Cómo alentar a las personas

Alentar a las personas es una parte importante de formar parte de una familia, un grupo de personas y una comunidad. Todas las personas se esfuerzan en este mundo y algunas veces recibir una palabra amable de aliento puede ayudarlas a darse cuenta de que no están solas. Asimismo, el alentar a las personas es una forma de reconocer lo que hacen bien y apoyarlas más. Aplaudir el éxito de otras personas les brinda el reconocimiento de que ellas te importan y que sus esfuerzos simbolizan mucho para ti, ya sea que se trate de un conocido o un desconocido. Tomate un tiempo en el día de hoy para alentar a alguna persona que se cruce en tu camino.

Pasos

  1. Alienta incluso el más mínimo esfuerzo. Estos pueden parecer mínimos, pero para la persona que los hizo, puede simbolizar mucho que los reconozcan. Este acto podría ser lo suficiente para provocar que la persona tenga una motivación y continúe con un desafío. Incluso podría ser una forma de ayudar que este pequeño esfuerzo crezca.
  2. Deja de fijarte en los errores y aplaude los aciertos. Al irritar y proyectar tus propias inseguridades y molestias en otras personas, no logramos ver lo que hacen bien. Sin embargo, al notar lo que las personas hacen bien y minimizar lo que no nos hace feliz o nos disgusta, hay una mayor probabilidad de ver más comportamientos y respuestas que sean correctos. Riega las flores que quieres ver crecer, en lugar de alimentar la maleza.
  3. Busca una forma de demostrar externamente que alientas a una persona. Por ejemplo, las estrellas y las caras felices funcionan con los niños. Las insignias, los certificados, los regalos y las notificaciones son una forma agradable de alentar a los empleados, colegas, amigos, estudiantes, familiares, miembros, etc. Una foto de ambos haciendo algo juntos, al ser un recuerdo y un reconocimiento, puede ser una forma excelente de alentar a una persona y muestra tu solidaridad con su esfuerzo.
  4. Rechaza las respuestas o reacciones negativas. Por ejemplo, las muecas o el ceño fruncido, las cartas de malas calificaciones o los comentarios crueles en línea son evidencias físicas de reacciones negativas. Las personas siempre puede mejorar (la mayoría de ellas son conscientes de eso), pero no se les puede reñir o criticar con mala intención. Podrías sentirte temporalmente inteligente, pero los comentarios bárbaros dejan marcas que duran mucho tiempo y no se logra ningún bien. Piensa con una mentalidad que pretende ayudar y no atacar. Sé muy precavido con tus propias emociones si sientes que tienes ganas de increpar a alguien, ya que la fuente de tu molestia es tu propia infelicidad. Resuelve esos problemas, en lugar de desalentar a una persona.
  5. Haz comentarios positivos. Por ejemplo, a un niño le puedes decir: "Tu trabajo fue muy bueno. Puedo ver que has hecho una gran investigación acerca del tema, eso es fantástico". Dile a las personas cuán bien han hecho un trabajo, enfrentado sus miedos, superado los obstáculos y triunfado en incluso las cosas más pequeñas. Aunque te desagrade una persona o sientas cierta competitividad con esta, siempre hay al menos una cosa positiva que puedes decir con honestidad, así que búscala y dísela a esa persona. Recuerda que podría alentar a que siga haciendo más cosas positivas y menos de las cosas que te molestan.
  6. Escribe comentarios alentadores. Ya sea para el trabajo, una crítica a un compañero, un trabajo de un niño u otro comentario escrito, haz que estos sean alentadores y constructivos. Desestimar el trabajo de alguien puede ser parecer ser satisfactorio, pero decir este tipo de cosas tienden a desmoralizar y no da buenas orientaciones acerca de lo que se necesita hacer.
    • En lugar de ser negativo, haz comentarios como "Me gusta realmente cómo lo hiciste, apuesto a que harás todo correctamente la próxima vez" o "Has puesto mucho trabajo y de gran calidad. Te sugiero que para la próxima vez te enfoques más en X, Y y Z para asegurarte de que el trabajo escrito se pueda leer con mayor coherencia", en caso te dirijas a un niño. Puedes decir lo que se necesita aclarar y mejorar, la forma en que se sugiere las aclaraciones o mejoras es lo que hace la diferencia.
  7. Dile a las personas cosas positivas de sí mismas. Las personas aman escuchar cómo las perciben de manera positiva. Con frecuencia somos nuestros propios críticos y puede resultar ser muy sorprendente escuchar a alguien externo que nos diga lo contrario a nuestras preocupaciones. Por ejemplo, puedes señalarles a las personas cuán amables, cariñosos, útiles, atentos, considerados, puntuales, reflexivos, innovadores, etc. son. Trata de señalar ejemplos concretos que demuestren según tu opinión porqué la persona tiene esas cualidades, ya que esto le ayudará a darse cuenta que lo dices con sinceridad.
  8. Date cuenta cuando alguien hace algo bien. Si bien nosotros solemos admirar la forma en que las personas se ven o tienen el coraje de verse o actuar diferente, con frecuencia no decimos nada. Esto es una pena, ya que suele permitir la cultura maliciosa tan adorada en los medios de comunicación de estilo de celebridad que es el centro de atención. Parte de evitar hacer ataques personales solo se necesita utilizar halagos personales. Al hacerlo con regularidad, sirves de modelo de cómo alentar a las personas, en lugar de menospreciarlas.
    • Por ejemplo, puedes elogiar la ropa o el cuidado personal de alguien con las siguientes frases: "Me gusta la forma en que te vistes" o "Me gusta la forma en que te peinas el cabello".
  9. Di la verdad y hazlo con sinceridad. Las personas saben la verdad de sí mismas. De igual forma, saben cuándo las elogias sin ser sincero. Si solo tratas de adularlas, no es una forma correcta de alentarla. Por lo general, esto solo se percibe como una forma de querer algo a cambio o para subir los humos de otras personas. Haz que dar elogios con honestidad sea un hábito y evita los comentarios a modo de chismes y rumores.
  10. Muérdete la lengua cuando sientas que estás insoportable. A todos nos pasa algunas veces, con frecuencia cuando estamos cansados, desmoronados, hambrientos o nos sentimos humillados de alguna forma. Eso sucede y es parte de la vida aprender a manejar nuestras propias tristezas y penas. Una lección importante es aprender a mordernos la lengua, a no decir nada negativo y a no desalentar solo para deshacerte de las personas. En lugar de eso, puedes decir algo alentador o no decir nada hasta que te sientas bien de nuevo.
    • Si no logras respetar este consejo (a todos nos ha pasado alguna vez), discúlpate. De esta forma, te aseguras de hacer lo correcto pesando en la otra persona. No puedes obligarla a que te perdone o que olvide lo que dijiste, pero puedes enmendar lo que hiciste y continuar de manera constructiva y justa desde ese momento en adelante. Con esto, habrás aprendido tu lección, continúa.
  11. Ten una actitud buena y alegre. Ve la vida mitad llena y no mitad vacía. Cada una de las personas puede sentir la negatividad de las demás. Haz caso a lo que nuestras madres nos enseñaron: "Si no tienes nada bueno que decir, entonces no digas nada".

