Cómo acabar con el dolor de los hombros

El dolor de hombros es relativamente común y tiene una variedad de causas, que van desde una simple distensión muscular hasta una articulación dislocada. La razón por la cual los hombros son tan susceptibles a las lesiones es que tienen un rango de movimiento más amplio que cualquier otra articulación del cuerpo. Además, en ocasiones el dolor de hombros se origina en otras áreas del cuerpo tales como el cuello, la espalda media o el corazón. En la mayoría de los casos, usar el sentido común y algunos remedios caseros simples será suficiente para aliviar tu dolor, en algunos otros, será necesario un tratamiento médico.

Usar tratamientos caseros

  1. Descansa tus hombros. A menudo, aunque no siempre, la causa principal del dolor de hombros es simplemente el esfuerzo excesivo, como levantar cosas excesivamente pesadas o cosas más livianas con demasiada frecuencia. Evita la actividad que agrava tu dolor por al menos unos pocos días. Si tu problema está relacionado con tu trabajo, si puedes habla con tu jefe sobre la posibilidad de cambiar a una actividad diferente. Si tu dolor de hombros está relacionado con el ejercicio, es probable que tu entrenamiento sea demasiado agresivo o que lo estés haciendo mal, consulta con un entrenador personal.
    • No es recomendable que estés acostado en la cama por mucho tiempo en el caso de cualquier tipo de lesión musculoesquelética, porque es necesario algo de movimiento para estimular la circulación de la sangre y la sanación. Por lo tanto, un poco de descanso es bueno, pero la inactividad absoluta es contraproducente.
    • Reconsidera el entorno en el que duermes. Los colchones muy blandos o las almohadas demasiado altas podrían contribuir al dolor de hombros. Tal vez sea necesario que duermas boca arriba por unos pocos días o semanas a fin de no empeorar tu dolor de hombros.
    • El dolor articular en los hombros, a diferencia del muscular, con frecuencia empeorará en la noche, después de que te hayas acostado.
  2. Ponte hielo en los hombros. Aplicarte hielo es un tratamiento efectivo para esencialmente cualquier dolor agudo, incluyendo las distensiones y esguinces en los hombros, porque contrae los vasos sanguíneos, reduciendo el flujo de sangre, e insensibiliza las fibras nerviosas. La terapia fría se debe aplicar a la parte más sensible de los hombros a fin de reducir la hinchazón y el dolor. Aplícate hielo por entre 10 y 15 minutos por hora y luego reduce la frecuencia a medida que cedan el dolor y la hinchazón en tus hombros.
    • Comprimir el hielo contra tus hombros con una venda o soporte elástico también te ayudará a controlar la inflamación.
    • Siempre envuelve el hielo o las compresas de gel congeladas en una toalla fina para prevenir las quemaduras por congelamiento en tu piel.
  3. Toma medicamentos de venta libre. Los antiinflamatorios no esteroides (AINE) como el ibuprofeno, el naproxeno o la aspirina pueden ser soluciones a corto plazo para ayudarte a lidiar con el dolor o la inflamación en tus hombros y puedes comprarlos en cualquier farmacia o supermercado. Ten en cuenta que estos medicamentos pueden ser perjudiciales para tu estómago, riñones e hígado, así que es mejor no tomarlos por más de 2 semanas seguidas y consumirlos siempre con algún alimento.
    • Habla con tu médico sobre los problemas de salud que tengas y cualquier medicamento que estés tomando antes de tomar estos otros medicamentos.
    • Sigue las instrucciones de dosificación que figuran en el envase o las de tu médico.
