Cómo orinar de pie (mujeres)

Como mujer te encuentras en cierta desventaja cuando tienes que enfrentarte a un inodoro muy sucio, a tener que orinar en cuclillas o en algún lugar donde simplemente no hay sanitarios. Sin embargo, aunque no lo creas, “sí” es posible para una mujer orinar parada; siempre que esté dispuesta a dedicarle un poco de tiempo a aprender por ti misma a ir al baño. Para orinar de pie, puedes intentar cualquiera de los siguientes métodos.

Preparación inicial

  1. Conoce tu propia anatomía. Quizá no has pensado mucho sobre cómo funciona tu zona baja, analiza un diagrama o utiliza un espejo para verte a ti misma y conocer más sobre la anatomía de una mujer.
    • Ubica la uretra. La uretra es un tubo que va desde la vejiga hacia afuera. La orina fluye a través de este tubo de 1.5 pulgadas de largo, y evacúa por un agujero localizado debajo del clítoris, justo arriba de la vagina.
    • Distingue los labios vaginales. Los dos pliegues redondeados que se encuentra a los lados de la uretra y la cavidad de la vagina, son los labios mayores. Los labios menores se encuentran dentro de los mayores.
      • La abertura de la uretra es diminuta, como una pequeña cortada; así que no te preocupes si te toma un poco de tiempo poder localizarla a través del espejo.
      • Es recomendable que toques estas partes de tu cuerpo y veas cómo se siente. Cuando comiences a aprender a orinar de pie, deberás usar tus dedos para abrir los labios menores y despejar la abertura de la uretra, así también podrás controlar el flujo de la orina.
  2. Intenta mantener la higiene. Si sabes que irás a algún lugar en donde los sanitarios son asquerosos o simplemente no hay, trata de llevar contigo algunos productos para mantenerte limpia.
    • Usa desinfectante de manos. Deberás lavarte las manos antes de orinar de pie. Estarás tocando tus genitales y no querrás que algún germen que tengas en las manos, te causen una infección en el tracto urinario. Ya que las uretras de las mujeres son cortas, es muy fácil que los gérmenes afecten a la vejiga. Si no hay jabón y agua disponible, usa desinfectante de manos para protegerte.
    • Usa toallas húmedas. Siempre lleva un pequeño paquete de toallas húmedas para limpiarte las manos cuando termines. Te mojarás los dedos cuando intentes varias formas para orinar de pie.
  3. Asegúrate de que “no haya moros en la costa”. Tendrás que orinar parada cuando vayas a acampar o cuando el sanitario de damas esté muy ocupado y sólo el de caballeros esté disponible. Pero antes de que comiences asegúrate de tener un poco de privacidad. Si te interrumpen a medio proceso, es posible que no puedas controlarlo, y podrías avergonzarte a ti misma, al intruso, o ambos.

