Cómo tomar medidas para reducir la lluvia ácida

La lluvia ácida (cuyo nombre más exacto es deposición ácida) consiste en depósitos atmosféricos húmedos y secos que poseen un contenido ácido mayor al normal, y puede incluir a las precipitaciones húmedas como la lluvia, la nieve, la niebla y también a las deposiciones secas como el humo ácido y el polvo. La lluvia ácida es un problema mayor en Norteamérica y algunos países de Europa; sin embargo, es un problema global, ya que los contaminantes que la provocan pueden desplazarse por largas distancia a través del viento. La lluvia ácida puede parecer un problema aterrador que no puedes resolver; no obstante, puedes implementar algunos cambios en tu vida diaria para mejorar la situación, los cuales en su mayoría guardan relación con los productos que consumes. Asimismo, otra función importante que puedes realizar es informar y enseñarle a los demás sobre la lluvia ácida y sobre lo que pueden hacer para contribuir con la solución.

Consumir menos combustible fósil

  1. ¡Apaga tu auto! Los fenómenos naturales (como las erupciones volcánicas) son en parte culpables de la deposición ácida; no obstante, la causa más importante es el consumo de combustibles fósiles, los cuales se emplean en la generación de energía, la calefacción, el transporte, etc. Puedes disminuir la deposición ácida apagando las luces, los artefactos, los aparatos electrónicos y otros dispositivos cuando no vayas a usarlos. Solo debes emplear la energía que necesitas cuando la necesites.
    • Los aparatos electrónicos consumirán cantidades mínimas de energía incluso si los apagas. Apaga y desconecta los dispositivos y aparatos electrónicos si estarás todo el día fuera o si te ausentarás por un largo tiempo.
  2. Usa tus aparatos con menos frecuencia. La generación de energía es la causa de una gran parte de las emisiones de lluvia ácida. Esto significa que contribuirás de manera inconsciente con la lluvia ácida cada vez que emplees energía que provenga de la gasolina o el carbón. Afortunadamente, puedes reducir este impacto si consumes menos energía, lo cual podrás lograr haciendo lo siguiente:
    • secar la ropa colgándola, en lugar de usar la secadora;
    • lavar la ropa y los platos a mano, en lugar de usar la lavadora o el lavaplatos;
    • leer un libro, en lugar de ver televisión o jugar en la computadora;
    • cocinar muchas comidas o varios lotes de alimento de una sola vez.
  3. Cambia tus artefactos viejos por otros que generen una eficiencia energética. Si debes reemplazar tus artefactos viejos (como la refrigeradora, la lavadora, la secadora, el calentador, el aire acondicionado y el lavaplatos), consigue algunos que generen una eficiencia energética. Estos te permitirán ahorrar dinero y harán que el agua contribuya menos con la lluvia ácida. También debes reemplazar las bombillas de luz incandescente quemadas por luces fluorescentes compactas.
    • Verifica si los productos cuentan con el logo de Energy Star, lo que garantizará que generen una eficiencia energética.
    • Adquiere nuevos artefactos teniendo en cuenta lo que necesitas en casa. Por ejemplo, si debes reemplazar tu calentador o tu aire acondicionado, adquiere uno que cuente con un tamaño apropiado para el área que deseas calentar o enfriar.
  4. Cambia tus aparatos que consuman gasolina por otros que consuman electricidad. Una manera bastante directa en la que puedes disminuir la lluvia ácida es dejar de usar aparatos y máquinas que consuman gasolina. Es probable que en tu garaje cuentes con alguno de estos aparatos que consumen gasolina:
    • barredoras de nieve;
    • podadoras;
    • motosierras.
  5. Aísla tu casa. Podrás consumir menos energía si evitas que el calor y el frío escapen de tu casa, lo que puedes lograr si colocas más aislamiento entre las paredes, si aíslas el ático, el sótano o los entresuelos, y si colocas sellador o burletes en las ventanas y las puertas.
  6. Cambia tu termostato. Podrás ahorrar mucho dinero y energía a largo plazo si consigues un termostato programable. Programa un temporizador para no emplear el calor o el aire acondicionado cuando nadie esté en casa, y para que se apaguen cuando todos duerman.
    • Programa tu termostato a 20 °C (68 °F) en el invierno y 22,2 °C (72 °F) en el verano, así tu calentador y tu aire acondicionado no tendrán que trabajar tanto.
  7. Usa las ventanas de manera apropiada. Las ventanas son grandiosas para hacer que el aire y la luz ingresen; sin embargo, no debes abrirlas cuando el sistema de climatización esté encendido. Asimismo, puedes usar cortinas y persianas para bloquear el calor adicional de los días calurosos de verano y el aire frío de las noches frías de invierno.
  8. Haz compras a nivel local. Los camiones, los aviones, los autos, los trenes y los botes que consumen combustibles fósiles emiten una gran cantidad de dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno que provocan la deposición ácida. Si haces tus compras en los mercados y tiendas locales que obtienen sus productos en zonas cercanas, se podrá disminuir las emisiones de lluvia ácida provocadas por el transporte, las cuales se liberan en la atmósfera.
  9. Planta un jardín. Además de ser una manera grandiosa de brindarle plantas y árboles al planeta, esto también será de utilidad para absorber el dióxido de carbono. Asimismo, si cultivas tus propios alimentos, podrás disminuir aún más el uso de combustibles fósiles para el transporte de alimentos.
  10. Conduce de manera diligente. No todos pueden adquirir un auto eléctrico; sin embargo, puedes consumir menos combustible si modificas tus hábitos de manejo. Entre los hábitos de manejo beneficiosos para el medio ambiente tenemos a los siguientes:
    • cerciorarte de que los neumáticos cuenten con una presión de aire a un nivel adecuado;
    • frenar y acelerar de manera gradual.
    • Usa el aire acondicionado de manera moderada. En lugar de ello, baja las ventanas, así conservarás la gasolina.
  11. No uses plástico. Una gran parte del consumo de combustibles fósiles guarda relación con la fabricación de químicos, caucho y plásticos. Si deseas usar menos plásticos, no compres botellas de agua, adquiere bolsas de compras reutilizables y alimentos al por mayor, elige productos que cuenten con envases de vidrio en lugar de plástico, y bríndale tu apoyo a las compañías que reduzcan la cantidad de material empleado para el empaquetado.

