Cómo instalar un tanque para peces beta

Debido a que los peces betta pueden sobrevivir en muchos ambientes distintos, las personas creen que es una buena idea mantenerlos en tazones decorativos o jarrones. Pero en realidad, necesitan mucho espacio y agua filtrada para desarrollarse bien. Al momento de instalar tu tanque, ten en cuenta la salud y felicidad de tus peces. No olvides la regla de oro para los betta: nunca coloques dos machos en el mismo tanque o pelearán a muerte.

Elegir un tanque y sus accesorios

  1. Elige un tanque grande para tus peces betta. Tal vez los has visto en pequeños tazones de plástico en las tiendas, pero los betta en realidad necesitan más espacio para desarrollarse. Para mantenerlos felices y saludables, elige un tanque de vidrio o uno de acrílico transparente con capacidad para contener 19 litros (5 galones) de agua. Asegúrate de que tenga tapa porque los betta pueden saltar. Esto les permitirá abundante espacio para nadar y el agua no se contaminará tan rápido como lo haría en un tanque pequeño.
    • Es posible mantenerlos en tanques más pequeños o frascos, pero es necesario limpiar el recipiente y cambiar el agua al menos una vez a la semana. Si quieres albergar tus betta en un tanque más pequeño, escoge uno con capacidad para 9,4 litros (2,5 galones) de agua como mínimo. Si los pones en uno más pequeño, tus peces se enfermarán.
    • Los Betta no pueden vivir con otros de su misma especie. Esto se aplica siempre para los machos y en general, también para las hembras. La mejor opción es colocar cada pez por separado, por lo tanto, necesitarás un tanque para cada betta que quieras criar.
  2. Compra un filtro suave. Dichos peces por naturaleza viven en arroyos con corrientes suaves. Sus aletas largas y flexibles les impiden luchar contra las corrientes fuertes. Por ello, es importante elegir un filtro etiquetado como "suave" o que venga con configuraciones ajustables. Elige un filtro diseñado para encajar con el tamaño y tipo de tu tanque.
    • Si tienes un filtro más fuerte, puedes crear amortiguadores de corrientes usando plantas. Sin embargo, es recomendable poner un filtro suave para que tus peces no tengan que gastar energías forcejeando contra la corriente.
    • Los peces betta pueden sobrevivir en agua sin filtro, pero será necesario limpiar el tanque con frecuencia para quitar sus desechos y la comida restante. Dejar que el agua del tanque se vuelva turbia no es saludable para ellos.
  3. Consigue un calentador de agua para regular la temperatura del tanque. Los betta son peces tropicales y se desarrollan mejor en el agua con una temperatura constante de 23 a 29 °C (74 a 85 °F). Escoge un calentador que venga con un termostato de modo que puedas monitorear la temperatura del agua del tanque.
    • Si vives en un lugar donde el clima sea lo suficientemente cálido como para mantener elevada la temperatura del agua, no necesitas un calentador de agua. Sin embargo, es indispensable asegurarse de que dicha temperatura nunca disminuya menos de 23 °C (74 °F).
    • Si has escogido un tanque con capacidad inferior a 19 litros (5 galones), puede ser peligroso usar un calentador de agua, ya que el agua puede sobrecalentarse. Esta es otra buena razón para comprar un tanque grande para tus peces betta.
  4. Compra gravilla para forrar el fondo del tanque. La gravilla constituye una parte importante del ambiente del tanque. Las bacterias beneficiosas crecen en la superficie de la gravilla, lo cual ayuda a descomponer los desechos. Elige gravilla pequeña en vez de gravilla hecha con trozos de piedras grandes, puesto que la comida y los desechos pueden quedar atascados entre las piedras grandes y contaminar el agua del tanque.
    • Si vas a usar plantas vivas en tu tanque, necesitarás añadir 5 cm (2 pulgadas) de gravilla para que las plantas puedan echar raíces. Si usas plantas falsas, bastará con 2,5 cm (1 pulgada).
    • Elige gravilla en colores azul, verde y marrón (de aspecto natural) para forrar tu tanque. Los colores claros como el rosado y el naranja harán que el ambiente se sienta menos natural para los betta.
  5. Consigue plantas y otras decoraciones. Las plantas vivas ayudan a limpiar el agua y proporcionan un ambiente natural para tu betta. Si quieres incluirlas, escoge plantas que crezcan bien en las condiciones del tanque, teniendo en cuenta la temperatura, la corriente y el tipo de sustrato. Recuerda que la gravilla debe ser de al menos 5 cm (2 pulgadas) de profundidad para soportar las plantas vivas. La hoja de sauce acuático, la espada y el pennyroyal brasileño se desarrollan bien en los tanques de agua dulce.
    • Si quieres usar plantas falsas, asegúrate de que no tengan bordes afilados. Las aletas largas y frágiles de los betta pueden lastimarse al momento de nadar cerca de las plantas.
    • Elige otras decoraciones para mantener feliz a tu betta. Los castillos y otras estructuras que le permitan ocultarse son las mejores opciones. Recuerda que todas las decoraciones deben ser sin bordes afilados.

