Cómo prepararte para un examen de historia

La historia está llena de hechos, fechas y eventos, así que puede hacerte sentir mareado cuando trates de estudiarla. Tal vez sientas que la historia es aburrida, y al estudiar para los exámenes, algunas personas se pueden incluso sentir mareados. Utiliza estos consejos para mejorar tus calificaciones en tu clase de historia.

Pasos

  1. Estudia el material como tú lo entiendas, toma notas y lee las notas de otras personas.
    • Luego, tres días antes del examen, revisa todo el material. Mientras lo haces, pregúntate a ti mismo, “Si yo fuera profesor, ¿qué tipo de pregunta de ensayo haría para poner en aprietos a mis alumnos?” Ten eso en mente mientras estudias. Este tipo de cosas funciona en un grupo de estudio; todos pueden inventar una pregunta diferente.
  2. Planea. Una vez que tengas la lista de todas las posibles preguntas, empieza a planear cada tema como si tuvieras una semana para escribirlo.
    • Haz un esquema, incluso si normalmente no lo haces. No te molestes con una introducción. Solo esboza cómo ordenarías esa información en el mejor orden posible. Hazlo con todas las preguntas que inventaste. Si te das cuenta que no puedes hacer un ensayo para cada pregunta, tendrás que obtener información de los apuntes de alguien más; busca a uno de tus amigos, ¡rápido!
    • Algunos exámenes, como los exámenes largos de historia, requieren dos cosas: que escribas un ensayo coherente y que incluyas hechos como fechas y lugares.
    • Practica escribir oraciones que incluyan esta información en tus párrafos planeados, para que estés listo cuando tengas que hacerlo.
  3. Cómo estudiar de nuevo. El día previo al examen, reúne todo tu material y repasa de nuevo. Esto refuerza todo lo que has hecho hasta ahora.
    • Revisa los esquemas que hiciste. Trata de comparar tus notas con alguien más.
  4. No estudies el día del examen, especialmente si sueles ponerte nervioso y sufres de "ansiedad de examen". Haz otra cosa; ve a comer o ve televisión para despejar tu mente. Esto evita que estudies de más y deformes la información, logrando que solo te asustes. Si tienes que estudiar, solo revisa los esquemas y repasa algunos datos difíciles, pero no hagas otro repaso de nuevo.
  5. Toma el examen. Los exámenes de historia siempre tienen muchas preguntas de donde escoger.
    • Lee toda la lista primero y decide con cuáles preguntas te sientes más cómodo. Subraya las que vas a contestar.
    • Empieza a trabajar con las más fáciles, porque es mejor que escribas tanta información como puedas; no puedes gastar tus preciosos minutos sudando por algo que no sabes.
    • Lee cada pregunta cuidadosamente y haz un esquema en el margen de la hoja o (si te lo permiten) en papel borrador. Trabaja en base al esquema. Ignora la gramática, la ortografía, etc. hasta luego.
    • Abarca cada pregunta metódicamente, pero toma en cuenta el tiempo. Tal vez te sea útil decidir desde antes cuántos minutos le puedes dedicar a cada pregunta.
  6. Vuelve a revisar tu respuesta. Ahora revisa de nuevo y corrige tus errores de puntuación, etc. Probablemente ya no es buen momento para cambiar hechos, fechas o lugares, a menos que sepas que escribiste algo equivocado. Si no estás seguro, deja tu primera respuesta.
  7. Si se te acaba el tiempo, asegúrate de darte cuenta al menos cuatro minutos antes de que se acabe el examen. Lleva un reloj o alarma contigo que te informe cuando tu tiempo esté por acabarse.
    • Cuando te queden menos de cuatro minutos y tengas más de 2 o 3 oraciones que escribir, escribe lo siguiente: “Se me acabó el tiempo; por favor acepte el esquema”. Entonces copia tu esquema del borrador que hiciste, asegurándote de incluir cualquier dato relevante.
    • A menudo es mejor demostrar que conoces los hechos y que tienes un plan lógico para escribir en vez de solo terminar abruptamente.

Consejos

  • Haz una lista de personas y lugares claves para cada evento en la línea del tiempo.
  • Lee los capítulos de tu libro de texto en voz alta para ti mismo. Repite cada pequeña sección unas 3 veces y luego escribe lo que recuerdes para ver qué tanta información retienes.
  • Cuando estudies términos (definiciones) para un examen de historia, la mejor manera de hacer que la información se quede en tu cabeza, es entender el término en contexto, o entender cómo se relaciona a otros términos y hechos.
  • Empieza a estudiar con tiempo. Es difícil aprender todo lo que necesitas en una noche.
  • Dibuja una línea del tiempo en blanco. Llénala con los eventos importantes sin ver tus apuntes o libros, y luego consulta la línea del tiempo original para ver qué tanto acertaste. Repítelo hasta que lo hagas correctamente.
  • Haz una línea del tiempo del periodo de la historia que estás estudiando, usando tus apuntes de clase y libros de texto.
  • Ve el panorama completo. Sé consciente de la estructura de la historia: ¿Por qué fue el evento X importante en Y año? ¿Por qué estás aprendiendo esto para empezar?
  • Considera formar un grupo de estudio con tus compañeros de clase. Trabajar juntos los ayudará a todos a entender mejor el material.
  • Consigue un aparato para grabarte a ti mismo mientras lees cada párrafo lentamente. Escucha tu grabación muchas veces.
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