Cómo construir una cueva de hielo

¿Necesitas construir un refugio de emergencia en la nieve? ¿Quieres ir de excursión y acampar en la nieve? O tal vez solo desees construir el mejor fuerte de nieve que se haya visto en tu ciudad. Sin importar cuáles sean tus motivos, asegúrate de seguir cada paso cuidadosamente, a fin de que tu cueva no se derrumbe sobre ti. Si deseas invertir algunas horas de trabajo duro y las condiciones de la nieve son las correctas, podrás construir una cueva de la que te enorgullecerás.

Selecciona y prepara el lugar

  1. Evita las áreas propensas a desprendimientos de rocas y las laderas ventosas. Ten cuidado de no cavar una cueva de nieve debajo del paso de avalanchas o de potenciales desprendimientos de rocas. Las laderas sobre las que sopla el viento podrían ser peligrosas si piensas quedarte toda la noche, ya que la nieve volando en el aire podría tapar el túnel de entrada y bloquear el acceso al aire externo.
  2. Encuentra un lugar con una capa profunda de nieve. Si puedes encontrar un montón de nieve de al menos 1,50 metros (5 pies) de profundidad, ya tendrás hecha una gran parte del trabajo. Busca áreas en las que el viento haya acumulado la nieve contra una colina. Ten presente que también necesitas un lugar lo suficientemente grande como para acomodar a todos aquellos que estén contigo. Una cueva de 3 metros (10 pies) de diámetro será cómoda para dos o tres personas.
  3. Prueba la consistencia de la nieve. Podría ser difícil trabajar con nieve polvo o ligera, ya que es más posible que colapse. Afortunadamente, la nieve tiende a endurecerse una vez que se manipula, así que si tienes el tiempo necesario para apilarla y esperar a que endurezca, lo más probable es que puedas darle la forma de una cueva de nieve.
  4. Si las condiciones no son las correctas, considera la posibilidad de hacer una trinchera. Si estás en una situación de emergencia, una de las alternativas es cavar una trinchera en la nieve y usar una lona para cubrirla. Sostén la lona con los bastones de esquiar o con ramas clavadas en la nieve. La trinchera es más sencilla y rápida de cavar, pero no aportará el mismo abrigo que una cueva y podría quedar enterrada durante una ventisca.
  5. Asegúrate de tener la ropa y el equipo que necesitas. La ropa abrigada e impermeable es esencial si sales de excursión a un área natural. Considera la posibilidad de quitarte una o dos prendas interiores antes de comenzar a trabajar, así tendrás algo seco para cambiarte si te mojas la ropa mientras cavas. En cuanto al equipo, te resultará mucho más sencillo construir una cueva de nieve con una o dos palas compactas para nieve. Si piensas quedarte toda la noche, considera que una fuente de luz que no produzca humo te será muy útil, pero puedes usar una vela u otra fuente de luz con llama pequeña, siempre y cuando recuerdes hacer un hoyo de ventilación.
    • En pasos posteriores encontrarás una descripción más detallada de los hoyos de ventilación.
  6. Pídele ayuda a un amigo. Es muy recomendable que al menos dos personas construyan una cueva de nieve. De ser posible, pídele a alguien que permanezca afuera de la cueva con una pala extra en todo momento. De esta manera, si la cueva se derrumba durante la excavación, quien esté afuera podrá quitar la nieve con su pala y rescatar a quien se encuentre atrapado en el interior.

