Cómo tener un matrimonio saludable

El matrimonio puede ser una unión feliz entre personas similares. Para tener un matrimonio feliz y saludable se necesita mucho trabajo, compromiso y determinación de ambas personas. A veces, este trabajo puede ser difícil, pero puede ser muy gratificante.

Explorar la intimidad

  1. Define lo que significa intimidad para ti y tu pareja. La intimidad no solo se refiere a la conexión sexual que tienes con tu pareja. Debes comunicarte con tu pareja para definir la intimidad.
    • Esto les ayudará a desvanecer la falta de comunicación y les ayudará a promover una relación más pacífica y más respetuosa.
  2. Identifica los diferentes tipos de intimidad. Conversa con tu pareja sobre todos los tipos diferentes de intimidad que sientes que existen en su relación, los cuales pueden incluir:
    • emocional (la forma en que comunican los sentimientos)
    • sexual (la química entre ambos)
    • intelectual (el intercambio de pensamientos e ideas entre tu pareja y tú)
  3. Habla sobre el valor y la importancia de la intimidad. Habla con tu pareja sobre la forma en que ambos abordan la relación. Por ejemplo, podrías considerar lo siguiente:
    • ¿Cómo valoras la intimidad intelectual que tienes con tu pareja? ¿Tu pareja valora el intelecto de la misma forma? De lo contrario, ¿cómo te sientes al respecto?
    • ¿Cómo valoras la intimidad sexual que tienes con tu pareja? ¿Tu pareja valora la intimidad sexual de la misma forma? De lo contrario, ¿cómo te sientes al respecto?
    • ¿Cómo valoras la intimidad emocional que tienes con tu pareja? ¿Tu pareja valora tus sentimientos o la intimidad emocional de la misma forma? De lo contrario, ¿cómo te sientes al respecto?
  4. Debes estar consciente de la intimidad diaria. La intimidad, como muchas otras cosas en la vida, es un trabajo constante en proceso. Para construir una relación saludable, debes estar consciente de la forma en que la intimidad afecta tu vida cotidiana. Considera escribir un diario o conversar todos los días sobre la intimidad. Considera la posibilidad de responder a las siguientes preguntas:
    • ¿Mi pareja ha satisfecho mis necesidades intelectuales hoy? ¿De qué forma?
    • ¿Mi pareja ha satisfecho mis necesidades sexuales últimamente? De lo contrario, ¿cómo puedo hablar de esto con ella de una forma respetuosa?
    • ¿Me siento seguro al compartir mis sentimientos abiertamente con mi pareja? ¿Por qué o por qué no? ¿Esto causa problemas?

