Cómo rotar llantas

Rotar las ruedas de tu vehículo es crucial para asegurarte de conseguir que las ruedas que hayas comprado duren lo máximo posible. Con el tiempo y las diferentes condiciones de conducción, las ruedas tienden a desgastarse de forma desigual. Dependiendo de tu estilo de conducción, es recomendable que rotes las ruedas aproximadamente cada 9700 km (6000 millas), apenas cada dos cambios de aceite. Sigue leyendo para añadir esta práctica barata y ahorrativa a tu "arsenal mecánico".

Levantar el vehículo

  1. Consigue unos soportes de gatos hidráulicos (llamados también simplemente gatos). Tu vehículo viene con un gato por lo que es posible cambiar una rueda cada vez, pero necesitarás tener todo el vehículo levantado del suelo para rotar las ruedas. La forma más fácil y barata de hacerlo es conseguir un juego de soportes de gato, cuyos precios oscilan los $30. NUNCA intentes hacer esto con varios gatos.
    • En caso de que no quieras comprar soportes de gato, es posible usar bloques de madera. En el otro extremo del espectro, también es posible instalar en tu garaje un elevador hidráulico de miles de dólares.
  2. Encuentra una superficie de trabajo nivelada. Reduce el riesgo de que el vehículo se ladee cuando esté en alto trabajando en una superficie plana. Activa el freno de aparcamiento antes de empezar el trabajo y bloquea las ruedas que no tengan gato para evitar que el vehículo ruede hacia adelante o hacia atrás mientras trabajes.
    • En caso de que el garaje esté inclinado, o no tengas garaje, esto no llevará demasiado tiempo y es posible completar el trabajo en una esquina vacía del aparcamiento de un centro comercial.
  3. Quita los tapacubos y afloja las tuercas. Mientras el vehículo esté en el suelo, usa un destornillador plano para retirar los tapacubos y que las tuercas sean visibles. A continuación, con la llave de las tuercas de las ruedas, afloja las tuercas manteniendo la rueda en el eje. NUNCA quites las tuercas, simplemente aflójalas un poco para que sea más fácil desmontarlas cuando el vehículo esté levantado.
    • Da la vuelta a uno de los tapacubos para usarlo como recipiente y poner en él todas las tuercas de modo que no se te pierda o extravíe ninguna.
  4. Levanta el vehículo en el aire. Usa el gato para levantar cada esquina del vehículo y así instalar el soporte de gato. Consulta el manual de usuario para averiguar el emplazamiento correcto del gato.
    • La manera más fácil y rápida de terminar el trabajo es usar cuatro soportes de gato, aunque algunas personas se ponen nerviosas con razón al tener todo el peso del vehículo en el aire. En caso de que solo tengas dos soportes de gato, tendrás que subir y bajar el vehículo unas cuantas veces con el gato ya que el procedimiento exige cambiar las ruedas delanteras con las traseras.
    • En cualquier caso, es una buena idea planear el esquema de la rotación antes de empezar a quitar ninguna rueda.

