Cómo usar energía solar para calentar una piscina

Calentar una piscina puede ser una tarea muy costosa y existe la posibilidad de que dañe el medio ambiente. Dado que las piscinas se utilizan principalmente durante los meses de verano o en lugares que son calurosos todo el año, la luz del sol es una buena opción para mantener el agua a una temperatura agradable. La efectividad con la que calientas tu piscina dependerá de la intensidad del sol, del tamaño de la piscina y del método que emplees para calentar el agua.

Conseguir energía solar con un presupuesto limitado

  1. Utiliza una manguera larga para llenar la piscina. La longitud de la manguera influye en la temperatura del agua que está adentro. Generalmente, es suficiente con una manguera de 15 m (50 pies), pero una más larga permitirá que el agua tenga más tiempo para calentarse. Además, mientras mayor sea la superficie, mayor será el calor que reciba.
    • Utiliza una manguera de color oscuro, ya que mientras más oscura sea, más energía solar absorberá.
    • Una manguera de jebe de color negro es ideal y relativamente más asequible. Otra opción sería utilizar una manguera de irrigación negra porque es delgada y transfiere el calor más rápido. Al ser barata, se enrollará fácilmente. Los dos se pueden encontrar en la mayoría de las tiendas de artículos para el hogar.
  2. Coloca la manguera de tal manera que quede hacia el sol y exponla lo más que puedas al calor. Cuando llenes la piscina, procura que la manguera quede directamente expuesta al sol o deja un espacio entre la manguera y cualquier superficie de modo que no genere una sombra sobre sí misma. De esta manera, el sol tendrá un mejor ángulo para calentar el agua de la manguera durante todo el día, mientras este se traslada.
    • Coloca la manguera en una tabla que pueda orientarse hacia el sol para lograr una mayor exposición.
    • En algunos casos, es mejor colocar la manguera en una tabla y sujetarla a algún techo donde caiga el sol. Esto no es recomendable a menos que tengas un techo apropiado que no sea tan alto, como un cobertizo, o que tengas experiencia trabajando a la altura habitual del techo.
  3. Llena la piscina lentamente. Usa un chorro delgado de agua para llenar la piscina, ya que de esta manera se calentará más rápido. Procura que el chorro se mantenga de un diámetro aproximado de 2,5 cm (1 pulgada) a fin de que el agua se mantenga caliente mientras llenas la piscina a un ritmo aceptable. Utiliza una manguera de 1,5 o 2 cm (⅝ o ¾ de pulgada) para hacerlo lentamente.
    • La mayoría de las piscinas que están dentro del suelo tienen un grifo de manguera que puede usarse para vaciar el agua. Al llenarla más lento, el agua tendrá más tiempo para absorber el calor mientras se traslada por las tuberías y la manguera, hasta llegar a la piscina.
  4. Si la piscina se encuentra sobre el nivel del suelo, coloca varias tuberías en paralelo para incrementar la absorción de calor. El agua se calentará cuando pase por cualquiera de las tuberías expuestas de la superficie. Ten cuidado, ya que el sol puede llegar a calentarlas de tal manera que te quemen al primer contacto.
    • Si tu sistema funciona correctamente, las tuberías deben sentirse frescas al tacto, ya que esto significa que han recolectado el calor solar y lo han transferido al agua en lugar de liberarlo en tu mano.
    • Una piscina que se encuentra sobre el nivel del suelo perderá más calor durante la noche, cuando la temperatura del ambiente desciende más que la del agua.
  5. Evita perder energía. La mayor pérdida de energía del agua se da en la superficie y se debe a la evaporación. Para evitarlo, puedes comprar un cobertor para piscinas. Uno traslúcido permitirá que el agua absorba energía solar durante el día sin perderla durante la noche.
    • Cuando mantienes la piscina cubierta por 12 horas al día, es posible apreciar una diferencia de hasta 3 °C (5 °F) en contraste con la temperatura del aire.
    • Un cobertor para piscina no solo reduce el tiempo de limpieza, sino también la cantidad de químicos necesarios para limpiar el agua. Esto quiere decir que ya no tendrás que vaciar la piscina ni volver a recolectar energía.
  6. Utiliza una manta térmica. Este tipo de cobertor se asemeja a los envoltorios de burbujas pero están diseñados específicamente para absorber la mayor cantidad de energía solar y transferirla a la piscina. Producen un incremento de entre 3 y 8 °C (5 y 15 °F) en la temperatura del agua. Para emplearla, simplemente cubre la piscina, colocando el lado de las burbujas hacia abajo, y el calor no podrá escapar, incluso en días fríos o lluviosos.
    • Las mantas térmicas son una opción más asequible, ya que cuestan aproximadamente $75 y duran hasta 5 años.
    • Asimismo, mantienen cualquier residuo fuera de la piscina y sirven mejor en la noche, cuando la mayor parte del calor recolectado de día se pierde.

