Cómo motivar a un equipo

Cuando se motiva un equipo para hacer un trabajo mejor, el trabajo será más fácil, más divertido y más dinámico. Con el fin de motivar a tu equipo para tener éxito, debes ser un líder fuerte para dar a la gente una atención individual y reconocerlos como un equipo. Sin importar si eres el CEO de una compañía o el capitán de tu equipo de tenis, hay muchas cosas que puedes hacer para conseguir que la gente que te rodea esté motivada y emocionada de enfrentar el próximo desafío. Si quieres empezar a motivar a tu equipo hoy, dirígete al paso 1 para ponerlos en marcha.

Mantener al equipo emocionado

  1. Discute los beneficios del éxito. Si quieres a tu equipo motivado, entonces debes explicarle los resultados positivos de alcanzar el objetivo. Al incorporar al equipo este paso motivador, estarás dándoles el control de sus futuras compensaciones y otras recompensas en sus manos. Tu equipo debe ver como su éxito beneficiaría no solo a la empresa, sino también a cada miembro del equipo individualmente. Si realmente quieres motivarlos, entonces debes procurar que sus metas sean lo más concretas posibles para que sientan una recompensa tangible.
    • Por ejemplo, decir "tenemos que trabajar más duro para que la compañía se vea mejor" no motivará a los empleados tanto como decir, "si mejoramos nuestras ventas en un 10%, entonces vamos a hacer los ingresos suficientes para dar el aguinaldo de este año."
  2. Mantén a tu equipo interesado. Construye un sentido de curiosidad dentro de la mentalidad de los miembros del equipo para que ellos estén lo suficientemente interesados como para querer alcanzar las metas que esperas. De esta manera, los miembros del equipo van a querer aprender más. Esto se puede lograr si se entiende lo que emociona o interesa a los miembros del equipo. Conoce lo que más le importa a los miembros como un equipo y como individuos. Si mantienes las cosas interesantes y emocionantes mencionando objetivos concretos, cambios y mejoras, ellos van a querer seguir trabajando.
    • No te limites a decirle a los miembros del equipo qué hacer. Mantenerlos interesados e informados en parte del proceso de la empresa tanto como puedas para que ellos se preocupen por lo que está sucediendo y hagan más preguntas sobre el proceso.
  3. Establece metas realistas. Debes saber lo que tu equipo es capaz de hacer y fijar una meta que realmente puedan alcanzar. Es bueno ser ambicioso al fijar metas, pero si el reto es muy difícil, tu equipo estará destinado al fracaso, entonces todos se sentirán desanimados. Establece una meta realista y proporciona una herramienta que muestre su progreso a medida que se acerquen al objetivo. El uso de micro-objetivos en el camino es también una gran manera de asegurar el éxito, para que tu equipo no se sienta como que es todo o nada.
    • Por ejemplo, si tienes un proyecto que necesitan completar, crea un gráfico que divida ese proyecto en metas más pequeñas para que, a medida que alcanzan cada paso, puedan marcarse y visualizarse a sí mismos cada vez más cerca de completar el proyecto.
  4. Crea una competencia amistosa. Crea un entorno competitivo que inspire a los miembros del equipo para lograr sus objetivos. Ten pequeños concursos con premios tangibles, incluso si es solo un almuerzo gratis, para que la gente esté emocionada de trabajar con todas sus fuerzas. Esto puede ayudar a tu equipo a superar sus propias expectativas, siempre y cuando hagas las directrices claras y asegúrate de que las personas se lleven bien.
    • Por ejemplo, divide tu equipo en equipos más pequeños y haz que cada uno sea responsable de un aspecto de la meta completa. Introduce un incentivo que inspire, pero que sea una competencia amistosa y que no provoque hostilidad y puñaladas por la espalda.
    • Asegúrate de conocer los miembros del equipo lo suficientemente bien individualmente primero para ver que esto no vaya a hacer que algunos se den la espalda.
    • Una gran manera de conseguir que los miembros del equipo se conozcan entre sí es crear mini-equipos de personas que no se conozcan tan bien entre sí.
  5. Pon a los miembros de tu equipo en el control de su propio destino cuando introduzcas la motivación del equipo. Puedes tener un objetivo que deba cumplirse, pero al pasar esa sensación de control sobre cada uno de los miembros del equipo les dará la sensación de que el logro de la meta es algo que ellos quieren hacer. Si simplemente se sienten como si estuvieras dando órdenes y que estas comprobando lo que hacen uno por uno, entonces van a sentir como que no tienen iniciativa ni control sobre la situación.
    • Una forma de hacer que los miembros del equipo se sientan como si estuvieran más en control es dejar que contribuyan a los objetivos de la empresa cuando es necesario. A pesar de que no siempre pueden estar calificados para dar opiniones, en cualquier momento de pedir sugerencias o por su perspicacia, estarán agradecidos por ello y se sentirán más dispuestos a contribuir.
  6. Diseña una herramienta de reconocimiento para motivar a tu equipo. De esta manera, los miembros del equipo sabrán que sus esfuerzos individuales son reconocidos y que el esfuerzo en equipo es valorado. Esto inspirará a todos los miembros a hacer su parte. Si los miembros saben que solo serán recompensados y reconocidos como un equipo, pueden ser más propensos a esconderse detrás de los esfuerzos de los demás. Esto, a su vez, puede causar resentimiento entre los que hicieron todo el trabajo.
    • Tómate el tiempo para revisar en forma individual a todos los miembros del equipo para que sepan que estás reconociendo sus fortalezas y estás allí para ayudarles a superar sus debilidades. Ellos también se sienten como si te importaran lo suficiente como para tomar el tiempo para hacerle frente a cada persona individualmente.

