Cómo limpiar las pieles

Un abrigo de piel bien cuidado puede durar muchas generaciones. Si bien la mejor decisión es que el mantenimiento del abrigo quede a manos de un profesional, hay ciertos pasos que puedes tomar para asegurar que tu abrigo preserve su brillo. Entre estos pasos, tendrás que limpiar, eliminar los malos olores y acondicionar la piel.

Limpiar las pieles

  1. Sacude el abrigo para quitar cualquier residuo o impureza de su superficie. Levanta el abrigo a la altura de tus hombros, como si estuvieras cambiando las sábanas, y sacúdelo frente a ti.
    • Puedes hacerlo al aire libre o en algún lugar de la casa que pueda barrerse fácilmente. Cuando empieces a sacudir el abrigo, verás impurezas volando en todas las direcciones.
  2. Cuelga el abrigo correctamente. Las pieles siempre deben colgarse en perchas acolchadas y anchas para evitar que los hombros pierdan su forma. Debido a la naturaleza de la piel, puede estirarse y deformarse fácilmente.
    • Nunca dobles un abrigo de piel.
  3. Cepilla el abrigo mientras esté colgado. Con un cepillo especial para pieles, empieza en la parte superior y ve avanzando hasta abajo. Asegúrate de cepillar en dirección al pelo y hazlo con movimientos pequeños y uniformes mientras avanzas por secciones pequeñas. Los cepillos para pieles tienen dientes más espaciados y bordes suaves, lo cual evita que los dañe.
    • Si no tienes un cepillo especial para pieles, puedes pasar tus dedos por la piel para ayudar a quitar los residuos o las impurezas.
    • Nunca cepilles un abrigo de piel con un cepillo “normal”. Este objeto lo dañará, ya que sus dientes por lo general son demasiado finos.
    • Evita limpiar el abrigo con movimientos largos, sino se estirará.
  4. Quita manchas menores con una solución casera. Mezcla 1 parte de alcohol isopropílico con 1 parte de agua y aplícalo directamente en la mancha. Como los abrigos de piel son delicados, siempre debes evitar usar limpiadores o solventes.
  5. Frota la mancha suavemente con un paño blanco y déjala secar. No enjuagues la solución, más bien pon el abrigo en un lugar bien ventilado y déjalo secar bien. El alcohol evitará que se formen manchas de agua en él.
    • Nunca apliques calor en un abrigo de piel, pues dañará el abrigo y su forro.
    • Sé lo más delicado posible al frotar y ten cuidado de no estirar la piel.
    • Asegúrate de usar un paño blanco, sino podrías dejar una mancha de color.
  6. Cepilla todo el abrigo con un cepillo especial cuando esté completamente seco. Te lo reiteramos: cepíllalo en dirección al pelo en secciones pequeñas.

Acondicionar las pieles

  1. Haz una solución acondicionadora. Para hacerla, mezcla 1 parte de vinagre con 2 partes de aceite de oliva y mézclalo bien. El aceite acondicionará la piel y evitará que se reseque y quede quebradiza.
    • También puedes usar aceite de linaza.
  2. Quita el forro del abrigo. Tendrás que aplicar el acondicionador directamente a la piel, así que previamente tendrás que quitar el forro que tenga dentro. Normalmente, los forros están hechos de cuero.
  3. Acondiciona el abrigo. Con un paño limpio, aplica la solución dando leves toques al interior del abrigo por secciones, directamente sobre la piel. Si tu abrigo está reseco o quebradizo, quizá tengas que acondicionarlo varias veces. Si la piel no se ha resecado drásticamente, podrías restaurar su suave textura.
    • No lo apliques al pelo de la piel.
    • Asegúrate de quitar el forro.
  4. Masajea la piel suavemente. Sigue usando el paño limpio para aplicar el acondicionador en la piel. Esto ayudará a que el abrigo absorba el aceite. No satures las zonas particularmente secas. Más bien, procura acondicionarlas nuevamente cuando el abrigo se haya secado.
    • Los abrigos no acondicionados pueden estar tiesos y quebradizos.
  5. Cuelga el abrigo correctamente y déjalo secar. Tomará unos días para que el vinagre se evapore y el aceite de haya absorbido correctamente en la piel. Cuando el abrigo ya no huela a vinagre, podrás usarlo.
    • Recuerda que las pieles siempre deben colgarse en perchas acolchadas y anchas para evitar que los hombros pierdan su forma.

Eliminar el mal olor de las pieles

  1. Cuelga el abrigo en una funda de vinilo para ropa. Asegúrate de que la funda pueda sellarse para que esté lo más hermético posible.
    • Nunca uses una funda para ropa si vas a guardar el abrigo por periodos largos de tiempo. Si lo haces, la piel no podrá respirar bien.
    • Si la piel del abrigo no puede respirar, le saldrá moho.
    • Recuerda que las pieles siempre deben colgarse en perchas acolchadas y anchas para evitar que los hombros pierdan su forma.
  2. Llena un recipiente pequeño con granos de café. El recipiente debe ser lo suficientemente pequeño para que entre en la parte inferior de la funda para ropa, pero también debe tener el tamaño suficiente para que entre al menos ½ taza de granos de café. No tapes el recipiente.
  3. Sella el café dentro de la funda con el abrigo. Ten cuidado cuando pongas el recipiente en el fondo de la funda. Como en realidad no está diseñada para contener nada a excepción de una prenda de ropa, es probable que se derrame. Busca la mejor manera de que no ensucie.
    • Puedes poner el café en una bolsa de papel y doblarlo, pero tomará mucho más tiempo para que absorba los olores.
  4. Revísalo después de un día. Dependiendo del tipo de olor que trates de eliminar (humo, moho, etc.), puede desaparecer en tan solo 24 horas.
  5. Revuelve los granos de café. Si el olor no ha desparecido en 24 horas, solo revuelve los granos de café y deja el abrigo en la funda para ropa otro día.
    • Asegúrate de revisarlo a diario.
  6. Saca el abrigo de la funda y guárdalo correctamente. Cuando el olor salga del abrigo, asegúrate de sacarlo de la funda para que pueda respirar y guárdalo correctamente.
    • La temperatura ideal para guardar los abrigos de piel es de 7 °C (45 °F).
    • Evita los armarios o las cómodas de cedro. El aceite de cedro daña los abrigos de piel.
    • Evita el calor. El calor reseca las pieles.
    • Nunca dobles un abrigo de piel.

Consejos

  • Limpia tus pieles como mínimo 2 veces al año para que tengan un brillo limpio, parejo y un buen olor.
  • Si sientes que tu abrigo necesita limpiarse más, puedes repetir el proceso el día siguiente.

Advertencias

  • Debido a la naturaleza de las pieles, no debes cepillarlas con productos de cordero persa. En su lugar, solo usa el acolchado de la piel en el proceso de limpieza para no dañarla.

Cosas que necesitarás

  • cepillo para pieles;
  • perchas acolchadas;
  • alcohol isopropílico;
  • aceite de oliva;
  • vinagre.
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