Respetarse mutuamente

  1. Negocia los conflictos con cuidado. Tendrás peleas con tu pareja, así que tendrás que aprender a resolver los conflictos de una forma respetuosa para poder mantener una relación feliz. Para hacerlo, ten en cuenta lo siguiente:
    • Escucha lo que tu pareja diga. A veces, las emociones pueden hacerte hablar más de lo que escuchas. Podría ser difícil, pero trata de escuchar lo que tu pareja tenga que decir antes de decir lo que quieras. Tendrás que escuchar de forma activa, es decir, tratar de reconocer lo que diga tu pareja. Quedarte en silencio mientras tu pareja habla no siempre equivale a escuchar.
    • Piensa realmente en lo que tienes que decir antes de decirlo. Las palabras tienen poder y lo que digas puede tener un efecto perdurable. Un buen truco es basarte en escuchar de forma activa para ayudarte a estructurar tus palabras. Trata de repetir exactamente lo que diga tu pareja antes de contradecirla. Por ejemplo: “Entiendo que te sientas frustrado porque no lavé los platos. Lo siento mucho, pero simplemente tuve un día difícil en la oficina y me sentía agotado cuando llegué a casa”.
    • ¡Pide disculpas en serio! Algunas veces, durante una pelea, los sentimientos de ambos pueden salir heridos. Reconoce estos sentimientos y trata de disculparte con tu pareja. Esto les ayudará a negociar la discusión. Por ejemplo: “Sé que estabas ansioso por salir con tus amigos esta noche y siento mucho que nuestros planes hayan cambiado. En verdad necesito tu ayuda en este momento para lidiar con esto”.
  2. Perdónense el uno al otro. Evita guardar resentimientos después de que las peleas se hayan terminado. Al aferrarse a las emociones, puede producirse un nuevo conflicto. Expresa que olvidarás esos sentimientos con tu pareja al ofrecerle una disculpa, como: “Siento haber empezado una pelea contigo” o “Te perdono por tu arrebato emocional de anoche. Te amo”.
  3. Reconoce los logros. Lo que puede ser importante para ti, podría no serlo para tu pareja (y viceversa). Si tu pareja está emocionada por algo, reconócelo de forma verbal. Esto le ayudará a tu pareja a sentir que respetas su autoestima.
    • Por ejemplo, si tu pareja recibió un ascenso, felicítala con una buena cena o simplemente dile: “¡Excelente trabajo, mi amor! Estoy muy orgulloso de tu gran esfuerzo”. Es mejor ser específico con los elogios que hacer comentarios generales.
    • A veces, lo que tu pareja ve como un logro podría no parecerte muy importante a ti. Sin embargo, debes darle tu apoyo. Por ejemplo, si tu pareja se emociona mucho por una puntuación alta en un videojuego, reconócelo. Esto le demostrará que valoras sus pasatiempos e intereses personales.
  4. Demuestra tu consideración. Al igual que con el reconocimiento de los logros, también debes ser considerado con los tropiezos de tu pareja (sin importar cuán grandes o triviales sean). Al demostrar tu consideración, sigue las mismas directrices que para reconocer los logros.
    • Por ejemplo: “Siento mucho que no hayas recibido el ascenso, mi amor. Sé que has estado esforzándote mucho últimamente”.
    • O: “Siento mucho que tu archivo se haya borrado del videojuego. Sé que le dedicaste mucho tiempo”.
  5. Respeta los límites. Si no estás seguro de cuáles son los límites de tu pareja, habla con ella al respecto.
    • Dependiendo de los distintos contextos, estos límites pueden ser sobre cualquier cosa. Quizás tu pareja tenga límites físicos o límites con respecto a la comunicación. En cualquier caso, respetar estos límites y comunícate con tu pareja para saber cuáles son estos límites.
    • Pon en práctica tus habilidades para escuchar de forma activa al hablar de los límites. Por ejemplo: “Entiendo que no te sientes cómodo si te toco en ese lugar. ¿Quieres que hablemos al respecto?”.
  6. Defiende a tu pareja. Debes proteger a tu pareja y tu pareja debe protegerte a ti, ya sea de las fuerzas externas, como la negatividad en el lugar de trabajo o quizás de la disonancia interna con la ansiedad o la depresión. Hazle saber a tu pareja que eres su mayor defensor. Considera decirle:
    • “Siento mucho que estés luchando con esto en este momento. Aquí estoy para ayudarte”.
    • “Lo que hizo tu jefe estuvo mal. ¡No puedo creer que hayas tenido que pasar por eso!”.
    • “No me agrada lo que dijiste de mi esposa. En verdad creo que lo que dijiste fue muy grosero y te agradecería que le ofrecieras una disculpa”.

Disfrutar de la compañía del otro

  1. Pasen tiempo juntos. Es posible que caigan fácilmente en una rutina diaria de lograr objetivos personales. Sin embargo, debes esforzarte por pasar tiempo con tu pareja para seguir creando hábitos saludables y felices. Algunas formas de hacerlo incluyen:
    • cenar juntos
    • compartir un pasatiempo
    • ejercitarse juntos
    • acostarse o despertarse al mismo tiempo
    • programar una hora del día para sentarse y hablar (quizás después de que ambos lleguen a casa del trabajo)
  2. Explora los intereses comunes. Trata de interesarte en los intereses de tu pareja. Puede ser un pasatiempo o simplemente estar presente y apoyar a tu pareja en lo que haga. Por ejemplo:
    • Si a tu pareja le gusta jugar o ver un deporte, apoya a su equipo o mira los juegos.
    • Si tu pareja disfruta de una actividad, trata de hacer la actividad con ella. O hazle preguntas y fomenta las conversaciones al respecto.
  3. Disfruta del tiempo a solas. Esto puede parecer contraproducente para desarrollar una relación saludable, pero algunos estudios han comprobado que las parejas son más felices si tienen un tiempo personal. Para desarrollar un tiempo a solas, trata de hacer lo siguiente:
    • Designa un espacio solo para ti.
    • Programa un tiempo para ti. Por ejemplo, quizás cada dos sábados podrías dedicar el día para ti.
    • Ten tu propio pasatiempo. Aunque es importante compartir los intereses de tu pareja, también puede ser saludable tener un pasatiempo único que puedas disfrutar a solas. Por ejemplo, podrías tomar una clase de ejercicios tú solo.
  4. ¡Celebra! Disfruta del tiempo con tu cónyuge. Recuerda las fechas importantes como los cumpleaños, los aniversarios y los días festivos. Haz algo que ambos disfruten para conmemorar las cosas buenas de la vida.
    • Existen muchas formas de celebrar. Puedes llevar tu pareja a cenar a su restaurante favorito o puedes quedarte en casa y prepararle su comida favorita. Pueden tomar unas vacaciones o quedarse y disfrutar de unas “vacaciones en casa”. Celebren de una forma que ambos disfruten.