Instalar el tanque

  1. Coloca el tanque en una parte segura de tu casa. Elige una ubicación que esté cerca de una ventana, pero a la vez que no esté expuesta a la luz solar directa. Asegúrate de colocar el tanque sobre una superficie muy resistente de modo que no corra el riesgo de caerse. Finalmente, si tienes otras mascotas, podrías considerar colocar tu pez en una habitación a la que no tengan acceso.
    • Puedes conseguir un soporte para acuario diseñado para sostener el peso del tanque que has elegido.
    • Deja 12,5 cm (5 pulgadas) de espacio entre el acuario y la pared para acomodar el filtro y el calentador.
  2. Instala el filtro. Los distintos tipos de filtros requieren distintos tipos de instalación. Consulta las instrucciones del fabricante del filtro que compraste y asegúrate de instalarlo de forma adecuada.
    • Si tienes un potente filtro externo, ponlo en la parte posterior del tanque. Es posible que la tapa del tanque venga con un recorte para facilitar la instalación. Espera a que el tanque esté lleno con agua antes de encenderlo.
    • Si tienes un filtro biológico de fondo, coloca primero la placa del filtro y asegúrate de que los tubos estén bien puestos. No lo enciendas hasta que el tanque esté lleno de agua.
  3. Añade la gravilla. Enjuágala bien debajo de un chorro de agua fría del grifo (no con jabón) para eliminar los rastros de polvo, los cuales pueden obstruir el filtro. Amontona de 2,5 a 7,5 cm (1 a 3 pulgadas) de gravilla en el tanque. Deslízala suavemente hacia la parte posterior del tanque. Coloca un plato limpio por encima de la gravilla y empieza a verter agua por encima del plato para llenar el tanque. El plato evitará que desplaces la gravilla mientras viertes el agua. Sigue llenando el tanque hasta un tercio de su capacidad.
    • Mientras agregas el agua, verifica que no haya fugas. Si notas una fuga, es importante repararla antes de terminar de llenar el tanque.
    • Retira el plato cuando hayas terminado de añadir el agua.
  4. Coloca las plantas y las decoraciones. Para las plantas vivas, asegúrate de que las raíces estén bien enterradas por debajo de la superficie de la gravilla. Acomoda las plantas de modo que las más grandes se encuentren en la parte posterior del tanque y las más pequeñas cerca de la parte frontal. Esto te permitirá ver mejor a tu betta.
    • Asegúrate de que todas las decoraciones estén bien fijas en la gravilla, de modo que no se aflojen.
    • Una vez que hayas terminado de llenar el tanque, es mejor no volver a poner tus manos en el agua. Por lo tanto, asegúrate de que la posición de tus plantas y decoraciones sea de tu agrado.
  5. Termina de llenar el tanque y pon en marcha el filtro. Llena el tanque con agua dejando 2,5 cm (1 pulgada) de espacio libre en la parte superior, luego conecta el filtro y enciéndelo para asegurarte de que funcione de forma adecuada. Verifica que el agua circule suave y lentamente. Regula la configuración si el agua parece moverse con mucha fuerza.
  6. Instala el calentador en el interior del tanque. La mayoría de los calentadores se sujetan al interior del tanque con ventosas. Ubícalo cerca de la boquilla del filtro, para garantizar que el agua se caliente de forma homogénea. Conecta el calentador e instala el termostato de modo que puedas empezar a monitorear la temperatura.
    • Regula el calentador de modo que la temperatura alcance entre 25 y 27 °C (78 y 80 °F).
    • Si dispones de una lámpara para tanque, enciéndela para ver si afecta la temperatura del tanque. Si la luz parece afectar drásticamente la temperatura, debes conseguir una lámpara con mejor iluminación antes de introducir tu pez en el tanque.
  7. Agrega un neutralizador al tanque. Se trata de un declorador que elimina el cloro del agua. Solo es necesario añadirlo si llenaste el tanque con agua del grifo que contenga cloro. Añade la cantidad de neutralizador que se indica para la cantidad de agua de tu tanque.
    • Si usaste agua destilada (la cual no contiene cloro), puedes saltarte este paso.
    • También puedes agregar una dosis de SafeStart, un catalizador bacteriano que ayudará a promover un ambiente saludable en el tanque.
  8. Cicla el tanque antes de colocar los peces. Ciclar un acuario sin peces le da al tanque tiempo para desarrollar una población de bacterias beneficiosas. Si no lo haces, el agua puede afectar a los peces y causarles la muerte, así que no te saltes este paso. Lee el artículo "Cómo ciclar un acuario sin peces" para aprender exactamente cómo ciclar tu tanque para satisfacer las necesidades de tu betta. Será necesario usar un equipo para analizar el agua con el fin de monitorear sus niveles de pH, amoniaco y nitrato para asegurarte de que estos sean seguros para tu pez.
    • El pH ideal es 7. El amoniaco y el nitrato deben estar en 0 antes de añadir los peces.
    • Es posible que necesites agregar un extractor de amoniaco para reducir el nivel de amoniaco.

