Cómo obtener sirope de arce de un árbol

El sirope de arce es un complemento dulce de muchas comidas y postres. Lamentablemente, puede resultar muy costoso adquirir sirope de arce auténtico. Si por casualidad sabes dónde encontrar un arce, puedes seguir estos pasos sencillos para hacer tu propio sirope y ahorrar dinero.

Sangrar un árbol

  1. Encuentra un arce. El paso más importante para sangrar un arce es encontrar el árbol correcto. Busca un arce de aproximadamente 30.5cm de diámetro y que reciba mucha luz solar directamente.
    • Los arces que dan la mayor cantidad de savia son del tipo azucarero o negro. Los arces rojos y plateados también dan savia, pero en menor cantidad que las otras dos especies.
    • Evita los árboles enfermos que hayan sido dañados en el pasado. Esos árboles no te darán tanta savia como un arce grande, fuerte y saludable.
    • Puedes sangrar un mismo árbol varias veces si es lo suficientemente grande y saludable. A un árbol de 30.5 a 50.8cm de diámetro solo se le puede sangrar una vez. A un árbol de más de 50.8 a 68.6cm se le puede sangrar dos veces. Se puede sangrar 3 veces a un árbol si es más ancho que 71.1cm.
    • Los árboles con copas más amplias, es decir ramas y hojas, normalmente dan más savia que los árboles con copas más pequeñas.
  2. Aprende cuándo sangrar el árbol. El mejor momento para sangrar el árbol depende de tu ubicación, pero normalmente es alrededor de mediados de febrero a mediados de marzo, o durante los meses de invierno en tu zona. La temperatura debe ser mayor a cero durante el día y bajo cero durante la noche.
    • Las variaciones en la temperatura hacen que la savia fluya, transportándola del tronco y las ramas del árbol hacia las raíces debajo del suelo.
    • La savia fluye durante alrededor de 4 a 6 semanas, pero esto depende de la salud del árbol y del medio ambiente.
    • Normalmente, la mejor savia se consigue al inicio del flujo.
  3. Reúne tus herramientas. Para sangrar un arce, necesitarás un cubo con cubierta (para evitar que caigan cosas al interior), un grifo y un taladro. También puede ser útil tener a la mano un contenedor grande de basura limpio o algún contenedor similar para guardar toda la savia que extraerás.
    • Limpia cuidadosamente el grifo, la cubeta y la cubierta con agua y cloro. Asegúrate de que estén completamente secos antes de utilizarlos.
    • Para el taladro, necesitarás una broca de 7/16 o 5/16.
  4. Decide dónde sangrarás al árbol. Encuentra el punto ideal del árbol para sangrarlo. Necesitas que esté a una altura conveniente para trabajar en madera sana. Debes sangrar el árbol por el lado en el que recibe más luz solar durante el día, de preferencia el lado sur.
    • De ser posible, sangra el árbol por encima de una raíz grande o debajo de una rama grande.
    • Si el árbol que estás sangrando ha sido sangrado en el pasado, asegúrate de insertar tu nuevo grifo a al menos 15.2cm de distancia del agujero anterior.
    • Realiza el sangrado en una sección de madera sana. Si al taladrar, las virutas de madera son de un marrón claro o canela, la madera está sana. Si al taladrar, las virutas son de color marrón oscuro o chocolate, busca otro punto para sangrar el árbol.
    • Taladra en un día soleado, cuando el clima es más cálido afuera, para minimizar el riesgo de que la madera se astille.
  5. Taladra el agujero. Sujeta el taladro en un ángulo apuntando ligeramente hacia arriba para que la savia fluya con más facilidad. Taladra un agujero de aproximadamente 6.4cm de profundidad.
    • Para saber qué tan profundamente tienes que taladrar, marca hasta 6.4cm en la broca desde la punta antes de comenzar a taladrar.
    • Utiliza una broca afilada para evitar taladrar un hoyo desigual, ya que esto puede ocasionar una disminución en la cantidad de savia liberada.
    • Retira todas las virutas de madera del agujero cuando termines de taladrar.
  6. Coloca el grifo en el árbol. Fíjalo en su sitio utilizando un mazo de hule o un martillo para asegurarte de que está lo suficientemente firme para no ser arrancado a mano con facilidad.
    • No martilles el grifo en el árbol con demasiada fuerza o correrás el riesgo de astillar la madera.
    • Si no quieres comprar un grifo, puedes fabricar el tuyo propio utilizando un tubo de aluminio de 10mm. Evita usar uno de cobre, porque es tóxico para el árbol. Ensancha uno de los extremos para usarlo como pico para verter la savia en tu cubeta.
  7. Cuelga tu cubeta. Sujétala al extremo del grifo, o si decidiste hacer tu propio grifo utiliza un trozo de alambre para sujetarla al pico.
    • Asegúrate de que la cubeta esté sujeta de modo que no pueda caerse accidentalmente o volarse con el viento.
    • Coloca la cubierta encima de la cubeta para evitar que entren restos en el depósito de savia.
  8. Espera a que salga la savia. Recoléctala a diario durante las tardes cuando el clima sea más cálido en el exterior. Si el clima es propicio, podrás recolectar suficiente savia para poco más de un mes.
    • Un árbol saludable puede producir de 38 a 303 litros de savia, dependiendo de las condiciones ambientales.
    • La savia dejará de fluir si la temperatura no sobrepasa los cero grados durante el día, o si se mantiene sobre los cero grados durante la noche y el clima se torna muy cálido.
    • Recolecta la savia en un contenedor grande, como un contenedor de basura vacío y limpio. De lo contrario tendrás muchas cubetas llenas ocupando espacio.
    • Si la temperatura se eleva por encima de los 7 grados centígrados, tendrás que refrigerar la savia. De lo contrario, se malogrará y le comenzará a crecer bacterias.

