Cómo sostener un hámster

Los hámsteres son criaturas frágiles a las cuales podemos lastimar fácilmente si las cargamos de forma equivocada. Es importante que empieces con las manos limpias ya que ellos “ven” con las narices. Luego de eso, levanta al hámster de forma segura y sostenlo con firmeza, pero sin apretarlo demasiado. ¡Recuerda que nunca debes molestar a un hámster cuando duerme!

Acercarte al hámster

  1. Lávate las manos antes de que sostengas al hámster. Los hámsteres confían en sus narices para pasear por el mundo y los olores fuertes pueden causarles angustia. Lavarte las manos antes de sostenerlo ayudará a que tu hámster se sienta más cómodo. Utiliza un jabón sin perfume o muy ligeramente perfumado y enjuágate bien las manos. Sécate las manos ya que a los hámsteres no les gusta estar húmedos.
    • Esto es especialmente importante si tienes más de un hámster o si tienes otras mascotas en casa. Los hámsteres son territoriales. Si el hámster huele a otro animal en tus manos, se puede agitar.
  2. Dale tiempo al hámster para que se acostumbre a ti. Si acabas de llevar al hámster a tu casa, lo más probable es que necesite un poco de tiempo para que se acostumbre a ti antes de que disfrute que lo cargues y sostengas. En vez de que simplemente tomes a tu hámster, agáchate cerca de la jaula y háblale con una voz suave y amable. Asegúrate de que tu hámster pueda verte y que sepa que eres un amigo, no un depredador.
    • Habla en voz baja a tu hámster todos los días durante un momento antes de intentar levantarlo.
    • Abre la jaula y mira si va hacia ti de buena gana. Algunos hámsteres estarán listos para que los carguen de inmediato, mientras que otros necesitarán más tiempo para familiarizarse.
  3. Permite que tu hámster explore tu mano. Una vez que tu hámster parezca estar cómodo con tu voz, coloca tu mano cerca de él. Puedes ofrecerle una semilla o un postre pequeño para hámsteres y así lo seducirás a acercarse. No hagas movimientos rápidos, simplemente deja reposar tu mano cerca y espera a que el hámster sienta curiosidad y se acerque a ti.
    • Cuando el hámster se acerque, acaríciale suavemente la espalda para que se acostumbre a la sensación de ser tocado.
    • No abalances tu mano hacia la jaula desde arriba ya que esto podría simular la experiencia de ser atacado por un pájaro. Asegúrate de que el hámster sepa de dónde viene tu mano y que no se sienta asustado.
  4. Nunca molestes a un hámster cuando duerma. Posiblemente quieras acariciar y cargar a tu hámster cuando lo veas acurrucado en su nido, sin embargo, resiste la tentación. Espera hasta que se despierte y esté listo para jugar. Si tratas de cargarlo mientras duerme, podrías asustarlo y así posiblemente llegue a tenerte miedo.
    • Los hámsteres normalmente hacen su madriguera en túneles bajo tierra y no están acostumbrados a que interrumpan su sueño. Si despiertas a tu hámster, puede considerarte un depredador.

Cargar al hámster

  1. Agáchate para tenga una vista total de ti. Asegúrate de que tu hámster pueda verte antes de que lo cargues. ¡Agáchate cerca de la jaula y háblale un poco para que sepa que estás ahí! Posiblemente debas acariciarlo un poco primero para que se sienta tranquilo y listo para ser cargado.
  2. Utiliza ambas manos al cargar a tu hámster. Desliza una mano debajo de su cuerpo y coloca la otra mano de manera horizontal sobre su espalda. Cargarlo con las dos manos evitará que sienta que una de tus manos lo aprieta. De esta manera, tendrás más control cuando lo cargues y él se sentirá mucho más cómodo.
    • Recuerda: no atrapes a tu hámster, cárgalo con cuidado. Puedes jalarlo con cuidado hacia la palma más baja de tu mano y luego sostener su espalda con la otra mano. Todo el proceso debe ser con mucho cuidado, sin movimientos bruscos que podrían asustarlo.
    • Si el hámster se resiste a que lo cargues, no lo hagas. Espera hasta otro momento en que esté de mejor humor.
  3. Sostén a tu hámster con firmeza, pero no muy fuerte, con las manos curvadas. Una vez que está en tus manos curvadas, acomoda ahí su cuerpo para que así no se te escape. Los hámsteres generalmente no tratan de saltar cuando los cargan, por lo tanto, no hay necesidad de que lo sostengas muy fuertemente. Sin embargo, debes sostenerlo de una manera suficientemente segura para que no se caiga accidentalmente. No lo aprietes ya que podrías dañar sin querer y muy fácilmente sus huesos y órganos internos.
  4. Sostén al hámster cerca de tu pecho. Manténlo cerca de tu pecho con las manos curvadas si necesitas cargarlo o si estás de pie. Esta es la posición más cómoda y segura. No lo cargues de manera extendida de tu cuerpo, sobre tu cabeza o cerca de tu estómago; podrías hacerlo caer accidentalmente. Mantenlo a salvo y seguro cerca de tu pecho.
    • No balancees a tu hámster ni juegues “avión” con él. ¡Los hámsteres se asustan muy fácilmente y no les gusta la sensación de deslizarse en el aire!
  5. Baja al hámster con cuidado a su jaula. Cuando hayas terminado de cargarlo, bájalo suavemente a su jaula, asegurándote de que sus pies estén en el suelo antes de que lo sueltes. Puedes extender tu palma y permitir que él simplemente salga de tu mano. No lo dejes caer ni un centímetro o se podría lastimar.

