Cómo recuperarte del trastorno bipolar y la depresión

El trastorno bipolar es una enfermedad caracterizada por sus cambios de humor extremos. Los cambios más fáciles de reconocer son la manía (la persona tiene mucha energía y suele estar eufórica) y la depresión. Existen otros tipos de humor asociados con esta enfermedad, como la hipomanía o episodio mixto (manía con depresión). El paciente también puede sentirse ansioso o paranoico, etc. Es una enfermedad muy complicada, por lo cual debe tratarse por un médico, que educará al paciente en lo que tiene que hacer. Sin embargo, es bueno que también te informes sobre esta enfermedad y sus síntomas, además de que debes aprender la terminología médica y asistir a todas las consultas con tu médico. Con el tratamiento adecuado, puedes reducir el impacto que causa esta enfermedad en tus relaciones con amigos y familiares, en tu trabajo y en tu estilo de vida.

Pasos

  1. Debes llevar una vida plena, productiva y feliz. Como sucede con cualquier cambio en la vida, tal vez tengas que redefinir lo que significa feliz, pleno y productivo para ti, para incluir tu enfermedad y sus restricciones.
  2. El requerimiento más estricto para cumplir con tu tratamiento es que sigas tomando tus medicamentos, a menos de que los efectos secundarios sean tan intolerables que tu enfermedad empeoró. No obstante, consulta con tu psiquiatra si los efectos secundarios son imposibles de soportar. Existen muchos medicamentos que pueden recetarte para tu enfermedad y muchas combinaciones de los mismos. Tal vez tengas que experimentar con distintas combinaciones por un largo tiempo hasta encontrar la correcta.
  3. Conserva tu puesto de trabajo. Generalmente ofrecen beneficios muy importantes (como un seguro médico). Puedes hablar con recursos humanos (discretamente) sobre tus derechos como discapacitado.
  4. Si pierdes tu empleo, es posible que aún tengas derechos con esa compañía. Consulta con un abogado especializado en las leyes del trabajador.
  5. Si recibes una pensión como discapacitado, tu nueva meta es ponerte bien. Tú recibes esta pensión porque NO DEBES TRABAJAR. Enfócate en tu tratamiento. Para las personas que tienen un trastorno bipolar, es muy importante que descansen y se relajen mucho.
  6. Si no tienes empleo, realiza un trabajo de voluntariado. Todas las personas tienen algún tipo de talento artístico, creativo o intelectual. Aprovecha esta oportunidad para explorar tus opciones.
  7. Como voluntario, tienes que asistir a tu trabajo regularmente y esforzarte mucho. Así le darás una buena impresión a tu supervisor (muchos voluntarios no toman su trabajo en serio). Podrás obtener una carta de recomendación y aplicar a un trabajo en la empresa si hay un puesto disponible.
  8. Tu enfermedad es parte de ti, pero no debe definir lo que eres. No eres una lista de síntomas. Eres una persona con gustos y talentos propios. No digas, “Soy bipolar”. Di, “Tengo un trastorno bipolar”.
  9. Ten fe en que puedes recuperarte. Aunque no se sabe el porqué, algunas personas se recuperan por completo con el paso de los años. Ruth Derring, coautora de este artículo, pudo curarse completamente y no necesita medicamentos. Este proceso se documentó en el libro “Un humor aparte” (A Mood Apart, en inglés).
  10. Las probabilidades de recuperarte por completo son mayores si estabilizas tus cambios de humor. Los medicamentos y la terapia son las herramientas esenciales para lograr esto.
  11. El cerebro se renueva constantemente. Al crear nuevas conexiones nerviosas para aprender otras cosas, las antiguas ya no son tan fuertes. Sin embargo, nunca pierdes estas conexiones. Incluso es posible recuperar esas “conexiones perdidas”. Si realizas actividades placenteras y cambias tu forma de pensar, puedes modificar las conexiones nerviosas que causan la depresión y mantenerla alejada. Tomará algunos meses, pero podrás hacerlo.
  12. Edúcate sobre esta enfermedad. Busca información en el internet, lee libros y hazle preguntas a tu doctor de cabecera, a tu psiquiatra, a tu psicoterapeuta y a los miembros de tu grupo de apoyo. Podrás hablarle a tu psiquiatra sobre temas más significativos. De esta manera, tu psiquiatra podrá ofrecerte opciones más efectivas de tratamiento.br>
  13. Busca un grupo de apoyo en tu lugar de residencia que tenga gente parecida a ti. Es bueno hablar con otras personas y así aprender cómo ellos lidian con su enfermedad.
  14. DBSAlliance.org es una página que lista muchos grupos de apoyo para enfermedades mentales en los Estados Unidos. La página Mooddisorders.ca lista grupos en Ontario, Canadá. Si tienes alguna página que ofrezca grupos de apoyo en otros países, por favor agrégala usando la opción de editar artículo.
  15. Los mejores grupos de apoyo pueden ayudarte a crear metas adecuadas para controlar tus cambios de humor. Puedes realizar actividades placenteras (para controlar tu depresión), monitorear tus quehaceres diarios y tu humor, además de realizar ejercicios para aprender a modificar tu comportamiento. Por ejemplo, ponerte una meta como “Voy a programar mi temporizador de cocina para que suene en una hora y buscar trabajo por teléfono durante ese tiempo” es útil para controlar la manía (así no llamas por teléfono hasta el cansancio). También puedes usarla para tratar tu depresión, mejorando tu fuerza de voluntad.
  16. Escoge al psiquiatra adecuado. Obtén una recomendación de alguien confiable. Puedes empezar con tu grupo de apoyo. Si ya tienes un hospital en mente, puedes hacer un llamado para que te deriven a un psiquiatra o pedirle a tu médico de cabecera que te derive al terapeuta apropiado.
  17. Toma en cuenta que algunos psiquiatras son investigadores. Por esta razón, solamente podrás verlos mientras realizan un estudio clínico. No tendrán tiempo para seguir con las consultas después de haber concluido el estudio. Pregúntales sobre el cuidado post tratamiento.
  18. Mientras ves a un psiquiatra, también ve a un psicoterapeuta (trabajador social, psicólogo). La mayoría de los psiquiatras están demasiado ocupados como para enseñarles a sus pacientes a lidiar con enfermedades complejas como esta. Muchos psicoterapeutas dan clases sobre cómo manejar los cambios de humor, además de que pueden darte información sobre los lugares donde es posible obtener tanto ayuda para tus terapias (grupos de apoyo) como asistencia en otras áreas (nutrición, ejercicio).