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  1. El método de los dos dedos para principiantes. Cuando estás comenzando a aprender a orinar de pie, debes simplificar el proceso lo más que puedas. Con la práctica mejorarás, pero por ahora sigue este método introductorio para practicar en casa.
    • Lava bien tus manos con agua tibia y jabón. Sécalas al finalizar.
    • Quítate todo de la cintura para abajo. Como cualquier aprendiz, es probable que te ensucies un poco. Quítate el pantalón o falda, la ropa interior y los zapatos para evitar que se mojen con la orina. Si tienes puesta una blusa larga, quizá también debas quitártela.
    • Párate frente al inodoro o dentro de la ducha. Coloca tus pies a una distancia de 60 cm. Con los dedos de las dos manos separa los labios vaginales lo más que puedas, coloca tus dedos ligeramente sobre la uretra, presiona los bordes con los dedos levemente en ambos lados.
    • Deja que fluya. Rota las caderas para poder orientar la dirección del flujo de orina. Puja fuerte al comienzo y luego al finalizar, saldrán algunas “gotas” al finalizar.
    • Límpiate y limpia el área del inodoro o deja caer agua en la ducha. Asegúrate de lavar tus manos nuevamente.
      • No te desanimes si te corrió la orina por la pierna o si ensuciaste el lugar, es completamente normal para las principiantes. La clave está en practicar, si lo haces, definitivamente verás una mejora.
      • Intenta varias posturas. Quizá encuentres útil doblar las rodillas o agacharte un poco. Puede que lo que funciona para alguien más no funcione para ti, así que intenta con varias posturas.
  2. El método de una mano para las mujeres con mayor experiencia.
    • Lávate las manos.
    • Asegúrate de que la ropa no se interponga en el camino, quítate la falda o bájate los pantalones y la ropa interior.
    • Asegúrate de tener papel higiénico o una toalla a la mano. Límpiate para prevenir que la orina termine en algún lugar que no quieras.
    • Con tu otra mano separa tus labios menores formando una “V” con el pulgar y tu dedo índice y hala hacia afuera y hacia arriba. Necesitas separar tus labios menores para lograr que la orina salga en la dirección correcta y no se desvíe hacia tu pierna. Puedes controlar el flujo de la orina (aunque requiere un poco de práctica) dependiendo de cuánto hales hacia arriba y de la posición de tus caderas.
    • Límpiate y limpia el área de alrededor del inodoro y no te olvides de lavarte las manos nuevamente.
      • Cuando sientas que ya has practicado lo suficiente y te sientas segura de poder controlar la orina, estarás lista para utilizar este método con una sola mano; además mantendrás tu ropa en orden. Quizá tendrás que bajarte un poco los pantalones, pero si tienen cremallera larga, no habrá necesidad de bajártelos. Si tienes falda puesta, usa una mano para levantarla y la otra para hacer tu ropa interior a un lado y formar la “V” con tus dedos.
  3. El método del embudo. Puedes utilizar un dispositivo de orina femenino por sus siglas en inglés (FUD) o uno para orinar parada (STP). Estos dispositivos tienen unos 100 años de estar en el mercado y también han cambiado de diseño conforme ha pasado el tiempo. Hay modelos desechables que puedes adquirir en línea en sitios de farmacias y venta de productos.
    • Lávate las manos.
    • Quítate las prendas de ropa que sean necesarias. Es suficiente con quitarte los pantalones y bajar un poco tu ropa interior o hacerla a un lado.
    • Coloca el dispositivo. Si es de plástico o de un material rígido, solamente sostenlo de un lado con tu mano. Si es de silicón o de un material flexible, debes sostenerlo por la orilla con el pulgar y tu dedo medio. Colócalo pegado a tu cuerpo cuidando del sello que se encuentra en la parte de atrás del dispositivo, pero dirige el tubo de salida hacia afuera de tus pantalones.
    • Debes orientar el flujo de la orina en la dirección correcta. Mueve tus caderas, dobla las piernas y/o la espalda hasta que encuentres una posición cómoda que te permita controlar el flujo. Orienta la orina en dirección del inodoro o lejos de tus pies.
    • Guarda el aparato al terminar. Si no tienes papel higiénico, utiliza el dispositivo para quitar algún residuo, luego sacúdelo y pásale agua si es posible.
      • Este método aunque parezca más fácil que los anteriores, también requiere de práctica para evitar la orina se escurra o gotee. Utiliza el aparato para orinar varias veces en casa hasta que te acostumbres a usarlo.
      • Sólo algunos aparatos desechables vienen empacados en una bolsa desechable, así que puedes llevar una bolsa de plástico para guardarlo antes y después de usarlo.
      • En un instante puedes hacer tu propio dispositivo utilizando una botella plástica. Sólo córtale la parte de abajo con tijeras o un cuchillo multiusos. Quítale la tapa y lava muy bien la botella. Deberás colocar la boquilla de la botella sobre tu uretra, asegurando que esté “directamente” sobre la apertura, de lo contrario al salir la orina ensuciarás todo. Aleja de ti la parte de abajo de la botella y trata de no forzar demasiado el flujo de la orina.
  4. El método de suspensión. Si tienes piernas fuertes y puedes permanecer en cuclillas por algunos segundos, entonces, sí puedes seguir este método para orinar.
    • Levanta el asiento del inodoro. Esto te permitirá ampliar el “área” en donde orinarás para evitar que lo dejes sucio, ya que otras personas lo utilizarán. Aunque si sigues este método precisamente porque el inodoro está muy sucio, entonces no debes preocuparte para nada. Sin embargo, si nunca antes lo has intentado y te preocupa resbalarte, entonces, es mejor que no levantes el asiento.
    • Dobla tus rodillas como si fueras a “sentarte” en el inodoro, pero debes dejar unos centímetros de distancia, de lo contrario, podrías orinar el asiento y ensuciarte el pantalón o los zapatos. Para mantener el equilibrio, puedes apoyarte con una mano en la pared o dejar descansar tus brazos sobre tus piernas. Acércate todo lo posible a la taza del inodoro sin llegar a tocar la superficie,
    • Colócate tan cerca del tanque del inodoro como puedas, ya que el flujo de la orina se proyectará hacia adelante. De esta manera evitarás que salpique fuera del inodoro.
    • Mantén tu cabeza recta on la mirada fija en un punto específico, si miras hacia abajo a tus zapatos, podrías perder el equilibrio.
    • Al terminar, límpiate y de ser posible lávate las manos. Si no levantaste el asiento, pasa un poco de papel higiénico sobre el asiento, así podrás dejarlo limpio para quien lo use después.

Advertencias

  • Puede haber accidentes cuando orinas parada por primera vez. No lo intentes en la casa de un amigo, si realmente quieres conservar su amistad.
  • Recuerda que aunque tú sólo vayas a usar un inodoro público para orinar, puede haber otras mujeres que necesiten sentarse en él. Por favor sé consciente y no te olvides de levantar el asiento, si no lo levantas asegúrate de limpiar el borde cuando termines . Después de todo, es la misma cortesía que esperarías de un hombre que usa un inodoro en tu casa.
  • Recuerda que toma tiempo acostumbrarse. No te sientas desilusionada si no te funciona a la perfección cuando lo intentes por primera vez.
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