Rotar las ruedas

  1. Revisa el dibujo de rotación de las ruedas. Las ruedas pueden ser direccionales o bien adireccionales. Las ruedas direccionales tienen un dibujo que va en una dirección, generalmente con ranuras diseñadas para evacuar el agua y suciedad de la carretera y mejorar la conducción. Por esta razón, no es posible las ruedas direccionales del lado del conductor al lado del pasajero, y viceversa. Las ruedas adireccionales tienen todos el mismo aspecto y pueden cambiarse con seguridad entre el lado del pasajero y el del conductor.
    • En las ruedas direccionales, rotar las ruedas significa que debes cambiar la rueda delantera del lado del conductor con la trasera del lado del conductor y la rueda delantera del lado del pasajero con la rueda trasera del lado del pasajero.
    • Para las ruedas adireccionales, el esquema de rotación habitual es rotar la rueda delantera del lado del conductor con la trasera del lado del pasajero. El lado delantero del pasajero tendrá la rueda trasera del lado del conductor, y ambas ruedas traseras estarán en la zona delantera del vehículo. Este esquema garantiza que conseguirás una rotación completa de las ruedas después de dos rotaciones, asegurando la duración máxima de uso de la rueda.
  2. Quita los tornillos de la primera rueda que hayas levantado y retírala. Lleva rodando la rueda al nuevo emplazamiento. Mantén la posición de los tornillos teniéndolos cerca del eje del que los hayas retirado. Las roscas deben ser iguales, pero normalmente mantendrás su situación en el vehículo y no en la rueda.
  3. Rota las ruedas en el esquema correcto. En caso de que hayas levantado el vehículo entero del suelo, simplemente mueve las ruedas a sus nuevos emplazamientos, pon los tornillos en ellas y apriétalos a mano.
    • En caso de que solo tengas dos soportes de gato y estén ambos ocupados con la parte trasera del vehículo, tendrás que empezar quitando las dos ruedas traseras. A continuación, necesitarás mover la rueda trasera del lado del conductor a la posición delantera del lado del conductor. Levanta este punto con el gato, saca la rueda, instala la rueda nueva, aprieta los tornillos a mano y baja el gato. Ahora, mueve esa rueda delantera al lado trasero del pasajero, etc. Continúa el movimiento alrededor del vehículo rotando las ruedas siguiendo el esquema correcto.
  4. Baja el vehículo. Con el gato, eleva cada punto de colocación del soporte de gato hasta que puedas quitarlo con seguridad y después baja el vehículo. Asegúrate de haber apretado a mano cada rueda antes de hacerlo. Ahora podrás bambolear la rueda atrás y adelante.
  5. Aprieta los tornillos siguiendo el patrón de estrella. La mayoría de los vehículos tienen 6 tornillos. Cuando el vehículo esté totalmente bajado, aprieta los tornillos con la llave de ruedas apretando un tornillo más de un cuarto de vuelta, a continuación el tornillo que esté al otro lado enfrente de él, después el que esté al lado del primero, etc.
    • En caso de que tengas una, es posible usar una llave dinamométrica para terminar de apretar los tornillos según las especificaciones. En la mayoría de vehículos está en un punto entre los 24,4 y 30,5 m (80-100 pies). En los camiones, entre los 27,4 y 42,7 m (90-140 pies).
  6. Coloca los tapacubos de nuevo en las ruedas cambiando los tornillos. Comprueba la presión de las ruedas y añade algo de aire en caso de que sea necesario.

Consejos

  • Esta puede ser una gran oportunidad para limpiar las llantas, los pasos de rueda e inspeccionar las ruedas en busca de cualquier defecto o pinchazo oculto. Tómate también un tiempo para inspeccionar la zona del paso de ruedas e incluso limpiar cualquier residuo del equipamiento de refrigeración de frenos.

Advertencias

  • En algunas ocasiones, muchos talleres de reparaciones utilizan llaves neumáticas o de aire para quitar o poner los tornillos de tu vehículo. Sin embargo, un porcentaje muy pequeño de estos talleres no siguen las recomendaciones cuando aprietan los tornillos y aplican una fuerza superior a 14 kg/cm2 (200 libras psi). Apretar en exceso los tornillos hace que quitarlos sea extremadamente difícil para personas con una altura y peso medios.
  • Cuando cambies un pinchazo o rotes las ruedas, acuérdate de “inmovilizar” o “bloquear” las ruedas para evitar que el vehículo se mueva en absoluto mientras cambies las ruedas. Es posible usar una piedra corta o de tamaño mediano o un taco de madera con superficie plana, detrás o delante de la rueda opuesta (cambiando la rueda trasera izquierda, puedes inmovilizar o bloquear la rueda delantera derecha, etc.).
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