectar la apendicitis durante el embarazo

La apendicitis es la inflamación del apéndice. Es el problema más común en el embarazo que requiere la cirugía como cura y ocurre en alrededor de 1 en 1.000 embarazos. Las mujeres embarazadas generalmente experimentan apendicitis durante los primeros dos trimestres de embarazo; sin embargo, también puede ocurrir en el último trimestre. Si estás embarazada y te preocupa que puedas tener apendicitis, consulta a tu doctor inmediatamente.

Reconocer los síntomas de la apendicitis

  1. Conoce los síntomas comunes de la apendicitis. Estos incluyen:
    • Dolor abdominal que a menudo empieza en el centro, cerca de tu ombligo, y en el espacio de unas horas se mueve hacia el lado derecho (este es el síntoma más preocupante que probablemente indique apendicitis)
    • Náuseas y vómitos (más allá de lo que puedas haber experimentado en conjunto con el embarazo)
    • Fiebre
    • Falta de apetito
  2. Monitorea cualquier dolor que sientas. El síntoma más fiable de apendicitis es el dolor que empieza leve alrededor de tu ombligo y, después de unas horas, se mueve hacia el lado derecho y se vuelve más intenso.
    • El dolor "clásico" de apendicitis está ubicado a dos tercios de la distancia entre tu ombligo y el hueso de tu cadera (a este lugar se le llama el punto de McBurney).
    • Si tienes apendicitis y tratas de recostarte del lado derecho de tu cuerpo, sentirás el dolor más intensamente. Es posible que también sientas dolor cuando te pongas de pie o te muevas.
    • Algunas mujeres experimentan dolor cuando se ponen de pie porque tienen un ligamento redondo excesivamente estirado (algo que puede suceder durante el embarazo). Sin embargo, este tipo de dolor se desvanece en el espacio de unos momentos. El dolor de apendicitis, por el contrario, no se desvanece, así que así es como puedes distinguirlos.
  3. Sé consciente de que es posible que sientas dolor más arriba en tu cuerpo si estás en tu tercer trimestre. Las mujeres que tienen 28 semanas de embarazo en adelante sentirán dolor justo debajo de la costilla más baja del lado derecho. Esto es porque, a medida que tu bebé y tu vientre crecen, tu apéndice se mueve. En lugar de estar ubicado entre tu ombligo y tu cadera derecha (en el punto de McBurney), se moverá hacia arriba por tu abdomen de forma que esté presionado justo debajo del lado derecho de tu caja torácica.
  4. Presta atención si el dolor que sientes es seguido de vómitos y náuseas. Como es probable que ya sepas, los vómitos van de la mano con el embarazo. Sin embargo, si tienes apendicitis, sentirás dolor primero y luego vomitarás (o las náuseas y los vómitos empeorarán en comparación con como eran anteriormente).
    • Si estás más avanzada en tu embarazo (después de que la etapa inicial de vómitos haya pasado), es mucho más probable que las náuseas y los vómitos indiquen que hay algo más, como apendicitis.
  5. Debes estar atenta si de pronto desarrollas fiebre. Cuando tienes apendicitis, generalmente se desarrolla una fiebre ligera. Una fiebre ligera por sí sola no es una gran causa de alarma. Sin embargo, es en realidad la combinación de fiebre, dolor y vómitos lo que debería preocuparte. Si experimentas estos tres síntomas al mismo tiempo, debes consultar a tu doctor.
  6. Monitorea cualquier palidez, sudoración o falta de apetito que experimentes. Tanto la sudoración como la palidez pueden ser causadas por las náuseas y la fiebre que tienes cuando tu apéndice se inflama. También perderás el apetito; esto le sucede a cualquiera que experimenta apendicitis, independientemente de si la persona está embarazada o no.

