Cómo saber si tu novio es una persona abusiva

En ocasiones, puede ser difícil notar la diferencia entre alguien que nos ama pero tiene un mal día y alguien que simplemente es abusivo. El 57 % de los universitarios afirman que no saben a ciencia cierta cómo identificar una relación abusiva. El abuso puede surgir de muchas formas y es más que solo violencia física. El abuso emocional, psicológico y verbal también son formas de abuso. Las personas abusivas intentan ejercer su control por medio de amenazas, coacción, manipulación y otras tácticas. En las relaciones saludables hay confianza mutua, respeto, aceptación y le permiten a la otra persona ser ella misma. Independientemente de que te consideres homosexual, heterosexual, bisexual o algo más, podrías estar en una relación abusiva. Si te preocupa que tu relación no sea saludable o que tu novio sea abusivo, continúa leyendo para aprender las señales y las cosas que puedes hacer para mantenerte a salvo y feliz.

Reconocer el abuso emocional y psicológico

  1. Presta atención al comportamiento controlador. Este tipo de comportamiento puede parecer “normal” para ti, pero es una forma de abuso. Quizá tu novio te diga que quiere saber lo que haces en todo momento porque se preocupa mucho por ti, pero el verdadero cariño implica confianza. A continuación te presentaremos todas las señales de un comportamiento controlador:
    • Exige que continuamente te reportes, incluso cuando es irracional o inconveniente.
    • Quiere saber todo lo que haces.
    • Se rehúsa a dejarte frecuentar con otras personas a menos que se encuentre allí también.
    • Revisa tu teléfono, Internet o tu uso de las redes sociales.
    • No le gusta que pases tiempo con otras personas que no sea él.
    • Te exige revisar tus mensajes de texto u otros tipos de mensajes.
    • Te pide las contraseñas de tus cuentas.
    • Intenta controlar tu forma de vestir, los lugares que visitas, lo que dices, etc.
  2. Piensa en cómo te sientes a su lado. En ocasiones, puede ser difícil identificar una relación abusiva, sobre todo si aún no se produce lo que consideras abuso (por lo general, violencia física). No obstante, considerar la manera en que tu novio te hace sentir puede ayudarte a determinar si te encuentras en una relación saludable. Quizá pienses que hay algo raro o que debes cuidar tus palabras y no sabes qué lo enojará. Quizá te sientas culpable continuamente por los problemas de la relación. Piensa en las siguientes preguntas:
    • ¿Sientes que te acepta por quien eres o sientes la presión constante de cambiar?
    • ¿Te sientes avergonzada o humillada cuando estás con tu novio?
    • ¿Tu novio te hace sentir culpable por sus sentimientos o acciones?
    • ¿Te sientes mal contigo misma cuando estás cerca de tu novio?
    • ¿Sientes que necesitas “amar” a tu novio para que cambie?
    • ¿Te sientes exhausta todo el tiempo cuando interactúas con él?
  3. Considera la forma en que te habla. Todos decimos cosas de las que nos arrepentimos. Incluso en las relaciones saludables, las parejas no siempre se hablan con amabilidad y respeto. No obstante, si notas un patrón constante de falta de respeto, menosprecio, intimidación o humillación, pues son señales de que no te encuentras en una relación saludable. Hazte las siguientes preguntas:
    • ¿Sientes que tu novio te critica continuamente, incluso frente a otras personas?
    • ¿Tu novio te pone apodos o te califica con otros términos abusivos?
    • ¿Tu novio te grita?
    • ¿Continuamente sientes que te menosprecia, desestima, ignora o ridiculiza?
    • ¿Tu novio te dice que nunca encontrarás a nadie “mejor” o que no te “mereces” a nadie más?
    • ¿Te sientes mal por las cosas que tu novio dice sobre ti?
  4. Piensa en si sientes que tu novio te escucha. Algunas personas son líderes naturales que se hacen a cargo de las cosas, lo que está bien. No obstante, si no sientes que tu novio reconoce tus necesidades e ideas, o si continuamente toma decisiones que afectan a ambos sin consultarlas contigo, significa que hay un problema. En las relaciones saludables, ambas personas deben escucharse mutuamente, incluso cuando están en desacuerdo, e intentar llegar a un acuerdo. Por su parte, las relaciones abusivas suelen ser unilaterales.
    • Por ejemplo, considera si tienes voz y voto en los planes que hacen como pareja. ¿Sientes que tu novio te escucha o generalmente terminan haciendo lo que él quiere?
    • ¿Sientes que reconoce tus sentimientos? Por ejemplo, si le dices que sus palabras hirieron tus sentimientos, ¿lo reconoce y se disculpa?
    • ¿Te sientes a gusto diciendo lo que piensas o confrontándolo? ¿Sientes que escucha las opiniones con las que está en desacuerdo?
  5. Analiza si tu novio asume responsabilidades. Un rasgo común de las personas abusivas es que intentan desviar la responsabilidad de sus acciones y sentimientos a otra persona. Una persona abusiva también te hará sentir culpable por no darle lo que quiere.
    • En ocasiones, esto puede ser muy halagador, sobre todo si te ves bien en comparación. Por ejemplo, tu novio podría decirte: “Me siento tan contento de haberte encontrado. No eres como las chicas locas con las que solía salir”. Sin embargo, si te das cuenta de que suele culpar a las demás personas por sus propios sentimientos y acciones, es una mala señal.
    • Una persona abusiva también puede culparte por sus acciones abusivas. Por ejemplo, una excusa común para el abuso es: “Me haces enojar tanto que no puedo controlarme” o “No puedo evitar sentir celos de tus amigos porque te amo demasiado”. Recuerda que cada persona es responsable de sus propios sentimientos y acciones. No debes sentirte responsable de tu novio.
    • Por lo general, las personas abusivas tratan de obtener lo que quieren haciendo sentir culpable al otro, echándole la culpa de sus sentimientos, por ejemplo: “Si terminas conmigo, me suicidaré” o “Me volveré loco si sales con ese chico nuevamente”. Este tipo de comportamiento no es justo ni saludable.

