Cómo hacer tu propia tierra para macetas

Comprar tierra para macetas para tu jardín a la larga puede salirte muy costoso, sobre todo si tienes un jardín grande o distintos tipos de plantas que requieren distintos tipos de tierra. Muchos jardineros prefieren hacer su propia tierra para macetas debido a que es una tarea sencilla y puede resultar mucho más económico que comprarla en un centro de jardinería. La mejor tierra para macetas general debe tener espacio para la circulación del aire, nutrientes y buena retención de agua.

Solarizar la tierra

  1. Rastrilla la tierra. Elige el área del suelo de donde vas a sacar la tierra y cultiva dicha área. Retira las hojas muertas, las malas hierbas, los recortes de plantas y otros desechos. Rastrilla la tierra y alísala de modo que quede plana.
    • No uses las zonas que contienen pesticidas, químicos u otros agentes contaminantes, ya que pueden contaminar tu tierra.
  2. Riega abundantemente el suelo. El agua debe mojar aproximadamente 30 cm (12 pulgadas) de profundidad del suelo. Esto mejorará la conducción del calor a través del suelo, lo cual calentará y solarizará el suelo por completo.
  3. Cubre el suelo con una lámina de plástico transparente. Sella el suelo bajo una lámina de plástico. Puedes usar una lona de pintor, la cual está disponible en las tiendas de artículos para el hogar. Coloca piedras o a lo largo de los bordes de la lámina y entierra bien los bordes para mantener la lámina en su lugar.
  4. Deja reposar dicha zona durante 4 a 6 semanas. La lámina de plástico generará y atrapará una buena cantidad de calor, lo cual actuará para solarizar el suelo y matar las plagas indeseables, los patógenos y las malas hierbas. La temporada ideal para solarizar la tierra es el verano ya que el clima es caliente y soleado.
    • Si dejas la lona más de 4 a 6 semanas, esta se desintegrará.
    • Puedes rotar las áreas de tu jardín que estás solarizando. De este modo dedicarás una parte del jardín a solarizar la tierra mientras que en otra parte estarán creciendo las plantas.
  5. Otra alternativa es esterilizar la tierra en tu horno. Llena por completo varias bandejas para horno de metal o vidrio con tierra. Cúbrelas bien con papel aluminio y hornéalas a 93 °C (200 °F) durante 30 minutos. Revuelve la tierra cada 5 minutos mientras se hornea. Luego, déjala enfriar por completo.
    • Tu casa olerá a tierra si usas este método, lo cual puede ser desagradable para algunas personas.

Hacer compost

  1. Guarda los desperdicios de la cocina, los recortes de hierba y otros materiales aptos para el compost. Los materiales a base de plantas (incluyendo la hierba, la paja, las hojas, los desperdicios de cocina, los desechos de café y las malas hierbas) son materiales excelentes para una pila de compost. El compost garantizará que tu tierra para macetas casera sea rica en nutrientes y tenga microbios beneficiosos.
  2. Mezcla 3 partes de “materia marrón” con 1 parte de “materia verde”. La “materia marrón” son los materiales que producen carbón (como las hojas, la paja, los tallos de maíz y los recortes de hierba). La “materia verde” es la que produce nitrógeno, incluyendo los desperdicios de cocina, los desechos de café, las malas hierbas, los recortes de plantas y similares.
    • Nunca pongas en tu compost carnes de animales, productos lácteos, heces de perros, gatos o cerdos o biosólidos (excremento de humanos). Esto puede convertir tu compost en un peligro para la salud.
  3. Coloca el material apto para el compostaje en un recipiente para compost. Puedes comprarlo en una tienda de artículos para el hogar. Debe tener una tapa y debe ser de al menos 90 cm (3 pies) de diámetro. Este tamaño mínimo garantizará que los contenidos puedan calentarse a 71 °C (160 °F) durante al menos 2 semanas. Esto dará lugar a un material bien compostado.
    • Asegúrate de darle vuelta al material de compostaje al menos 5 veces durante estas 2 semanas con el fin de asegurarte de que el material se esté compostando por completo.
    • También puedes añadir lombrices al compost, lo cual contribuye al proceso de compostaje.
  4. Procesa el compost a través de una malla de alambre. Una vez que el material esté del todo compostado, pásalo por una malla con el fin de atrapar las partículas de compost de tamaño consistente. Las partículas deben ser relativamente pequeñas de modo que puedas mezclarlas bien con tu tierra para macetas.

