Cómo bajar el nivel de prostaglandinas de forma natural con comida

Las prostaglandinas constituyen una sustancia parecida a las hormonas que son parte de un grupo de moléculas de defensa denominadas eicosanoides. Estas se involucran en una variedad de funciones del cuerpo que incluyen las siguientes: contracción y relajación de la musculatura lisa, constricción y relajación de los vasos sanguíneos (para controlar la presión arterial) y control de la inflamación en el cuerpo. Las prostaglandinas se crean a través de una reacción química en un lugar donde se les necesite; por lo general, estos sitios son donde ocurre una lesión o una infección. Cuando las prostaglandinas se liberan, generalmente causan dolor, inflamación y fiebre. Respecto a la inflamación, las prostaglandinas son conocidas por estimular y disminuir la inflamación en el cuerpo. Aunque es un mecanismo vital para sanar el cuerpo, la producción crónica o prolongada de prostaglandinas puede causar inflamación innecesaria. Si bien, existen medicamentos que puedes tomar para bajar los niveles de prostaglandinas (como la aspirina de AINE), también puedes tratar de reducirlos de forma natural al cambiar tu dieta y al comer alimentos específicos.

Elegir alimentos para bajar los niveles de prostaglandinas

  1. Come alimentos ricos en ácidos grasos omega-3. Según diversos estudios, los ácidos grasos omega-3 pueden tener efectos antiarrítmicos, antitrombóticos y antiinflamatorios. También se ha encontrado que el aceite de pescado reduce la producción y la efectividad de varias prostaglandinas..
    • Los ácidos grasos omega-3 compiten con los ácidos grasos omega-6 por el mismo sitio de unión denominado enzima COX-1. Esta enzima convierte los ácidos grasos omega-6 en prostaglandina. Mientras más ácidos grasos omega-3 bloqueen la enzima COX-1, menos ácidos grasos omega-6 se convertirán en prostaglandinas..
    • Los alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 incluyen los siguientes: sardinas, salmón, semillas de soja, semillas de lino, nueces, tofu y caballa. La dosis recomendada de ácidos grasos omega-3 se encuentra entre 0,3 y 0,5 g al día.
  2. Come alimentos ricos en vitamina E. Existe un grupo de compuestos conocidos como “vitamina E” y se ha encontrado que presentan propiedades como las de antioxidantes. También se conoce a esta vitamina como un antiinflamatorio porque tiene la habilidad de suprimir o inhibir la síntesis de prostaglandinas, y así bajar sus niveles..
    • Los alimentos ricos en vitamina E incluyen los siguientes: semillas y aceite de girasol, almendras, aceite de cártamo, avellanas, maníes y mantequilla de maní, espinaca, brócoli o aceite de germen de trigo.
  3. Come solo alimentos 100 % de granos enteros. Los estudios han demostrado que los granos enteros presentan una variedad de beneficios para la salud, que incluyen la estimulación de los procesos antiinflamatorios en el cuerpo. Esto significa que dichos granos bajan los niveles de prostaglandinas de forma indirecta.
    • Los granos enteros incluyen los siguientes: cebada, quinua, avena, harina de trigo integral, arroz integral y pasta o panes 100 % de trigo integral.
    • Los granos refinados se procesan en exceso y se les quita sus valiosos nutrientes. Los granos refinados cuyo consumo debes minimizar o evitar incluyen los siguientes: pan blanco, pasta blanca, arroz blanco y muchos cereales.
  4. Come mangostanes. Estos son una fruta tropical, originaria de Tailandia, que tiene una pulpa blanca dulce y aromática. Se ha utilizado en la medicina tailandesa por años y actualmente, según algunos estudios, se ha demostrado que inhibe la producción o la síntesis de prostaglandinas en el cuerpo.
    • Puedes consumir mangostanes crudos como un bocadillo o como un postre saludable. También puedes agregarlos a ensaladas o prepararlos en mermelada.
  5. Añade granadas a tu dieta. Esta fruta es deliciosa y de color rojo rubí que está llena de semillas comestibles y dulces muy pequeñas. Ha habido una amplia variedad de beneficios para la salud asociados con las granadas debido a sus altas concentraciones de fitoquímicos. Según algunos estudios, la granada puede ayudar a bajar los niveles de prostaglandinas al inhibir su producción y síntesis.
    • Puedes comer las semillas de granada cruda, úsalas en postres o añádelas a platos sabrosos como ensaladas o salsas.
