Cómo cuidar peces lebistes

El lebistes es uno de los peces tropicales de agua dulce más colorido del mundo. Es pequeño y se puede cuidar de una forma relativamente fácil y económica. Es un pez excelente para comenzar si vas a construir un acuario o si quieres aprender a cuidar peces. A estos peces les irá muy bien con un acuario equipado correctamente, una alimentación adecuada y un manejo cuidadoso.

Establecer un hábitat

  1. Elige un tanque. Lo ideal sería que el tanque tenga una capacidad de entre 19 y 38 litros (5 y 10 galones). No querrás sobrecargar el tanque de peces. Para obtener mejores resultados, mantén una relación de 1 pulgada de peces por cada 3,8 litros (1 galón) de agua. Por ejemplo, si tienes un tanque de 38 litros (10 galones), pon unos 5 lebistes en el agua. Esto simplemente te ayudará a darle mantenimiento al tanque con mayor facilidad y a mantener a los peces saludables.
    • Algunos criadores de lebistes y aficionados podrían argumentar que no es necesario seguir esa relación, pero mientras más peces tengas en el tanque, más seguido tendrás que limpiarlo y cambiarle el agua. Recuerda esto al elegir el tamaño de tanque que vas a usar y la cantidad de lebistes que pondrás en él.
  2. Elimina el cloro del agua en el tanque. Hay varias maneras de eliminar el cloro del agua. Puedes dejarla reposar con la tapa abierta durante aproximadamente una semana para que el cloro se evapore o puedes comprar un kit para eliminar cloro. Es importante eliminar el cloro de tu acuario y del agua que vas a añadirle.
    • Puedes comprar estos suministros en una tienda local de mascotas por un costo relativamente bajo. También podrías comprar un kit de detección de cloro, simplemente debes asegurarte de que el agua esté totalmente libre de cloro antes de agregar los peces.
    • El agua de grifo casi siempre contiene un cierto nivel de cloro. Puedes utilizar agua purificada, filtrada o destilada libre de cloro para empezar; sin embargo, para mayor seguridad, es mejor probar el nivel de cloro en el agua antes de poner peces en ella.
    • Trata de mantener el nivel de pH en el tanque entre 6,8 y 7,8 (7,0 es el nivel ideal). Puedes utilizar un kit de medición de pH para controlar este nivel.
  3. Mantén el agua a una temperatura entre 24 y 30 grados Celsius (75 y 85 grados Fahrenheit). Mantén un termómetro en el tanque para controlar la temperatura. Si notas que debes calentarla, puedes comprar un calentador pequeño y colocarlo en el tanque.
    • Si necesitas un calentador, asegúrate de comprar uno adecuado para el tamaño de tu acuario. Por ejemplo, si tienes un tanque de 19 litros (5 galones), necesitarás un calentador menos potente que si tienes un tanque de 76 litros (20 galones). Pregúntale al vendedor de la tienda de mascotas si no estás seguro de qué calentador necesitas.
    • Para evitar que tu tanque se sobrecaliente, es mejor mantenerlo lejos de la luz solar directa. Utiliza un calentador si necesitas elevar la temperatura y usa una luz artificial en el tanque en lugar de luz solar. Si por alguna razón el agua se calienta demasiado, toma un poco de agua tibia y reemplázala por agua más fría para bajar la temperatura despacio.
  4. Utiliza un sistema de filtración en el tanque. Por lo general, los tanques vienen equipados con un sistema de filtración. Si el tuyo no cuenta con uno, tendrás que comprarlo por separado. Tendrás que cambiar el filtro cuando empiece a ponerse de color marrón, así que asegúrate de monitorear esto cada vez que vayas a limpiar el tanque.
    • Incluso si tu tanque vino con un filtro, siempre puedes cambiarlo por uno diferente o mejor si crees que lo necesita. Asegúrate de que tu sistema de filtración sea adecuado para la cantidad de peces y el tamaño de tu tanque.
    • Un sistema de filtración regular debe bastar para mantener el tanque oxigenado, pero también puedes añadir una piedra porosa para ayudar a añadir oxígeno al agua si tienes un tanque más grande.
  5. Añade plantas y decoraciones en tu tanque. Empieza desde la parte inferior y añade algún tipo de sustrato al fondo del tanque. Poner piedras o grava es una gran opción para los lebistes. Después, agrega las plantas. Puedes utilizar plantas vivas, ya que ayudan a equilibrar el pH del tanque, aunque estas también pueden morir o dejar caer hojas. Las plantas de plástico son una buena opción en vez de las plantas vivas. Lo importante es que los peces tengan un lugar para esconderse, ya que a los lesbites les encanta hacerlo.
    • Asegúrate de enjuagar todo el sustrato, las plantas de plástico y las decoraciones antes de colocarlos en el agua. Debes asegurarte de eliminar todo el polvo o la suciedad que pudieran haber recogido en la tienda de suministros.
    • Evita añadir cosas como coral vivo o trozos de madera vieja. Estos podrían contener parásitos potencialmente nocivos para los peces y el tanque.
  6. Ilumina tu tanque. Lo ideal es que los lebistes estén a oscuras unas 8 horas por día. Si no te ciñes a este tiempo, podrías causarles deformaciones a medida que crecen. Puedes poner una luz sobre el tanque y colocar un temporizador para asegurarte de que tus lebistes obtengan la cantidad correcta de luz por día, o puedes encender y apagar la luz manualmente por la mañana y por la noche.
    • Si utilizas luz natural, como, por ejemplo, colocar tu tanque cerca de una ventana o de una fuente de luz, asegúrate de que no afecte mucho la temperatura del agua. El agua debe mantenerse a una temperatura adecuada.

