Cómo ser una persona que hace el bien

Ser una persona que hace el bien va más allá de solo hacer cosas buenas por los demás. Debes aceptarte y amarte tal como eres antes de dar energía positiva al mundo. Aplica algunos de los siguientes consejos para ayudarte a ser una mejor persona.

Mejorarte a ti mismo

  1. Identifica lo que significa para ti ser una persona que hace el bien. Algunos creen que es tan sencillo como no hacer daño a los demás. Pero no siempre se trata de lo que no haces, sino más bien de lo que haces por otros. Ser una buena persona también incluye ayudarte tanto como a los demás. Debes decidir qué implica ser una buena persona según tu punto de vista.
    • ¿Cuál es tu persona ideal? Elabora una lista de los rasgos que consideras necesarios para ser una persona ideal. Empieza viviendo tu vida con base en dichos rasgos.
    • ¿Esperas algo a cambio? ¿Haces las cosas porque ello te ayudará a verte bien ante los demás o porque realmente quieres dar y ayudar? Deja de aparentar y adopta la actitud de dar sin esperar recibir algo a cambio.
  2. Elige un modelo a seguir. Tener un modelo a seguir te da alguien a quien admirar. Esta persona debe tener rasgos a los que aspires. Piensa en formas de personificar mejor estas cualidades que admiras. Piensa en cómo aplicar dichas cualidades en tu trabajo, actividades creativas, relaciones personales, alimentación y estilo de vida.
    • ¿A quién admiras y por qué? ¿De qué manera hace que el mundo sea un mejor lugar para vivir y cómo puedes hacer lo mismo?
    • ¿Qué cualidades admiras en dicha persona y cómo puedes desarrollar las mismas?
    • Mantén tu modelo a seguir cerca de ti, como un espíritu amigable que siempre está a tu lado. Piensa en cómo respondería a una pregunta o circunstancia y cómo responderías de la misma manera.
  3. Deja de compararte con otros. Trata de entender que siempre habrá mejores y peores que tú. Cuando nos hacemos sentir mal comparándonos con los demás, desperdiciamos tiempo y energía que podríamos usar para desarrollar nuestros propios recursos internos. Hazte cumplidos cada mañana. Ser feliz te hace una persona más positiva, lo cual te ayuda a transmitir vibraciones positivas al mundo.
    • Tienes tus propios dones y talentos. Enfócate en compartirlos con el mundo en vez de centrarte en los talentos de otro.
  4. Ámate a ti mismo. Aprende a quererte en todos los sentidos. Practica la autoaceptación incondicional. La única forma de amar de verdad a los demás es primero tener confianza y amarte a ti mismo. Tus acciones y tus creencias deben hacerte sentir bien al igual que a los demás. Si tratas de hacer cosas para otros sin cuidar de ti mismo, puedes terminar resentido, enojado y negativo. Si te quieres a ti mismo, causarás un impacto positivo cuando ayudes a otros.
    • ¿Actúas como una buena persona solo por fuera? Si te odias a ti mismo y estás molesto por dentro, no puedes ser una buena persona a pesar de todas tus acciones externas.
  5. Sé tú mismo. Recuerda siempre ser tú mismo y nunca quien no eres. No intentes ser como alguien más. Simplemente sé tú mismo y haz cosas buenas por más sencillas que sean. Ser tú mismo te ayuda a ser una persona genuina que puede reflejar positivismo al mundo. Permanecer fiel a ti mismo te permite encontrar el enfoque y entender tus valores centrales y lo que consideras importante.
  6. Reza o medita. Rezarle a un poder superior o meditar puede ayudarte a cultivar las cualidades que deseas personificar. La meditación y la oración pueden ayudarte a encontrar la paz interior y a enfocarte en tu yo interior. A medida que aumentas la conciencia de ti mismo, entiendes lo que realmente quieres y encuentras la claridad en tu vida. A medida que adquieres mayor paz interior, te sientes más positivo, lo cual ayuda a convertirte en una mejor persona.
    • Busca un espacio privado, seguro y libre de distracciones. Siéntate en una posición cómoda. Despeja tu mente de todos los pensamientos y respira profundo y lento unas cuantas veces. Observa los pensamientos en tu mente. No sientas ni reacciones, solo observa. Si pierdes la concentración, simplemente cuenta hasta diez. Medita hasta sentirte purificado y revitalizado.
  7. Realiza cambios pequeños. Nadie puede cambiar de la noche a la mañana. Pero incluso los cambios pequeños pueden marcar una diferencia enorme y positiva. Fija metas pequeñas una o dos veces al mes y céntrate en uno o dos hábitos clave que quieras cambiar.
    • Ejemplo de meta 1: “Escucharé a los demás sin interrumpir en lo absoluto, ya sea verbal o no verbalmente”. Piensa en lo frustrante que puede ser para ti cuando la otra persona empieza a mover los labios como si estuviera a punto de interrumpir.
    • Ejemplo de meta 2: “Haré todo lo posible por pensar en lo que haría feliz a otra persona”. Ello podría ser compartir tu comida o bebida con otros cuando tengan hambre o sed, dejar que alguien más se siente en el lugar que quieres sentarte, etc.
  8. Revisa tus metas a diario. Para empezar tu misión de convertirte en una persona que hace el bien, lee esta lista y tus ideales cada día. Haz que ello forme parte de ti. Sigue las pautas y añade algunos de tus propios pasos.

