Cómo lidiar con la depresión en una relación

Cuando tu compañero sentimental sufre depresión, la atención tiende a dirigirse hacia sus experiencias y sentimientos. Aunque haya una necesidad obvia de apoyar a la pareja deprimida, es importante no ignorar las necesidades de la otra parte de la relación. Las relaciones sentimentales y las personas pueden sobrevivir a la depresión con apoyo. Identifica algunos de los principales síntomas que puedan estar afectando a tu relación y aprende métodos para contrarrestar los efectos negativos de este trastorno mental.

Reconocer los síntomas

  1. Busca síntomas de depresión. Mucha gente confunde la depresión con el estado de ánimo bajo, pero este trastorno es mucho más serio que la tristeza o la preocupación corrientes. La depresión puede manifestarse de varias formas, dependiendo de la persona que la sufra, y no todo el mundo experimentará los mismos síntomas. Sin embargo, por lo general, deberás prestar atención a cualquiera de los siguientes síntomas:
    • sentimientos frecuentes y profundos de tristeza, ansiedad o vacío (estado de ánimo depresivo)
    • sentimientos de desesperanza o pesimismo
    • sentimientos de culpabilidad, inutilidad o impotencia
    • pérdida de interés en actividades y cosas de las que antes solía disfrutar la persona en cuestión
    • fatiga o agotamiento, sensación general de lentitud (retraso psicomotor)
    • cambios en los hábitos de sueño (tanto si la persona duerme en exceso como si sufre insomnio o duerme muy poco)
    • cambios en los hábitos alimenticios, el apetito o el peso
    • inquietud o irritabilidad, sensación de nerviosismo (agitación psicomotora)
    • síntomas físicos inexplicables (por ejemplo, dolores corporales sin causa médica)
    • pensamientos acerca de la muerte o el suicidio
  2. Ten en cuenta el tiempo que llevas viendo esos síntomas. Hay múltiples formas de depresión clínica que pueden variar en gravedad y duración. Para calificar el problema de "episodio depresivo mayor", la persona afectada debe haber mostrado al menos cinco síntomas durante un periodo de dos semanas, y uno de dichos síntomas debe ser estado de ánimo depresivo, pérdida de interés o incapacidad de encontrar placer.
    • depresión menor: los síntomas pueden ser menos graves y menos duraderos.
    • distimia o trastorno distímico: los síntomas son más leves, pero duran mucho más tiempo (al menos dos años).
    • depresión mayor: los síntomas son graves y afectan a la vida cotidiana de la persona en cuestión, interfiriendo en su capacidad para desenvolverse y para disfrutar de las cosas.
    • depresión posparto: puede aparecer poco después de que una mujer dé a luz. Es natural sentir algo de tristeza durante unas semanas después del parto, pero si los síntomas persisten pasado ese periodo de tiempo, es probable que haya un problema de depresión posparto.
  3. Presta atención a cualquier cambio en el hábito de sueño. Tanto la hipersomnia (somnolencia excesiva) como el insomnio (dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido) pueden ser síntomas de depresión. Estos síntomas pueden ejercer un impacto significativo en las relaciones sentimentales. En el caso de la hipersomnia, la somnolencia excesiva del afectado puede hacer que su pareja piense que está intentando evitarla o rechazarla. Para las parejas que viven juntas, el insomnio también puede interpretarse como una forma de evitar o rechazar al compañero, ya que dormir juntos es una forma de expresar la intimidad.
    • Si tu pareja sufre alguno de estos problemas, no te lo tomes como algo personal. Pregúntale qué puedes hacer para ayudarle y mantén tus propios hábitos de sueño.
    • Si eres tú quien sufre de alguno de estos trastornos, sé consciente de cómo el problema puede afectar a tu compañero. Tranquiliza a tu pareja asegurándole que tu problema (ya se trate de somnolencia excesiva o de dificultad para dormir) no está relacionado con lo que sientes por ella.