  19. No todos los grupos de apoyo son iguales. Trata de asistir a las sesiones de cada grupo (4 a 6 sesiones como mínimo), pero déjalos si no te sirven de ayuda. Tal vez sea necesario que tu psicólogo te derive al grupo antes de poder ingresar al mismo.
  20. Para escoger al psiquiatra adecuado, haz que tu psicólogo o que otro especialista te derive. Prueba con este psiquiatra. ¿Sientes que puedes confiar en él? Si no puedes resolver el problema de confianza, entonces busca a otro médico. ¿Se comunican bien? ¿Te entiende cuando explicas cómo te sientes? Si el problema es de comunicación, entonces debes aprender los términos médicos para que ambos se entiendan mejor. El doctor no te recetará los medicamentos adecuados si no sabe qué es lo que pasa.
  21. Establece un plan de emergencia al comienzo de tu tratamiento. Debes tener un psiquiatra disponible en caso de emergencia. Si no puedes contactar a un psiquiatra durante una crisis, entonces tendrás que hospitalizarte.
  22. Averigua cómo puedes contactarte con tu médico. ¿Puedes contactarlo por teléfono cuando necesitas programar una cita urgente? ¿Puedes dejarle un mensaje de voz cuando tienes una consulta urgente que no es una emergencia? ¿Tienes su correo electrónico para que te responda cuando tengas dudas? No obstante, tu farmacéutico puede responder las preguntas que tengas sobre tus medicamentos.
  23. Puedes ajustar las dosis de algunos de tus medicamentos, usando tus experiencias anteriores y tu propio juicio. Sin embargo, hay otros medicamentos que no puedes cambiar sin el permiso de tu médico. Consulta con tu psiquiatra para saber cómo manejar este proceso.
  24. Si tu médico no ha encontrado el medicamento adecuado, haz más preguntas, especialmente a otros pacientes. Muchos doctores, especialmente los del seguro médico global, no tienen tiempo para responder todas tus consultas. Además, algunos medicamentos tardan mucho tiempo en causar un cambio significativo, como el ácido valproico. Es posible que los medicamentos te causen efectos secundarios. Algunos de estos efectos son impredecibles, aunque no ocurran muy frecuentemente. Hazles preguntas a todos los que puedas.
  25. Siempre ten el nombre y el número de teléfono de tu psiquiatra anotado en un papel o su tarjeta para guardarlo en tu billetera. Guarda el número bajo tus contactos de emergencia en tu celular.
  26. Siempre ve a cada sesión con todo preparado. Las consultas son cortas. Ten a mano una lista de preguntas. También es bueno que traigas un “Mood Chart” (gráfico de humor). Este es una tabla que describe cómo te has sentido entre cada consulta. Puedes encontrar estas tablas en línea, GRATIS, ingresando las palabras “Mood Chart” en tu buscador favorito.
  27. Cuéntale a tu psiquiatra todo lo que te parece importante sobre ti. Incluyendo: los cambios extremos en tu comportamiento, tus cambios de humor, las situaciones que desencadenan esos cambios y cuánto te tardas en estabilizar tu humor en lo promedio. Escribe todo esto de antemano para que no pierdas tiempo en la consulta o para que no te olvides los detalles importantes.
  28. Ten una carpeta en casa con toda la información descrita previamente. No dependas de tu psiquiatra para que anote todo. En esta carpeta, coloca una copia de los resultados de tus exámenes de laboratorio.
  29. Ten un plan de emergencia. Llama a tu psiquiatra de inmediato si sientes que tu depresión está empeorando o sufres de un episodio de manía extrema. La mayoría de los seguros médicos globales tienen un psiquiatra disponible las 24 horas del día. Consigue su número. Lo ideal es que aprendas a medicarte a ti mismo o a un familiar, con la ayuda de tu psiquiatra, si sufren de un cambio de humor extremo.
  30. Si sientes que estás a punto de suicidarte, debes llamar a la línea de asistencia inmediata para suicidios o al número de emergencia de tu país. Si estás alucinando o sufres de psicosis (es muy difícil saber cuándo está pasando esto), no trates de manejar tu auto. Pide que te envíen una ambulancia.
  31. Deberás hacerte exámenes regularmente, si estás tomando ciertos medicamentos como litio, ácido valproico y carbamazepina. Mantén un registro sobre cuándo debes hacerte esos exámenes.
  32. El calor es peligroso para las personas que toman litio, lamotrigina y otros antipsicóticos. Bebe mucha agua, usa un protector solar con un FPS de 15 o más, ya que si estás tomando estos medicamentos, tu piel será más sensible. Presta atención a los síntomas de intoxicación por litio (mareos, confusión mental y alteraciones en la manera de caminar) y si presentas estos síntomas, ve a la sala de emergencias más cercana inmediatamente.
  33. Asegúrate de leer las etiquetas en letra pequeña de tus medicamentos. Estos son los efectos secundarios más comunes que puede causar el medicamento. Algunos de estos medicamentos tienen efectos secundarios raros, pero que pueden ser fatales. Si sufres de estos efectos, tienes poco tiempo para conseguir ayuda. ¡Tienes que saber lo qué puede pasar!
  34. Los medicamentos pueden ayudar hasta un 80% de los pacientes con trastorno bipolar. Si tu enfermedad resiste los tratamientos, tienes otras opciones, como las terapias electroconvulsivas modernas (TEC) que son más precisas que las terapias antiguas. Puedes obtener más información sobre este tipo de terapia en el libro de Kitty Dukakis: “Shock: el poder curativo de la terapia electroconvulsiva” (Shock: The Healing Power of ECT). La estimulación del nervio vago también ayuda mucho.
  35. Muchos centros de investigación psiquiátrica trabajan con casos que no responden al tratamiento, como la Clínica de la Depresión en la Universidad de Pensilvania, que está a cargo de Jay Amsterdam, Doctor en Medicina.
  36. Puedes obtener mayor información sobre una nueva manera de tratar el trastorno bipolar en “La curación de la depresión y el trastorno bipolar sin medicamentos” (Healing Depression and Bipolar Disorder Without Drugs), que fue escrito por una ex paciente que sufría del trastorno bipolar, Gracelyn Guyol. Este tipo de terapia se está volviendo muy popular.
  37. Investiga más sobre posibles tratamientos con pulsos binaurales, acupuntura, herbología, reiki, libros de autoayuda, meditación u otras actividades que no son necesariamente divertidas pero que pueden distraerte, como jugar con un cubo de Rubik o un rompecabezas. Toma en cuenta que la efectividad de estos tratamientos no ha sido clínicamente comprobada.