    • Alternativamente, puedes probar con los analgésicos de venta libre como el acetaminofén (Tylenol y Paracetamol) o los relajantes musculares, como la ciclobenzaprina, para tu dolor de hombros, pero nunca los tomes al mismo tiempo que los antiinflamatorios no esteroides.
  4. Haz algunos estiramientos suaves de hombros. Si tu dolor de hombros es primariamente una molestia y no involucra un dolor agudo, punzante o penetrante cuando los mueves y no está causado por una dislocación, es probable que se trate de una distensión muscular. Las distensiones musculares leves responden bien a los estiramientos suaves porque estos alivian la tensión muscular, promueven la circulación de la sangre y mejoran la flexibilidad. En general, sostén los estiramientos, sin rebote, por alrededor de 30 segundos y repítelos tres veces al día hasta que se alivie la incomodidad.
    • Intentar proteger tu hombro dolorido al no moverlo o poner el brazo en un cabestrillo podría aumentar los riesgos de una capsulitis adhesiva u "hombro congelado", que se caracteriza por el tejido cicatrizal, la rigidez crónica y el rango reducido de movimiento.
    • Mientras estés de pie o sentado, cruza tu brazo por el frente de tu cuerpo y toma tu otro codo. Jala suavemente la parte trasera del codo hasta que sientas un estiramiento en el hombro correspondiente.
    • Mientras estés de pie o sentado, trata de alcanzar tu omóplato con un brazo y entrelaza una mano con la otra, como en el diagrama anterior. Jala suavemente la mano del hombro que te duela hasta que sientas un buen estirón.
  5. Desarrolla la fortaleza de los hombros. Si tu dolor de hombro u hombros es causado por el esfuerzo excesivo, especialmente mientras trabajas, te podrías beneficiar de hacer algunos ejercicios para fortalecerlos, asumiendo que puedas realizarlos segura y correctamente. Cuando tu dolor inicial se alivie, trata de introducir en tu rutina algunos ejercicios de baja intensidad y de bajo impacto para fortalecerlos. Los músculos más fuertes, como los deltoides y el manguito de los rotadores son los más capaces de manejar el esfuerzo y la tensión que pueden causar el dolor de hombros y reducir las posibilidades de que se vuelva a presentar.
    • Trabaja con un entrenador personal o fisioterapeuta a fin de asegurarte de estar haciendo los ejercicios correctamente.
    • Asegúrate de que los músculos de tus hombros estén calientes antes de ejercitarlos. Es recomendable tomar una ducha caliente, aplicarte calor húmedo o hacer unos calisténicos simples antes de levantar pesas, porque los músculos de tus hombros serán más flexibles.
  6. Distingue entre las condiciones agudas y las crónicas. Aunque el descanso, el hielo y los medicamentos de venta libre ciertamente son de gran ayuda para las lesiones agudas (repentinas) en los hombros, el dolor crónico (a largo plazo) en los hombros causado por la artritis u otros problemas degenerativos requieren de un enfoque levemente diferente. Por ejemplo, para la osteoartritis no inflamatoria del hombro, del tipo producido por el desgaste, aplicarte calor húmedo ni bien te despiertes en la mañana podría aliviarte el dolor, reducir la rigidez y aumentar tu movilidad.
    • Como fuente de calor húmedo, las bolsas herbales puestas en el microondas funcionan muy bien y a menudo están infundidas con aromaterapia, como la lavanda, que tiene propiedades relajantes.
    • Los suplementos como la glucosamina, la condroitina, el metil sulfonil metano (MSM) y varios aceites de pescado, podrían ayudarte a lubricar y acolchar las articulaciones artríticas.