    • Si los hábitos de sueño de tu compañero sentimental han cambiado pero éste no sabe por qué, y has detectado otros síntomas intenta sugerirle sutilmente que tal vez sufra de depresión. Dile: "Sé que últimamente has estado bajo mucha presión, lo cual puede ser abrumador. ¿Crees que tus problemas de sueño podrían ser signo de depresión?".
  4. Observa si hay sentimientos de desesperanza. Si notas que tú o tu compañero sentimental parecen responder negativamente a la mayoría de las cosas y que carecen de motivación, averigua si hay otros sentimientos subyacentes. La desesperanza puede debilitar la motivación, y todo parece carecer de sentido cuando ni siquiera eres capaz de imaginar que la situación pueda mejorar. Esta sensación de desesperanza puede acabar causando desinterés por la mayoría de las actividades.
    • Este síntoma puede manifestarse en forma de desinterés por tu pareja. Considera la posibilidad de participar en actividades con tu pareja, aunque parezcan inútiles o absurdas. Tal vez consigas distraerte y evadirte de tus sentimientos negativos al menos.
    • Si notas que tu compañero sentimental ha perdido el interés en hacer cosas de las que solían disfrutar y, especialmente, si detectas un patrón de comportamiento determinado, pregúntale por qué ya no quiere participar en estas actividades. Si te ofrece una respuesta genérica o evita la conversación, prueba a decirle: "Estoy muy preocupado por ti. Parece que ya no quieres hacer las cosas que antes te gustaba hacer. Por favor, háblame para que pueda comprender qué está pasando. Quiero ayudarte".
  5. Presta atención al rendimiento de la persona en el trabajo o la escuela. Una forma de detectar si alguien puede estar deprimido consiste en observar su rendimiento en el trabajo o en la escuela. Si ves que las notas bajan o el rendimiento laboral disminuye, que la persona se siente más estresada últimamente en la escuela o el trabajo, o que parece estar esforzándose menos que antes, habla con ella.
    • Una depresión grave puede hacer que la persona se sienta incapaz de rendir en la escuela o el trabajo. Si la persona parece no preocuparse por su bajo rendimiento, falta a la escuela o el trabajo, o se altera si le preguntas por la escuela o el trabajo, sugiérele que busque ayuda profesional.
  6. Analiza tu vida sexual. Muchas veces, la depresión anula el deseo sexual de la persona afectada, así como la capacidad para disfrutar de muchas otras actividades que antes le interesaban. Si tu vida sexual con tu pareja ha cambiado notablemente, tal vez sea debido a la depresión.
    • Algunos medicamentos antidepresivos pueden disminuir la libido, así que es importante animar a tu pareja a hablar con el médico sobre su apetito sexual.
  7. Evita el aislamiento, que contribuye a la soledad. La falta de energía y motivación muchas veces hace que las personas deprimidas se sientan más solas y aisladas. Al tener menos energía y vivir menos experiencias placenteras, las personas deprimidas tienden a desinteresarse por las actividades sociales. Los amigos y la familia empiezan a distanciarse, cansados de ser rechazados por parte el afectado. Esta situación suele convertirse en un círculo cerrado, yendo cada vez a peor si no se toman medidas.
    • Si tu pareja está deprimida, es importante animarla a relacionarse con su familia y sus amigos para evitar el aislamiento.
    • Si tu pareja parece estar evitando a los demás, intenta entablar una conversación sobre el motivo por el que no quiere socializar. Dile: "He notado que llevas un tiempo sin salir con tus amigos". Es probable que te responda que, simplemente, no le apetece salir. Dile: "Estoy preocupado por ti, y es importante hacer vida social. Yo me encargaré de limpiar la casa y de planear algo que hacer si quieres invitar a tus amigos a que vengan".
    • No te enfades ni le hables de forma agresiva. Evita decir cualquier cosa que suene como si estuvieras culpando a tu pareja de su problema, como por ejemplo: "¿Qué pasa contigo?" o "¿Cuál es tu problema?".