Reunir otros ingredientes

  1. Consigue arena. La arena añadirá espacio para la aireación de la tierra para macetas, lo cual mejorará el drenaje de la tierra. Elige la arena de construcción, la cual tiene una textura gruesa. No uses arena fina o arena de yeso, ya que son demasiado finas y le dan a la tierra una textura más densa.
    • La perlita es un buen sustituto de la arena. La perlita (la cual está hecha de roca volcánica) tiene pH neutro y puede mejorar la forma en que la tierra drena el agua. No es tan pesada como la arena.
  2. Compra turba. La turba o esfagno mejora la retención del agua en tu tierra para macetas. Esto puede ser muy útil para las plantas que requieren más agua durante un periodo de tiempo prolongado. La turba está disponible en los centros de jardinería y no es muy costosa.
    • Sin embargo, la turba es rica en ácido y podría ser necesario compensarla para mejorar el equilibrio de pH en tu suelo.
    • También puedes usar papel periódico molido en vez de turba, lo cual también ayudará a retener agua.
    • La fibra de coco es otra opción para reemplazar la turba. Esta proviene de la cáscara de coco y mejora la retención del agua. Normalmente la venden en los centros de jardinería como un bloque comprimido que se expande cuando lo humedeces.
    • También puedes usar la corteza de árbol como un sustituto parcial de la turba. Crea mucho espacio para la circulación del aire en la tierra, aunque no retiene tanta agua como lo hace la turba. Sin embargo, algunos expertos recomiendan evitar la corteza porque puede inmovilizar el nitrógeno, un componente vital de una buena tierra para macetas.
  3. Consigue vermiculita. La vermiculita es un material hecho de roca volcánica y es de color gris plateado. Es gruesa, se parece a las piedritas diminutas y puede mejorar la retención del agua. Manipúlala con cuidado para garantizar que no pierda su capacidad de retención de aire.
    • Elige un grado medio o grado grueso de vermiculita.
  4. Reúne fertilizantes y nutrientes. Una buena tierra para macetas requiere fertilizantes y nutrientes para alimentar a tus plantas con el fin de que crezcan fuertes, saludables y productivas. Algunos de estos materiales podrían incluir: harina de sangre (para el nitrógeno), harina de huesos (para el fósforo), arenisca verde (para el potasio) y otros minerales. Todos estos están disponibles en los centros de jardinería.
    • La caliza es otro ingrediente nutritivo común. Se usa para aumentar los niveles de calcio o magnesio en la tierra para macetas. La caliza dolomítica es la más adecuada para obtener una combinación de calcio y magnesio en tu tierra.

Hacer la tierra para macetas

  1. Usa equipo de protección. Los guantes de jardinero protegerán tus manos de las astillas, mientras que una mascarilla ayudará a evitar que inhales polvo y partículas de los materiales con los que estás trabajando.
  2. Reúne tus suministros. Tener a la mano todas tus herramientas y suministros acelerará el proceso de hacer tu propia tierra para macetas. Necesitarás lo siguiente:
    • Recipiente grande para mezclar: puede ser un balde grande, un bote de basura, una carretilla o cualquier otro recipiente grande.
    • Recipiente para medir: ya que vas a añadir algunos materiales en cantidades pequeñas a la tierra para macetas, es útil tener un recipiente para medirlos de forma precisa. Algunos recipientes adecuados son: un balde de 19 litros (5 galones) y las tazas medidoras de 1 taza.
    • Agua: ten a la mano una regadera y una manguera.
    • Paleta de albañil: será útil para mezclar los materiales.
    • Pala: ten a la mano una pala para echar grandes cantidades de tierra, turba y compost en tu tierra para macetas.
    • Mallazo: es una malla de alambre que usarás para colar los trozos grandes y los desechos de tus materiales. Lo ideal es un mallazo de 0,6 cm (1/4 de pulgada).
  3. Prepara tu espacio de trabajo. Puede ser útil tener una mesa para preparar la tierra para macetas, en especial si vas a hacer tandas pequeñas en baldes. Como mínimo, debes tener un espacio de trabajo plano y abierto que se encuentre al aire libre. Pon una lona debajo de tu espacio de trabajo para atrapar la suciedad adicional y otros materiales.
    • Usa un barril de plástico o un bote de basura grande para mezclar tu tierra para macetas.
  4. Mide tus ingredientes. Hay una serie de recetas distintas para hacer tierra para macetas y cada una es adecuada para distintos tipos de plantas. Para obtener una tierra para macetas apta para todo uso, sigue la receta que presentamos a continuación:
    • Mide 1 parte de turba, 2 partes de compost, 1 parte de vermiculita y 1 parte de perlita o arena. Para empezar, usa un balde de 19 litros (5 galones) para medir cada parte.
  5. Coloca los ingredientes por separado en un mallazo de alambre. Para retirar los trozos grandes y los desechos, pasa cada ingrediente por una malla de alambre o un mallazo de 0,6 cm (1/4 de pulgada). El mallazo es una malla de alambre que está disponible en rollos en las ferreterías y tiendas de suministros para el hogar y cuesta de $5 a $10 el rollo.
  6. Coloca primero la turba en tu recipiente para mezclar. Echa toda la turba que vas a usar en un recipiente para mezclar. Podría ser útil empezar con una tanda pequeña de tierra, en vez de usar todos tus materiales disponibles en la primera tanda.
  7. Agrega fertilizantes al recipiente y mezcla bien. Estos añadirán nutrientes a tu tierra para macetas. Una buena mezcla fertilizante es:
    • 1 taza de arenisca verde, 1 taza de harina de sangre, 1/2 taza de harina de huesos, 1/2 taza de caliza y 1/2 taza de fosfato natural.
  8. Añade compost, vermiculita y perlita a la mezcla. Añádelos uno por uno y mezcla bien. Dale vuelta a la tierra para asegurarte de incorporarlos bien en la tierra para macetas.