Buscar tratamientos alternativos

  1. Hazte un masaje en los hombros. Un músculo distendido es causado cuando las fibras musculares individuales son forzadas más allá de sus límites y se rasgan, lo que produce dolor, inflamación y cierto grado de defensa (espasmo muscular con la intención de evitar una lesión más profunda). Un masaje del tejido profundo te podría ayudar en los casos de distensiones de leves a moderadas porque reduce los espasmos musculares, combate la inflamación y promueve la relajación. Comienza con un masaje de 30 minutos, centrándote en tus hombros, base del cuello y áreas de la espalda media. Deja que el terapeuta llegue tan profundo como puedas tolerar sin tensarte.
    • Bebe siempre mucha agua inmediatamente después de un masaje a fin de eliminar los productos inflamatorios y el ácido láctico de tu cuerpo. No hacerlo podría ocasionarte un dolor de cabeza o náuseas leves.
    • Tu terapeuta podría hacerte una terapia de puntos de activación que se concentre en las fibras musculares tensas que se pueden formar en tus hombros después de las lesiones o del uso excesivo.
  2. Considera la acupuntura. La acupuntura es un arte antiguo que consiste en clavar agujas muy finas en puntos energéticos específicos dentro de la piel o de los músculos en un esfuerzo por reducir el dolor y la inflamación. La acupuntura para el dolor de hombros (causado por una lesión o por la artritis) puede ser efectivo, especialmente si se hace cuando se presentan los primeros síntomas. Con base en los principios de la medicina china tradicional, la acupuntura funciona al liberar una variedad de sustancias, incluyendo a las endorfinas y la serotonina, que actúan para aliviar el dolor.
    • Hay una gran variedad de profesionales de la salud que practican la acupuntura, incluyendo a algunos médicos generales, quiroprácticos, naturópatas, fisioterapeutas y terapeutas masajistas. Sin importar a quién elijas, asegúrate de que esté certificado por el organismo correspondiente de tu país. En los Estados Unidos, por ejemplo, es la Comisión para la Acupuntura y la Medicina Oriental (NCCAOM según sus siglas en inglés).
    • En cuanto a los puntos de la acupuntura que podrían aliviar tu dolor de hombros, ten presente que algunos podrían estar en áreas distantes del cuerpo.
  3. Visita a un quiropráctico. Los quiroprácticos son especialistas en articulaciones que se enfocan en establecer el movimiento y la función normales de la columna y de las articulaciones periféricas tales como los hombros. El dolor de hombros no solo es causado por las articulaciones glenohumeral y acromioclavicular, sino también por problemas en las articulaciones del cuello y de la espalda media. Tu quiropráctico está entrenado para diagnosticar y tratar problemas articulares, si es apropiado, con la manipulación manual de las articulaciones, también llamadas ajustes, que a menudo hacen un sonido de chasquido o de crujido.
    • Aunque el ajuste de una articulación en ocasiones podría aliviar tu dolor de hombros por completo, es muy probable que requieras de entre 3 y 5 tratamientos para notar resultados significativos.
    • La manipulación manual de las articulaciones no es aconsejable para la artritis inflamatoria.
    • Otras profesiones que usan la manipulación manual de las articulaciones incluyen a los osteópatas, a algunos médicos generales y a los fisioterapeutas.