Hablar con otras personas sobre la depresión

  1. Decide con quién quieres hablar sobre la depresión. Tal vez te sientas incómodo compartiendo información sobre tu salud mental o la de tu pareja. No tiene por qué saberlo todo el mundo. Piensa en la forma en que la persona elegida responderá a esta información antes de abrirte a ella y hablarle de esta delicada situación. Tal vez no debas contárselo a un jefe que nunca haya sido comprensivo contigo ni te haya ofrecido su apoyo. Comparte estos problemas solo con personas de confianza y por las que te sientas apoyado.
    • Empieza por la gente que creas que será más comprensiva. De esta forma, te sentirás más seguro y tendrás un respaldo si quieres contarle el problema a otras personas menos comprensivas más adelante. Habla con tu pareja y decidan juntos con quién deberían hablar antes de abrirse a cualquier persona que no sea un médico general o un internista.
    • Si tu pareja sufre de depresión, es muy importante que no le hables a nadie de este problema sin su consentimiento. Hablar de algo tan íntimo y delicado sin el consentimiento de la persona afectada puede acentuar sus sentimientos de impotencia e inutilidad.
  2. Prepárate para responder preguntas. Muchas personas no comprenden cómo funciona la depresión, así que tal vez tengas que informar sobre el tema a quien decidas contarle el problema. Puedes encontrar fuentes en Internet o pedirle a tu médico algún folleto informativo que te ayude a explicar lo que estás experimentando. Probablemente, la familia y los amigos quieran una descripción de los síntomas para comprender mejor lo que tú o tu pareja están pasando. También es posible que los seres queridos tengan preguntas que hacer sobre las posibles causas de la depresión y las opciones para tratar el problema. Puedes probar a escribir respuestas para esas preguntas probables, de forma que te sientas preparado en el momento de hablarles del problema a otras personas.
    • Es probable que los amigos y la familia también quieran saber qué pueden hacer para ayudar, así que aprovecha esta oportunidad para pedir apoyo emocional.
  3. Recurre a la ayuda de tu médico o tu psicólogo. Si te está resultando difícil hablar con amigos o familiares de la depresión, pídele consejo a un profesional. Los médicos generales y los internistas están acostumbrados a informar sobre diagnósticos constantemente, así que tienen experiencia de sobra acerca de tratar asuntos delicados. Dado que tu médico estará familiarizado con tu caso concreto, probablemente pueda ofrecerte sugerencias y consejos estupendos. Puedes considerar, incluso, la posibilidad de invitar a un amigo o a un familiar a tu cita con el médico para que pueda preguntarle sus dudas directamente en un entorno en el que te sientas cómodo y protegido.
    • Si tu pareja sufre de depresión y no habla del tema, considera la posibilidad de pedirle a tu médico o tu internista que hable con ella. Saber que confías en esta persona puede ayudar a tu pareja a abrirse a ella.

Adquirir hábitos saludables

  1. Explora lugares al aire libre. Estar en contacto con la naturaleza puede mejorar tu estado de ánimo y romper con la rutina diaria, aliviando la depresión. Además de que las actividades al aire libre proporcionan bienestar y ofrecen la posibilidad de contemplar la belleza de la naturaleza, los compuestos liberados por las plantas pueden modificar químicamente el estado de ánimo.
    • Si tu pareja está deprimida, haz planes para salir al aire libre, como un pícnic, para animarla a salir de casa y estar en contacto con la naturaleza.
    • El senderismo es una estupenda forma de combinar los beneficios de hacer ejercicio con los de estar en contacto con la naturaleza.
  2. Sigue una dieta saludable. Los cambios de apetito asociados al estado de ánimo pueden afectar a los hábitos alimenticios de ambas partes de la relación, ya que lo corriente es comer en pareja. Establece una dieta rica en nutrientes de la que ambos puedan beneficiarse. Algunos nutrientes pueden ayudar a mejorar el estado de ánimo, como las vitaminas del grupo B, así que deberán comer frutas y verduras en abundancia.
    • Prueben a cocinar platos saludables juntos. Cocinar puede ser una actividad creativa de la que ambos disfrutarán.
  3. Haz ejercicio para levantar el estado de ánimo. La actividad física aumenta la producción de endorfinas, levantando el estado de ánimo, y se ha demostrado que a la larga mejora la capacidad para superar problemas. Apuesten por las actividades físicas que puedan practicar juntos para darse apoyo y motivación el uno al otro.
    • Considera la posibilidad de practicar actividades que también incluyan otras técnicas para mejorar el estado de ánimo, de forma que puedan obtener más beneficios aún. Por ejemplo, jugar al fútbol con amigos de la escuela secundaria te permitirá hacer ejercicio, socializar y divertirte al aire libre.
    • Si las actividades que requieran hacer planes con antelación son abrumadoras para ti o para tu pareja, prueben a salir juntos a pasear. Caminar es una forma sencilla de empezar a aumentar la actividad física y de salir de casa.
  4. Diviértanse juntos. La diversión sirve como distracción y levanta rápidamente el estado de ánimo. Las personas deprimidas suelen mostrarse reacias a iniciar actividades placenteras.
    • Si tu pareja está deprimida, toma la iniciativa y planea un par de actividades divertidas a la semana.
    • Si eres tú quien está deprimido, cede a participar en estas actividades aunque no te apetezca demasiado. Ten en cuenta que tu pareja se esfuerza mucho para hacer planes porque se preocupa por ti.

