Cómo tener una visita exitosa al veterinario

Visitar al veterinario para una consulta de rutina o por algún problema de salud de tu mascota puede llegar a ser un momento muy difícil debido a la constante preocupación de lo que pueda pasar. Algunos animales llegan a darse cuenta de dónde van a ir con solo observar tu tensión o las pistas que le das al sacar la jaula o el transportador. Siguiendo los pasos sencillos a continuación, puedes lograr que las visitas al veterinario sean más fáciles tanto para ti como para tu mascota.

Pasos

  1. Acostumbra a tu mascota a que la acaricien, de manera que no le incomode demasiado cuando el veterinario lo haga. Es muy importante que tu mascota esté acostumbrada a llevar la cola levantada, a que le toquen las patas y uñas y a que la carguen y la movilicen. Asimismo, es muy importante familiarizarla desde pequeña a ir en el auto. Acostumbrarla a movilizarse y transportarse de un lugar a otro aliviará mucho la tensión de tu mascota y será más fácil para ti y el veterinario encontrar los problemas de salud y administrar las medicinas.
  2. Mantén a tu mascota sujetada o encerrada. Cuando la movilices en el auto, asegúrate de que esté debidamente sujetada por su bienestar y el de tu familia. Una jaula transportadora es apropiada para gatos, conejos, roedores, perros pequeños, etc. Para perros más grandes, necesitas cinturones de seguridad o compartimientos especiales que van en la parte trasera del auto. Una vez estés en la veterinaria, no dejes que tu mascota camine libremente. En este lugar se encontrarán muchos otras personas con sus mascotas, por lo que sería muy fácil que los perros se confronten entre ellos, originando una situación incontrolable. Muchos veterinarios esperan que mantengas a tu mascota en su jaula o con la correa.
  3. Toma nota: si te preocupa algo respecto a tu mascota, es muy útil tomar nota de tus observaciones, como la pérdida de apetito, su caminar, vómitos, la emisión sonidos extraños, que muerda una parte de su cuerpo, etc. Esto te ayudaría a explicarle el problema al veterinario y podrás informarle sobre los síntomas exactos, la duración y las reacciones que hayas notado en tu mascota.
  4. Consúltale a la recepcionista de la veterinaria sobre algunas recomendaciones previas a la cita. Dale una pequeña explicación del problema y pregúntale si necesitas llevar una muestra de orina o de heces, llevar a tu mascota en ayunas o algo en particular.
  5. Colabora activamente en los exámenes de tu mascota. Algunas veces, nos preocupamos tanto por la condiciones de nuestras mascotas que nos olvidamos de formular algunas preguntas que se nos ocurrieron en casa. Para evitar esto, anótalas tan pronto vengan a tu mente y llévalas contigo cuando vayas al veterinario. Consúltale también si existen algunas referencias confiables que puedas utilizar en internet. Entre los temas que podrías consultar tenemos los siguientes:
    • Habla sobre los hábitos alimenticios de tu mascota. Siempre es útil hablar acerca de su dieta, en especial en sus controles de rutina. Muchos veterinarios probablemente te pregunten, pero si no lo hacen, toca tú el tema. Conforme tu mascota va creciendo, necesita diferentes nutrientes y si no estás seguro de ello, consúltalo. Si tu mascota padece de algunos problemas de salud, consulta si es necesario modificar su dieta.
    • Consulta sobre los problemas dentales. Respecto a tener una buena alimentación, frecuentemente no tomamos en cuenta las necesidades dentales de las mascotas. Es importante preguntar acerca de hábitos alimenticios que promuevan una buena dentadura. Ten en cuenta que limpiar los dientes de un animal generalmente requiere de anestesia general, así que es importante prepararse antes de empezar.
    • Habla sobre las dificultades que se presentan al asear a tu mascota. Si el pelo largo de tu mascota te genera problemas, consúltale al veterinario qué medidas puedes tomar. Es importante saber qué es lo que podemos hacer, ya que una mascota con el pelo muy enredado posiblemente deba someterse a una anestesia general para remover las motas de pelo.
  6. Leva un registro de las vacunas. Incluso si confías que el veterinario lleva un control, es bueno que tú también lo hagas. Cada vez que vayas al veterinario, lleva tu registro y toma nota. Esto te ayudará a recordar lo que has hecho y cuándo son las próximas vacunas; también te resultará útil en caso cambies de mascota.
  7. Pide una demostración de cómo suministrar la medicina. No tengas miedo de preguntarle al veterinario cómo darle las medicinas a tu mascota. Ellos estarán más que gustosos de hacerlo y tranquilos de que comprendas completamente lo que se tiene que hacer. Si prefieres que sea el veterinario quien le dé la medicina, como las tabletas antiparasitarias, también está bien, siempre y cuando puedas costear las visitas frecuentes.
  8. Si el perro está inquieto o asustado, no lo acaricies o le digas “está bien”. Tomará las caricias como una recompensa a su nerviosismo y lo asociará como el comportamiento que tú quieres que tenga. Dile “no” en vez de “está bien”. Si tu perro necesita una inyección, asegúrate de sujetarlo para ayudar al médico. No lo agarres, solo sujétalo firme pero calmadamente en su mismo lugar.
  9. Si tu perro ha comido algo, lleva el envoltorio al veterinario. Ten presente que necesitas saber qué ingirió, la cantidad, etc.
  10. Dile al veterinario los síntomas de tu mascota; si no puede pararse o si está vomitando. No omitas nada, si no dices todos los síntomas se llegará a un diagnostico incorrecto y es probable que no lo puedan ayudar como se debe.