Cómo hacer que tu equipo se sienta reconocido

  1. Pon a los miembros del equipo a trabajar juntos. Establece un plan de acción que requiera la cooperación entre los miembros del equipo para que se vean obligados a trabajar juntos para lograrlo. Si cada miembro del equipo acaba trabajando individualmente, entonces puede que no haya unidad de equipo o cohesión. Ningún individuo puede hacer que el equipo tenga éxito, y el éxito óptimo viene de tener a todos los miembros del equipo trabajando juntos, tanto como les sea posible.
    • Encuentra cuáles son las fortalezas y debilidades de los miembros del equipo, y encuentra una forma de tener a las personas con diferentes talentos trabajando juntos y ayudándose unos a otros.
    • Trata de mezclar. No siempre ten a las mismas personas trabajando juntas solo porque se agradan o se sienten más cómodas unas con otras. Si dos personas no se conocen muy bien entre sí, intenta emparejarlas para mejorar el trabajo en equipo en general.
    • Si dos personas realmente no se llevan bien, trata de resolver el problema. No creas que se puede resolver con solo mantenerlas separadas para siempre.
  2. Conoce a cada miembro de tu equipo. Llegar a conocer a cada miembro del equipo y tener una idea de lo que hace bien cada persona puede ayudar a motivarla. Si ves a cada persona individualmente, podrás ver que algunas personas son aprendices visuales, algunas son mejores para aceptar la crítica que otras, algunas son líderes natos y otras funcionan mejor bajo la guía de los miembros del equipo con más experiencia. Tomarte el tiempo para ver a cada persona como un individuo realmente hará una diferencia en los esfuerzos del equipo.
    • Puede que sea imposible conocer a todos y cada uno, si el tamaño de tu equipo es muy grande o si estás simplemente demasiado ocupado. Aun así, haz lo mejor que puedas, incluso si esto significa que debes familiarizarte con los miembros del equipo en grupos pequeños.
  3. Reconoce a los miembros de tu equipo. Si es el cumpleaños de alguien, o alguien acaba de casarse o tuvo un bebé, haz que se sientan especiales. Envía un correo electrónico. Trae un pastel. Dale una tarjeta o haz lo que sea apropiado para la ocasión, siempre y cuando se esté respetando la privacidad de la persona. Es importante que cada miembro del equipo se sienta importante y aún más importante que se sientan queridos y necesitados.
    • Reconocer a los miembros de tu equipo por los éxitos en el trabajo puede funcionar también, siempre y cuando no anime a demasiada competencia.
  4. Sé amigable...pero no demasiado. Es importante tener buenas relaciones con los miembros de tu equipo, haz una pequeña charla, para que se sientan queridos y cuidados, pero no te pases de la línea. Si terminas siendo el mejor amigo de los miembros de tu equipo, entonces es probable que no vayan a escucharte o a tomarte tan en serio como lo harían si mantuvieras una distancia de respeto con ellos.
    • Este es un equilibrio delicado de lograr. Tu objetivo es que los miembros del equipo se sientan cómodos hablando contigo y crear líneas de comunicación abiertas, pero no los hagas sentir tan cómodos que comiencen a sentir como que está bien si se aflojan o llegan tarde al trabajo porque eres un jefe muy fresco.
  5. Crea eventos sociales fuera del trabajo. Motiva a tu equipo para que no todo sea sobre el trabajo, trabajo, trabajo. Ten horas de descanso mensuales para dejar que los miembros de tu equipo se relajen un poco. Ten una liga de softbol los domingos con los miembros del equipo que estén interesados. Haz que todos en el equipo queden de ir a almorzar juntos cada dos semanas en lugar de que todo el mundo vaya por su lado para que las personas estén más motivadas a trabajar duro, porque se conocen mejor.
    • No debes culpabilizar o forzar a los miembros del equipo ocupados para asistir a los eventos sociales. Por supuesto, si haces que suene tan atractivo como sea posible, la gente naturalmente va a querer asistir.