Alimentar a tus lebistes

  1. Alimenta a tus lebistes con la comida correcta. Puedes alimentar a tus lebistes con todo tipo de alimentos, secos o mojados, y vivos o congelados. Normalmente, puedes comprar comida balanceada en forma de hojuelas para lebistes, que les proporcionarán una dieta equilibrada, pero debes asegurarte de evitar alimentarlos solamente con alimentos de un alto valor proteico. Debes equilibrar las proteínas con alimentos de origen vegetal.
    • La artemia, las hojuelas de lombrices de tierra, las lombrices secas, los gusanos blancos y las larvas de mosquito son todas muy buenas opciones para alimentar a tus lebistes.
    • Los alimentos en hojuelas con harina de pescado como ingrediente principal son una gran elección. Lee las etiquetas antes de comprar la comida para tus lebistes.
  2. Alimenta a tus lebistes con una pequeña porción unas 2 a 4 veces por día. En lugar de alimentar a tus peces con una gran cantidad de comida de una sola vez, divídela en porciones a lo largo del día. Trata de variar lo que les das cada vez. Por ejemplo, puedes darles artemia una vez y luego alimentarlos con hojuelas en la siguiente vez.
    • Ten cuidado de no sobrealimentar a tus lebistes. Deben consumir la comida que les das en un plazo de dos minutos.
  3. Monitorea la salud digestiva de tus peces. El tanque de agua es un buen indicador de lo bien que tus peces toleran la dieta. Si el agua se pone turbia o parece que hay un problema con las algas en el tanque, es posible que tengan algunos problemas con su alimentación.
    • Si tu tanque se pone turbio, aligera la alimentación en un 20 % por unos días y ve si eso ayuda a los peces a estabilizarse y al agua a equilibrarse nuevamente.

Mantener saludables a tus lebistes

  1. Ten dos hembras por cada macho. La idea es tener varias hembras en el tanque, ya que son peces sociables que disfrutan estar en grupos. Asegúrate de mantener una relación de 2 a 1 entre hembras y machos, ya que estos últimos tienden a estresar a las hembras y perseguirlas por todo el tanque. Tener más hembras que machos te ayudará a reducir este problema.
    • Si quieres evitar que se reproduzcan, tendrás que tener el tanque lleno de un solo género. Los lebistes dan a luz a sus alevines en lugar de poner huevos, de modo que, si tus lebistes se reproducen, verás a los bebés justo después de haber nacido.
    • Aprende un poco más sobre la reproducción de lebistes antes de hacerlo.
  2. Limpia el tanque una vez por semana. Esto significa que debes cambiar alrededor del 25 % del agua y reemplazarla con agua fresca, sin cloro. También tendrás que usar una manguera sifón para llegar hasta el fondo del tanque y aspirar cualquier resto de comida o algas que podrían crecer allí.
    • Mientras limpias, no debes sacar toda el agua y reemplazarla. Al sacar solamente 25 o 40 % del agua, los peces tendrán más posibilidades de adaptarse.
    • El filtro debe hacer la mayor parte del trabajo pesado a diario, pero usar una manguera sifón (que puedes comprar fácilmente en una tienda de artículos para mascotas) para limpiar las algas o los restos de comida en el fondo del tanque te ayudará a mantener el tanque más limpio y tus peces sanos.
    • Limpia el vidrio por dentro del tanque si notas que se ensucia. Usa una hoja de afeitar para raspar toda suciedad que pueda estar dentro del tanque. Luego, utiliza la manguera sifón para succionar restos. Además, puedes sacar periódicamente todos los adornos del tanque y enjuagarlos muy bien para eliminar la acumulación de algas o suciedad.
  3. Compra una manguera sifón en una tienda local de artículos para mascotas. Puedes utilizarla mientras los peces se encuentran aún en el tanque, pero debes asegurarte de hacerlo con cuidado. Si te preocupa que los peces resulten dañados mientras limpias el tanque, puedes sacarlos y ponerlos en un recipiente aparte con agua sin cloro.
  4. Vigila a tus lebistes para detectar enfermedades o dolencias. Si bien esta especie en particular es muy saludable, a veces puede desarrollar problemas de hongos. Estos problemas se evidencian mayormente como manchas blancas en la piel. Se les trata fácilmente con medicamentos que pueden comprarse en una tienda local de artículos para mascotas.
    • Mantén el tanque limpio y bien cuidado, y lo más probable es que no tengas ningún problema relacionado con enfermedades. Si algunos de tus lebistes mueren, asegúrate de sacarlos rápidamente del tanque. Por otro lado, si muestran signos de enfermedad o dolencias, ponlos en cuarentena en un tanque aparte mientras se curan, de modo que no infecten a los demás.

Consejos

  • Los lebistes se llevan bien con la mayoría de otras especies de peces, pero es mejor evitar que convivan con peces conocidos por mordisquear aletas.

Advertencias

  • Monitorea regularmente el pH del agua para mantener a tus lebistes saludables.
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