Socializar con otras personas

  1. Conserva las relaciones exteriores. Tanto si tu pareja sufre depresión como si eres tú la persona afectada, es importante que ambos conserven sus amistades además de prestar atención a su relación sentimental. El compañero deprimido puede sentirse como una carga constante, y la otra parte de la pareja puede empezar a sentirse atrapada. Distanciarse uno del otro de vez en cuando ayudará a ambas partes a recuperar energía.
    • Programar actividades sociales todas las semanas tal vez te empuje a socializar más. Prueba a planear una cena semanal con tu mejor amigo. De esta forma, te obligarás a salir de casa, fomentarás una relación externa de apoyo y harás un descanso saludable de tu pareja.
  2. Participa en actividades grupales. Estas actividades son una buena forma de que tu pareja y tú se relacionen juntos con otra gente. Reúnanse con familiares y amigos regularmente para conservar las relaciones exteriores y distraerse sin prestar tanta atención a la depresión.
    • Consideren la posibilidad de unirse a un club o de hacer trabajos de voluntariado juntos en alguna organización local. Estas actividades les ofrecerán una oportunidad estupenda para pasar tiempo juntos sin prestar atención a la depresión y hacer nuevos amigos que se sumen a su red de apoyo.
  3. Pasen tiempo en espacios públicos. Ver a otras personas felices puede ayudar a levantar el estado de ánimo. Al menos, observar otros patrones les ayudará a distraerse y a tener algo de lo que hablar.
    • Las cafeterías suelen ser sitios estupendos para contemplar a la gente, y los sitios al aire libre pueden ofrecer los efectos beneficiosos que la naturaleza ejerce sobre el estado de ánimo.

Obtener ayuda

  1. Sigue las indicaciones de tu médico. En algunos casos de depresión, el médico puede recetar medicación. Tú y tu pareja deberán hablar de todas las opciones de tratamiento con un médico o un psicólogo. Si deciden que la medicación es adecuada para ti, sigue todas las indicaciones y consulta con tu médico antes de suspender el tratamiento. Dejar de tomar determinados medicamentos de forma repentina puede ser peligroso e, incluso, aumentar el riesgo de suicidio.
    • Si es a tu pareja a quien le recetan algún medicamento para tratar la depresión, anímala a tomarlo regularmente y no estigmatices el uso de tratamientos farmacológicos prescritos. Si haces que tu pareja se avergüence por necesitar medicación, habrá más riesgo de que se sienta tentada a abandonar el tratamiento por su cuenta.
  2. Habla con un psicólogo. Tanto la terapia de pareja como la individual suelen ser beneficiosas. La terapia de pareja les ayudará a tratar los problemas de la relación juntos. La terapia individual beneficiará a la persona deprimida, permitiéndole centrarse en mejorar sin tener que preocuparse por el otro durante un rato, y ayudará a su pareja no deprimida a desarrollar estrategias saludables para lidiar con el problema del afectado.
    • Si tienes seguro médico, consulta con tu proveedor para encontrar opciones de tratamiento asequibles. También puedes buscar información sobre internistas en Internet-
    • Muchas comunidades tienen clínicas que ofrecen servicios de tarifa flexible para las personas con ingresos reducidos. Pregúntale a tu médico, enfermero o, incluso a tu guía religioso si saben de algún servicio de este tipo en tu zona.
  3. Únete a un grupo de apoyo. De esta forma obtendrás una red de apoyo social, así como un lugar para hablar de tu relación y tu experiencia con la depresión. Otros miembros te ofrecerán su experiencia y su apoyo.
    • Si no puedes unirte a un grupo en persona, plantéate la posibilidad de hacerlo a través de Internet.

Consejos

  • El ejercicio y una dieta saludable pueden ayudar a levantar el estado de ánimo.
  • Un psicólogo profesional podrá guiarles de forma personalizada.

Advertencias

  • Si piensas que puedes hacerte daño a ti mismo, o que tu pareja puede hacerte daño o autolesionarse, busca ayuda inmediatamente.
  • Suspender determinados tratamientos farmacológicos de forma repentina puede aumentar el riesgo de tendencia suicida. Consulta con tu médico antes de dejar de tomar un medicamento.
  • Evita las drogas y el alcohol, ya que pueden empeorar la depresión.
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