Reconocer el abuso sexual

  1. Analiza si te gusta tener sexo con tu novio. Un mito común es pensar que apenas alguien tiene una relación, hay que tener relaciones sexuales. Esto es completamente falso. En las relaciones saludables, la actividad sexual siempre es mutua, consentida y agradable para ambos. Si crees que tus deseos no son respetados, es una señal de una relación abusiva.
    • Algunas personas creen que es imposible sentirse culpable de violación en una relación, pero eso no es cierto. Tener una relación con alguien no crea un contracto donde no puedas negarte a tener relaciones sexuales. Si tu pareja te obliga a tener sexo con ella en contra de tu voluntad, incluso si lo han hecho muchas veces en el pasado, es un caso de violación.
    • Si tienes relaciones sexuales al estar bajo el efecto de alguna sustancia, estando inconsciente, drogada o no puedes dar tu consentimiento, también se considera abuso.
  2. Analiza si te sientes presionada para tener sexo. Existen otras formas de abusar sexualmente de alguien además de la violación. Por ejemplo, un abusador puede coaccionar a alguien para hacerlo aun cuando esa persona no quiera. Si te sientes presionada o manipulada para tener sexo, significa que eres víctima de abuso.
    • Por ejemplo, tu novio puede decirte: “Lo harías si en verdad me amaras” o “Las demás chicas lo hacen, así que tú también deberías hacerlo”. Estos son ejemplos de coacción, una forma de presionarte para que te sientas culpable y cedas ante sus deseos.
    • Exigir actos sexuales específicos que no quieres o no disfrutas realizar es abuso. Incluso si te gustan algunos tipos de actividades, no debes sentirte presionada o forzada a realizar cosas que no te interesan o que podrían asustarte o perturbarte. Es perfectamente normal aceptar algunas cosas y negarte ante otras.
    • Presionarte para que le envíes mensajes sexuales o fotografías de desnudos es abuso. También debes tener en cuenta que si eres menor de edad (menor de 18 años en la mayoría de los países), enviar o recibir mensajes de texto o fotografías de desnudos puede considerarse legalmente un tipo de pornografía infantil.
  3. Considera si tu novio respeta tus decisiones orientadas hacia la salud. Tienes derecho a tomar decisiones concernientes a tu salud personal y sexual. Esto incluye el tipo de método anticonceptivo y la protección contra las ETS que decidas utilizar.
    • Tu pareja debe respetar tus decisiones. Por ejemplo, si insistes en utilizar condones y otras prácticas sexuales más seguras (lo que debes hacer), tu novio no debe tratar de hacerte sentir culpable o ignorar estas decisiones.
    • Tu novio no debe intentar tener relaciones sexuales contigo sin utilizar el método anticonceptivo o protección contra las ETS que hayas estipulado. “Olvidé ponerme un condón” no es una excusa.