Buscar tratamientos médicos

  1. Consulta a tu médico. Si tu dolor de hombros es especialmente grave, duradero (más de unas pocas semanas) o debilitante y los remedios caseros no son particularmente efectivos, haz una cita con tu médico. Tu dolor de hombros podría ser causado por algo grave, como un tendón desgarrado, un cartílago dañado, una articulación dislocada, una fractura o una artritis inflamatoria. Es probable que tu médico te refiera con un especialista como por ejemplo un ortopedista, un neurólogo o un reumatólogo a fin de obtener un mejor diagnóstico y tratamiento para tu problema en los hombros.
    • Los especialistas podrían usar rayos X, escaneos óseos, resonancias magnéticas (RMN), tomografías computarizadas (TC) y estudios de conducción nerviosa, para diagnosticar la causa de tu dolor de hombros.
    • Dependiendo de tu diagnóstico, te podrían recetar medicamentos más fuertes (especialmente si tu dolor es a causa de una artritis) y también te podrían aconsejar que uses un cabestrillo para el hombro por un tiempo, algo que es común con las distensiones articulares graves y las dislocaciones. Tu médico hablará contigo sobre un plan de tratamiento diseñado para tu diagnóstico personal.
  2. Visita a un fisioterapeuta. Si tu problema en los hombros es recurrente (crónico) y no se alivia con tu rutina de ejercicio, tal vez sea necesario que consideres algún tipo de rehabilitación guiada por un profesional. Tu médico puede referirte con un fisioterapeuta, quien te enseñará estiramientos y ejercicios de fortalecimiento específicos, diseñados para rehabilitar tus hombros. Por lo general se requerirá de una sesión de fisioterapia entre 2 y 3 veces por semana durante entre 4 y 8 semanas para tener un impacto positivo en los problemas crónicos de hombros.
    • De haber necesidad, un fisioterapeuta puede tratar los músculos doloridos de tus hombros con modalidades tales como el ultrasonido terapéutico o la estimulación muscular electrónica.
    • Los ejercicios de fortalecimiento buenos para los hombros incluyen lagartijas, sentadillas, natación y remo, pero asegúrate de que tu lesión haya sanado antes de iniciarlos.
  3. Aplícate una inyección de cortisona. La cortisona es una hormona que en ocasiones se administra médicamente para tratar lesiones y varias formas de artritis, tales como la reumatoide y la osteoartritis. Una inyección de medicamentos esteroides cerca o en el músculo, tendón o ligamento puede reducir rápidamente la inflamación y permitir nuevamente el movimiento normal y sin restricciones de los hombros. Comparada con los antiinflamatorios no esteroides, la cortisona tiene una duración de acción más prologada y un efecto más fuerte. Las preparaciones más comunes son la prednisolona, la dexametasona y la triamcinolona.
    • Las complicaciones potenciales de las inyecciones de corticosteroides incluyen infecciones, sangrados, debilitación de tendones, atrofia muscular local, irritación o daño de los nervios y la disminución de la función inmune.
    • Si las inyecciones de corticosteroides no te proporcionan una solución adecuada para tu problema en los hombros, tal vez debas considerar y hablar con tu médico de la posibilidad de someterte a una cirugía.
  4. Considera a la cirugía como el último recurso. La cirugía para el dolor crónico de hombros a menudo es el último recurso, después de que se hayan intentado los enfoques más conservadores, aunque debería ser considerada de inmediato si tu hombro está fracturado debido a un trauma grave a causa de un accidente automovilístico o deportivo, por ejemplo.
    • La osteoartritis en un hombro podría llevar a la formación de espolones óseos o a la desintegración de los cartílagos, lo que se puede remediar con una cirugía artroscópica.
    • Los desgarros del manguito de los rotadores, un grupo de cuatro músculos que rodea a la escápula y a la cabeza de la articulación, es una causa común de dolor y discapacidad que a menudo requiere de una cirugía para remediarse.
    • La cirugía de hombros podría requerir del uso de barras o clavos de metal u otros dispositivos para lograr el apoyo estructural.
    • Las complicaciones posibles de una cirugía de hombros incluyen a la infección local, la reacción alérgica a la anestesia, el daño en los nervios y la inflamación y el dolor crónicos.
    • Prepárate para dedicarle un tiempo a tu recuperación después de la cirugía. Lo más probable es que tengas que hacer estiramientos, ejercicio o fisioterapia durante el periodo de recuperación.

Consejos

  • Remojar tu cuerpo en un baño caliente de sales Epsom puede reducir significativamente el dolor y la inflamación en tus hombros, especialmente si el dolor es a causa de una distensión muscular o de la osteoartritis. El magnesio que contienen las sales Epson ayuda a que los músculos se relajen.
  • Una bolsa de vegetales congelados, como los chícharos o los granos de elote, es una buena alternativa al hielo o a las compresas congeladas de gel.
  • Evita cargar bolsas que no distribuyan el peso de manera pareja entre tus hombros, como las mochilas, bolsas o maletines de una sola correa. En su lugar, usa un maletín con rueditas o una mochila para los dos hombros con correas acolchadas.
  • Haz ejercicio con regularidad.
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