Cómo acicalar a un perro

Si acicalas regularmente a tu perro, lo mantendrás limpio, saludable y cómodo. Muchas personas prefieren que peluqueros profesionales se encarguen de sus mascotas, ya que pueden hacer que luzcan muy bien mientras aprovechan su experiencia profesional para mantenerlos a salvo. Sin embargo, si no hay uno disponible en tu localidad o simplemente quieres ahorrar un poco de dinero, puedes acicalar a tu perro en casa.

Prepara a tu perro antes del baño

  1. Reúne los materiales necesarios. Si no quieres estar buscando tus herramientas mientras acicalas a tu perro, reúnelas con anticipación. Asegúrate de tener todo lo que necesitas en un solo lugar antes de comenzar. Consulta la sección "Cosas que necesitarás" que se encuentra líneas abajo para que sepas con certeza todo lo que necesitarás para acicalar a tu mascota.
  2. Primero cepilla a tu perro. Cepilla el pelaje de tu mascota todos los días o cada dos días para mantenerlo desenredado. El primer paso para acicalar a tu mascota siempre debe ser un cepillado minucioso porque cualquier nudo se volverá inmanejable una vez que lo mojes. Comienza por el cuello y continúa con el cuerpo. Ten cuidado cuando llegues al vientre, ya que es una zona sensible. No te olvides de cepillar la cola.
    • Si tu perro tiene pelaje corto, utiliza herramientas sencillas, como almohazas o guantes de goma.
    • Si tu perro tiene pelaje mediano o largo, utiliza herramientas más especializadas como un cepillo impermeable, un cepillo de púas o un rastrillo metálico.
    • Cualquier herramienta que utilices debe eliminar el pelo muerto y distribuir los aceites de la piel a lo largo de todo el pelaje.
  3. Acaricia a tu perro mientras lo cepillas. Recompénsalo si permanece tranquilo para alentarlo a mantener ese comportamiento. Ofrécele una golosina de vez en cuando para recompensarlo por su buen comportamiento.
  4. Haz que tu mascota descanse, según sea necesario. No agobies a tu perro, ya que asociará este proceso de forma negativa y lo hará más difícil en el futuro. Haz que sea una experiencia divertida dejándolo descansar de vez en cuando, acariciándolo, dándole golosinas e incluso jugando un poco con él.
    • Esto es especialmente importante cuando se trata de un cachorro, ya que lo puedes adiestrar desde una edad temprana para que aprenda a tolerar que lo manipules demasiado.
  5. Recorta los enredos que no puedes cepillar. Los enredos severos jalan la piel cada vez que el perro se mueve, haciendo que sienta dolor todo el tiempo. Si no puedes desenredar el pelaje cepillándolo, es necesario que lo cortes o lo rasures dependiendo de su cercanía a la piel. Si utilizas tijeras, debes prestar mucha atención para evitar lesionar a tu mascota.
    • Si no crees que lograrás eliminar el enredo sin perjudicar a tu perro, llévalo a un peluquero profesional.
    • En ocasiones, los enredos pueden estar tan ajustados y cercanos a la piel que presentan infecciones bacterianas. Si sospechas de una infección, lleva a tu perro al veterinario tan pronto como puedas.
    • Los síntomas visuales de infección bacteriana son enrojecimiento y humedad, con secreción de pus en los casos más graves. Tu perro puede masticar o rascarse en esa área porque siente comezón.
  6. Limpia los ojos del perro. Las razas de pelo blanco o las que tienen ojos grandes que lagrimean mucho (pekinés, carlino, etc.) pueden necesitar más tratamiento en esta área que otras razas. En función de tu mascota, este paso puede ser solo cuestión de limpiar o retirar escombros de las esquinas de los ojos. Los perros de pelo blanco o largo pueden necesitar atención especial para asegurarse de que toda la mugre quede fuera del pelaje, ya que pueden tener manchas en los lagrimales. Puedes comprar productos diseñados para eliminar este tipo de manchas del pelaje blanco en las tiendas de artículos para mascotas.
    • Un ojo sano debe lucir claro y no debe presentar signos de irritación o flujo inusual.
