Cómo saber si estás en una relación parasítica

Un parásito se incorpora a un huésped y lo explota para conseguir recursos valiosos y necesarios para su supervivencia. Si sospechas estar en una relación parasítica, entonces debes preocuparte porque la persona con la que tienes una relación, al igual que un parásito, te consuma al robarte tu fuerza emocional, tu dinero, tu tiempo y todo lo que es valioso para ti. Tienes que fijarte en si las señales de este artículo se aplican a ti si quieres saber si estás en una relación parasítica. Y de ser así, entonces es mejor que la termines tan pronto como sea posible.

Notar lo que hacen juntos

  1. Fíjate si tu pareja tiene que hacer todo contigo. Es posible que te vuelvas codependiente de tu pareja si genuinamente amas hacer absolutamente todo con ella. Sin embargo, es posible que tu pareja sea un parásito si sientes que te vendría bien un poco más de espacio mientras esta trata de hacer absolutamente de todo contigo, desde ir a comprar los comestibles hasta comer siempre juntos. Tener un vínculo cercano es un tema, pero sentir que no puedes ni si quiera tomar una ducha por tu cuenta es otro.
    • Si cada vez que sales de casa, incluso si es para adquirir una receta médica en la farmacia o conseguir café, escuchas que tu pareja dice "¡Yo también voy!", es posible que sea un parásito.
    • Es posible que tu pareja sea un parásito si de repente notas que siempre hace lo que te encantaba hacer solo, desde hacer yoga en las mañanas hasta dar un paseo después de la cena.
    • Puedes estar en una relación parasítica si tu pareja no puede hacer nada por su cuenta, ya sea tomar un café con un conocido nuevo o hacer un cambio de aceite y si siempre te pide que le acompañes.
  2. Fíjate si no tienen amigos por separado. ¿Has notado de repente que todos tus amigos se han vuelto amigos de tu pareja? Antes, tu pareja pasaba el tiempo con algunas personas que no conocías, pero desde que tienen una relación seria, todos esos amigos externos han desaparecido. Tu pareja ahora pasa el tiempo con tus amigos, a los que ha comenzado a llamar "nuestros amigos". Es posible que incluso trate de pasar el tiempo con ellos sin ti. Esto es peligroso.
    • Tu relación estará en problemas si tu pareja y tú de repente tienen los mismos amigos. Esta puede ser la manera en que tu pareja se asegura de permanecer juntos por siempre. Después de todo, ¿quién quiere lidiar con la incomodidad de romper cuando se tiene los mismos amigos?
    • Debe ser otra causa de preocupación si tu pareja nunca ha tenido otros amigos. Esto es una señal de que esta persona no es capaz de formar vínculos cercanos con las personas con las que tiene una relación.
  3. Fíjate si pagas la mayoría de las veces. Esto es otra señal de alarma. Desde luego, todas las personas se amarran por dinero en efectivo de vez en cuando, pero si notas que siempre eres quien paga por las cenas, las películas, los viajes, el combustible o por grandes regalos, como la educación de tu pareja, la manutención de un menor, el alquiler u otras cuentas, entonces definitivamente estás en una relación parasítica. Es probable que la persona con la que tienes una relación ni si quiera se disculpe por esto, pero toma por obvio que te ocuparás de ella. Tienes que salir de esa relación si esto es lo que sucede.
    • Tu pareja puede decir "Me encantaría salir a cenar, pero sabes que no tengo dinero este mes". Esta es una manera te engañarte para que pagues mientras te hace pensar que es tu idea.
    • Incluso si tienes toneladas de dinero de sobra, esto se debe considerar como una señal de advertencia. Tu pareja puede tener mucha disposición para aprovecharse de tus sentimientos si tiene mucha disposición para aprovecharse de tu dinero.
  4. Fíjate si haces muchos favores excesivos a tu pareja. En una relación saludable, la pareja se turna para hacerse favores cuando uno de los dos necesita un poco de ayuda. En una relación parasítica, uno de los dos siempre hace los favores y no obtiene nada a cambio. Si notas que llevas a todas partes a tu pareja, que cocinas todo o le recoges, que haces los recados por esta y básicamente te ocupas de todo porque tu pareja tiene mucha flojera de hacerlo, entonces puedes estar infectado por un parásito.
    • A pesar de que pueda doler, escribe dos listas: una lista con todos los favores que has hecho por tu pareja y otra lista con todos los favores que ha hecho por ti. Estas listas no coinciden, ¿verdad?
  5. Fíjate si tu pareja es completamente antisocial. Este es otro problema principal. Si cada vez que tu pareja y tú salen juntos en público, se rehúsa a hablar con otras personas, te exige constantemente atención y demuestra generalmente poca consideración con las personas, entonces tienes que volver a pensar en tus prioridades. Es un tema que tu pareja sea muy tímida, pero es otro que sea descortés con las personas o insulsa con estas, como si no existieran. Esto es una señal de una persona que no ve una vida a parte de ti.
    • Sabrás que tienes un problema si notas que cuando salen juntos, tienes que pasar constantemente todo tu tiempo al lado de tu pareja o se siente lastimada o celosa.
  6. Fíjate si tu pareja se molesta cuando actúas por voluntad propia. En una relación saludable, ambos deben sentirse cómodos de actuar por voluntad propia. Esto puede significar pasar el tiempo con tus amigos, pasar un tiempo de calidad con la familia, leer, correr o dedicarte a tus pasatiempos en tu tiempo libre. Si tu pareja verdaderamente te ama y le importas, entonces debe sentirse feliz cuando te dedicas a tus intereses y creces como persona por tu cuenta.
    • Sabrás que tu pareja resiente tu individualidad si se siente lastimada, molesta, celosa o distante cuando sales de casa sin su compañía, incluso si es para tomar un café con tu prima Sally.
    • Es posible que tu pareja sea un parásito si te llama y te pregunta cada cinco minutos cuándo llegarás a casa cuando sales.
  7. Fíjate si otras personas han expresado su preocupación por tu relación. Es natural tener una actitud a la defensiva y sentirte más decidido a probar que todas las personas se equivocan al esforzarte tanto como puedas para hacer que todo funcione cuando las personas expresan su preocupación por tu relación. Sin embargo, si notas que tus amigos, familiares y casi todas las personas se preocupan porque tu pareja se aproveche de ti, entonces es posible que sea verdad lo que dicen.
    • Terminarás alejando a esas personas cuando les digas que se equivocan. De esta forma, tu pareja consigue exactamente lo que quiere: mucho más de tu tiempo y de tu atención.

