Cómo hornear calabaza

Existen diferentes tipos de calabaza, la mayoría más abundante y disponible durante el otoño y el invierno. Una de las formas más populares de preparar la calabaza es horneándola. Horneando la calabaza obtendrás un vegetal bien cocido que puede ser utilizado en cualquier forma y para cualquiera de tus recetas favoritas con calabaza. Hornea la calabaza escogiéndola y sazonándola del modo que mas te guste y colocándola dentro del horno caliente hasta que esté blanda y lista para servir.

Identifica los distintos tipos de calabaza para hornear

  1. Cocina calabaza bellota si quieres algo con piel comestible. Esta calabaza redonda y pequeña, de piel verde y naranja tiene un interior de color anaranjado. Se asemeja a una bellota y su piel es difícil de quitar. Esta calabaza es alta en fibra.
  2. Hornea calabacín si quieres una calabaza versátil y fácil de reconocer. Este tipo de calabaza es de un color naranja claro y posee la forma de una campaña alargada. La piel es fácil de quitar y muchos chefs la utilizan en sopas o purés. Es alta en vitaminas A y C.
  3. Utiliza calabaza delicata si buscas un sabor cremoso. Esta calabaza es larga, similar al calabacín, pero tiene piel blanca con finas líneas verdes. Algunas personas creen que luce como el pepino. La piel es comestible y difícil de quitar.
  4. Trabaja con calabaza kabocha si quieres una calabaza seca y fácil de hornear. Redonda y verde por fuera, la calabaza kabocha es japonesa. Posee una densa pulpa que se hornea muy bien y sabe deliciosa en sopas.
  5. Recuerda que el zapallo es un miembro de la familia de las calabazas. La mayoría de las personas pueden identificar un zapallo; es redondo y anaranjado. Cuando lo horneas, el zapallo tiene un sabor dulce y sus semillas pueden tostarse para comerse como bocadillos.
  6. Utiliza calabaza espagueti si quieres raspar la pulpa en trozos con forma de fideos. Esta calabaza es larga y amarilla por fuera. La calabaza espagueti posee un sabor suave y la piel se quita fácilmente.

Hornea la calabaza

  1. Precalienta el horno a 400 grados F (204 grados C).
  2. Corta la calabaza por la mitad. Las variedades largas, como el calabacín o la calabaza espagueti, pueden cortarse de forma longitudinal.
    • Rebana la calabaza en porciones grandes si así lo prefieres. También puedes crear tiras para hornearlas.
  3. Quita todas las semillas con una cuchara. La cantidad de semillas de la calabaza dependerá de la variedad que estés utilizando.
    • Quita todas las fibras.
  4. Coloca la calabaza en una bandeja grande para horno. Los trozos deben estar apoyados sobre su piel, con el lado cortado mirando hacia arriba.
  5. Sazona la calabaza a gusto. Puedes condimentarla con sal y pimienta, así como con cualquier otra hierba o condimento que te guste. Por ejemplo, el romero queda muy bien con el calabacín.
    • Agrega grasa y azúcar si quieres. Algunas personas gustan de poner mantequilla sobre la calabaza antes de hornearla, otros la rocían con aceite. También puedes agregarle miel o azúcar.
  6. Agrega 1/3 de taza (2.67 oz.) de agua en la bandeja para horno. No viertas el agua sobre la calabaza, sino en el fondo de la bandeja, para que sirva de ayuda para hornear la calabaza y evitar que se seque.
  7. Cubre la bandeja de horno con papel de aluminio.
  8. Deja la calabaza en el horno durante 50 minutos. Quita el papel de aluminio y hornea durante otros 10 minutos.
  9. Pincha la calabaza con un tenedor o cuchillo para determinar si está bien cocida. Si lo está, su textura debe ser blanda.
  10. Quita la calabaza del horno y déjala enfriar. Sírvela si planeas comerla, de lo contrario puedes pelarla, picarla, pisarla para hacer puré o utilizarla del modo en que sea necesario para tu receta.

Cosas que necesitarás

  • Calabaza
  • Cuchillo
  • Cuchara
  • Bandeja para horno
  • Agua
  • Papel de aluminio
Información
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