    • Si no eres un fanático de las semillas, prueba a beber un jugo hecho 100 % de granada. No compres mezclas de jugos, cócteles ni concentrado de jugo.
  6. Come más piña. Esta fruta de color amarillo brillante contiene una enzima conocida como bromelaína que se ha demostrado que baja los niveles de prostaglandinas. Lo hace al inhibir su producción y síntesis. La piña es la única fuente alimenticia de bromelaína disponible.
    • Comer piña cruda como un bocadillo, parte de una ensalada de frutas o para cubrir yogur o requesón es una excelente forma de consumir bromelaína.
  7. Come más tomates. Esta verdura común contiene altas cantidades de carotenoide denominado licopeno. Este es un antioxidante conocido por evitar el cáncer de próstata, enfermedades cardiovasculares y reducir la inflamación. Se cree que reduce la inflamación al afectar los mediadores químicos en el cuerpo que son los últimos responsables de la producción de mediadores inflamatorios y de prostaglandinas.
    • Cocina los tomates o usa productos de tomate que se hayan cocinado o procesado con calor (como tomates en lata o en pasta). Cocinar y calentar los tomates convierte el tipo de licopeno en una forma que el cuerpo absorbe con más facilidad.
    • Puedes comer tomates cocidos, agregar salsa de tomate a la pasta o a las verduras. Agrega tomates enlatados a las sopas, los guisos y a las salsas.
    • Los tomates crudos pueden agregarse a las ensaladas o comerse con un poco de aceite de oliva y sal.
  8. Aumenta el consumo de ajo y cebollas. Tanto el ajo como la cebolla contienen alicina, un ingrediente activo que funciona como medicamento antiinflamatorio al bloquear la producción de prostaglandinas. Además, se ha demostrado que estos alimentos presentan propiedades antiarrítmicas, antitrombóticas y antiinflamatorias.
    • Aumenta la cantidad de ajo y cebollas en lo que cocinas. Esta combinación crea una buena base para una variedad de platos como sopas, guisos, salsas, además de platos estofados, comidas de cocción lenta y guisos.
  9. Cocina con hierbas y especias. Se ha demostrado que muchas especias y hierbas diferentes tienen una variedad de beneficios para la salud que incluyen propiedades antiinflamatorias. Usar una amplia gama de especias y hierbas secas y frescas puede ayudarte a agregar estos alimentos antiinflamatorios a la dieta.
    • Usa cúrcuma en lo que cocinas. La cúrcuma es una raíz amarilla o anaranjada que se conoce comúnmente como un ingrediente del curri en polvo. Esta contiene un compuesto denominado curcumina, la cual se ha demostrado que inhibe la producción de prostaglandinas. Además, se ha comprobado que la cúrcuma ayuda en la reducción de dolor y de la inflamación relacionada con la osteoartritis.
    • Puedes comprar cúrcuma cruda en forma de raíz, o seca y molida como especia en polvo. Trata de usar la cúrcuma en polvo en huevos revueltos, mezclado con verduras asadas, mezclado con platos de arroz, como parte de ensaladas, como aderezo para ensaladas o incluso mezclado en batidos.
    • Muchas culturas también usan la cúrcuma para preparar té de cúrcuma. Cuece a fuego lento la raíz de cúrcuma en agua hirviendo por cinco minutos. Cuela el té y bébelo de tres a cuatro veces al día.
    • Agrega más jengibre a la dieta. Algunos estudios han demostrado que el jengibre presenta propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antiulcerosas..
    • Usa jengibre fresco en salsas, adobos, salteados o curris. También puedes dejar el jengibre fresco en agua caliente para preparar un té casero de jengibre.
    • El jengibre seco combina bien con salsas, productos horneados y aderezos con especias.
  10. Bebe té verde a sorbos. Según los estudios, el té verde puede bajar los niveles de prostaglandinas en el cuerpo. Se cree que los polifenoles en el té verde tienen propiedades antioxidantes que ayudan a reducir el daño en las células producido por radicales libres.
    • Para preparar té verde, coloca una cucharadita de hojas de té verde en 200 ml (8 onzas) de agua caliente. No mezcles el té verde en agua hirviendo porque las sustancias químicas en el té se destruirán por las altas temperaturas.
    • Agrega miel al té verde. Según los estudios, la miel puede ayudar a bajar las concentraciones de prostaglandinas en plasma.