Consejos

  • Tu buen juicio y tu capacidad de tolerar a las personas cuya personalidad es negativa (negatividad, enojo, impulsividad) se reducirá significativamente. Debes aprender a reconocer los desencadenantes de tus cambios de humor para disminuir el impacto que causen o simplemente evitarlos. Aprenderás a tomar una pausa, respirar profundamente 3 veces y luego responder con una frase que hayas practicado varias veces (déjame pensarlo por un momento y luego te respondo).
  • Deja de consumir bebidas alcohólicas y drogas recreativas. Pueden interactuar con tus otros medicamentos. La cocaína, por ejemplo, es un estimulante y puede causarte un episodio de manía. El alcohol es un depresivo y puede agravar tu depresión. La cafeína empeora la ansiedad, que generalmente acompaña a la depresión. Incluso el tabaco es un estimulante que puede causarte un episodio de manía.
  • Consulta con tu psiquiatra y/o especialista si tienes otras enfermedades. Por ejemplo, los medicamentos que se usan para tratar el TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad) pueden causar un episodio de manía, por lo que el psiquiatra debe tratar ambas enfermedades al mismo tiempo. Un médico general o internista no tiene el entrenamiento necesario como para tratar pacientes con trastorno bipolar, si los medicamentos interactúan entre sí. Sin embargo, un farmacéutico con mucha experiencia (que esté especializado en medicamentos psicotrópicos) sabe qué interacciones puede haber entre los medicamentos para el trastorno bipolar, los medicamentos de venta libre, los suplementos vitamínicos y otros medicamentos.
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