Cómo prepararte para un examen

La preparación para un examen puede ser agobiante y requerir mucho tiempo. Sin embargo, no en todos los casos debe ser así. No hay necesidad de que te estreses o de que estudies excesivamente. Si haces un par de cosas simples con anticipación, podrás asegurarte de estar listo para cualquier cosa que venga en el examen.

Prepararte para estudiar

  1. Empieza a estudiar antes. Date más tiempo del necesario para repasar el material que se ha dictado en clase. Debes medir cuán pronto empezar a estudiar según la cantidad de material que tengas que repasar. Por ejemplo, si tienes que revisar el material de todo un semestre, es probable que debas estudiar algunas semanas antes. Sin embargo, si tienes que dar una prueba que comprenda el material de algunos capítulos, una semana o incluso tres a cuatro días puede ser suficiente.
    • Solo tú sabes cuánto te toma estudiar, así que eres el más indicado para saber cuándo empezar a estudiar.
    • Si el material de la clase es especialmente difícil para ti, empieza a estudiar antes. Date el tiempo necesario para que puedas entender verdaderamente el material, practicarlo y luego repasarlo.
    • Duerme toda la noche antes del examen. Tu cerebro necesita tiempo para digerir subconscientemente todo lo que has colocado en él, así que empieza antes para que no tengas que quedarte despierto toda la noche.
  2. Lee todas las notas que estarán en el examen. De esa manera, refrescarás tu memoria con respecto al material, lo que te ayudará a recordar lo aprendido. También te ayudará a ser consciente de toda la información que tienes en las notas, el lugar en que está localizada para que sepas dónde encontrarla y qué información puede faltar. Determina si tus notas son suficientes para poder estudiar. ¿Te perdiste alguna clase? ¿No encuentras alguna de tus notas? Si es así, tendrás que pedir prestado las notas de alguien más.
  3. Consigue algunas buenas notas. Si no eres bueno para tomar notas o si hay algún “vacío” en tus notas, entonces pregúntale a algún amigo si puedes copiar las suyas. Las buenas notas pueden ser determinantes cuando estudias. Pueden explicar el contenido que el libro no explica bien o resaltar la información. Además, hacen más fácil comprender el material y recordarlo.
    • Si solo tienes cinco páginas de notas, pero tu amigo tiene veinte, probablemente hayas dejado de lado información importante. Compara tus notas con las de tu amigo y fíjate en dónde se encuentra el vacío en tus notas.
  4. Pregúntale a tu profesor acerca del material del examen. Una de las maneras más sencillas de empezar tu proceso de estudio es averiguar qué vendrá en el examen directamente de tu profesor. Muchos profesores proporcionarán alguna guía sobre lo que vendrá y no en el examen. Saber qué vendrá en el examen te ayudará a concentrarte en el material principal que debes estudiar.
    • Lo más probable es que tu profesor no te diga exactamente lo que vendrá en el examen, pero quizás te dé algunas pistas a través de una guía de estudios o anunciando lo que puede venir en el examen.

Repasar la información

  1. Vuelve a leer tus notas. Esta vez vuelve a leer tus notas para tener una mejor comprensión. En otras palabras, vas a estudiar tus notas. Empieza con la información más básica. De esta manera, si estudias una unidad de Historia del Arte sobre el impresionismo, asegúrate de saber lo que significa impresionismo. ¿Quiénes fueron los impresionistas más famosos de la historia?
    • Pregúntate a ti mismo, quién, qué, dónde y cuándo por cada tema o materia que se supone que debes saber para el examen.
    • Puedes buscar información en línea para estudiarla, pero la mejor información para estudiar es la que se dictó en la clase, debido a que las respuestas se derivarán del material de la clase. Algunas veces, la información del internet puede diferenciarse de la información que recibiste en la clase.
    • Si planeas obtener información del internet para estudiar, limítate a las fuentes que terminen en .edu o .gob.
  2. Toma notas mientras estudias. Sí, toma más notas. También puedes resaltar y subrayar la información, pero escribirla te ayudará realmente a retenerla mejor. Asegúrate de escribir conceptos con los que tengas problemas o que te cueste recordar.
    • Divide temas complejos en pasos o en partes. Por ejemplo, si tratas de aprender el orden de eventos históricos, pon en una lista cada evento en el orden en que sucedieron. Por ejemplo, en primer lugar, Linus Pauling descubrió el ADN, después recibió un premio. Escribe el marco temporal y los eventos que influenciaron cada suceso. Tener estas notas al margen deben ayudarte a recordar la información, ya que incrementan tu nivel de comprensión.
  3. Repasa tu programa de estudios. Un programa de estudios es el esquema de todo lo que debes aprender en el curso de la clase. Es una buena manera de empezar a comprender las ideas y los temas principales que debes aprender de la clase. Repásalo y resalta los títulos y los subtítulos. Estas son las secciones que tendrás que repasar para asegurarte de entender las ideas principales detrás de los temas.
    • Algunos profesores escriben los números de páginas de los capítulos del libro al que cada sección del programa hace referencia. Toma nota de esas páginas, ya que definitivamente deberás repasarlas.
  4. Escribe los temas principales que has extraído del plan de estudios. Luego, revisa tus notas para ver si tienes alguna acerca de esos temas. Una vez más, si no lo haces, debes pedirle a alguien sus notas sobre esos temas y volver a leer las secciones del libro que se refieran a ellos. Cualquier cosa descrita en el plan de estudios generalmente es “juego limpio” para el material del examen.
  5. Revisa las guías de estudios y las secciones de resumen. En algunos libros, cada capítulo tiene un repaso o un resumen breve. Este es un buen medio para hacer un repaso rápido y obtener una idea general de un concepto. Por supuesto, si no tienes idea de a qué hace referencia el resumen o necesitas más detalles para refrescar tu memoria, consulta la guía de estudios en la parte posterior del libro. Luego vuelve a leer los capítulos específicos o las selecciones del libro que se te hacen difíciles de recordar.
    • Si no puedes obtener una guía de estudios de tu profesor, puedes encontrar una en línea para el material que estudias.
  6. Vuelve a leer las selecciones importantes del libro de texto. Vuelve a leer todas las secciones tituladas del libro en tu plan de estudios para que puedas extraer la información importante. Mientras vuelves a leer estas secciones, ten en cuenta los conceptos principales que se supone que debes aprender de estas secciones del libro. Escribe los detalles importantes a medida que lees.
    • Consulta de nuevo tu guía de estudios o tu plan de estudios para asegurarte de aprender los conceptos principales de esas páginas.
    • Anota los títulos de los capítulos y de las secciones a medida que avanzas con la lectura, ya que son un claro indicativo de los conceptos principales que se mencionan en esas secciones.