    • No trates de cortar el pelo de los ojos, ya que podrías hacerle daño a tu mascota. Pídele al veterinario o a un peluquero profesional que lo haga por ti.
  7. Limpia los oídos de tu perro. Es normal que un oído limpio tenga un poco de cera, pero no debe desprender ningún olor particular. Aplica un poco de solución para limpiar los oídos (que puedes conseguir en una tienda de mascotas) en una bolita de algodón. Limpia la suciedad y la cera del oído interno, pero no frotes demasiado fuerte, ya que podrías causar heridas. Tampoco presiones demasiado el oído.
    • Calienta un poco la solución antes de colocarla en los oídos de tu perro. Utiliza el método de baño maría para calentarlo, tal como lo harías con un biberón.
    • Cuando hayas terminado de limpiar el oído, sécalo suavemente con un paño seco.
    • Acaricia a tu perro. El oído interno es una parte sensible del cuerpo y tu perro puede necesitar que lo consueles un poco.
  8. Comunícate con el veterinario si tu perro presenta problemas en el oído. Tu perro necesita atención médica si sus oídos se ven hinchados, rojos, irritados, oscuros o ennegrecidos. Cualquier secreción, llaga o mal olor también debe ser motivo para llamar al veterinario.
    • El exceso de secreción, inflamación y olor son síntomas de una infección que debe examinarse.
  9. Cepilla los dientes de tu perro. Lo ideal es cepillarle los dientes a tu perro todos los días con un dentífrico canino. Esta es la forma más rápida de obtener dientes y encías saludables. Utiliza pasta de dientes para perros en lugar de productos para humanos, ya que tu perro podría envenenarse con el fluoruro que contienen. Si existe alguna posibilidad de que tu perro te muerda, NO intentes cepillarle los dientes. Si el perro se abruma, deja que descanse para que se calme.
    • Comienza por colocar una pequeña cantidad de dentífrico en tu dedo y espárcelo por los dientes durante unos segundos. Recompensa a tu mascota si coopera.
    • Una vez que el perro te deje trabajar con el dedo en su boca durante 20 o 30 segundos, puedes utilizar primero una gasa o un cepillo de dientes para bebés. Con el tiempo, debes utilizar un cepillo de dientes para perros.
    • Tranquiliza a tu perro en el proceso para que esta sea una experiencia agradable en lugar de estresante.
  10. Consigue una limpieza veterinaria si es necesario. Si tu perro presenta una acumulación considerable de sarro y placa, un simple cepillado de dientes no será suficiente. Al igual que un humano, tu perro necesita una limpieza profesional en el consultorio del veterinario.
    • Verifica sus encías para detectar si están muy rojas o si existe material marrón adherido a los dientes. Estos signos harán que el cepillado casero sea doloroso para tu perro. No trates de cepillarle los dientes hasta que un veterinario lo haya examinado.
  11. Recorta las uñas de tu mascota. Si se dejan sin recortar, las uñas del perro pueden doblarse debajo de las almohadillas de las patas o torcer los dedos causando daños en las articulaciones. Recorta las uñas de forma regular, dependiendo de qué tan rápido crezcan. Si escuchas que sus uñas golpean el suelo mientras camina, significa que están demasiado largas.
    • Recorta una cantidad muy pequeña de la uña, alrededor de 1,60 mm (1/16 pulgadas) utilizando un cortaúñas para perros. Puedes utilizar cortaúñas para humanos en cachorros jóvenes o perros pequeños.
    • Cuando tu perro tiene las uñas limpias, puedes observar la parte rosada donde se encuentra el vaso sanguíneo. Evita cortar esa parte. Dedícate a recortar solo la parte clara y dura de las uñas.
    • Si tu perro tiene uñas oscuras, ten mucho cuidado de no recortar el vaso sanguíneo. Ve despacio y tómate tu tiempo.
    • Si recortas una uña demasiado y alcanzas un vaso sanguíneo, colócale polvo astringente o almidón de maíz y ejerce un poco de presión para detener el sangrado.