Someterte a un examen físico

  1. Mantén la calma y prepárate para la visita al doctor. Ir al doctor, sobre todo en una situación estresante como esta, puede ponerte nerviosa, así que es mejor saber lo que vas a experimentar. Los exámenes abdominales que tu doctor realizará figuran en los siguientes pasos.
    • Es mejor consultar a un doctor en la sala de urgencias. La apendicitis es un problema que debe tratarse rápidamente si lo tienes, así que se recomienda que te revisen en el hospital, en donde las pruebas pueden realizarse rápidamente si es necesario.
  2. Evita tomar analgésicos antes de ir a ver a tu doctor. Si bien experimentarás dolor, ese dolor es una de las únicas formas en que los doctores pueden diagnosticar apendicitis en mujeres embarazadas, así que disfrazarlo con medicamentos solo podría ser perjudicial.
  3. No comas, bebas ni tomes laxantes antes de visitar a tu doctor. La mayoría de las personas visitan a un doctor en la sala de urgencias cuando están preocupadas por la apendicitis, así que la espera no debería ser muy larga.
    • La razón por la que abstenerte de comer y beber es importante es que se requiere un estómago vacío para ciertos procedimientos que los doctores realizan. También es mejor para tu tracto digestivo y reduce las posibilidades de que tu apéndice se rompa si en realidad tienes apendicitis.
  4. Sé consciente de que tu doctor palpará alrededor de tu estómago para ver si hay dolor. Hay una variedad de exámenes que los doctores realizan a fin de determinar la causa del dolor abdominal para confirmar si es o no apendicitis. Estos incluyen presionar alrededor de tu abdomen para descubrir áreas dolorosas, así como golpetear y examinar en busca de "sensibilidad de rebote" (dolor después de que aflojan la presión de su mano).
    • Los exámenes pueden parecer redundantes y consumir mucho tiempo, pero debes saber que estos podrían ser muy útiles para tu doctor en cuanto a descubrir exactamente lo que tienes.
  5. Prepárate para una prueba de rotación de la cadera. Esta prueba buscará el "síntoma del obturador", el cual es un dolor que ocurre cuando se gira tu cadera. Tu doctor sujetará tu rodilla y tobillo derechos y luego flexionará la cadera y la rodilla a la vez que gira tu pierna hacia adentro y hacia afuera. Presta atención a cualquier dolor que sientas en el cuadrante inferior derecho de tu abdomen. Dile a tu doctor si sientes dolor en esa área porque podría significar que hay una irritación al músculo obturador, lo cual es un síntoma de apendicitis.
  6. Espera una prueba de extensión de la pierna. Tu doctor te pedirá que te recuestes sobre un costado y extenderá tu pierna preguntándote si sientes dolor. A esto se le llama la "prueba del psoas" y, cuando es positiva para un aumento en el dolor, es otro indicador de apendicitis.
  7. Debes estar preparada para un examen rectal. Aunque el examen rectal no se relaciona directamente con el diagnóstico de la apendicitis, muchos doctores están capacitados para realizarlo como una forma de excluir la posibilidad de que haya otro problema. Así que no te sorprendas si esto ocurre durante la visita a tu doctor.

Usar exámenes médicos para confirmar el diagnóstico

  1. Debes estar preparada para que te hagan análisis de sangre. Tus recuentos de glóbulos blancos generalmente estarán elevados con la apendicitis. Sin embargo, este examen es menos útil en mujeres embarazadas que en otros pacientes. Esto es porque tus recuentos de glóbulos blancos ya han incrementado durante el embarazo, así que esto no necesariamente indica apendicitis.
  2. Pídele a tu doctor una ecografía. La ecografía es el examen de diagnóstico "de oro" (el más altamente recomendado) para la apendicitis en las mujeres embarazadas. Este usa ecos de ultrasonido para crear una imagen y ayudar a los doctores a ver si tienes un apéndice inflamado.
    • En general, las personas que van a la sala de urgencias con sospecha de apendicitis reciben una tomografía computarizada. Sin embargo, la mayoría de los doctores prefiere las ecografías en mujeres embarazadas porque estas no le harán daño a tu bebé.
    • Las ecografías pueden detectar exitosamente la mayoría de los casos de apendicitis.
  3. Debes estar abierta a la posibilidad de otras pruebas de imagenología. Después de 35 semanas de embarazo, todas las pruebas de imagenología se vuelven complicadas debido a que el tamaño del embarazo hace que sea difícil ver el apéndice.
    • Para este punto, tu doctor puede recomendar una tomografía computarizada o una imagen por resonancia magnética para visualizar mejor el apéndice y saber si está inflamado.

Consejos

  • Debes evaluar o, como mínimo, discutir con tu doctor cualquier dolor o fiebre inexplicable durante el embarazo. La mayoría de los consultorios obstétricos tienen un médico o matrona disponible las 24 horas del día los 7 días de la semana para responder a preguntas como esta.
  • Monitorea tus síntomas con el tiempo, ya que el síntoma más revelador de apendicitis es el dolor abdominal que empieza alrededor de tu ombligo y gradualmente migra hacia el lado derecho.
  • Mantén la calma y lleva contigo a tu pareja al doctor de forma que pueda distraerte hasta que llegue tu cita.

Advertencias

  • Las pacientes embarazadas con apendicitis pueden ser complicadas de diagnosticar, ya que la ubicación del dolor puede no ser en el lugar tradicional.
  • Si tienes un apéndice roto que sucede durante tu tercer trimestre, es posible que tengas que someterte a una cesárea para asegurarte de que tanto tú como tu bebé estén a salvo. Para este punto, el bebé será lo suficientemente mayor como para nacer y estará bien viviendo en el mundo exterior.
  • Si sientes un dolor agudo que no se desvanece, ve a la sala de urgencias. Siempre es mejor consultar a un médico experimentado para determinar lo que sucede.
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