Cómo desarrollar la lectura rápida

Ya sea que estudies el material de tu clase de filosofía o leas el periódico matutino, leer puede parecer tedioso. Pero si te entrenas para leer rápido, realizarás dichas tareas con mayor rapidez. Leer rápido genera una menor comprensión de los textos, pero con la práctica podrás superar parte de este efecto.

Aprender a leer rápido

  1. Deja de hablar para ti mismo. Casi todos los lectores "subvocalizan" o mueven su garganta mientras se imaginan hablando las palabras. Esto podría ayudar a recordar conceptos, pero también es un gran obstáculo para la velocidad de lectura. Estas son algunas formas de reducir este hábito al mínimo:
    • Mastica chicle o tararea mientras lees con el fin de ocupar a los músculos que utilizas para subvocalizar.
    • Si mueves los labios mientras lees, mantén un dedo presionado contra ellos.
  2. Cubre las palabras que ya has leído. Al momento de leer, los ojos a menudo vuelven atrás para revisar palabras ya leídas. La mayor parte del tiempo, ello se trata de movimientos breves que probablemente no mejoran la comprensión del texto. Usa una ficha para cubrir las palabras justo después de leerlas, lo cual te entrena a no usar en exceso este hábito.
    • Dichas "regresiones" también ocurren cuando no has logrado entender algo. Si tus ojos vuelven varias palabras o líneas hacia atrás, es una señal de que podría ser necesario reducir la velocidad de lectura.
  3. Entiende los movimientos de los ojos. Mientras lees, tus ojos se mueven a saltos, deteniéndose en algunas palabras y saltándose otras. Solo puedes leer mientras tus ojos están detenidos. Si aprendes a hacer menos movimientos por línea, leerás mucho más rápido. Pero ten cuidado, ya que las investigaciones revelan que hay límites para cuánto podemos ver a la vez:
    • Puedes leer ocho letras hacia la derecha de la posición de tu ojo, pero solo cuatro hacia la izquierda. Esto es aproximadamente dos o tres palabras a la vez.
    • Notas las letras 9 a 15 espacios hacia la derecha, pero no puedes leerlas con claridad.
    • Los lectores normales no procesan palabras en otras líneas. Entrenarte para saltarte líneas y entenderlas al mismo tiempo sería muy difícil.
  4. Entrena tus ojos para hacer menos movimientos. Por lo general, el cerebro decide dónde mover los ojos en base a lo largas o familiares que parezcan las palabras. En vez de ello, puedes leer más rápido si entrenas a tus ojos para moverse hacia lugares específicos de la página. Prueba este ejercicio:
    • Coloca una ficha sobre una línea de texto.
    • Escribe una X en la ficha, sobre la primera palabra.
    • Escribe otra X en la misma línea. Colócala tres palabras más lejos para entender bien, cinco palabras más lejos para textos fáciles o siete palabras más lejos para echarle un vistazo a los puntos principales.
    • Escribe más X a la misma distancia, hasta llegar al final de la línea.
    • Lee rápidamente mientras mueves la ficha hacia abajo, tratando de solo enfocar tus ojos justo por debajo de cada X.
  5. Establece un ritmo más rápido de lo que puedas entender. Muchos programas aseguran aumentar tu velocidad de lectura entrenando primero tus reflejos, luego practicando hasta que tu cerebro pueda entender. Pero esto no se ha estudiado a profundidad. Este método definitivamente aumenta la velocidad con la que te desplazas por el texto, pero podrías entender poco o nada. Pruébalo si buscas una lectura rápida extrema y podrías entender más tras unos días de práctica. Esta es la forma de lograrlo:
    • Mueve un lápiz a lo largo del texto. Hazlo de modo que puedas decir "un Misisipi" a un ritmo tranquilo y termina justo cuando llegues al final de una línea.
    • Pasa dos minutos tratando de leer al ritmo del lápiz. Incluso si no puedes entender nada, mantente enfocado en el texto y mantén los ojos moviéndose durante los dos minutos completos.
    • Descansa durante un minuto, luego avanza aún más rápido. Pasa tres minutos tratando de leer al ritmo de un bolígrafo que se mueva a lo largo de dos líneas cada vez que digas "un Misisipi".
  6. Prueba el software PVSR. Si no puedes alcanzar tus metas con las técnicas descritas anteriormente, prueba el método PVSR (o presentación visual serial rápida). En este método, la aplicación telefónica o software de computadora muestra muy rápidamente un texto, pero una sola palabra a la vez. Esto te permite elegir la velocidad de lectura que prefieras. Sin embargo, si la aumentas mucho, no podrás recordar un gran porcentaje de palabras. Esto podría ser útil para obtener un resumen rápido de un artículo periodístico, pero no para estudiar o leer por entretenimiento.