Consejos

  • Asegúrate de que tu mascota entienda órdenes básicas como “siéntate”, “quieto”, “abajo” y el significado de “no”. Esto facilitará las cosas a todos los que se involucren.
  • Asegúrate de que tu mascota esté cuidada y limpia. La mayoría de mascotas necesitan, por lo menos, un corte de uñas, un baño y una limpieza de oídos cada 6 a 8 semanas. Otras, como las de pelo largo y a las que no cepillan en casa, requieren de más cuidado. Asegúrate de asear a tu mascota por lo menos uno o dos días antes de una visita.
  • Asegúrate de analizar todos los artículos y servicios ofrecidos por los técnicos. Algunos artículos pueden ser más baratos en línea o pospuestos, mientras que algunos otros pueden ahorrarte dinero a largo plazo. Sin embargo, ten cuidado con las medicinas que compres en línea, porque puede que sus condiciones de almacenamiento no hayan sido las mismas que en una veterinaria.
  • Muchos de los medicamentos en línea mencionados anteriormente no están garantizados por las compañías que los fabrican debido a la manera cómo los adquieren u obtienen. Si bien muchos medicamentos son más baratos, pregúntale al veterinario y llévale una copia del precio para asegúrate de la calidad del producto y si coinciden con lo que ofrecen en línea.
  • Si tu mascota ha presentado problemas de vómito, diarrea o de orina, lleva una muestra y haz que tu perro haga sus necesidades antes de llevarlo al veterinario.
  • Si al parecer tu mascota se pone algo nerviosa o crea un escándalo para ir al veterinario, piensa en algo que lo calme antes que lo empiecen a examinar. Por ejemplo: un juguete para masticar, un peluche, etc.
  • Si continuas olvidado tus preguntas, programa un evento en el calendario de tu teléfono celular que te haga recordar formular las preguntas que puedas tener.
  • Cuando tus gatitos y cachorros empiecen con el programa de vacunación, prepárate a hacer por lo menos 3 visitas y a gastar alrededor de $100 en cada una.

Advertencias

  • Consulta los costos de todos los procedimientos que vayas a realizar, incluyendo el cuidado que se debe tener posteriormente. Cada uno puede llegar a costar muchos cientos más que el cálculo inicial, incluyendo los cuidados veterinarios que se necesitan después de dar el primer paso. De esta manera, podrías planear con antelación y ordenar tus finanzas según sea necesario.
  • No alimentes a tu mascota si consideras necesario una prueba de rayos X. En ocasiones, la comida en el estómago puede bloquear la visibilidad de los órganos como el estómago, intestinos y vejiga.
  • Asegúrate de que tu mascota no tenga pulgas antes de llevarlo al veterinario. A ese lugar llegan muchas otras mascotas y las pulgas se esparcen rápidamente, en especial en lugares cerrados. Para esto, baña a tu mascota con un champú anti pulgas. Cuando esté seca, aplícale un producto que mensualmente previene las pulgas y garrapatas como el Advantix y Frontline. Lava las sábanas de tu mascota y elimina las pulgas de casa.

Cosas que necesitarás

  • Lista de preguntas
  • Jaula transportadora o sujetador
  • El juguete para morder favorito de tu mascota
  • Caricias por buen comportamiento
  • Una correa cómoda
Información
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