Cómo comer un tazón de cereal

Con frecuencia, se dice que el desayuno es la “comida más importante del día” y ciertamente lo es. La primera comida del día hace exactamente lo que dice: rompe el ayuno que haces durante la noche mientras duermes. Comer por la mañana te dará la energía y la concentración al empezar el día, así que ni siquiera pienses en omitir el desayuno porque a la larga te arrepentirás. Si tienes poco tiempo, no tienes grandes habilidades para cocinar o simplemente tienes ganas de comer un desayuno delicioso, nunca te equivocarás al comer un tazón de cereal para el desayuno.

Comer el cereal frío

  1. Vierte el cereal en el tazón. La cantidad de cereal que viertas dependerá completamente de tu apetito. Un tazón grande y lleno de cereal puede mantenerte lleno durante varias horas y un tazón pequeño puede ser una merienda excelente. Ten cuidado de no llenar demasiado el tazón porque aún necesitarás espacio para la leche.
    • Si te preocupas de tu salud o no estás seguro del tamaño adecuado de una porción, revisa la etiqueta de información nutricional a un lado de la caja. El tamaño recomendado de cada porción aparece allí.
    • Después de haber vertido el cereal, asegúrate de cerrar la bolsa o la caja por completo para que el cereal no se eche a perder. Después de abrir la caja, también puedes colocar la cantidad restante de cereal en un recipiente hecho de caucho para guardar los cereales y la comida seca, el cual prolonga la vida del cereal en comparación con la caja simple.
  2. Agrégale la leche; solo puedes dar este paso después de haber vertido el cereal en el tazón. Sin embargo, para este paso, cada persona tiene sus preferencias. Empieza a verter la leche lentamente hasta que el cereal empiece a flotar un poco. Si quieres que el cereal solo se humedezca un poco y mantenga su textura crujiente, vierte solo un poco de leche. Si te gusta el cereal con mucho líquido y sorber la leche que queda en el fondo, ¡vierte la cantidad que quieras! De nuevo, no existe una forma incorrecta de comer un plato de cereal a menos que empieces por verter la leche antes del cereal.
  3. Puedes agregarle algunos ingredientes de cobertura. Algunas personas le agregan un poco de fruta a su tazón de cereal, como banana en trozos, rodajas de fresa o arándanos. Si quieres darle un poco de dinamismo a tu cereal, puedes agregarle un poco de canela o azúcar. ¡Usa tu creatividad! Puedes agregarle todo lo que quieras al cereal. Esto es más común con los cereales insípidos, pero no se excluyen los demás, aunque quizás no quieras agregarle nada si el cereal tiene mucho sabor por sí solo, ya que de lo contrario puede quedar con demasiado sabor. La simplicidad también puede ser deliciosa.
  4. Come a tu propio ritmo. Este es un aspecto importante al comer cereal. Si te comes el cereal muy rápido, aún estará un poco crujiente. Si te tomas el tiempo para saborear cada bocado, el cereal se ablandará poco a poco. Come de forma lenta o rápida según tu gusto. Solo asegúrate de disfrutar de tu tazón de cereal por completo.
  5. Bebe la leche que quede en el fondo. Después de haberte comido todo el cereal, es probable que aún quede un poco de leche en el fondo del tazón, sobre todo si le agregaste mucha leche. No debes desperdiciar este líquido delicioso que ahora tiene sabor a cereal. Puedes elegir alguna de las siguientes opciones.
    • Puedes tomar el tazón con ambas manos y beber la leche.
    • Puedes agregarle un poco más de cereal para comerlo con el resto de la leche.

Comer el cereal caliente

  1. Cocina el cereal caliente. Si has decidido hacer avena, crema de trigo, sémola de maíz u otro tipo de cereal caliente, cada uno tendrá instrucciones específicas de cocción. Asegúrate de leer el empaque para saber cómo debes cocinarlo. Cuando se trata de un cereal caliente, por lo regular existen algunas opciones para las personas que les gusta cocinar y otras opciones para las personas que no quieren esforzarse mucho para hacerlo.
  2. Agrégale los ingredientes de cobertura que quieras. Después de cocinar el cereal caliente, puedes agregarle algunos condimentos y coberturas divertidas. A la avena puedes agregarle azúcar morena, nueces, fruta o incluso chispas de chocolate. Agrégale mantequilla a la crema de trigo o a la sémola de maíz para crear un desayuno sabroso o incluso puedes agregarle un huevo entero. Una opción excelente es agregar una cucharada de mantequilla de maní sobre el cereal caliente, ya que el calor del cereal calentará la mantequilla de maní y hará que se derrita y se combine bien. Al agregarle canela y azúcar a cualquiera de las opciones de los cereales calientes, puedes crear un desayuno dulce y delicioso.
  3. Come el cereal. Deja que se enfríe antes de comerlo porque quemarte la boca es una forma dolorosa de empezar el día. Si estás ansioso por empezar a comer, sopla cada bocado antes de introducirlo en la boca. Si le agregaste mezclas y coberturas deliciosas, asegúrate de mezclarlas en todo el cereal caliente para que queden algunas para los bocados finales.
    • El cereal caliente puede pegarse a los lados del plato, así que asegúrate de raspar los lados con la cuchara para aprovecharlo todo.