Incorporar alimentos antiinflamatorios en la dieta

  1. Habla con el médico. Habla con el médico antes de realizar cualquier cambio en tu dieta o agregarle suplementos dietéticos. Esto es muy cierto si pruebas a tratar o controlar una afección médica actual.
    • Habla con el médico específicamente sobre los alimentos que planeas agregar o eliminar de tu dieta, sobre la razón por la cual cambias la dieta y cómo crees que estos beneficiarán tu salud.
    • También consulta con él las dosis apropiadas que serán seguras y sanas para ti.
    • Si bien, muchos alimentos y suplementos presentan una amplia gama de beneficios para la salud, estos pueden interactuar con las afecciones médicas o medicamentos actuales de una forma negativa.
  2. Escribe un plan de comidas. Un plan de comidas será útil cuando trates de agregar alimentos específicos a la dieta. Puede ayudarte a saber dónde puedes incorporar una variedad de alimentos antiinflamatorios a lo largo de cada día y semana.
    • Empieza por agregar diferentes alimentos poco a poco cada semana. Puede ser más fácil de mantener en comparación con forzarte a integrar una gran cantidad de nuevos alimentos a tu dieta de golpe.
    • También trata de elegir alimentos que puedas incluir todos los días. Como primer paso, podría ser fácil incluir una taza caliente de té verde cada mañana.
    • Recuerda que no debes incluir todos los alimentos antiinflamatorios cada día. Elige una variedad para incluirla en toda la semana.
  3. Prepara nuevas recetas y comidas. Algunos alimentos antiinflamatorios como el jengibre, el ajo y las cebollas serán más fáciles de incluir en las recetas. Puedes consumirlos crudos, pero podría no ser tan apetitoso como incorporarlos en las recetas.
    • Muchas cocinas distintas usan con regularidad alimentos y especias con propiedades antiinflamatorias. La cocina india es conocida por su uso de cúrcuma, mientras que la italiana presenta mucho ajo.
    • Trata de buscar recetas diferentes en línea o revisa libros de cocina que presenten recetas que se centren en alimentos antiinflamatorios.

Evitar alimentos que estimulen la inflamación

  1. Limita el consumo de grasa saturadas no saludables. Las grasas saturadas se usan para sintetizar las prostaglandinas en el cuerpo..
    • Los alimentos que contienen grasas saturadas incluyen los siguientes: carnes procesadas (como embutidos, salchichas o tocino), alimentos fritos, comidas rápidas y productos lácteos de leche entera (como el queso o la mantequilla).
  2. Limita las bebidas alcohólicas. Deja o limita tu consumo de alcohol. Se ha demostrado que los altos niveles de alcohol aumentan la producción de prostaglandinas.
    • Las mujeres deben limitar el alcohol hasta 1 vaso al día, mientras que los hombres hasta 2 vasos al día.
  3. Limita los azúcares añadidos. Algunos estudios han demostrado que los azúcares añadidos provocan la liberación de ciertas sustancias químicas con propiedades que estimulan la inflamación. Limitar estos alimentos, especialmente si los comes con regularidad, puede disminuir la inflamación.
    • Los alimentos que debes restringir incluyen los siguientes: dulces, pasteles, bebidas azucaradas y postres que, por lo general, contienen azúcares añadidos.
  4. Reduce la cantidad de grasas omega-6 que consumes. Estos tipos de grasas son esenciales en la producción de prostaglandinas. Minimizar estos tipos de grasas puede ayudar a disminuir la producción de prostaglandinas.
    • Las grasas omega-6 se encuentran en los siguientes alimentos: aceite de maíz, aceite de cártamo, mayonesa, aderezos, aceite de soja, aceite de maní y aceite vegetal.

Consejos

  • Siempre habla con el médico antes de realizar algún cambio en la dieta para asegurar tu seguridad.
  • Elige opciones de cocción más saludables, como cocer al vapor o a la parrilla, en lugar de freír los alimentos. Cocina con aceite de oliva y otros aceites vegetales más saludables en lugar de mantequilla o manteca.
  • Investiga una variedad de diversos alimentos antiinflamatorios. Incorpóralos en tu dieta poco a poco con el tiempo.
  • Si hay algunos alimentos antiinflamatorios que ya disfrutas, trata de aumentar la cantidad o la frecuencia con la que los comes.
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