Cómo usar la sal Epsom

La sal Epsom puede ser considerada como uno de los mejores productos para aliviar los pies doloridos, pero también actúa como agente de limpieza para la casa. Integrar a esta sal al diario vivir es fácil y una forma no tóxica de hacer una variedad de tareas.

Usa la sal Epsom para el cuerpo

  1. Cepilla tus dientes con sal Epsom para tener una sonrisa más blanca. No solamente va a blanquear tus dientes sino que te ayudará a pelear contra las enfermedades periodontales.
    • Combina una parte de sal Epsom con una parte de agua. Asegúrate de mezclar bien para integrar la sal con el agua.
    • Sumerge el cepillo de dientes en la mezcla. Hazte buches con la solución salada y escúpela. Enjuaga tu boca con agua fresca limpia.
  2. Alivia tus pies doloridos en un baño de agua con sal Epsom. Este baño también te ayudará a minimizar los callos y la dolorosa tendonitis.
    • Llena un pequeño balde, o el recipiente de un sistema de pedicuría personal, con agua tibia. Considera llenarlo de agua hirviendo, y dejarla que se enfríe gradualmente hasta que te sientas cómodo poniendo tus pies en ella.
    • Agrega una a dos tazas de sal Epsom y revuelve con tus pies. Frota tus pies contra los granos de sal para romperlos y que se metan en las llagas o áreas doloridas.
    • Deja los pies en el agua hasta tanto se haya enfriado. Si quieres seguir con el baño, considera agregar varias tazas de agua caliente y revuelve.
  3. Exfolia la piel áspera combinando sal Epsom con aceite de oliva para crear un producto exfoliante natural.
    • Combina dos partes de aceite de oliva y una parte de sal Epsom en un recipiente pequeño. Si es posible, calienta el aceite un poco para que esté tibio cuando te lo apliques.
    • Con las manos limpias, aplica el exfoliante en tu cara y frota con movimientos circulares. Haz esto sobre una pileta porque el aceite va a gotear.
    • Enjuaga con agua tibia y un jabón suave para rostros. Seca con una toalla limpia, dándote golpecitos.
  4. Elimina naturalmente los puntos negros usando sal Epsom, yodo y agua hirviendo. En lugar de apretarlos o de usar otros métodos más duros, remuévelos naturalmente usando unos pocos elementos.
    • Combina ½ taza de agua hirviendo con 3 gotas de yodo y 1 cucharada de sal Epsom.
    • Revuelve y permite que la mezcla se enfríe de tal manera que sea confortable tocarla. Debes lograr que esté tibia para que afloje los puntos negros rebeldes sin que te queme o dañe tu piel.
    • Sumerge una bola de algodón en la mezcla y aplica sobre los puntos negros. Frota suavemente y deja que trabaje toda la noche.
  5. Estimula los niveles de magnesio de tu cuerpo bañándote en sal Epsom. Los médicos saben que es difícil obtener la cantidad necesaria de magnesio en la dieta diaria, pero saben que puede ser absorbido fácilmente de otra manera. Toma un baño tres veces por semana con la sal para que la cantidad de mineral que absorbas sea la óptima.
    • Agrega una taza de sal Epsom a una bañera de agua caliente y reposa allí por 30 minutos o hasta que el agua se enfríe.
    • Considera usar el exfoliante natural de sal Epsom y aceite de oliva mientras estás en la bañera.

Integra a la sal Epsom en tu hogar y jardín

  1. Usa un freno natural contra los mapaches del vecindario. ¿Molesto con las familias de mapaches que se hacen una fiesta con tu tacho de basura? En lugar de ponerles venenos peligrosos o trampas, usa una forma natural para mantenerlos alejados.
    • Espolvorea sal Epsom sobre la tapa del tacho por la noche. Para lograr un efecto mayor, rodea al tacho con la sal así mandarás a los mapaches a buscar otro lugar para cenar.
    • Considera cubrir al área en la que guardas tus tachos de basura con sal Epsom regularmente. Con el tiempo estas criaturas de los bosques recibirán el mensaje de que no quieres que coman en tu casa.
  2. Mezcla a la sal Epsom con el agua que le das a tu jardín para que la vegetación sea más verde y abundante. Especialmente al comienzo de la temporada, cuando el pasto vuelve del adormecimiento del invierno, agrégasela a los ciclos de riego para hacerlo volver a su verde original y su estado abundante.
    • Agrega 2 cucharadas por cada galón (3,87 l) de agua que uses en el jardín. Si usas un sistema de riego subterráneo, considera espolvorear el pasto directamente durante el ciclo de regado y permite que el suelo la absorba.
  3. Blanquea los azulejos del piso mezclando la sal con detergente para platos líquido. Si tienes problemas para mantener en su mejor forma a los azulejos blancos, o claros, del piso, agrega sal Epsom al detergente líquido para lavar platos; de esa forma la limpieza será óptima.
    • Combina ½ taza de sal Epsom con 1 galón (3,87 l) de agua jabonosa tibia. Si los azulejos están muy sucios, agrega más sal.
    • Usando un cepillo, aplica la mezcla al piso y frota bien. Préstale atención a las uniones, puede ser que necesites agregarle a la mezcla un poco de amoníaco si te cuesta limpiarlas.
    • Enjuaga con agua limpia. Lustra a los pisos con una toalla limpia para revelar el nuevo y brillante color.
  4. Fertiliza tu jardín con sal Epsom. ¿Quieres las frutas y verduras más ricas y deliciosas esta temporada? Agrega sal Epsom a la rutina de regado, no sólo para mejorarles el sabor, sino también para mejorarles el color y hasta el tamaño.
    • Mezcla 1 cucharada de sal por galón (3,87 l) de agua y rocía a las plantas con la mezcla. Asegúrate de remojar bien cada planta.
    • Inmediatamente después del riego dales alimento para ayudarlas con la ingestión de los nutrientes. Debido a que la sal Epsom mejora los niveles de magnesio en las plantas y refuerza la habilidad que ellas tienen para absorber nutrientes, la fertilización posterior al riego es imperativa.

Consejos

  • Combina la sal Epsom con tu champú favorito para eliminar las células muertas de la piel y revitalizar al cuero cabelludo.
  • Cuando uses la sal Epsom para aliviar los dolores en los pies, considera usar un sistema de pedicuría personal. No sólo tiene un elemento que permite calentar el recipiente que contiene al agua, sino que también está diseñado específicamente para aliviar esos dolores.

Advertencias

  • Toma la sal Epsom con cuidado. Si ingieres mucha cantidad puedes tener diarrea; además se la considera laxante.
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