Consejos

  • Detente cuando te des cuenta que las personas deben ser de cierta forma y que están bien así. Las personas son lo que son y hay que aceptarlas como tal. Si bien es cierto que nadie espera que te lleves bien con las personas que tienen una personalidad diferente a la tuya, solo se espera que las trates con buenos modales y respetes su dignidad. Puedes encontrar lo bueno en las personas con las que no te llevas bien, solo tienes que esforzarte más en encontrarlo.
  • El alentar a las personas se trata de ver lo mejor que hay en ellas. Si estás pasando por alguna dificultad en tu vida, puede tomarte más tiempo aprender esta habilidad, pero sé fuerte porque todas las personas tienen la capacidad de aprenderla. Con la ayuda de la práctica y del tiempo, podrás dejar de ver lo peor en las personas y desalentarlas y lograrás ser una persona más alentadora que brinda más apoyo.
  • Ten cuidado de ser muy diligente. Puede parecer que les dices a las personas "cómo son las cosas" y "lo que deben" y "no deben hacer" por su propio bien. Sin embargo, la mayoría de veces, esto se malentiende al dar una apariencia de superioridad y resulta ser muy desalentador. En lugar de eso, trata de respetar a las personas con las que tratas e intenta utilizar al mínimo el idioma autoritario. De esta forma, te darás cuenta que evitarás hacerles daño.
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