Cómo hacer el sirope de arce

  1. Alista los materiales. Necesitarás una cazuela grande y estufa a gas o a leña para exteriores. También necesitarás un filtro de tela para sirope y envases para guardarlo. Evita hervir tu sirope dentro de la casa, ya que genera una gran cantidad de vapor.
    • Puedes usar un deshumidificador para reducir a cantidad de vapor producido, lo que te permitirá hervirlo dentro de la casa.
    • Un termómetro de caramel o sirope te será muy útil para lograr que el sirope hierva a la temperatura perfecta.
    • Utilizar una estufa a leña produce el mejor sirope de arce, ya que le imbuye un rico sabor ahumado al sirope.
  2. Hierve la savia. Hierve al menos 29.2cm de profundidad de savia por vez para asegurarte de que no se queme. Prepárate, porque la savia se consume muy rápidamente y produce mucho vapor.
    • A medida que la savia se consuma, añade más para mantenerla al nivel de los 29.2cm. Puedes añadir savia fría a la savia que está hirviendo o pre-calentarla.
    • Hierve la savia hasta que alcance los 104 grados centígrados. Así obtendrás un sirope de arce puro. Si quieres producir azúcar de arce, continúa hirviendo hasta que alcance los 112 grados centígrados.
  3. Filtra el sirope. Utiliza un filtro de tela para sirope de arce, disponible en venta por internet, para separar la azúcar cristalizada que se haya formado durante el proceso de hervor. Siempre debes filtrar el sirope mientras esté caliente, entre los 82 y 93 grados centígrados.
    • Calienta el filtro de sirope en agua caliente durante algunos minutos antes de utilizarlo. Esto ayudará a que el sirope se filtre mejor y, también, eliminará cualquier bacteria que pueda estar adherida al filtro.
    • Almacena el sirope que todavía no has filtrado en un envase cerrado para mantener su temperatura.
    • Si el sirope se enfría demasiado, vuelve a calentarlo en el rango de 82 y 93 grados centígrados. Ten cuidado de no calentarlo demasiado, ya que podrías quemarlo.
    • Si el sirope se filtra demasiado rápido a través del filtro, tal vez el filtro esté dañado y necesitas reemplazarlo. Debe gotear más de lo que debe escurrir.
  4. Reserva el sirope en un envase cerrado. Para extender la vida tu sirope, puedes refrigerarlo cuando hayas abierto su envase. Utilízalo en recetas y en tus comidas para obtener un delicioso sabor a arce.

Cómo utilizar tu sirope de arce

  1. Prepara golosinas de sirope de arce. La receta de sirope de arce más básica de todas, hierve tu sirope nuevamente a una temperatura mayor para convertirlo en azúcar. Puedes verter esta mezcla en moldes y dejarla enfriar para obtener un delicioso gusto a arce.
  2. Prepara glaseado de arce. Este glaseado es el complemento perfecto para todo tipo de pastel o pastelillo, y es muy sencillo de preparar. Mezcla el sirope de arce con azúcar rubia, vainilla, mantequilla y azúcar en polvo para obtener un glaseado rápido y fácil.
  3. Prepara pudín de arroz y arce. El pudín de arroz es un postre dulce y salado hecho a base de arroz y crema. Añade sirope de arce y canela para obtener un postre perfecto para el otoño.
  4. Calienta una taza de chocolate caliente con sirope de arce. Utiliza una receta para preparar un delicioso chocolate caliente y añade unas cucharaditas de sirope de arce para variar la receta. Es perfecto para las noches frías, mientras te refugias de la nieve y el hielo.
  5. Prepara un dulce de nuez y sirope. Combina el sabor de nueces, sirope de arce y delicioso chocolate para obtener un dulce que hará que todos tus amigos te rueguen por la receta. Prueba este método sencillo para preparar dulce de nueces.

Consejos

  • Ten en cuenta que la savia perderá 1/40 de su capacidad al convertirse en sirope de arce.
  • Si el árbol tiene 40cm de diámetro y quieres obtener más sirope, puedes sangrarlo en lados opuestos. Sin embargo, asegúrate de sangrarlos al este y oeste, ya que al hacerlo hacia el norte obtendrás una cantidad de savia considerablemente menor.

Advertencias

  • Si sangras un árbol con menos de 25cm de diámetro o menor a 30 años, existe la posibilidad de que frenes su crecimiento o incluso que muera accidentalmente.
  • Nunca dejes el sirope hirviendo desatendido.
  • Al hervir tu sirope, vigílalo constantemente para asegurarte de que no se derrame o se queme.
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