Cómo ahorrar dinero siendo padres primerizos

Todo padre desea siempre que su hijo siempre tenga lo mejor. Esta predisposición puede llevar a una nueva pareja de padres a gastar en su primer hijo muchos más de lo necesario. Incluso los padres más ahorradores pueden sorprenderse ante la cantidad elevada de gastos que no logran explicar. Pero tener un bebé no significa obligatoriamente gastar en exceso y adquirir deudas. Si te organizas con anticipación, puedes regular toda la situación económica para asegurarte de que tu hijo tenga lo mejor sin excederte de tu presupuesto.

Pasos

  1. Observen su situación laboral. En cuanto se enteren de que van a tener un hijo, hablen para discutir cómo manejarán la situación en sus respectivos empleos. Puede que sea factible para alguno de los dos renunciar para dedicarse a cuidar al bebé en sus primeros años; considera que a veces es necesario contar con los dos salarios para afrontar los gastos, pero que a veces contratar a alguien que cuide al bebé de tiempo completo puede ser un gasto más alto de lo que uno de sus empleos puede aportar, y es preferible que sea uno de los padres el que esté cerca de su hijo en este caso.
  2. Empiecen a pagar cualquier deuda que tengan. Mientras dura el embarazo, o incluso antes de decidir que quieren concebir un hijo, intenten pagar todas sus deudas para que no haya más estrés económico del necesario cuando el bebé nazca.
    • Paga tus préstamos de la universidad, el financiamiento de tu auto, tus tarjetas de crédito. Algunos expertos recomiendan saldar primero las deudas más grandes, para disminuir intereses, y otros sugieren cubrir por completo las deudas pequeñas. Investiga qué te conviene más y hazlo.
    • Ahorra por separado el equivalente a tres meses de sustento diario, para tener una reserva de emergencia.
    • En lugar de comprar un auto nuevo donde “creas” que va a caber mejor tu hijo, concéntrate en gastos más importantes. Cualquier auto con un asiento trasero al que pueda ajustarse una silla de seguridad para bebés es suficiente.
  3. Considera la leche materna como alimento principal. En lugar de gastar cantidades significativas de dinero en fórmulas alimenticias para el bebé, alimentar a tú misma a tu hijo puede ser extremadamente saludable. Hay diferentes instancias que proporcionan consejos a madres primerizas, y puedes comprar o rentar equipo avanzado para lactancia si es necesario.
  4. Pon en orden tus asuntos. Es importante que asegures el bienestar de tu familia para el caso de que algo te ocurriera. Los padres primerizos deben recordar que lo peor siempre puede suceder, y especificar a quién serán transferidas sus propiedades si murieran. También deben especificar en el testamento quién les gustaría que cuidará de su hijo si algo les sucediera a ambos. 
    • Para ser aún más precavido, puedes contratar un seguro de vida para ti o uno de educación y crianza para tu hijo, que asegurará que todas sus necesidades son cubiertas si algo te ocurriera antes de que cumpla los 18 años.         
  5. No olvides darte un pequeño gusto de vez en cuando. Aunque estén ahorrando para la llegada del bebé, es bueno incluir pequeñas cosas como un extra en el presupuesto.
  6. Mantén una postura crítica ante la variedad de nuevos productos. Lo más probable es que hayas crecido sin un dispositivo avanzado de estimulación prenatal, o si una carriola de tela satinada. Si lograste sobrevivir sin esas cosas que representan un gasto innecesario, tu hijo también estará muy bien sin ellas.
  7. Gasta tu dinero sabiamente. No necesitar comprar una casa más grande, al menos no de inmediato: los bebés pueden compartir el cuarto con sus padres durante un buen rato. Piensa también que los niños pequeños cambian su ropa y sus juguetes con tanta rapidez que los artículos de segunda mano pueden ser una opción a considerar.
  8. No empieces a gastar hasta después del parto. Antes de que el bebé nazca hay una tentación grande de comprarle ropa, juguetes y toda clase de artículos por adelantado. Pero espera a que conozcas exactamente lo mejor se ajustará a tu hijo para comprárselo.
  9. Averigua con qué prestaciones cuentas. Tal vez tu compañía te permite un permiso de maternidad, pero sin goce de sueldo o con salario reducido. Los dos miembros de la pareja deben saber a qué prestaciones o seguros médicos tienen acceso y si su bebé podrá tener alguna cobertura similar. 
  10. Intenta gastar menos de lo que acostumbras antes de que nazca el bebé. Vivir con menos dinero del que dispones es una buena idea para que no te sorprendan los gastos elevados cuando tu hijo llegue, y te permitirá ahorrar durante unos meses antes para tener un colchón de respaldo.
  11. Intenta simular tu nuevo presupuesto por adelantado. Si destinarán al bebé la mitad de sus ingresos, vivan de esa manera unos meses antes de que nazca. Si uno de los dos renunciará  a su empleo para cuidar a su hijo, simulen también que ya no cuentan con ese salario.
  12. Sé creativo. Y también flexible: puedes hacer cosas que no imaginabas hacer antes de tener a tu bebé. Por ejemplo, regresar a la casa de tus padres por un tiempo, o conservar ese departamento mientras ahorras para la casa de mayor tamaño que planeabas comprar.

Consejos

  • En el bautizo del bebé, no olvides hacer una mesa de regalos. Tal vez te de un poco de pena, pero puedes ahorrar bastante dinero, y a tu familia y amigos les agradará saber exactamente qué pueden regalar que les sirva a ustedes y a su hijo.
  • Aprovecha las muestras gratis. En consultas médicas y visitas al hospital, los doctores siempre tienen bastantes muestras de productos que los fabricantes y laboratorios les dan para obsequiar a sus pacientes.
  • Compra a granel los productos esenciales para tu bebé. No tienes idea de cuántas toallas húmedas y pañales vas a necesitar sólo durante el primer año. Comprar los artículos a granel puede ayudarte a ahorrar bastante, igual que obtener una membresía en una tienda de mayoristas.
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