Introducir tu pez betta

  1. Compra un pez betta. Es mejor no traer un pez a casa hasta que el tanque esté instalado, ciclado y listo para operar. De este modo, ayudarás a facilitar la adaptación del pez a su nuevo hogar lo más pronto posible. Ve a una tienda de mascotas y elige un betta para traer a casa. Recuerda, cada betta necesita su propio tanque, incluso las hembras.
    • Busca un betta sano con un cuerpo de color claro y aletas intactas.
    • Si un betta parece estar flotando a la deriva, es posible que esté enfermo. Elige uno que nade enérgicamente.
  2. Introduce el pez en el tanque. Coloca el pez con su bolsa en el tanque durante una hora. Mantén la bolsa cerrada y coloca el betta con su bolsa en el tanque de modo que el agua al interior de la bolsa alcance la misma temperatura del agua del tanque. Esto evitará que el pez sufra un cambio brusco de temperatura al momento de entrar en el tanque. Después de una hora, saca al pez. Abre la bolsa y déjalo nadar libremente en el tanque. A partir de este momento, debes cuidar el beta como indicamos a continuación:
    • Aliméntalo una vez al día. Solo dale comida apta para dicha especie.
    • No lo alimentes en exceso o de lo contrario, el agua del tanque se contaminará con comida y desechos.
  3. Cambia el agua del tanque cuando sea necesario. Si tienes un tanque con filtro, será necesario cambiar 20 % del agua del tanque cada semana para mantener un tanque saludable. Si tienes un tazón sin filtro, será necesario cambiar 50 % del agua para mantener el tazón lo suficientemente limpio para tu betta. Para cambiar el agua:
    • Prepara la cantidad de agua nueva que necesitas llenando un recipiente limpio el día anterior y dejando que alcance la temperatura ambiente durante toda la noche. Añade un acondicionador de agua si usas agua del grifo. El agua destilada también funciona bien.
    • Saca un poco del agua vieja en un tazón limpio. Retira el betta con una red y colócalo en el agua vieja.
    • Extrae la cantidad de agua que necesitas cambiar, de acuerdo al tamaño y tipo de tanque.
    • Vierte el agua fresca. Agrega un poco de agua fresca al tazón donde pusiste al betta para ayudar a que se acostumbre al agua nueva.
    • Tras unas horas, vuelve a introducir el betta en el tanque.
  4. Limpia el agua regularmente. Tu método de limpieza dependerá del tipo y tamaño del tanque. Si este tiene filtro, debes limpiarlo una vez cada dos semanas. En cambio si se trata de un tanque sin filtro, debes limpiarlo una vez por semana. Pasa la aspiradora por la gravilla para eliminar los trozos de comida y desechos. Pasa la aspiradora por los costados del tanque para limpiar el vidrio o el acrílico. Frota las decoraciones que han acumulado desperdicios y desechos.
    • Puedes hacerlo cada vez que agregues agua nueva al tanque o con menos frecuencia si usas un tanque con filtro.
    • Usa tu sentido común para determinar si es necesario realizar una limpieza a fondo del tanque. Si este se ve sucio, es hora de limpiarlo, sin importar cuándo fue la última vez que lo hiciste.
    • Monitorea los niveles de pH, amoniaco y nitrato y haz cambios en el tanque para alterar dichos niveles si es necesario.

Consejos

  • Si has puesto plantas vivas en el tanque, asegúrate de que reciban la iluminación adecuada.
  • Además, compra un suplemento para bacterias. Este mata las bacterias dañinas para tu pez.
  • Aunque el acondicionador de agua es económico en la tienda de todo a un dólar, no lo compres allí. Mejor cómpralo en un supermercado o en cualquier tienda para mascotas, porque la que venden en dicha tienda no es de buena calidad y podría dañar a tu pez betta.

Advertencias

  • Ten cuidado con lo que te recomiendan en la tienda de peces. Investiga por tu cuenta o únete a un foro dedicado a la crianza de los peces.
  • No pongas tu betta en un tazón o jarrón. Estos no son lo suficientemente grandes como para calentar de forma segura al pez, no proporcionan filtración y limitan el movimiento del pez.
  • Nunca coloques dos betta machos en el mismo tanque, ya que pelearán hasta morir. Colocar 2 o más hembras juntas a veces es posible. El macho también matará a la hembra si no se aparea con ella.
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