Ahueca la cueva

  1. Trabaja lenta pero metódicamente. Si te ayudan una o más personas, trabajen en turnos y tomen descansos para comer y beber. Trabajar lenta pero eficientemente, sin sudar, los mantendrá más calientes y seguros que si intentan apresurar la tarea. El sudor puede causar la pérdida de calor, lo que aumenta los riesgos de sufrir una hipotermia.
  2. Apila la nieve si es necesario. A no ser que la capa de nieve de tu área ya sea lo suficientemente profunda, necesitarás amontonar la nieve en una pila de al menos 1,50 metros (5 pies) de altura, con el diámetro suficiente para acomodar a la cantidad de personas que se cobijarán en su interior.
    • Para apilar nieve rápidamente puedes encontrar una pendiente suave y usar tu pala para empujarla hacia la base de la misma. Sin embargo, ten cuidado con las pendientes más pronunciadas, con capas adicionales de nieve en la cima, ya que tu cueva podría quedar sepultada en caso de una avalancha.
  3. Compacta la nieve firmemente. Compacta la pila o montón de nieve apisonándola con las raquetas para la nieve o acomoda una tabla de madera contrachapada y golpea sobre ella. Si trabajas con nieve polvo o ligera, podría ser buena idea apisonarla varias veces mientras formas la pila, además de darle un compactado final cuando tenga la altura suficiente.
  4. Deja que el aire frío endurezca tu pila de nieve por dos o más horas. Esto le dará más firmeza a la nieve y reducirá los riesgos de que la cueva se derrumbe mientras la estés cavando. Es recomendable esperar al menos dos horas, aunque tal vez debas aguardar hasta 24 horas si trabajas con nieve polvo o seca.
  5. Cava un túnel en la nieve. Si hiciste una pila de nieve, puedes cavar un túnel lo suficientemente ancho como para entrar a gatas, con varios pies de profundidad y una inclinación ascendente. Si vas a cavar en una capa de nieve gruesa, haz una trinchera de 1,50 metros (5 pies) o más de profundidad en la que puedas pararte, luego cava un túnel en la base de la misma. Es posible que esto te resulte más sencillo si tienes una pala de nieve compacta, disponible en las tiendas de acampado o montañismo.
    • Si vas a construir una cueva de nieve por diversión y no te importa dedicarle un tiempo extra, puedes evitar algunas incomodidades si cavas una “entrada” de varios metros de altura en lugar de un túnel. Una vez que hayas terminado la cueva de nieve, cierra la mayor parte de esa entrada con nieve adicional y deja un túnel de acceso.
  6. Clava bastones de esquiar o ramas en la nieve para delimitar y marcar el lugar. Entierra estos objetos en la pila de nieve, a una profundidad de entre 30 y 46 centímetros (12 y 18 pulgadas). Mientras caves la cueva de nieve desde el interior, detente cuando encuentres la punta de estos objetos. Sin esta guía, podrías dejar el techo demasiado fino accidentalmente y exponer tu cueva de nieve a los elementos o hasta propiciar un derrumbe.
  7. Ahueca el domo de la cueva. Saca la nieve del centro de la pila o montón a través del túnel. Una vez que hayas hecho espacio suficiente al final del túnel como para que quepa todo tu cuerpo, puedes quedarte en el interior de la cueva y usar los pies para empujar la nieve por la salida del mismo. Asegúrate de que el techo de la cueva de nieve tenga al menos 30 cm (1 pie) de grueso para minimizar las posibilidades de un derrumbe. Los lados deben ser al menos 8 centímetros (varias pulgadas) más gruesos que el techo.
    • Intenta que el suelo de la cueva esté más alto que la entrada. Esto mantendrá cálida el área de dormir, ya que el aire frío se concentrará en el túnel de la entrada.