Baña a tu perro

  1. Reúne tus suministros. Si no quieres estar corriendo en busca de productos de limpieza mientras tu perro está mojado en la tina, debes colocar todo en un solo lugar antes de empezar. Además, debes vestirte con ropa que no te importe ensuciar porque te mojarás. Necesitarás por lo menos lo siguiente:
    • Champú para perros
    • Golosinas
    • Muchas toallas
    • Coloca una toalla al borde de la tina para evitar que el agua salpique por doquier. Reserva el resto de las toallas para secar a tu mascota.
  2. Coloca una superficie antideslizante en la parte inferior de la tina. Ya sabes que la tina se vuelve resbaladiza una vez que entra en contacto con el jabón. Para evitar que tu perro se resbale, coloca una toalla o una alfombra de goma antideslizante dentro de la tina.
  3. Llena la tina con agua tibia. El agua caliente puede dañar la piel de tu mascota, especialmente si tiene el pelo corto. Evita colocar agua en la tina mientras tu perro se encuentra dentro, ya que puedes provocar que se estrese innecesariamente. Es probable que tengas que utilizar las golosinas favoritas de tu perro para desensibilizarlo mientras escucha el agua saliendo del grifo. Debes tener paciencia para evitar abrumar a tu mascota y empeorar las cosas para ambos.
  4. Asegura al perro en la tina. Algunos perros tienen la costumbre de huir durante la hora del baño. Si este es el caso de tu perro, puedes conseguir una correa para baño en la tienda de mascotas. Esta correa se fija a la pared de la ducha con una ventosa y mantiene a tu mascota en su lugar durante el baño.
    • Reemplaza el collar normal de tu perro con uno que no manche su pelaje o sufra daños por el agua.
  5. Remoja a tu perro minuciosamente. Asegúrate de que su pelaje quede completamente mojado antes de aplicarle el champú. Si tu perro no tiene miedo, puedes utilizar una manguera y un accesorio presurizador de agua para el grifo. Esto es especialmente útil si tu perro es grande o tiene dos capas de pelaje. Si a tu perro le asusta que le rocíes el agua con la manguera, utiliza en su lugar un vaso o un balde para verter el agua de la tina sobre él.
  6. Aplica el champú a tu mascota. Comienza por el cuello y avanza hacia la parte trasera y las piernas. Utiliza tus dedos para dispersar el champú por el pelaje y avanzar hacia la piel. Deja la cabeza para el final y no apliques jabón alrededor de las orejas y los ojos. Utiliza una toalla o un paño húmedo para limpiar la cabeza.
    • Puede ser más fácil aplicar y enjuagar el champú si se diluye.
  7. Enjuaga a tu perro minuciosamente. Si sigues viendo suciedad o jabón en el agua que sale de una zona, continúa enjuagando. Puedes emplear el mismo método que utilizaste para mojar el pelaje del perro antes de aplicarle el champú. Recuerda que no debes abrir el grifo si tu perro se asusta con el sonido del agua. Simplemente vierte el agua sobre él con una taza para enjuagar el champú de su pelaje.
  8. Seca a tu perro. Sécalo con una toalla lo más que puedas mientras aún permanece dentro de la tina para que no haga un desastre cuando salga. Coloca la toalla sobre la espalda del perro y dale permiso para que sacuda el agua de su cuerpo. Muchos perros aprenden las "reglas de baño" y esperan a que se les coloque la toalla encima para recién sacudirse. Si tu perro tiene el pelo corto o si prefieres dejar que se seque naturalmente, tu trabajo ha terminado.
    • Si tu perro tiene el pelo largo o dos capas de pelaje, es probable que tengas que utilizar una secadora de pelo.
  9. Utiliza una secadora de pelo si es necesario. Si las toallas no te sirven, una secadora de pelo puede secar el pelaje sin sobrecalentar a tu mascota. Si tienes un perro con el pelo especialmente largo, es probable que tengas que secar su pelaje mientras lo cepillas.
    • Asegúrate de configurar la secadora en aire frío. Este procedimiento puede tardar un poco más de lo habitual, pero vale la pena, ya que habrá menos probabilidades de que el pelo y la piel de tu mascota se resequen.
    • Si a tu perro le asusta el sonido o la sensación que le produce la secadora, no lo presiones. Utiliza las toallas y deja que termine de secarse en algún lugar en el que no pueda hacer un desastre (por ejemplo, una sala de lavandería).