Tener una actitud positiva

  1. Trata de mirar el lado bueno de las cosas. Muestra una actitud positiva en cada situación. La negatividad solo te lastimará a ti y a los demás. Si eres negativo, ello se reflejará en la forma en que tratas a otros. Nuestro pensamiento puede influenciar en los resultados de nuestros días. Si algo no resulta como lo planeas, trata de cambiar lo que puedas, sonríe, mantente positivo y sigue adelante.
    • El lema de los Cristóforos (organización católica sin fines de lucro) dice: "Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad". Sé esa luz. Cuando veas que hay discrepancia, trata de ser quien cambie el tema proponiendo una solución. No expreses lo que tú harías, sino más bien pídeles a todos que se involucren.
  2. Haz un acto de caridad por alguien más. Trata de hacer algo amable por alguien cada día, incluso si se trata de algo pequeño. Un acto de bondad y generosidad puede ser muy útil. Sonríe, sostén la puerta abierta para que alguien pase, sigue la cadena de favores en la ventanilla de autoservicio; simplemente trata de hacer algo para alegrarle el día a alguien.
    • Incluso tiéndeles la mano a las personas que han sido frías o indiferentes contigo. Muéstrale amabilidad a alguien que es rudo contigo. Tal vez la gente siempre es ruda con él. Sé la persona que le muestre amabilidad.
  3. Esfuérzate por hacer que el mundo sea un mejor lugar cada vez que salgas de casa. Cada vez que interactúas con el mundo tienes una oportunidad de hacer algo bueno y positivo. No es necesario que sea algo grande, sino que puede ser algo como recoger un poco de basura que alguien tiró en un parque local o frente a la casa de tu vecino. Sé concienzudo y busca una forma de hacer algo por el mundo. Algunas formas fáciles de hacer un cambio positivo incluyen:
    • Reciclar
    • Comprar comida orgánica y producida a nivel local
    • Ser un dueño de mascotas responsable limpiando sus heces
    • Donar artículos viejos a los albergues o las organizaciones caritativas en vez de las tiendas de segunda mano
    • Poner los artículos de donde los sacaste en vez de dejarlos en cualquier parte de la tienda
    • No ocupar el espacio de estacionamiento más cercano de modo que lo dejes libre para alguien que lo necesite más
  4. Disminuye el ritmo de tu vida. No te apresures. Haz un alto para disfrutar de las cosas simples. El tiempo es una creación humana que nos ayuda a organizar nuestros días. A veces debes sujetarte al tiempo, como cuando estás camino al trabajo o llevando a tus hijos a la escuela. Pero si no tienes compromisos de tiempo, aprende a vivir en el momento. Sé paciente con las personas. Piensa lo mejor de ellas en vez de lo peor. No asumas que la persona que se tropezó contigo es un patán. En vez de ello, entiende que tal vez podría estar retrasado para el trabajo o para recoger a su hijo.
    • No te apures en ir a la tienda y volver rápido. Disfruta del paisaje en el trayecto. Cuando estés allí, contempla todas las frutas y verduras finas y coloridas que están ahí para nutrirte. Date cuenta de que hay otros que no tienen la fortuna de obtener los mismos beneficios que tú. Compra algunos alimentos nutritivos adicionales para donarlos a un banco de alimentos con el fin de ayudar a alimentar a otros. Sugiérele al administrador que debe haber a un punto de recogida de alimentos en algún lugar de la tienda para los pobres.
    • Solo usa la bocina del auto en una emergencia. No la toques cuando pase un anciano que apenas puede ver por encima de la llanta o alguien que conduce demasiado lento. Date cuenta de que el conductor podría estar tomándose su tiempo para no lastimarse a sí mismo o a alguien más. Si este pasa apurado cortándote el paso, entiende que podría tener prisa a causa de algo importante. Incluso si no es el caso, ¿por qué acumular sentimientos negativos? La ira solo engendra ira.
  5. Practica el perdón. Perdonar a alguien puede ser una tarea difícil. Darte cuenta de que la gente es humana y comete errores te ayuda a dejar ir la negatividad de modo que puedas perdonar a la persona y seguir adelante. Cuando perdonas, dejas ir el resentimiento que puede provocar enojo, amargura y perturbación. El perdón te hace más compasivo hacia los demás.
  6. Sé honesto. La mentira viola la confianza y destruye las relaciones. En vez de mentir, sé honesto con los que te rodean. La gente buena es honesta y directa con sus sentimientos y pensamientos. Habla con aquellos que te molestan, en vez de mentir o involucrar a otros. No seas pasivo agresivo.
    • Sé íntegro. Haz que tu palabra tenga valor. Si dices que vas a hacer algo, cumple tu promesa. Si surgen imprevistos que te impiden cumplirla, sé honesto y directo y comunícaselo a la persona.
    • Ser honesto no significa ser rudo o cruel.
  7. Convierte en un hábito diario estos gestos pequeños. Hacer cosas simples como sonreírle a alguien o sostener la puerta abierta para que pase un desconocido, te ayudará a ser una mejor persona. En poco tiempo, estos pequeños actos de bondad se convertirán en un hábito que realizarás naturalmente.
  8. Sé empático. Entiende que ser amable, comprensivo y compasivo en tu forma de tratar a los demás es gran medida el resultado de tener una actitud amorosa y cariñosa hacia otros. Trata de ponerte en el lugar de los demás y ver las cosas desde su perspectiva. Pregúntate "¿Cómo me sentiría si fuera la otra persona?". Probablemente actuarás con los sentimientos de dicha persona en mente. Ello se mostrará en tus palabras y acciones. No seas amable solo para aparentar ser bueno ante otros, sino para que los demás se beneficien de tus actos altruistas.
    • Ello no funcionará muy bien si solo tratas de ser diplomático. No aceptes una política como "cualquier cosa por una vida tranquila".

