Cómo controlar la tuberculosis

La tuberculosis es una infección bacteriana sumamente contagiosa que se transmite por medio del aire. La infección de tuberculosis (TB) está presente en un tercio de la población global de seres humanos. La respuesta inmunológica de la mayoría de las personas evita que la infección cause síntomas o que uno contagie a otras personas, causando una enfermedad denominada “infección tuberculosa latente”. Sin embargo, si la infección se puede propagar, se desarrollará una infección tuberculosa activa. Causará síntomas graves y se podrá contagiar a los demás con facilidad. En este caso, es sumamente importante someterse a un tratamiento de inmediato, para eliminar la bacteria del cuerpo y disminuir el riesgo de infectar a los demás.

Tratar la tuberculosis activa con antibióticos

  1. Comprende lo que significa un diagnóstico de TB activa. Si eres uno de los más de 13 millones de personas con la enfermedad de TB, puedes contagiarles a los demás. Tendrás que empezar a tomar antibióticos de inmediato y seguir haciéndolo por al menos seis meses. Por suerte, empezarás a sentirte mejor en un mes. Por desgracia, tal vez tengas que quedarte en el hospital de dos a cuatro semanas para no propagar la enfermedad.
  2. Cúbrete la boca y nariz. Si tienes una infección de TB activa, la infección se está propagando en tu cuerpo y es bastante contagiosa. Seguirá siendo contagiosa las primeras semanas de tratamiento y puedes contagiarles a los demás con facilidad cuando tosas, estornudes e incluso cuando rías, cantes o hables. En consecuencia, ten cuidado para no contagiar la TB al evitar contacto con los demás hasta que el doctor te diga que la infección ya no es contagiosa.
    • Conversa con tu doctor si alguna de las personas con las que vives también debe someterse a una prueba para descartar la TB.
  3. Toma con diligencia cualquier antibiótico recetado. El tratamiento para la TB activa exige un régimen de varios antibióticos. Es probable que te receten un tratamiento de antibióticos pirazinamida y etambutol por dos meses, así como un tratamiento de antibióticos isoniazida y rifampicina por seis meses para empezar el tratamiento. Empieza a tomar todos los cuatro medicamentos según lo indique el doctor o hasta que te diga que dejes de hacerlo.
    • El doctor te mantendrá en un régimen de antibióticos el tiempo necesario hasta que estés bien de salud.
    • Es probable que empieces a sentirte mejor en unas dos semanas.
    • Aunque empieces a sentirte mejor, debes completar el tratamiento de antibióticos para eliminar la bacteria de la TB por completo.
  4. Considera recibir ayuda para tomar los antibióticos. No solo debes completar el tratamiento de antibióticos que el doctor te recete, sino que también debes tomar los medicamentos todos los días. Si se te hace muy difícil, trabaja con tu doctor para desarrollar un plan que te ayude a seguir tu régimen de medicamentos.
    • Por ejemplo, alguien del equipo de tratamiento puede ir a tu casa para asegurarte de tomar los antibióticos o puedes establecer un plan para ir a las instalaciones del tratamiento todos los días.
    • Dejar u olvidarte de tomar los medicamentos puede hacer que la infección se vuelva resistente a los antibióticos. No solo es sumamente peligroso para ti, sino que también pone en peligro a los que puedan contagiarse de la TB.
    • Si no hay otra opción, es probable que olvidarte de algunas dosis dé lugar a que tengas que tomar antibióticos por un periodo de tiempo más largo.
  5. Ten cuidado con los síntomas recurrentes de TB. Después de completar el tratamiento y ver a un especialista de TB para asegurarte de eliminar la bacteria infecciosa de tu cuerpo, no tendrás que realizarte exámenes médicos con frecuencia. Sin embargo, es posible que vuelvas a contagiarte de TB como una infección separada, así que presta atención a los síntomas comunes, en especial la tos y dolor incesante en el pecho.
  6. Toma antibióticos por más tiempo para la TB extrapulmonar. El tipo más común de la infección de TB es la TB pulmonar, que afecta principalmente a los pulmones. Sin embargo, si la infección de TB se ha propagado más allá de los pulmones, es probable que el doctor recomiende el mismo tipo de antibióticos por un periodo de tratamiento más largo.
    • Con frecuencia, las infecciones de TB pulmonar requieren un tratamiento de antibióticos por un año completo.
    • Si la infección se ha propagado a tu cerebro o corazón, es posible que también te receten una corticoide. Esto te ayudará a reducir la hinchazón e inflamación causada por la infección, y a lo mejor alivie cualquier síntoma que afecte tu sistema nervioso y circulatorio.
    • Debes completar todo el tratamiento de antibióticos según lo recete el doctor para tener más probabilidades de recuperarte por completo.
  7. Conversa con tu doctor si estás embarazada. Si estás embarazada o si estás dando de lactar en el momento del diagnóstico, o si te embarazas cuando tomas medicamentos contra la TB, díselo a tu doctor. Además, conversa con tu doctor sobre los antibióticos que puedan disminuir la eficacia del control natal.
  8. Ten cuidado con los efectos secundarios de los medicamentos contra la TB. Los efectos secundarios relacionados con los antibióticos empleados para tratar las infecciones de TB son poco comunes. No obstante, registra cualquier efecto secundario que experimentes y comparte esta información con tu doctor. En particular, si presentas articulaciones dolorosas, moretones y sangrado excesivo, fiebre persistente, pérdida de apetito, hormigueo en las extremidades o alrededor de la boca, molestias estomacales y piel u ojos amarillos, debes informárselo a tu doctor la próxima vez que lo veas.
    • Algunos medicamentos contra la TB pueden hacer que tu orina se vea más oscura o incluso de color naranja. Es normal y no es motivo de preocupación.