Cargar a un hámster tímido

  1. Trata de ofrecerle un poco de comida. Algunos hámsteres necesitan mucho tiempo para acostumbrarse a que los carguen. Si tienes un hámster muy tímido, trata de ofrecerle un poco de comida para que así consigas que se acerque. Un postre pequeño hará generalmente el truco. Coloca un trozo pequeño de zanahoria u otro alimento nutritivo para hámsteres en la palma de tu mano, luego extiende tu mano cerca de él y espera a que se acerque para que lo tomes.
  2. Utiliza el método de la botella de plástico. Una manera excelente de conseguir que tu hámster se acostumbre a la sensación de ser tocado es utilizar una botella de plástico o una taza para así cargarlo. Coloca una botella de plástico o una taza que sea lo suficientemente amplia como para que el hámster camine por la jaula y espera a que camine dentro. Levanta con cuidado la taza y sostenlo con las manos curvadas para que pueda sentir tu calor corporal a través del plástico. El hámster se acostumbrará a la sensación de estar en contacto con el calor de tu cuerpo y pronto se sentirá menos tímido al momento de que quieras cargarlo.
    • Asegúrate de que el contenedor que utilices tenga una boca lo suficientemente amplia, así el hámster no se quedará atascado al tratar de volver a salir.
    • No utilices vidrio ya que es muy resbaladizo y el hámster podría terminar cayéndose.
  3. Sóplale suavemente si tu hámster te muerde. Los hámsteres no suelen morder como manera de atacar, por lo general, solo lo hacen cuando están confundidos. Si tu hámster empieza a morderte la mano, baja tu cara y sóplale suavemente hacia su cara. El hámster dará un paso hacia atrás, parpadeará y se preguntará lo que olió. Esto te dará tiempo de liberar tu mano de su mordida.
    • No soples muy fuerte o lo lanzarás lejos. Lo asustarás y harás que te tenga miedo en el futuro.
  4. Nunca castigues a un hámster. Los castigos no hacen que los hámsteres aprendan. Los regaños o castigos físicos a tu hámster simplemente provocarán que sienta miedo cuando estés cerca. Probablemente empezará a esconderse cuando llegues a la habitación en vez de que salga a jugar. Sé siempre amable y gentil con tu hámster. Asegúrate de satisfacer todas sus necesidades para que lo mantengas feliz. Si muestra un comportamiento agresivo o desagradable, habla con el veterinario.

Consejos

  • Asegúrate de darle mucha atención y amor para que así tu hámster y tú puedan hacer un vínculo especial y de confianza.
  • Limpia sin falta tu jaula cada semana. Una jaula sucia provoca que aparezcan gérmenes y tu hámster puede morir.
  • ¡Establece una rutina y síguela! Si alimentas a tu hámster cada día a la misma hora, tu hámster saldrá a esperar la hora de comer. Lo mismo pasará con la socialización.
  • Asegúrate de que tu hámster siempre tenga agua fresca y cámbiala siempre que sea necesario o cuando pienses que está sucia.
  • La socialización puede tomar mucho tiempo, dependiendo del hámster. ¡Tómalo con calma, pero sé constante!
  • Dale la cantidad adecuada de alimentos todos los días para que lo mantengas saludable.
  • Si te sientes muy confiado, entonces puedes darle el desayuno o comida en la mano a tu hámster, siempre y cuando no lo hagas caer mientras come.
  • Mantén sesiones de entrenamiento que sean breves pero agradables.

Advertencias

  • No despiertes a tu hámster para cargarlo. Un hámster necesita dormir y se puede poner de mal humor y estresar si lo despiertas. El mejor momento para que interactúes con él es en la tarde ya que los hámsteres son crepusculares.
  • Es mejor dejar que tu hámster se dirija hacia tu mano que agarrarlo desde arriba. Si el hámster confía en ti, puedes sacarlo con cuidado hacia arriba.
  • Recuerda usar ropa en el primer intento.
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