Cómo extraer savia de pinos

Extraer savia de pinos para fabricar pinturas o resina de pino es casi un arte que no se practica más. En este artículo encontrarás los pasos básicos que debes seguir si quieres intentar esto. Debes pensarlo bien antes de hacerlo ya que el proceso implica dañar al árbol y exponerlo a pestes y enfermedades.

Pasos

  1. Encuentra algunos pinos maduros a los que puedas acceder. Necesitarás el permiso del dueño de los pinos antes de proceder y debes dejar muy en claro qué quieres hacer. Si lo haces bien, no dañarás los pinos al extraer la savia, aunque sí disminuirá el valor de la madera de esos pinos si es que los talan en un futuro.
  2. Identifica las mejores especies de pinos para este tipo de proyecto. Dado que los pinos de diferentes especies son similares entre sí, tendrás que consultar con alguien que sepa sobre los pinos de tu zona de residencia. Los pinos del Sur de Estados Unidos que son adecuados para este proyecto son los siguientes:
    • Pino amarillo
    • Pino de Jeffrey
    • Pino taeda
    • Pino ellioti
  3. Consigue las herramientas necesarias para tu proyecto. Necesitarás una herramienta para cortar la corteza, un balde recolector y un recipiente para juntar la savia extraída. Si prefieres recolectar la savia en un recipiente de plástico, también necesitarás una plancha fina de metal para hacer un embudo y aprovechar mejor la savia. A continuación, tienes una lista básica de herramientas y materiales con una descripción de cada uno.
    • Tajador. Es una herramienta corta, parecida al machete, que sirve para tajear la corteza y albura del pino. Es una herramienta especial que hacían los herreros hasta principios del siglo XX. Puedes reemplazarla por un hacha o hachuela, un machete bien filoso o un cuchillo grande.
    • Tarros de recolección. Estos tarros se hacían de hojalata o de cerámica terracota y hoy casi no se consiguen. Las dos características especiales que tenían eran un borde fino y curvado en la parte superior, y un agujero para pasar la estaquilla justo por debajo del borde, sobre el lado cóncavo. Puedes hacer tu propio tarro de recolección a partir de latas de comida. Quita la tapa por completo, abolla un lado para hacerlo cóncavo y usa un taladro para hacer un agujero de 0,5 cm (1/4”) en el borde de la lata.
    • Baldes para trasladar la savia. Este no es un nombre técnico, sino una descripción del uso que los recolectores de savia le daban al balde con el que llevaban la savia recolectada en los tarros hasta la destilería o el lugar donde se vendía la savia como materia prima.
    • Martillo y estaquillas. Cualquier martillo será útil y, si no tienes estaquillas para madera dura, puedes usar un clavo largo para colgar del pino los tarros recolectores. La ventaja de usar estaquillas para madera dura es que el pino puede ser talado perfectamente más adelante para hacer leños sin correr el riesgo de que alguna partícula de acero o un clavo dañe el aserrador.
    • Destilería de trementina. Por supuesto, esto requiere una combinación complicada de equipamiento y no será tratado en profundidad en este artículo. La savia de pino (llamada resina) se recolecta y se destila para producir trementina, que se usa para disolver pintura y productos de limpieza, y para barnizar.
  4. Elige el pino de donde quieras extraer la savia. Busca pinos grandes y de tronco bien grueso para obtener los mejores resultados, ya que con los pinos de tronco angosto se te hará más difícil asegurar el balde recolector.
  5. Haz un corte a una altura de 90 cm (3’) desde el suelo y de un ancho de 25 cm (10”) para quitar la corteza. Corta la corteza con el machete, el hacha u otra herramienta para cortar. Raspa la corteza de forma tal que quede expuesta una franja de albura de alrededor de 15 cm (6”) de largo.
  6. Coloca el balde recolector bien ajustado al árbol, por debajo de la franja de albura que quedó expuesta, para que la savia caiga dentro del recipiente al salir. Si usas un balde que no puede amoldarse a la forma del pino, haz un embudo con una plancha fina de metal y colócalo de forma tal que conduzca la savia hacia el balde.
  7. Haz un corte no muy profundo en forma de "V", cuidando que el vértice de la "V" quede sobre el medio del balde.
  8. Deja el balde junto al pino hasta que la savia salga y drene dentro del balde. La lluvia no afectará a la savia ya que es resistente al agua, pero asegúrate de guardar la savia en un recipiente limpio y con una tapa bien ajustada para evitar que se acumulen partículas y desechos. Haz más cortes en la albura si disminuye el flujo de savia. Esto puede pasar porque la savia se espesa o cristaliza y sella el corte para que no se filtre.
  9. Cuando termines, quita los clavos u otro tipo de sujetador de metal que hayas colocado y el balde. Si colocas estaquillas en los agujeros hechos, puedes evitar que el pino tenga insectos o enfermedades.

Consejos

  • Si bien los pinos son perennes , la savia corre más rápido al principio de la primavera o del otoño, cuando la temperatura es medianamente templada. En temperaturas muy bajas, la savia se espesa y es difícil que fluya.

Advertencias

  • La savia de pino, la trementina y sus derivados son inflamables.
  • La savia de pino contiene trementina, que es un disolvente natural que puede causar irritación en la piel, los ojos y las membranas mucosas.

Cosas que necesitarás

  • Baldes
  • Hacha o machete
  • Martillo y clavo
Información
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