Utilizar un sistema de calentamiento solar avanzado

  1. Coloca un panel solar sin cobertura de vidrio en el techo de tu casa. Este tipo de panel están hechos de jebe resistente y bañado con un inhibidor de luz UV para hacerlo más duradero. Los captadores solares bombean agua a través de sí mismos, la cual se calienta con la energía del sol.
    • Los paneles solares sin cobertura de vidrio contienen partes baratas y diseños simples, lo que los hace mucho más asequibles que los que sí tienen vidrio. Los del primer tipo cuestan aproximadamente $3000 y duran hasta 7 años.
  2. Coloca paneles solares con cobertura de vidrio alrededor de tu casa. Esta es una alternativa más costosa a comparación de los paneles referidos en el paso anterior, pero son más efectivos para producir calor. Los paneles solares con cobertura de vidrio están hechos con tubos de cobre colocados entre una placa de aluminio y vidrio templado.
  3. Dale mantenimiento al filtro para asegurarte de que limpie efectivamente los residuos de la piscina. Tanto el filtro como los captadores solares bombean el agua de la piscina. Por ello, es mejor darles un buen mantenimiento a fin de asegurarte de que funcionen lo mejor posible y que no se pierda el calor.
  4. Dale mantenimiento a la bomba. Por lo general, la bomba circula el agua calentada de los paneles solares a la piscina. Si el funcionamiento de la bomba es deficiente, no podrás aprovechar tus paneles al máximo.
    • No permitas que el agua se escape de la manguera ni que la bomba se "seque", ya que esto puede dañarla. Cuando el agua empiece a fluir, asegúrate de mantener el extremo de la manguera dentro de la piscina para que no se seque.
  5. Utiliza anillos solares. Estos discos inflables y transparentes calientan la piscina de forma efectiva, ya que uno solo transfiere hasta 21 000 BTU al día.
    • La ventaja de emplear anillos solares es que puedes retirarlos y desinflarlos fácilmente para guardarlos durante el invierno.
    • Compra suficientes anillos para cubrir aproximadamente el 80 % de la piscina. Usualmente, un anillo tiene un diámetro de aproximadamente 150 cm (59 pulgadas).
    • Por lo general, los anillos duran 5 años y cuestan hasta 20 dólares cada uno. Sin embargo, teniendo en cuenta que no usan electricidad, es un costo moderado.
    • Para colocarlos, toma aire y sopla entre 4 y 5 veces para inflar el anillo exterior. Luego, infla los anillos interiores utilizando el mismo método. Recuerda apretarlos con la mano para distribuir el aire. No es necesario llenarlos al tope, ya que serán igual de efectivos a medio inflar.
    • Si tienes un cobertor, puedes dejar los anillos en la piscina.

Consejos

  • Los captadores solares funcionan incluso en días nublados con cielos cubiertos, ya que recolectan energía UV y térmica del sol, que atraviesa las nubes.
  • Asegúrate de que la temperatura se encuentre por encima de 16 °C (60 °F) a fin de evitar que la temperatura de tu cuerpo disminuya y de reducir el riesgo de hipotermia.

Advertencias

  • No utilices tuberías de Spaflex, Tigerflex o cualquier tipo de PVC flexible para los paneles, ya que estos se deterioran rápidamente cuando se exponen directamente a la luz del sol y a los rayos UV.
  • No esperes grandes incrementos de temperatura; estos métodos no harán que puedas utilizar tu piscina durante el invierno, pero sí podría extender ligeramente el tiempo que puedas usarla.
  • Si quieres usar energía solar para calentar agua para otro fin, ten en cuenta que la mayoría de mangueras de jardín no te proporcionarán agua para beber. En este caso, tendrías que instalar un sistema de “intercambio de calor” o utilizar una manguera para alimentos.
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