Almacenar y probar la tierra para macetas

  1. Almacena tu tierra para macetas. Almacena la tierra para macetas sin usar en un bote de basura viejo o en otro recipiente con tapa. Elige un lugar protegido para almacenarla. No debes permitir que tu tierra para macetas esté expuesta a la lluvia antes de colocarla en tu jardín, así que elige un lugar cubierto. Del mismo modo, no debes exponerla directamente a la luz del sol, sobre todo en climas calurosos. Un cobertizo de jardín es un buen lugar para almacenarla.
  2. Prueba tu suelo con un pH-metro. El pH mide los niveles de ácido y alcalinos del suelo. Los aparatos que miden los niveles de pH del suelo están disponibles en línea y pueden costar $20 o más. Coloca el pH-metro en tu suelo para probar su nivel de pH. Si el suelo es muy ácido o muy alcalino, es posible que las plantas no absorban tan fácilmente los nutrientes.
    • El nivel de pH ideal para la mayoría de las plantas está entre 5,5 y 7.
    • Para aumentar el nivel de pH o para hacerlo más alcalino, añade un poco de caliza. Para disminuir el nivel de pH o para hacerlo más ácido, añade más azufre.
    • Hazlo en tandas pequeñas de tierra para probar distintas mezclas y proporciones. Esto te ayudará a familiarizarte con la forma en que distintos ingredientes producen distintos niveles de pH.
  3. Prueba tu suelo llevando a cabo un bioensayo. El bioensayo es una prueba que sirve para verificar la viabilidad de un espécimen biológico. Básicamente, esto significa que vas a usar el suelo para germinar semillas y monitorear su crecimiento. Prueba cultivando avena, frijoles o lechuga a partir de semillas. Monitorea la rapidez con la que germinan las semillas y el crecimiento de los plantones.
    • Si la mayoría de las semillas no germinan o los plantones crecen con lentitud, es posible que tu tierra para macetas no sea buena. Prueba otra receta para hacer tierra para macetas. Busca en Internet “receta de tierra para macetas” para encontrar otra opción.

Consejos

  • Incluso si haces tu propia tierra para macetas, esto no garantiza que será orgánica. Para que sea orgánica, es necesario que todos los ingredientes de tu tierra para macetas hayan sido cultivados y adquiridos de forma orgánica. Verifica que en las etiquetas de tus ingredientes aparezca el sello de “listado OMRI” (Instituto de evaluación de materiales orgánicos) o “aprobado por el WSDA” (Departamento de agricultura del estado de Washington), lo cual significa que dichos materiales son aptos para su uso en mezclas orgánicas.
  • Hay muchas recetas distintas para hacer tierra para macetas, dependiendo de las plantas que vas a cultivar. Hay recetas que son adecuadas para las plantas de follaje, las suculentas, las bromelias, los plantones, etc.

Advertencias

  • Asegúrate de leer cuidadosamente las etiquetas de cualquier material que compres para añadirlo a tu tierra para macetas. Algunas turbas y otros materiales podrían contener polímeros químicos que se usan para hacer que el agua se adhiera a los ingredientes que tienen dificultades para absorber la humedad.
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