Prepararte para el examen

  1. Haz tarjetas didácticas. Después de tomar las notas de tu estudio de todo el material (incluyendo el libro y tus notas), usa esa información para hacer tarjetas didácticas (usa fichas o papel cortado en cuadrados para usarlos como tarjetas didácticas). Convierte los enunciados en preguntas.
    • Por ejemplo, si el enunciado es “Linus Pauling fue uno de los que descubrieron el ADN”, entonces escribe en la tarjeta didáctica la pregunta “¿Quién fue uno de los principales descubridores del ADN?”. Escribe la pregunta a un lado y la respuesta al otro.
    • Algunas veces una pregunta te dará una idea para formular una pregunta de seguimiento. Al hacer tarjetas didácticas, a menudo podrás notar si te has olvidado de estudiar algo. Por ejemplo, ¿quiénes fueron los otros descubridores del ADN? Esta pregunta se deriva del enunciado acerca de Linus Pauling, ya que la palabra “principales” te recuerda que hubo otras personas involucradas en el descubrimiento del ADN.
    • Si no sabes las respuestas a las preguntas de seguimiento, entonces debes investigar la información y también hacer tarjetas didácticas para esas preguntas.
    • Empieza a hacer tarjetas didácticas para la información que te cuesta recordar o entender. Esta es la información que más necesitas repasar. Luego, sigue con la información que ya conoces bien.
    • Es recomendable hacer copias físicas de las tarjetas didácticas, ya que debes escribir las preguntas y respuestas, lo cual es un proceso repetitivo que te ayudará a recordar la información. Además, puedes llevar las tarjetas a donde vayas y usarlas en cualquier momento. Sin embargo, hay páginas web (como cram.com) que te permiten hacer tarjetas didácticas en línea.
  2. Hazte preguntas a ti mismo. Una vez que todo esté escrito en las tarjetas didácticas, úsalas para hacerte preguntas a ti mismo. Sigue repasando las preguntas en las que te equivocaste hasta que respondas correctamente. Puedes llevar las tarjetas didácticas a donde sea y hacerte preguntas cuando estés en el metro o en algún coche. Puedes hacerte preguntas a ti mismo por aproximadamente media hora, luego descansa. Sigue haciéndolo hasta que respondas todas las preguntas correctamente.
    • Si sigues respondiendo incorrectamente algunas preguntas, repasa tus notas y el libro de texto una vez más para ver si hay algo que no entiendes.
  3. Practica las preguntas. Esto es especialmente útil para materias como Matemáticas. Practica respondiendo las preguntas del libro que te han asignado como tarea. Responde las preguntas adicionales de la parte posterior del libro. Vuelve a responder las preguntas en las que te has equivocado y trata de averiguar por qué te equivocaste. Practica las preguntas hasta que te sientas más cómodo con la materia.
    • Si aún tienes más tiempo antes del examen, pide la ayuda de un maestro o de un amigo.
  4. El día del examen, configura la alarma al menos dos horas antes del examen. Los científicos creen que una buena noche de descanso es la clave para una mejor calificación en los examenes. Una hora y media antes del examen, empieza a repasar todos los temas y subtemas en tu cabeza. Como siempre, revisa tus notas si te quedas atascado. Si aún no has memorizado cada pequeño detalle, usa las tarjetas didácticas para memorizarlos. Deja de estudiar al menos 15 minutos antes del examen, pero es mejor si es una hora. Si te has dado suficiente tiempo para estudiar, debes sentirte bien preparado y relajado.