Recorta el pelaje de tu perro

  1. Decide si necesitas recortar el pelaje de tu mascota. Muchas razas tienen el pelo corto y no requieren un corte de manera regular. Sin embargo, si tienes un perro de raza lanuda, debes recortarle el pelo regularmente como parte de su rutina de salud. Algunos ejemplos de razas que necesitan cortes de pelo regulares incluyen cocker spaniel, pekinés, ovejeros, caniches, collies, shih tzus, chow chows, etc.
  2. Recorta el pelaje del perro después de que se seque. Si vas a cortarle el pelo a tu perro, asegúrate de leer las instrucciones que vienen con la podadora. Consigue un libro o un vídeo informativo, o consulta con un peluquero sobre el uso adecuado de la podadora. Asegúrate de que las cuchillas estén bien afiladas y lubricadas.
    • Antes de empezar, debes tener una idea de la forma que deseas que tenga el pelaje de tu mascota. Busca información en revistas y videos y hazle preguntas al peluquero para que tengas una idea de cómo lograr el resultado deseado. Una vez que tengas todo esto, puedes comenzar.
  3. Sujeta al perro suavemente. Tu mascota no debe moverse por todos lados, así que debes amarrarlo con una correa. Durante el procedimiento, puedes colocar tu mano libre bajo el vientre del perro para animarlo a permanecer en su sitio.
  4. Utiliza podadoras para acicalar perros. Vale la pena invertir un poco de dinero en una buena podadora. Si realizas esta pequeña inversión, ahorrarás dinero en el largo plazo, ya que no necesitarás buscar a un profesional para que acicale a tu mascota.
    • Asegúrate de utilizar las cuchillas adecuadas para que recorten el pelaje en la longitud que deseas.
    • Si utilizas tijeras, es muy probable que no obtengas un pelaje bonito y uniforme. Además, podrías lastimar al perro si se mueve repentinamente. Entre ambas opciones, te recomendamos que utilices la podadora.
  5. Recorta el pelo de tu mascota metódicamente. Puedes colocar la cuchilla contra el cuerpo de forma segura, siempre y cuando no la presiones firmemente sobre la piel. Mueve la podadora lentamente a través del cuerpo para eliminar el pelo. Si la mueves demasiado rápido, podrías dejar líneas irregulares. Siempre desliza la cuchilla en la dirección en la que crece el pelaje. Comienza por el cuello, luego pasa a los hombros, debajo de las orejas y hacia las áreas de la barbilla, la garganta y el pecho. A continuación, recorta el pelo de la espalda y los lados. Por último, recorta el pelo de las piernas.
    • Ten cuidado al recortar el pelo alrededor de las piernas, la cola y la cara. Estas áreas pueden ser muy sensibles.
    • Verifica la podadora con frecuencia para asegurarte de que no se caliente demasiado como para dañar la piel de tu mascota.
    • Si las cuchillas se calientan demasiado, detente y deja que se enfríen o aplícales un poco de lubricante en aerosol.
  6. Recompensa a tu perro. Permanecer de pie durante mucho tiempo puede ser difícil para tu mascota. Si parece abrumado por la manipulación, haz que tu perro descanse cada cinco minutos. Acarícialo durante todo el proceso y ofrécele golosinas durante sus descansos. No juegues con él en lugares en los que podría ensuciarse.
  7. Ten paciencia. Es probable que tengas que verificar el pelaje de tu perro un par de veces antes de conseguir un corte uniforme. No te apresures. Haz que tu perro descanse las veces que sean necesarias y asegúrate de mover la podadora lentamente.

Consejos

  • Averigua qué rutina de cuidado es necesaria para la raza o tipo de pelaje de tu perro. Pueden existir requisitos específicos para cada raza con el fin de mantener el pelaje limpio o en una determinada condición. Por ejemplo, si deseas acicalar a un komondor, debes prestar especial atención al pelaje para separar los cordones que se forman.
  • Si necesitas secar a tu perro utilizando una secadora, consigue una marca de calidad profesional como la doble K de Airmax. Los perros con dos capas de pelaje (como el Boyero de Berna) pueden tardarse tanto en secarse con un secador para humanos que podrían quemarse. Para los perros más pequeños, considera el uso de una secadora de mano de la marca Crazy Dog para eliminar o minimizar el riesgo de quemar a tu mascota.
  • Si no tienes tiempo para bañar a tu perro, aún necesitas acicalarlo para que se mantenga limpio, sano y tolerable. Considera la posibilidad de buscar un peluquero profesional para que asee a tu perro cuando tú no puedas hacerlo.
  • Las mesas de aseo y las tinas elevadas evitan que te agaches demasiado y te hagas daño. Cualquier mesa o superficie sólida podría servir como mesa de aseo improvisada, pero siempre cuenta con una superficie antideslizante para que el perro permanezca de pie sobre esta. La mesa no debe tener ruedas. Las ferreterías suelen vender respaldos de goma o tapetes de hule que puedes cortar a la medida de cualquier superficie.
  • Si utilizas acondicionador para perros, aplica solo una pequeña cantidad para evitar que tu perro luzca y se sienta grasoso.
  • Es probable que tengas que depilar los pelos de los oídos de tu perro de vez en cuando. Pídele al veterinario o a un peluquero profesional que te muestre cómo realizar este procedimiento de forma segura y correcta. El polvo para orejas facilita y hace más rápido el proceso de sujeción de los pelos resbaladizos del oído.
  • Si no puedes costear suministros caros para acicalar a tu mascota, considera el uso de un autoservicio. Este método es más barato que conseguir a alguien que haga el trabajo por ti y lo mejor de todo es que no tienes que limpiar el desorden al final.