Termina la cueva

  1. En temperaturas muy bajas, vierte agua sobre el exterior de la cueva a fin de reforzarla. Si la temperatura está por debajo del punto de congelación y tienes agua de sobra, vierte agua sobre la parte externa de la cueva. Esta se congelará y el hielo resultante creará una estructura más resistente.
    • Nunca viertas agua sobre la cueva si la temperatura no alcanza el punto de congelación.
  2. Empareja el lado interno del techo y las paredes a fin de evitar goteos. Raspa las paredes y el techo de la cueva para emparejarlos. Las superficies irregulares y rugosas gotearán agua sobre el suelo de la cueva, en lugar de escurrirla por las paredes, a fin de que se junte en los bordes.
    • Si el goteo sigue siendo un problema, talla surcos verticales en las paredes.
  3. Marca el exterior de la cueva. Usa equipo de colores brillantes o ramas llamativas bien acomodadas para marcar los límites de tu cueva. Esto podría ayudar a otros a encontrarla nuevamente y evitar que caminen sobre el techo y causen un derrumbe.
    • Si estás en una situación de emergencia y esperas que te rescaten, asegúrate de que las marcas sean visibles desde el aire y de que no estén escondidas debajo de los árboles o de otros obstáculos.
  4. Talla las bancas y las áreas de dormir que sean necesarias. Cuanto más altas estén las bancas y las plataformas para dormir, mejor, ya que el aire frío se asentará debajo de las bancas y te mantendrás más caliente. También podría ser buena idea hacer estantes para facilitar el almacenamiento del equipo y cavar una trinchera para que sentarse o pararse sea más sencillo.
  5. Haz hoyos de ventilación. Las cuevas de nieve pueden quedar muy aisladas del aire exterior, especialmente si la humedad de tu aliento crea una capa de hielo sobre las paredes interiores. A fin de evitar la falta de oxígeno, usa un bastón de esquiar u otro objeto largo para crear uno o dos hoyos angulados sobre el borde inclinado del techo. Asegúrate de que cada hoyo atraviese el techo por completo.
    • Dado que los hoyos de ventilación dejarán escapar parte del aire cálido, tal vez desees cubrirlos con una bola de nieve u otro objeto, descúbrelos si el aire está enviciado o si alguien se siente mareado. Quita el objeto antes de irte a dormir.
  6. Cubre el suelo con material aislante. Junta ramas de pino para poner sobre el suelo de la cueva, esto ayudará a que el calor se escape con más lentitud a través del piso. Duerme en colchones de campamento, pero ten presente que los colchones inflables tal vez no te mantengan caliente en el clima frío.
  7. Guarda tus palas adentro. Mientras permanezcas en la cueva, asegúrate de que las palas siempre estén adentro contigo, de esta manera podrás cavar para liberarte en caso de un derrumbe o de que la entrada quede bloqueada. Limpia la entrada regularmente durante una ventisca.
    • Si escapa demasiado aire caliente a través de la entrada, bloquéala con una mochila u otro objeto que se pueda quitar fácilmente; pero no te encierres por completo. Esto también te ayudará a esconderte de los animales rápidos, tales como los leones de montaña o los osos.

Consejos

  • Si la nieve está difícil de compactar y tu grupo es numeroso, tal vez sea más rápido construir varias cuevas pequeñas que una más grande.
  • Si el agua de la nieve derretida chorrea, compáctala con más nieve.

Advertencias

  • Si usas una vela u otra llama deja la entrada abierta siempre. Hasta el hecho de usar un pequeño quemador para cocinar o una vela para alumbrarte podría resultar letal, ya que una llama puede generar una acumulación de monóxido de carbono; este gas es más pesado que el aire y no saldrá por los hoyos de ventilación del techo.
  • Construir una cueva de nieve requiere de mucho trabajo. Asegúrate de que otras personas te ayuden, a fin de compartir la carga y de contar con alguien que esté a cargo de la preparación de comida caliente y rica en calorías para repartir entre los trabajadores.
  • Si planeas dormir varios días en tu cueva de nieve, asegúrate de raspar entre 2,50 y 5 centímetros (1 y 2 pulgadas) de nieve derretida de las paredes todas las mañanas. Esto mantiene porosa a la nieve y permite que la humedad escape al exterior en lugar de acumularse adentro de la cueva y mojar a los que estén adentro.
  • Hacer una fogata o encender un calentador o estufa adentro de la cueva no es recomendable, ya que consume oxígeno y produce gases peligrosos. También puede ocasionar que la nieve se derrita y que luego se congele formando una capa de hielo. Esto atrapa la humedad adentro de la cueva y empapa a los que se encuentran en su interior.

Cosas que necesitarás

  • Pala grande para nieve
  • Pala de mano o de jardinería
  • Uno o más asistentes
  • Hacha o pico de hielo (opcional)
Información
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