Reconocer el abuso físico

  1. Ten en cuenta que el abuso físico puede no suceder de inmediato. Las relaciones abusivas no siempre comienzan como abuso físico. De hecho, al principio incluso podrían parecer demasiado buenas para ser verdad, como si tu pareja fuera la ideal. No obstante, todos los tipos de abuso empeoran con el tiempo y si una persona está dispuesta a abusar de ti de cierta forma, probablemente también lo haga en otras.
    • La violencia física también surge en un patrón cíclico. Por lo general, existen periodos de calma, donde la persona abusiva es amable e incluso puede esforzarse por tratar bien al otro. Sin embargo, las tensiones comenzarán a aumentar, dando lugar a un incidente abusivo después del cual el abusador podría disculparse, decir que se siente muy mal y prometer que cambiará. Sin embargo, este ciclo continuará y se repetirá.
  2. Reconoce el hecho de que incluso una vez es demasiadas veces. No existe un nivel de violencia “adecuado”. Una persona abusiva puede excusar sus acciones diciendo que estaba molesta o culpar al alcohol o las drogas por sus actos violentos. Sin embargo, las personas que se encuentran en relaciones saludables no recurren a la violencia para expresar sus emociones. Si tu novio lo hace, necesita consejería.
    • Una persona no “se vuelve” violenta cuando está ebria. Si tu novio culpa al alcohol por su comportamiento abusivo, en realidad está buscando una excusa para no asumir la responsabilidad de sus propias acciones.
    • La disposición a recurrir a la violencia para expresar las emociones es una señal de que esta podría llegar a un mayor nivel más adelante. Si tu novio se vuelve violento en cualquier momento, considera la posibilidad de ponerle fin a la relación.
  3. Determina si te sientes a salvo a su lado. Las personas que están en relaciones saludables se enfadan a veces; es una característica del ser humano. No obstante, las personas que se respetan mutuamente nunca se hacen daño ni se amenazan, aun cuando están furiosas. Si no te sientes a salvo cerca de tu novio, es una buena señal de que es una persona abusiva.
    • Por ejemplo, las personas transgénero y las que tienen relaciones no heterosexuales también pueden afrontar la amenaza de ser forzosamente marginadas de sus comunidades, amigos, familiares o escuela por parte de sus abusadores. Este también es un comportamiento abusivo.
    • Algunas personas abusivas amenazan con hacerse daño a menos que se haga lo que quieren. Eso también es una forma de abuso.
  4. Reconoce los demás tipos de abuso físico. Las patadas, la asfixia, los golpes y las bofetadas son expresiones obvias de abuso físico. Sin embargo, hay muchos otros tipos de violencia física con los cuales podrías no estar familiarizada, por ejemplo:
    • Destruye tus cosas (p.ej., si rompe tu teléfono celular o raya tu auto).
    • Niega tus necesidades básicas, como el alimento o el sueño.
    • Te restringe físicamente sin tu consentimiento.
    • Evita que salgas de la casa o del auto, que vayas al hospital o que llames a emergencias.
    • Te amenaza con un arma.
    • Te echa de la casa o del auto.
    • Te abandona en lugares extraños o peligrosos.
    • Abusa de otros, como tus hijos o mascotas.
    • Conduce de manera peligrosa mientras estás en el auto.