Determinar las preguntas del examen

  1. Revisa los exámenes anteriores. Si tienes un amigo que ha dado el examen el año o el semestre pasado, pregúntale si puedes ver su examen. Toma nota de las preguntas que contiene y de las respuestas correctas e incorrectas. Algunas universidades (en el caso de que estés en una) archivan los exámenes pasados de la clase. Ponte en contacto con tu profesor para revisarlos.
    • Aunque es probable que no puedas obtener las preguntas exactas que vendrán en tu examen al revisar los exámenes pasados, tendrás una idea de cómo se pondrá a prueba la información.
    • También te mostrará cómo se calificará el examen. Sabrás si debes dar respuestas largas y detalladas o unas directas. Si puedes revisar un examen con las respuestas, presta atención a las que obtuvieron una alta calificación y a las que no. Además, presta atención a cualquier nota en los márgenes que el profesor haya escrito explicando por qué se restaron puntos.
  2. Determina el formato. Revisar exámenes pasados puede ayudarte a entender el formato del examen (opción múltiple, respuestas cortas o ensayo). También te dará más ideas acerca de cómo estudiar. ¿Se centrará en información específica, como las fechas y los tiempos en que ocurrieron los eventos, o en ideas principales con explicaciones en un formato de ensayo?
    • Si entiendes el formato del examen, sabrás qué información extraer y cuán detallado o abierto será el examen.
    • También podrás evaluar la distribución del puntaje. ¿El ensayo tiene mayor puntaje que las preguntas de opción múltiple? Al revisar los exámenes pasados, puedes evaluar lo que ya has estudiado y volver a evaluar.
  3. Ve a la clase el día anterior al examen. Por lo general, los maestros proporcionan más información del examen uno o dos días antes del examen. Algunas veces, pueden mencionar exactamente qué vendrá en el examen y qué no vendrá, pero no siempre. Tus maestros pueden incluso proporcionarte una guía de estudios para que puedas estudiar al dar esta información y, si no vas, te lo perderás.

Formar un grupo de estudios

  1. Estudia con un amigo. Reúnete con un amigo o con un grupo de personas de tu clase y estudien juntos. No es necesario que sea un grupo de estudios formal. Simplemente pueden intercambiar notas para ver qué información han dejado de lado y discutir los conceptos que crean que vendrán en el examen.
  2. Háganse preguntas el uno al otro. Háganse preguntas que puedan venir en el examen. Pueden usar tus tarjetas didácticas para hacer las preguntas o puedes pedirle a tu amigo que elabore nuevas preguntas en las que no has pensado. Aunque usen las mismas preguntas que escribiste en tus tarjetas didácticas, te darás cuenta de que la experiencia es distinta cuando tu amigo te hace las preguntas. Lo más probable es que tu amigo te pida que respondas la pregunta en su totalidad.
  3. Habla de los conceptos. Algunas veces, puedes aprender más de la información discutiendo simplemente de los conceptos con alguien que no sea tu maestro. Te puede ayudar a entender la información de una manera distinta e incluso puede ayudarte a profundizar en ella. Lleva bocadillos para el grupo o reúnanse en una cafetería para hacer el estudio grupal más casual, relajado y divertido.

Consejos

  • Concéntrate en lo que estudias.
  • Come bien y ten un buen descanso cada noche antes del examen.
  • Asegúrate de tomar descansos frecuentes para que tu cerebro pueda procesar subconscientemente la información.
  • No esperes hasta el último minuto para estudiar. Estarás agotado y mal preparado al dar el examen. Además, tu cerebro necesita tiempo para procesar la información.
  • Siempre vuelve a escribir las secciones importantes de tus notas, te ayudará a memorizarlas.
  • No trates de apresurar el proceso de estudio. Pasar tiempo repasando tus notas te ayudará a memorizarlas.
  • Si estudias bien y luego tienes un buen descanso por la noche, podrás retener la información mejor.
  • Relájate y trabaja a tu propio ritmo para entender el concepto que estudias.
  • Toma recesos frecuentemente. Esto ayuda a que tu mente descanse.
  • Si eres un aprendiz visual, usa colores, notas y diagramas para ayudarte a estudiar.

Advertencias

  • No estudies toda la noche. Tratar de estudiar por la noche no es una buena idea. Asegúrate de dormir lo suficiente antes del día del examen.
  • No exageres. Hay un equilibrio fino entre trabajar y jugar. Haz tiempo para ambos.
  • No estudies todo al mismo tiempo. Aprenderás mejor si lees un poco del libro de texto cada día.
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