Ser buenos padres

  1. Hablen de los estilos de crianza. No hay problema si tu pareja o tú no comparten el mismo punto de vista en cuanto a los estilos de crianza. Los puntos de vista evolucionarán con la experiencia. Sin embargo, es muy importante seguir comunicándole a tu pareja tus puntos de vista y opiniones específicas de una forma respetuosa.
    • Los estilos de crianza pueden ser una categoría amplia, pero ten en cuenta lo que tu pareja y tú valoran al respecto. ¿Quieres criar a tus hijos enfocándote en la religión, en la educación, en la condición física, etc.?
    • Ten en cuenta: ¿Cómo esperas disciplinar a tus hijos? ¿Cómo esperas educar a tus hijos? ¿Quieres viajar con tus hijos? Existe una cantidad infinita de preguntas que puedes discutir con tu pareja con respecto a los hijos.
  2. Ten consistencia en los enfoques de crianza. Tu pareja y tú deben comunicarse sus enfoques sobre la crianza. Es importante tener consistencia de varias formas en la crianza de un hijo. Considera tener consistencia de las siguientes formas:
    • Establece las reglas. Por ejemplo, ¿tu pareja y tú están de acuerdo en la hora en que debería acostarse su hijo? Discutan sus razonamientos y quizás puedan acordar una hora determinada. Al demostrarle una postura de unión a su hijo, se fomentará el respeto.
    • Proporciónale disciplina. ¿Tu pareja y tú están de acuerdo con las técnicas de disciplina? Por ejemplo, ¿crees que las nalgadas son adecuadas, pero tu cónyuge no piensa lo mismo? Es importante hablar, comunicar y acordar el método de disciplina para tu hijo. Seguramente quieres que tu hijo los respete a ambos por igual y no que sienta resentimiento con uno por ser demasiado severo.
    • Establece los horarios. Habla con tu pareja sobre la creación de un horario para realizar las tareas de crianza. Por ejemplo, ¿quién de los dos preparará los almuerzos de sus hijos antes de que se vayan a la escuela? ¿Quién los llevará al entrenamiento de futbol? Establecer un horario y una rutina con tu pareja (y tus hijos) les ayudará a crear rutinas y limitará el desorden de la falta de comunicación.
  3. Tu pareja y tú deben ser buenos modelos a seguir. Tus hijos aprenden de ti y de tu cónyuge. Modela el comportamiento que quieres que tus hijos aprendan. Esto es importante sobre todo al interactuar con tu cónyuge; deben dar el ejemplo de una relación saludable y amorosa.
    • Evita los insultos. Aunque pelees con tu cónyuge, debes evitar decirle cosas ofensivas, sobre todo delante de tus hijos. Si estás enojado con tu pareja, habla de la forma más civilizada posible o en privado. Decirle insultos o palabrotas a tu cónyuge es un mal ejemplo. En lugar de eso, dile algo como: “En verdad no me agrada el tono con el que me estás hablando en este momento; ¿podemos hablar de esto más tarde?”.
    • Muéstrale respeto. No menosprecies a tu pareja, sobre todo delante de tus hijos porque aumentará el mal comportamiento. Por ejemplo, si tu pareja hace algo malo o tonto, no te burles de ella delante de los niños. Un ejemplo de esto podría ser si tu cónyuge dice que África es un país. En lugar de decirle que es un tonto, dile algo como: “¿Quisiste decir un continente? Creo que en África hay muchos países diferentes”.
  4. Debes estar presente. No esperes que tu pareja críe a tus hijos por completo. Criar a los hijos debe ser un esfuerzo conjunto, así que debes estar presente en su vida.
    • Un padre ausente puede causar resentimiento en el matrimonio y en los hijos.
    • Si tienes que trabajar o viajar mucho y sabes que no estarás presente, trata de demostrar que aun así piensas en tu pareja y en tus hijos. Podrías usar un programa para hacer llamadas con video o llamar por teléfono para hablar con tu familia mientras estés ausente.
  5. Presenta una postura de unión. Habrá situaciones difíciles de la crianza, en las cuales tu pareja y tú quizás estén en desacuerdo. Sin embargo, es importante presentar una postura de unión cuando tus hijos se metan en problemas, ya sea entre ellos o con otras personas. Ten en cuenta lo siguiente:
    • ¿De qué forma tu pareja y tú harán que sus hijos dejen de pelear entre sí? No querrás que uno sea “el malo” al decidir que uno de los dos será el encargado de mantener la paz. En lugar de eso, hablen de la forma en que juntos puedan ser mediadores en las peleas.
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