Advertencias

  • Consulta con el veterinario si tu mascota presenta problemas en la piel.
  • Evita que el champú ingrese a los ojos de tu perro, ya que podría irritarlos seriamente. Coloca el champú en tus manos antes de esparcirlo por toda la piel de tu mascota en lugar de aplicarlo directamente de la botella. No permitas que la espuma se meta en los ojos de tu perro mientras lo enjuagas. Presiona suavemente sus oídos para protegerlos del agua mientras trabajas en esas áreas. Puedes colocar algodón en los oídos para evitar que el agua ingrese a los canales auditivos. Asegúrate de retirar el algodón una vez que hayas terminado.
  • Si te da vergüenza tocar ciertas partes de tu perro, debes superarlo. Si vas a asear a tu mascota, debes limpiar todo su cuerpo. Si tiene pulgas o garrapatas, lo más probable es que se ahoguen en el agua. Una vez que los bichos mueran, asegúrate de eliminarlos por completo. Si se quedan dentro del pelaje de tu perro, podrían provocarle una enfermedad. Debes desinfectar todo el cuerpo de tu mascota, incluyendo aquellas zonas con las que no te sientes muy cómodo. Pon especial cuidado en evitar que el agua caliente o los champús medicados ingresen al área genital, ya que es muy sensible.
  • Evita utilizar tu champú para asear a tu mascota, ya que no está diseñado para perros. Si lo haces, podrías ocasionarle una erupción cutánea.
  • Nunca utilices pasta de dientes para humanos al cepillar los dientes de tu mascota. Tu perro podría tragársela y enfermarse a causa del fluoruro que contiene. Utiliza un dentífrico recomendado por el veterinario.
  • Si levantas la pierna trasera de un perro, este podría tratar de apartarla. Evita levantar la pierna de tu mascota porque esto es incómodo para la mayoría de los perros. En lugar de eso, agarra su pata y muévela suavemente hacia delante o hacia atrás. No te molestes ni castigues al perro, tan solo fuérzalo un poco y recompénsalo si permanece quieto. Si tienes un perro mediano o grande, puedes cortarle las uñas de las patas traseras sin tener que levantarlas.
  • No bañes a tu perro con demasiada frecuencia. Una vez cada 2 o incluso 4 semanas es normalmente suficiente. Te recomendamos que contrates los servicios de un profesional una vez cada 4 o 6 semanas para las razas de pelo largo. Bañar al perro con demasiada frecuencia puede resecarle la piel, ya que eliminas sus aceites naturales. Puedes utilizar champú sin agua entre los días de baño para limpiar las patas y otras áreas. Rocíalo directamente y retíralo con una esponja húmeda. Utiliza un champú de avena suave diseñada para perros para el baño general. Si tu mascota tiene una enfermedad particular en la piel, el veterinario puede recomendar un champú medicado. Consulta con el veterinario si te preocupa la piel de tu mascota.
  • Evita que entre agua en los ojos y oídos. Si el agua llega a ingresar de alguna manera en los oídos, utiliza una bolita o almohadilla de algodón (no un hisopo, ya que podría meterse demasiado) y limpia suavemente el interior de la oreja de tu mascota. Es probable que tu perro sacuda la cabeza para eliminar el agua (como lo hace después de nadar). Si tu perro se rasca constantemente el oído después de bañarse, llévalo al veterinario para que atienda el problema.

Cosas que necesitarás

Para perros de pelo corto:
  • Una almohazas o guantes de goma
  • Limpiador de oídos
  • Alcohol
  • Bolitas de algodón o un paño
  • Un cepillo de dientes de la marca PetzLife
  • Un cortaúñas para perros
  • Un collar
  • Champú para perros
  • Una secadora o una toalla
Para perros de pelo mediano a largo:
  • Un cepillo impermeable, un cepillo de púas o un rastrillo metálico
  • Limpiador de oídos
  • Alcohol
  • Bolitas de algodón o un paño
  • Un cepillo de dientes de la marca PetzLife
  • Un cortaúñas para perros
  • Un collar
  • Champú para perros
  • Una secadora o una toalla
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