Cómo limpiar una alfombra

Las alfombras crean una sensación de unidad en la habitación, pero pueden ser costosas y delicadas en ocasiones. Si aprendes a limpiar alfombras, también conservarás tu inversión. El mantenimiento y el uso regular de la aspiradora, la eliminación del polvo y los insectos, además del tratamiento oportuno de las manchas y los derrames, forman parte esencial del cuidado de las alfombras. Para los daños considerables o el tratamiento de alfombras más valiosas y delicadas (hechas de lana o tejidas a mano), probablemente será necesario recurrir a un profesional del cuidado de alfombras. Aunque la mayor parte del mantenimiento puedes realizarlo en casa (según sea necesario).

Mantener una alfombra limpia

  1. Pasa la aspiradora con regularidad. Para mantener una alfombra de área, ponla al revés y aspira la parte posterior mínimo una vez al mes. Aspirar la parte posterior con el rodillo aspirador o cepillo rotatorio permite sacar a la superficie la suciedad atrapada profundamente. Ponla al derecho y aspira la suciedad. Utiliza solo la succión en la parte delantera de las alfombras de lana. En el caso de las alfombras sintéticas, puedes utilizar el rodillo aspirador o cepillo giratorio en la parte delantera y en la posterior.
    • No pases la aspiradora por los flecos o borlas, puesto que son delicados y se enredan con facilidad en el rodillo aspirador o se rasgan con la succión. Lo único que necesitan es que los ahueques con la mano. Cualquier otra cosa puede dañarlos.
  2. Rota la alfombra para nivelar el desgaste. El tráfico peatonal desgasta el patrón y las fibras de una alfombra. Evítalo rotando regularmente la alfombra de área para evitar que se forme este desgaste antiestético. Si tus muebles se encuentran sobre una alfombra, considera cambiarlos de lugar de vez en cuando para evitar que la alfombra se llene de marcas o se destiña de forma desigual.
  3. Enrolla la alfombra si la vas mover y guardar. De este modo, evitarás la formación de pliegues en la alfombra. Además, es mucho más fácil romperla, moverla y guardarla si está enrollada. Si la vas a transportar para que la limpien en seco o con vapor, será necesario enrollarla con anticipación.
  4. Restaura su brillo y color con vinagre blanco diluido. Diluye el vinagre (1 parte por cada 3 partes de agua) y aplícalo con una esponja lentamente y en dirección del pelo de la alfombra. No la empapes, solo humedécela. Deja que seque con el aire y evita exponerla al sol porque puede blanquear sus colores.
  5. Espolvorea bórax en la alfombra para acabar con la infestación de insectos. La limpieza con vapor y la aplicación de champú no son eficaces para controlar las colonias de insectos. El bórax por naturaleza cubre y degrada el exoesqueleto de los insectos y destruye sus larvas y huevos. Espolvoréalo en la alfombra, espera 20 minutos y pásale la aspiradora. Asegúrate de alejar a las mascotas de la alfombra ya que podrían inhalar el bórax, el cual es un irritante levemente tóxico.

Tratar las manchas

  1. Limpia las manchas apenas aparezcan. Prueba siempre la alfombra con una toalla de algodón blanca y húmeda para garantizar que los colores no se corran. Nunca la dejes secarse en el suelo o de lo contrario, puede causar un daño irreparable en el suelo debido a la humedad.
    • Evita lavar las alfombras de lana con champú para alfombras. Por lo general, estos champús están diseñados para las alfombras sintéticas de pared a pared y no para las alfombras de área de lana. Siempre lee bien la etiqueta antes de utilizar quitamanchas o champús para alfombras. Después de emplear cualquiera de dichos productos, enjuágalo bien. Si quedan residuos del producto en la alfombra, atraerán la suciedad.
  2. Seca los derrames y elimina los residuos sólidos raspándolos. Sécalos con una toalla 100 % algodón que esté seca y limpia. Presiona muy fuerte desde afuera hacia el centro. Hazlo varias veces, dándole la vuelta a la toalla doblada una y otra vez hasta que hayas absorbido la mayor cantidad posible de humedad. Al momento de secar la mancha, mueve la toalla en líneas rectas. No frotes con movimientos circulares, ya que pueden dañarse las fibras y la estructura de la alfombra.
  3. Trata la alfombra según el tipo de derrame. En el caso de las manchas leves (como las de de lodo y leche), puedes tratarlas secándolas y pasándoles la aspiradora. Las manchas graves o más complicadas requieren que apliques: un producto químico, generalmente en la forma de un ácido leve para eliminar los tintes que manchan la alfombra; un detergente suave para quitar los desechos y desinfectar la alfombra; y amoniaco en las alfombras que no son de lana para obtener el mismo efecto.
    • Si la alfombra está empapada, sécala lo mejor que puedas y llévala a una tintorería. El daño que genera la humedad es irreversible e imposible de tratar en casa sin el conocimiento, el cuidado y las herramientas necesarias.
    • Si el derrame es pasajero, ten cuidado de enjuagar bien el área afectada con un detergente suave y agua para evitar que los residuos se vuelvan ácidos. Utiliza un jabón lavaplatos líquido diluido con agua (2 partes de jabón para 1 parte de agua) para quitar y desinfectar el derrame. Aplica la mezcla en una toalla de algodón blanca y seca el área afectada hasta que absorbas lo más que puedas del derrame.
    • En el caso de las manchas que necesitan un tratamiento con amoniaco, lleva las alfombras valiosas a un profesional. No uses amoniaco o detergentes abrasivos en las alfombras de lana, puesto que las fibras se reducen y se degradan cada vez que aplicas un tratamiento con agua. Lleva la alfombra a un servicio de limpieza profesional para minimizar los daños relacionados con la limpieza.
    • En el caso de los derrames de artículos perecibles, no uses agua caliente. Sécalos con una esponja, y trátalos con tres partes de ácido, una parte detergente suave y una parte de agua. Si la alfombra no es de lana, agrega una parte de amoniaco para desinfectarla y limpiarla.
    • Para quitar las manchas de orina y neutralizar su olor: mezcla 1 parte de vinagre blanco con 3 partes de agua y 1/3 parte de detergente y seca con una toalla blanca o una esponja limpia. Si la alfombra está desteñida, repite el tratamiento para las manchas.
  4. Seca la alfombra usando un ventilador. Expón el área afectada tanto como sea posible a la corriente de aire para evaporar la humedad. No la dejes secar en pleno sol, ya que la acción blanqueadora de la luz solar puede arruinar sus colores y degradar las fibras. Tampoco dejes que se seque en el suelo debido a los daños graves que ocasiona la humedad. En este caso, debes recurrir a la ayuda de un profesional.

Consejos

  • Al momento de usar cualquier quitamanchas, siempre aplica el producto en una toalla de algodón blanca y luego seca la mancha. Si lo aplicas directamente en la alfombra, será más difícil eliminar la mancha o esta se convertirá en una mancha irreparable.
  • Si está disponible, usa una aspiradora con filtro HEPA para quitar el polvo de la alfombra, puesto que es muy eficaz para acabar con el polvo potencialmente tóxico y tiene una succión más fuerte.
  • Otra alternativa para limpiar la alfombra es alquilar o comprar un limpiador o un extractor de alfombras. Estas máquinas son excelentes para limpiar la alfombra a nivel superficial, pero es posible que no desaparezcan todas las manchas y la suciedad debido a que no tienen la capacidad de aplicar vapor en las fibras. Están diseñadas para las alfombras sintéticas de pared a pared o los tapizados y dañan gravemente las alfombras de lana.
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