Diagnosticar y tratar la tuberculosis latente

  1. Sométete a una prueba. Si crees que has sido expuesto a la tuberculosis o simplemente has estado en países o lugares específicos en los que la tuberculosis es común, sométete a una prueba. Al inicio, es probable que el doctor te administre una prueba cutánea. Colocará una aguja con una pequeña cantidad de material justo debajo de la superficie de tu piel y te evaluará algunos días después según la reacción de tu cuerpo a la prueba. También te podría administrar una prueba de sangre para determinar un diagnóstico de TB.
    • Si vives en un lugar superpoblado, vas con frecuencia o vives en lugares pobres, o trabajas en un hospital u otro tipo de centro médico, debes someterte a una prueba de TB cada ciertos años.
  2. Conversa con tu doctor sobre tratar la TB latente. Por suerte, no puedes contagiar la tuberculosis cuando la infección es latente, y no te sentirás enfermo, ya que tu sistema inmunológico evita que la infección se propague de forma eficaz. No obstante, corres el riesgo de desarrollar TB activa si la infección empieza a propagarse y podrías contagiarles rápido a los demás antes de darte cuenta de que la infección se ha vuelto activa.
    • Tal vez el doctor quiera tomar medidas preventivas para matar la bacteria en tu cuerpo que causa la infección, para reducir el potencial de la enfermedad de TB. Debes esperar que el tratamiento contra la TB latente dure de seis a nueve meses.
    • Toma medicamentos contra la TB según el doctor te lo indique. Es sumamente importante que sigas el tratamiento de medicamentos contra la TB con exactitud según lo indique el doctor.
    • Dejar de tomarlos demasiado pronto o no tomarlos de forma constante puede empeorar la enfermedad y la TB podría incluso volverse más resistente a los medicamentos que tomes.
  3. Trata una TB latente si corres mayor riesgo de desarrollar una TB activa. Después de que el doctor determine que tu infección es posterior, es probable que empieces un régimen de medicamentos por nueve meses, tomando 25 mg de piridoxina al día. Si sufres de un sistema inmunológico débil, es probable que corras un mayor riesgo de que la TB se vuelva activa. En particular, los siguientes problemas pueden dar lugar a que corras mayor riesgo:
    • infección de VIH u otra enfermedad autoinmune;
    • contacto con aquellos que tienen TB activa;
    • daño en los pulmones;
    • trasplantes de órganos;
    • tomar medicamentos que reprimen el sistema inmunológico;
    • inmigración reciente de un país con una alta propagación de TB;
    • uso de drogas por inyección;
    • pasar bastante tiempo en un centro penitenciario, asilo de ancianos, albergue para desamparados, hospital o cualquier otro lugar de alta densidad, ya sea como residente o como trabajador.
  4. Deja de fumar. El fumar no solo te expone a un mayor riesgo de contraer la infección de TB, sino que también inflama el tejido pulmonar. Este daño te vuelve más susceptible al agravamiento de la infección de una TB latente a una TB activa. Además, el fumar también debilita el sistema inmunológico en general, disminuyendo tu capacidad de combatir infecciones como la TB.
  5. Deja de consumir sustancias dañinas en exceso. El alcohol y las drogas debilitan el sistema inmunológico, disminuyendo la capacidad del cuerpo de resistir a la infección y combatirla. El uso habitual y prolongado te predispone más a la TB, ya que tu nivel de inmunidad a contraer la infección disminuye cada vez más mientras más consumes estas sustancias.
    • Si tomas en exceso, empieza disminuyendo poco a poco la cantidad de tu consumo diario. No solo empezarás a sentirte mejor, sino que también te sentirás más motivado a disminuir tu consumo de bebidas alcohólicas de forma constante.