Emplear energía y medios de transporte alternativos

  1. Elige a otro proveedor de energía. La mayor parte de la energía del mundo proviene de los combustibles fósiles (ya sea en gas natural, carbón y gasolina); no obstante, existen compañías que brindan energía que proviene únicamente de fuentes renovables. Entre las energías renovables tenemos a las siguientes:
    • energía nuclear;
    • hidroelectricidad;
    • energía solar y eólica;
    • energía geotérmica.
  2. Instala paneles solares o una turbina de viento pequeña. Es probable que no puedas cambiar a tu proveedor de energía por uno ecológico; sin embargo, puedes disminuir tu consumo de combustibles fósiles relacionados con la energía. Puedes instalar turbinas de viento pequeñas en tu patio trasero, las cuales producirán electricidad para tu consumo personal. También puedes instalar paneles solares en el techo de tu casa.
    • Puedes instalar un sistema de producción energética conectado a la red, así podrás consumir la energía suministrada por tu proveedor habitual cuando la necesites, ¡pero ellos podrían pagarte por el exceso de energía que envíes al sistema!
  3. Conduce otro auto. Esta opción es mucho más costosa; no obstante, puedes intercambiar tu auto por uno eléctrico, uno híbrido o uno de baja emisión, así consumirás una menor cantidad de combustibles fósiles y ayudarás a disminuir la lluvia ácida.
    • Convertir el tanque de gasolina de tu auto a uno de propano es otra opción más económica que adquirir un auto nuevo. Este también es un combustible fósil; sin embargo, no emite los mismos contaminantes que provocan la lluvia ácida.
    • Si no cuentas con el dinero necesario para adquirir un auto nuevo o convertir el tuyo a propano, aun así puedes ayudar al medioambiente manteniéndolo en condiciones apropiadas y cerciorándote de que funcione de manera adecuada, y que no queme combustible ni libere emisiones que no debe.
  4. Usa tu auto con menos frecuencia. Cualquiera que sea el tipo de auto que conduzcas, es beneficioso consumir menos combustible y menos energía (en particular, si tu auto es eléctrico, pero tu energía proviene de combustibles fósiles). Muchas ciudades cuentan con varias opciones de transporte público, como los autobuses y los trenes. También puedes empezar a compartir un auto con personas con las que trabajes o con las que viajes frecuentemente.
  5. Emplea tus pies con más frecuencia. Si te desplazas a pie, en bicicleta, en patines o incluso en patineta, podrás eliminar por completo la necesidad de realizar emisiones relacionadas con el transporte. Si permites que tu propio cuerpo impulse tus movimientos, tu salud y el medio ambiente te agradecerán el esfuerzo.

Incentivar y educar a otras personas

  1. Escríbeles a los dirigentes empresariales y al gobierno. Escríbele al gobierno sobre lo que opinas de la lluvia ácida e indícale si consideras que deberían realizar más esfuerzos en este tema. Incluso puedes hacerle una petición a los dirigentes empresariales y a los dueños de compañías, si consideras que podrían esforzarse más para revisar sus prácticas. En el caso de las industrias que liberan una gran cantidad de dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno en la atmosfera, explícales (y a los gobiernos que las regulan) que pueden llevar a cabo las siguientes acciones:
    • emplear depuradores químicos para eliminar los contaminantes de sus chimeneas;
    • emplear combustibles alternativos;
    • adoptar tecnologías ecológicas que no necesiten consumir combustibles fósiles.
  2. Haz que tu familia participe. Explícales de qué manera la lluvia ácida puede afectar al medio ambiente y nuestro futuro, así les indicarás la razón por la que consideras que este problema es importante y por la que deberían considerarlo importante.
    • Pídele a tu familia que, cuando realicen sus tareas, empleen las mismas prácticas no contaminantes que tú hayas adoptado, como consumir menos energía, cambiar las bombillas por lámparas fluorescentes compactas y usar aparatos electrónicos y artefactos con menos frecuencia.
    • En lo relacionado con el transporte, explícales la manera en la que su economía (y su cintura) se beneficiará si se vuelven más activos y usan el auto con menos frecuencia.
  3. Bríndales información a los demás. Conversa con todo aquel que esté dispuesto a escuchar (como tus amigos, tus compañeros de trabajo y de la escuela) y explícales que la lluvia ácida es perjudicial para los lagos, los arroyos, los suelos, los bosques y las plantas, y para los animales que habitan estos ecosistemas. Indícales que la deposición ácida también es la causante del deterioro prematuro de los edificios, las casas y las obras de arte, y que afecta de manera negativa a la salud de las personas y la vida animal.
    • Informa a las demás personas sobre las medidas que hayas adoptado para disminuir la lluvia ácida y muéstrales la facilidad con la que podrán emplear algunas de estas prácticas.

Consejos

  • No quemes basura, ya que esto generará los químicos que contribuyen con la lluvia ácida.
  • Intenta adquirir menos artículos producidos en masa, o busca compañías que empleen prácticas seguras para el medio ambiente.
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