Interactuar con los demás

  1. Acepta a todos los que te rodean. Parte de ser una buena persona es no ser prejuicioso. Acepta a todos, sin importar qué raza, edad, orientación sexual, identidad de género o cultura sean. Date cuenta de que todos tienen sentimientos, cada persona es valiosa y todos siempre deben ser tratados con respeto.
    • Respeta a las personas mayores. Date cuenta de que algún día serás mayor y podrías necesitar ayuda. La próxima vez que vayas a un centro comercial, estacionamiento o cualquier otro lugar, busca una persona mayor con dificultades para hacer algo, como cargar bolsas o cargar provisiones hacia su auto. Pregúntale "¿Puedo ayudarle con eso?". De este modo, harás un gran servicio a las personas de la tercera edad. A veces, podrías toparte con una que rechace tu ayuda. En este caso, simplemente dile "Entiendo, qué tenga un buen día". Cuando estés fuera y veas a una persona mayor sola, salúdale con una sonrisa amable y pregúntale cómo le va. El solo hecho de saludar a alguien puede alegrar su día.
    • Sé compasivo hacia las personas mentalmente discapacitadas. Ellas también tienen sentimientos. Dales una gran sonrisa y trátalas como personas. Si otros sonríen o se ríen mientras interactúas con ellos, ignóralos y mantén tu atención en la persona que es tu verdadera amiga.
    • No seas racista, homofóbico o intolerante con otras religiones. El mundo es un lugar amplio, lleno de diversidad. Aprende de otros y celebra las diferencias.
  2. Controla tu ira. Cuando discutas con alguien, trata de controlar tu enojo. No te escondas o seas rudo cuando tengas una discusión con un amigo. Háblale y soluciona el problema. No combatas el fuego con fuego, mejor sugiérele que se tomen un tiempo para pensar en ello. Dile "Quiero resolver este asunto contigo porque eres un buen amigo. Tomémonos un tiempo para reflexionar en el asunto".
    • No culpes a los demás. Acepta lo que es tu culpa y habla con otros respecto a lo que han hecho para molestarte. Culpar a los demás genera negatividad y resentimiento.
    • Si no puedes dejar ir tu enojo, anota tus sentimientos, medita o controla tus pensamientos.
    • No trates de corregir a la gente diciendo algo irracional cuando está enojada. Simplemente escúchala con compasión y mantén la calma. Dile "Lamento que te sientas de esa manera, ¿hay algo que pueda hacer para ayudar?".
  3. Halaga a las personas. Decirle a la gente cosas amables es una forma fácil de esparcir positivismo. Halaga el nuevo corte de pelo de un colega o el perro de un extraño. Halaga a tus amigos de los cuales sientas celos. Dar crédito a quien lo merece es mostrar respeto; además, a ti también te gustaría que te muestren el mismo respeto por un logro que hayas realizado.
  4. Sé un mejor oyente. Las personas pocas veces se toman el tiempo de escuchar a los demás. Todos quieren sentirse importantes y que se interesen en ellos. Tómate el tiempo de escuchar a la gente. Sigue la ilación de lo que la persona está diciendo. No te distraigas con lo que ocurre a tu alrededor o juegues en tu celular. Permanece comprometido con la persona y la conversación. Haz preguntas de seguimiento respecto al tema. Esto le ayudará a saber que le estás prestando atención.
  5. Celebra las victorias y cualidades de otras personas. Sé amable y generoso con los demás y quiérelos por quienes son. Alégrate con las cosas buenas que le ocurran a otros y no te sientas celoso. Muestra tu apoyo y aliento hacia los demás.
    • Los celos son difíciles de vencer. Date cuenta de que no es necesario tener las mismas cosas que los demás. Trata de dejar de sentir celos de otras personas.
  6. Sé un ejemplo a seguir. Vive tu vida de modo que inspires a otros. Comparte tu vida y filosofías con los demás. Encuentra a alguien para quien seas un ejemplo a seguir. Ten cuidado con la forma de conducirte en la vida de modo que tus acciones siempre hagan sentir orgulloso a alguien. Muéstrales a los jóvenes buenos valores morales para vivir y enséñales la importancia de ellos. Habrán momentos en que sentirás que te esfuerzas en vano, pero date cuenta de que has plantado la buena semilla en sus mentes. Además, podrías tardar un tiempo en ver frutos.
    • Empieza con poco. Únete a un programa de apoyo a la juventud, ofrécete como voluntario para entrenar un equipo deportivo de niños, enseña o sé un ejemplo a seguir para los miembros jóvenes de tu familia.
  7. Comparte. Comparte tus posesiones, positivismo y felicidad. No seas emocionalmente tacaño. Sé generoso y alentador. Comparte tus conocimientos. Comparte oportunidades. Comparte tu tiempo.
    • Comparte tu comida con los demás. Nunca tomes el trozo de pizza o el pedazo de carne más grande.
  8. Respeta a todos. Sé justo con todas las personas. Trata a todos con amabilidad y no seas malo o rudo con la gente, incluso si no están de acuerdo contigo. No intimides a nadie. En vez de ello, defiende a los que son intimidados.
    • No hables de otros a sus espaldas. Sé una persona genuina. Si tienes un problema con alguien, confróntalo de manera respetuosa. No divulgues cosas malas acerca de él cuando no esté presente.
    • No juzgues injustamente a las personas, ya que no conoces las circunstancias que les rodea. Dales el beneficio de la duda y respeta sus elecciones.
    • Trata a los demás como te gustaría que te traten. Recuerda esta regla de oro. Dale al mundo la energía que te gustaría recibir.
    • El respeto se extiende a tus alrededores. No tires basura al suelo, no hagas desorden a propósito y no hables muy fuerte ni seas ofensivo. Respeta el hecho de que otras personas comparten el mismo espacio que tú.