Elegir los ingredientes

  1. Elige el cereal. Si alguna vez has pasado por el pasillo de los cereales para el desayuno en el supermercado, es probable que sepas que las opciones son infinitas. Con los diferentes tipos de cereales, puedes crear desayunos muy diferentes. Algunos son dulces y llenos de azúcar, mientras que otros son más saludables y llenos de granos enteros y fibra. No todos los cereales son iguales, así que es buena idea que explores las opciones.
    • Un cereal dulce y colorido puede parecer casi como un postre para el desayuno. Estos tipos de cereales incluyen Fruit Loops, Lucky Charms, Cookie Crisps, Trix y Cinnamon Toast Crunch. Aunque estos cereales agradables pueden tener un sabor delicioso para los niños, están llenos de azúcar y deben comerse con moderación.
    • Para una opción más saludable, busca los cereales que contengan mucha fibra y tengan un ingrediente integral primero. Es mejor si contienen bastante proteína, ya que te mantendrá lleno durante más tiempo. Algunas buenas opciones son Total, Cheerios, Life, Kix y Raisin Bran.
    • No olvides ver los cereales calientes. Estos incluyen la avena, la sémola de maíz, la crema de trigo, el arroz, la quinua ¡y muchos más! La mayoría tiene varios sabores de desayuno, pero también puedes elegir las versiones simples y agregarles tus propias mezclas y coberturas.
    • La granola y el muesli también son opciones saludables que te llenarán. ¡Puedes aprender a hacer muesli aquí y a hacer granola aquí!
  2. Elige la leche. Al igual que con el cereal, tienes muchas opciones. Entre los diferentes tipos de leche de vaca, leche sin lactosa y leche no láctea, es probable que encontrarás algo que funcionará a la perfección con el cereal que elijas.
    • La leche de vaca es la leche estándar en la que piensa la mayoría de la gente cuando escucha la palabra. Los tipos que verás en un supermercado normal son la leche entera, la leche al 2 %, al 1 % y la leche descremada. La leche entera tiene un sabor más rico y 3,25 % de grasa. La leche al 2 % y al 1 % tienen la grasa reducida (al 2 % y al 1 % respectivamente). La leche descremada tiene 0 % de grasa y tiene un sabor menos rico, pero tiene menos calorías también. Puedes elegir entre las opciones de leche de vaca según tus preferencias personales de sabor y tu dieta.
    • La leche sin lactosa es perfecta para cualquier persona que tenga molestias estomacales después de beber leche. Muchas personas son intolerantes a la lactosa y no pueden descomponer la lactosa de la leche. La leche sin lactosa es leche regular que se ha combinado con lactasa, la enzima que descompone la lactosa. Esto evita los problemas gastrointestinales que surgen por la intolerancia a la lactosa.
    • La leche no láctea es otra opción excelente para cualquier persona a quien no le gusta el sabor de la leche de vaca, que sigue una dieta vegetariana o que simplemente quiere algo diferente. La leche de almendras es la leche no láctea más popular e incluso tiene diferentes sabores como vainilla y chocolate. También puedes encontrar en el mercado leche de coco, leche de soja, leche de lino, leche de anacardo y otros tipos de leche no láctea.
  3. Toma algunos complementos opcionales. Una forma de agregarle un poco de sabor, textura o beneficios saludables al cereal de desayuno es con algunos ingredientes adicionales. Las frutas, como los arándanos y las bananas, le agregarán varias vitaminas y nutrientes beneficiosos. Agregarle nueces puede darle un toque crujiente y delicioso al cereal, así como proteínas. Al agregarle una cucharada de mantequilla de nueces, como mantequilla de maní o de almendra, puedes agregarle un poco de grasa saludable y proteínas. La canela puede darle un toque excelente de sabor al desayuno y tiene la ventaja adicional de que prácticamente no tiene calorías.

Prepararte para comer el cereal

  1. Elige el tazón. Puedes tomar tu tazón normal de cereal, pero existen otras opciones. Si te despertaste con un apetito voraz, quizás quieras usar el tazón más grande que puedas encontrar. Los tazones grandes que sirven para mezclar pueden ser de utilidad. Si no tienes mucha hambre, puedes usar un tazón más pequeño, como los que se usan para las ensaladas de guarnición.
    • Puedes ser creativo y usar las tazas de café, táperes u otros recipientes para comer el cereal. No te sientas limitado al tazón.
  2. Elige la cuchara. La cuchara que elijas puede tener un gran efecto en la experiencia de comer cereal. Una cuchara pequeña significa que tomarás bocados más pequeños, por lo que te tardarás más para comer tu cereal. Comer lentamente puede ayudarte a evitar comer en exceso, así que una cuchara pequeña es ideal para cualquier persona que tenga una dieta o simplemente trate de comer de forma ligera. Por el contrario, una cuchara grande significa que tomarás bocados más grandes. Si tienes hambre y estás listo para comer bastante cereal, toma una cuchara grande.
  3. Elige un lugar para comer. Para tener una experiencia más formal al comer cereal, elige un lugar en el comedor o en la mesa de la cocina. Puedes usar un mantel individual, colocar una servilleta en tu regazo y “disfrutar” de una buena comida. Para comer un desayuno más relajado, come el cereal frente al televisor, frente a la computadora, ¡o incluso en la cama!
    • Si en realidad tienes poco tiempo, vierte el cereal y la leche en una taza de viaje. Lleva una cuchara de plástico y come el cereal mientras estés en el auto, en el autobús o al caminar hacia la escuela.
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