Controlar los síntomas de tuberculosis

  1. Debes ver al doctor si toses de forma constante. Si la infección permanece latente, es posible que ni siquiera sepas que estás infectado con tuberculosis por años después de haberte infectado. Sin embargo, la infección puede volverse activa y debes identificarla lo más rápido posible. Si experimentas cualquier síntoma que pueda indicar que tienes una infección de tuberculosis activa, debes ver a un doctor de inmediato.
    • Con una infección latente, puedes tener gérmenes de TB “durmiendo” dentro de tu cuerpo que no te dañan gracias a tu sistema inmunológico. No obstante, si tu sistema inmunológico se debilita, puedes desarrollar una infección de TB activa.
    • Lo más probable es que una infección de TB activa ataque los pulmones, dando lugar a una TB pulmonar. Con frecuencia se usan rayos X para determinar si tus pulmones se han dañado, y también te pueden realizar pruebas de laboratorio sobre cualquier mucosidad, denominada “flema”, que tosas.
    • Si presentas algún tipo de tos que dura más de tres semanas o si te falta el aire cada vez más, debes ver a un doctor de inmediato.
  2. Presta atención a cualquier dolor en el pecho. En particular, ten cuidado con la tos que dé lugar a una mucosidad o sangre en tu boca, y al dolor en el pecho cuando tosas. El dolor en el pecho por lo general aparece por una infección pulmonar, que causa inflamación, hinchazón e incluso daño permanente en el tejido de los pulmones.
    • Presta mucha atención si botas sangre cuando toses. La expectoración de esputo hemoptoico, como se denomina esta sustancia, es un síntoma de una TB más avanzada que ocurre por una inflamación del tracto respiratorio.
  3. Presta atención a los síntomas de una infección de TB extrapulmonar. Cuando la TB se propaga, puede causar síntomas notorios que afectan los nódulos linfáticos, huesos, articulaciones, sistema inmunológico, vejiga, órganos reproductivos e incluso el sistema nervioso. En particular, ten cuidado con los nódulos linfáticos agrandados, que pueden indicar que a tu sistema inmunológico le cuesta combatir una infección de TB. Es más probable que se infecten los nódulos linfáticos alrededor de los pulmones y el corazón.
    • Además, presta atención al dolor estomacal, dolor o inmovilización en las articulaciones, confusión, dolores permanentes y ataques.
    • Si cualquiera de estos síntomas aparece junto con otro, debes ver a un doctor lo más pronto posible.
  4. Presta atención a los síntomas generales de la TB. Una infección de tuberculosis activa también puede afectar los riñones, cerebro y columna vertebral. Otros síntomas que pueden indicar una enfermedad de TB incluye la debilidad permanente, fiebre persistente y sudoraciones excesivas en la noche.
    • Verifica tu temperatura para ver si tienes fiebre. La fiebre aparece por la presencia de una infección en el cuerpo.
    • Lleva el control de cualquier sudoración en la noche. Las sudoraciones en la noche aparecen por una infección, ya que el cuerpo intenta desaparecer la fiebre presente en el cuerpo. De forma más específica, la sudoración es la manera del cuerpo de eliminar el exceso de calor causado por la fiebre.
  5. Identifica cualquier pérdida de apetito o de peso. La TB afecta muchos sistemas corporales, incluido el sistema inmunológico. Cuando el sistema digestivo no funciona como debería, puede causar una pérdida de apetito, que a su vez causa una pérdida de peso. Síntomas como estos persistirán y a menudo se agravarán si no recibes un tratamiento. Debes ver a un doctor de inmediato si te preocupa tener una infección de TB.

Advertencias

  • La tuberculosis puede ser mortal, aunque recibas un tratamiento, pero las víctimas mortales de la tuberculosis son cada vez menos comunes. En los casos mortales, una persona muere por lo general porque los pulmones se han dañado demasiado como para oxigenar lo suficiente al cuerpo. Por lo tanto, debes ver a un doctor de inmediato si experimentas síntomas como una tos intensa, dolor en el pecho u problemas para respirar.
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