Consejos

  • Puedes cometer errores, pero nunca repitas los mismos. Aprende de ellos y ayúdate a ser una persona más fuerte.
  • Recuerda, la felicidad es un estado mental. Lo único en el mundo que podemos controlar somos nosotros mismos, así que elige ser feliz y contrólate manteniendo deliberadamente una actitud mental positiva.
  • Cuando las personas traten de menospreciarte, no les contestes o lo tomes a pecho. En vez de ello, ríe o no les hagas caso o simplemente di que lamentas que se sientan de esa manera. Esto demostrará que eres muy inteligente como para rebajarte a su nivel y evitará que seas duro, agresivo y una mala persona. Además, cuando vean lo bien que manejas la situación, incluso tus agresores podrían dejar de molestarte o perder el interés en insultarte.

Advertencias

  • Si alguien te pide ayuda en algo que debe hacer por sí solo. ¡Nunca lo hagas! Eso es hacer trampa y le enseña a dicha persona que ello está bien.
  • Admite que podría parecerte más difícil ser amable y comprensivo en la práctica que en la teoría. No te desanimes, simplemente sigue trabajando en ello.
  • Recuerda que sigues siendo humano. Mientras vivas, tendrás una tendencia a cometer errores en ocasiones; eso es perfectamente normal. Da lo mejor de ti y si cometes errores o las cosas no resultan como lo esperabas, recuérdate que debes concentrarte en pensar en los demás tanto como en ti mismo.
  • Las áreas relacionadas con otras personas, en las cuales tienes muchas probabilidades de mejorar, posiblemente son las áreas en las que estás menos dispuesto a admitir tus errores. Es precisamente por eso que puedes beneficiarte mucho de enfrentar el hecho de que podrías equivocarte o extralimitarte en tu manera de relacionarte o de tratar a los demás.
  • Haz lo posible por mantener un buen sentido del humor frente a estas cosas, con respecto a los errores que has cometido y los sacrificios que consideras necesarios hacer para convertirte en una persona que hace el bien.
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