Sé un buen líder

  1. Crea un ambiente cómodo. Si las cosas en la oficina están tensas, frías y muy poco amigables, entonces tus empleados no estarán tan motivados como lo harían si entran a la oficina felices, seguros y cálidos. Bueno, algunas personas no les gusta caminar al trabajo, pero puedes hacer tu mejor esfuerzo para que ellos tengan una buena experiencia tanto como sea posible. Ten golosinas en la oficina, ventanas que ofrezcan mucha luz y un ambiente informal y acogedor donde la gente se sienta cómoda.
    • Fomenta la comunicación en persona, en lugar de usar el chat o el correo electrónico. Haz que la gente camine y hable entre sí. Claro, esto puede ser un 10% menos eficiente, pero la moral impulsada valdrá la pena.
  2. Sé específico. Si tu equipo lo está haciendo muy bien, no basta decir: "¡buen trabajo! ¡Han trabajado duro!" Hazles saber que realmente se preocupan, cita ejemplos concretos de cómo el equipo ha trabajado duro. Di algo como: "Usted ha hecho un trabajo fantástico con la última campaña de recaudación de fondos. Las donaciones aumentaron un 30% respecto al año pasado," o "su informe del grupo fue muy directo, funcional e incluso entretenido a veces. En especial me encantó el cuadro de la página 3, realmente dio en el clavo". Este tipo de conversación hace que el equipo sienta que reconoces su ardua labor.
    • En la misma línea, también es importante ser específico cuando le das la crítica. En lugar de decir: "es necesario trabajar más duro", di algo así como: "este equipo tiene que trabajar más en la elaboración de informes mensuales. Si escribieran un solo informe más cada semana, su productividad realmente se dispararía."
  3. Mantén las cosas frescas y emocionantes. Aunque tu trabajo y el de tu equipo puedan ser bastante sencillos, trata de mezclar las cosas lo más que puedas. Aunque el trabajo de tu equipo sea realmente escribir informes durante todo el día, busca una manera de ser un poco más creativo para no estar haciendo lo mismo de siempre todos los días, y para que se mantengan motivados y contentos de estar allí. No importa qué tarea sea, si los miembros del equipo están haciendo lo mismo 8 horas al día, todos los días, estarán obligados a aburrirse y perder la motivación.
    • Es importante cambiar las cosas por lo menos durante un par de horas a la semana. Incluso si se reduce la productividad un poco, esto puede hacer que la gente esté más feliz y puede conducir a una mayor productividad.
  4. Mantén una actitud positiva. Mantén una actitud positiva tanto como puedas. Incluso si las cosas no van bien, mantén la cabeza en alto lo más que puedas, porque al ser positivo y negativo, las actitudes pueden ser muy contagiosas. Si mantienes una actitud positiva, los miembros de tu equipo estarán seguros de seguir y estarán más motivados para ello. Si todo el mundo está deprimido, entonces el trabajo se verá disminuido.
    • Si los miembros del equipo sienten que todo tiene remedio, ¿por qué habrían de trabajar?
  5. Sé un buen modelo a seguir. Si realmente deseas motivar a tu equipo, entonces debes ser un buen modelo a seguir, alguien a quien cada miembro del equipo pueda admirar. No tienes que ser perfecto, pero debes ser muy trabajador, razonable, generoso y en general un empleado inteligente y fiable. Si no estás demostrando los mismos rasgos que quieres de tu equipo, entonces ¿por qué seguir tu ejemplo?
    • Trata a tus empleados con amabilidad y respeto. Establece una línea de base de buena conducta.
    • Si has cometido errores, no trates de encubrirlos. En su lugar, reconócelos y sigue adelante. Tu equipo te respetará por ello.
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