Leer superficialmente un texto

  1. Debes saber cuándo leer por encima un texto. Esta estrategia es útil para ganar una comprensión superficial de un texto. Puedes utilizarla para echar un vistazo a un periódico en búsqueda de material interesante o para extraer los conceptos principales de un libro de texto cuando te preparas para un examen. No es un buen sustituto de la lectura exhaustiva.
  2. Lee los títulos y los encabezados de las secciones. Comienza leyendo solo los títulos del capítulo y los subtítulos al inicio de las secciones grandes. Lee los titulares de cada artículo periodístico o el índice de una revista.
  3. Lee el comienzo y el final de una sección. Por lo general, los libros de texto contienen introducciones y resúmenes de cada capítulo. En el caso de otros textos, solo lee el primer y último párrafo de un capítulo o artículo.
    • Puedes leer rápidamente si estás familiarizado con el tema, pero no trates de aumentar tu velocidad de lectura lo más rápido posible. Ahorrarás tiempo saltándote la mayor parte de la sección, pero necesitas comprender lo que lees.
  4. Encierra en un círculo las palabras importantes a lo largo del texto. Si aún quieres aprender más, pasa tus ojos rápidamente por toda la página en vez de leer como de costumbre. Ahora que ya sabes la idea esencial de la sección, puedes elegir palabras clave que indiquen las áreas importantes. Detente y encierra en un círculo las siguientes palabras:
    • Palabras que se repiten varias veces
    • Ideas principales (las cuales a menudo incluyen palabras del título o encabezado de la sección)
    • Nombres propios
    • Palabras en cursiva, texto en negrita o subrayado
    • Palabras desconocidas
  5. Examina las imágenes y los diagramas. Estos con frecuencia presentan mucha información sin necesidad de leer mucho. Tómate uno o dos minutos para asegurarte de entender por completo cada diagrama.
  6. Si estás confundido, lee la primera oración de cada párrafo. Si has perdido la ilación del tema, lee el inicio de cada párrafo. La primera o las dos primeras oraciones te enseñarán los puntos principales.
  7. Estudia usando tus anotaciones. Vuelve atrás y revisa las palabras que has encerrado en un círculo. ¿Puedes "leerlas" y obtener un sentido general del tema del texto? Si hay una palabra que te confunde, lee algunas oraciones alrededor de dicha palabra para recordarte el tema. Encierra en un círculo palabras adicionales mientras lo haces.

Medir tu velocidad de lectura

  1. Mide tu velocidad de lectura. Haz un seguimiento de tu progreso midiendo tu velocidad de lectura diariamente o cada vez que pruebes estos ejercicios. Tratar de superar tu mejor velocidad puede brindarte una gran motivación. Esta es la forma de medir tu lectura en palabras por minuto (ppm):
    • Cuenta la cantidad de palabras que hay en una página o cuenta la cantidad en una línea y multiplícala por la cantidad de líneas de la página.
    • Programa un cronómetro para que suene a los 10 minutos y ve cuánto puedes leer en ese lapso.
    • Multiplica la cantidad de páginas que has leído por la cantidad de palabras por página. Divide el resultado por 10 para obtener tus palabras por minuto.
    • Puedes utilizar una "prueba de lectura veloz" en línea, pero lo más probable es que en una pantalla leas a un ritmo distinto al que lees en una página impresa.
  2. Ponte metas. Tu velocidad de lectura mejorará si repites a diario uno o más de estos ejercicios. Muchas personas pueden llegar a duplicar su velocidad de lectura después de varias semanas de práctica. Fíjate objetivos para motivarte a seguir practicando:
    • De 200 a 250 palabras por minuto es la velocidad de lectura esperada en una persona mayor de 12 años de edad.
    • 300 ppm es la velocidad de lectura de un estudiante universitario promedio.
    • Si llegas a 450 ppm, significa que lees tan rápido como un estudiante universitario cuando lee superficialmente un texto en búsqueda de los puntos principales. Lo ideal es que lo hagas con una comprensión casi total del texto.
    • Si llega a 600 o 700 ppm, lees tan rápido como un estudiante universitario cuando ojea un texto para encontrar una palabra. La mayoría de las personas pueden leer a esta velocidad con cerca del 75 % de su comprensión normal.
    • Si llegas a 1000 o más ppm, significa que te encuentras al nivel de los lectores veloces competitivos. Esto generalmente requiere técnicas extremas que se saltan la mayor parte del texto. La mayoría de las personas no pueden recordar mucho a esta velocidad.

Consejos

  • Haz una pausa cada 30 a 60 minutos. Esto te mantendrá concentrado y reducirá el cansancio ocular.
  • Practica en un ambiente tranquilo y bien iluminado. Si es necesario, usa tapones para los oídos.
  • Analizar y cambiar tu lectura puede ser difícil porque empiezas a enfocarte en tus técnicas de lectura en vez de la comprensión del texto. Asegúrate de no leer muy rápido para leer adecuadamente lo que necesitas leer.
  • Si no logras mejorar tu velocidad de lectura, ve al oculista para que examine tu vista.
  • Lee textos importantes cuando estés alerta y bien descansado. Algunas personas funcionan mejor en la mañana, mientras que otras piensan mejor en la tarde.
  • Sostener la página más lejos probablemente no acelerará tu velocidad de lectura. La mayoría de las personas ajustan automáticamente la página a la distancia que les permita la máxima velocidad.
  • Los ejercicios en "zigzag" que tratan de hacer que tus ojos se muevan de izquierda a derecha y de derecha a izquierda probablemente no funcionen. La mayoría de las personas que los prueban siguen moviendo sus ojos de izquierda a derecha, línea por línea.

Advertencias

  • Después de cierto punto, leer más rápido siempre producirá una menor comprensión del texto o empeorará la memoria del mismo.
  • Ten cuidado con los métodos costosos de lectura rápida. Muchos de ellos proporcionan consejos y ejercicios similares o ejercicios que no cuentan con un respaldo científico.

Cosas que necesitarás

  • Material de lectura
  • Tapones para los oídos (si te encuentras en un ambiente ruidoso)
  • Un cronómetro
  • Una ficha
Información
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