Lidiar con el abuso

  1. Ten en cuenta que el abuso nunca es tu culpa. Un error común sobre el abuso es pensar que la víctima de alguna manera lo merece. Por ejemplo, cuando Chris Brown golpeaba a Rihanna, muchas personas pensaron rápidamente que ella había hecho algo malo para merecérselo. Esto no es cierto. Sin importar lo que hayas o no hayas hecho, nadie merece el abuso, y el abuso siempre es responsabilidad del abusador.
    • Esto se cumple en todos los tipos de abuso, no solo en el físico. Cada persona merece un trato digno y amable.
  2. Llama a una línea de ayuda contra la violencia doméstica. Estas líneas pueden ayudar a cualquiera que experimente o crea experimentar una relación abusiva. En ellas encontrarás defensores capacitados que te escucharán y te ayudarán a crear soluciones para tu situación.
    • Por ejemplo, si vives en España, puedes contactarte con el Teléfono 016 marcando el 016. En México, puedes buscar el número de tu estado en este listado y llamarles. Si vives en EE.UU., puedes contactarte de manera gratuita a la Línea Nacional de Ayuda para la Violencia en el Hogar las 24 horas del día al 1-800-799-SAFE. También puedes contactarte con la línea LoveIsRespect que se especializa en adolescentes al número 1-866-331-9474 o enviar un mensaje de texto “loveis” al 22522. Ambas líneas también brindan ayuda para las personas LGBT.
  3. Habla con alguien de confianza. Si te preocupa que tu novio sea abusivo, habla con alguien de confianza. Puede ser un padre de familia, un consejero, una autoridad escolar o alguien de tu iglesia. Lo importante es encontrar a alguien que te escuche sin juzgar y que te brinde su apoyo.
    • Salir de una relación abusiva puede ser peligroso. Es importante que hables con personas que puedan ayudarte y apoyarte para que no tengas que lidiar con todo por tu cuenta.
    • Recuerda que pedir ayuda no es una señal de debilidad o fracaso, sino de que eres lo suficientemente fuerte para hacer lo que es saludable para ti.
  4. Busca un refugio seguro. Si sientes que estás en peligro inmediato, aléjate de tu novio tan pronto como puedas. Llama a un amigo o familiar de confianza y pídele que te deje quedarte en su casa. Comunícate con una agencia contra la violencia doméstica de tu localidad para que te deriven a un refugio de mujeres. Llama a la policía si es necesario. No permanezcas en un entorno donde haya abuso.
    • Si te han agredido física o sexualmente, llama a la policía y busca atención médica de inmediato.
  5. Desarrolla una red de apoyo sólida. Superar una relación abusiva puede ser increíblemente difícil. Por lo general, las personas abusivas se aíslan de sus amigos y seres queridos. Una expareja abusiva puede hacerte sentir miedo, sola o inútil. Reconstruir tus redes de apoyo puede ayudarte a seguir adelante y reconocer que eres una persona increíble que merece respeto y cariño.
    • Únete a actividades extracurriculares y a clubes de la escuela.
    • Apoya a la comunidad manifestándote en contra de las relaciones abusivas. Muchas escuelas y comunidades tienen programas que ayudan a educar a los demás acerca del abuso en las relaciones. Si no hay uno en tu área, ¡pon manos a la obra!
  6. Respétate. Quizá hayas escuchado tantas cosas abusivas que tu cerebro ya lo ha aceptado como algo natural o verdadero. Recuerda que las cosas abusivas que tu expareja te ha dicho no son ciertas. Si tienes pensamientos negativos sobre ti, tómate un momento para desafiarlos. Puedes buscar algo positivo que decir, buscar los defectos lógicos en tus pensamientos o replantear los pensamientos negativos de manera útil.
    • Por ejemplo, quizá pienses cosas negativas sobre ti o tu apariencia, sobre todo si tu abusador te criticaba mucho. Cambia ese pensamiento para encontrar cosas que te encanten y admires sobre ti. Quizá al principio te parezca artificial, ya que no estás acostumbrada a esta forma de pensar, pero escoger continuamente los aspectos positivos te ayudará a superar el trauma del abuso.
    • Si comienzas a generalizar diciendo: “Soy una perdedora”, busca el aspecto lógico que sustente dicho pensamiento. Lo más probable es que no lo encuentres. Enfócate en los hechos específicos y, si hay un problema real, busca formas de abordarlo de manera útil, diciendo, por ejemplo: “Hoy pasé más tiempo de lo debido mirando la televisión y no hice mi tarea. Mañana me concentraré en terminarla primero y luego me recompensaré sin sentirme culpable”.
    • Reconoce incluso los pequeños logros. A menudo, las personas que han sufrido de abuso luchan con los sentimientos de inutilidad. Tómate el tiempo para reconocer tus logros, incluso los más pequeños.

Consejos

  • No tengas miedo de pedir ayuda. Nadie debe pasar por esto solo.
  • Si alguien te juzga cuando le cuentas tu problema, no le aceptes como una persona de confianza. En ocasiones, las personas pueden tener dificultades para creer que el abuso “es real”. Lo importante es cómo te sientes, no lo que otro diga. Si no recibes el apoyo sin prejuicios de una persona, no temas hablar con otras.
  • Hay muchos lugares encargados de ayudar a víctimas de relaciones abusivas. Si buscas en Internet o en las Páginas Amarillas, podrás encontrar centros comunitarios, clínicas de salud mental, agencias contra la violencia doméstica, entre otros recursos.

Advertencias

  • No asumas que las promesas de cambio son ciertas. A menos que la persona abusiva reciba consejería y en verdad quiera cambiar, es sumamente improbable que mejore su actitud.
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