Notar de lo que hablan juntos

  1. Nota si tu pareja siempre habla acerca de sus problemas. Sabrás que estás en problemas si no puedes recordar la última vez en que compartiste tus miedos más profundos o tus dudas con tu pareja. Sabrás que tienes un problema si sientes que tu pareja siempre es quien habla, se aflige, obtiene consuelo, busca y consigue amor y atención de tu parte. No hay ningún problema con que tu pareja tenga un mal mes, pero si sientes que siempre sucede algo malo en su vida, entonces es posible que te use para obtener un apoyo emocional.
    • En una relación saludable, ambas personas logran hablar de sus problemas y preocupaciones igualmente.
    • Si sientes que tu pareja aporta al menos el 80 % de la conversación y no eres tímido, entonces tienes un problema.
    • Tienes un problema si cada vez que te mencionas, tu pareja trata de hacer que tus problemas parezcan menores al decir que le sucede problemas peores.
  2. Nota si nunca logras compartir tus sentimientos. Si temes compartir tus sentimientos porque crees que tu pareja se molestará o no te comprenderá, o si no compartes tus pensamientos y sentimientos porque sabes que tu pareja no te escuchará, entonces tienes un problema. Debes sentirte muy cómodo en cuanto a compartir tus pensamientos, miedos y esperanzas al igual que tu pareja.
    • Ambos deben compartir en una relación; si cada vez que tratas de hablar acerca de ti, tu pareja dice que está ocupada o cansada, te interrumpe y trata de hablar de sí misma o te da una mirada que aclara que no te escucha, entonces te usa.
  3. Nota si el compromiso no existe en tu relación. Sabrás que estás en una relación parasítica si sientes que, sin importar lo que pase, tu pareja siempre termina consiguiendo exactamente lo que quiere. Es posible que notes que cedes solo porque es más fácil que pelear, ya que tu pareja se molestará si no consigue lo que quiere, o solo porque te has convencido de que debe quererlo más. En una relación saludable, ambas personas encuentran una decisión que pueda alegrarles y se turnan para "ceder".
    • Desde luego, no es un asunto importante ceder en algunos temas, como dónde cenar o qué ver en la televisión. Sin embargo, este hábito puede hacer que sea más fácil para ti ceder en temas mayores, como decidir a dónde mudarse.
  4. Nota si nunca escuchas unas palabras de aprecio. ¿Cuándo fue la última vez que escuchaste que tu pareja dijo cuánto significas para esta? Es posible que te use o te tome por sentado si no puedes recordar cuándo fue la última vez que eso sucedió. Tu pareja puede pensar que es obvio que sepas cuánto te ama y cuán especial eres realmente, pero si realmente le importas, entonces te lo diría y no solo asumiría que lo sabes.
    • Definitivamente, tu pareja se aprovecha de ti si ni si quiera te agradece por los favores que haces.
    • Es posible que tu pareja te use si nunca te elogia o te dice cuán agradable te ves en una cita nocturna.
  5. Nota si tienes que decirle constantemente a tu pareja cuánto le amas. Así es. Tu pareja casi nunca te dice cuán increíble eres, pero notas que sientes que tienes que decirle "Te amo" veinte veces al día de modo que no sienta que le descuidas amor y cariño. Si sientes que tienes que decirle a tu pareja cuánto le amas, cuán grandiosa es y cuánto le valoras cincuenta veces al día solo para ayudarle a ser menos dependiente, entonces tienes un problema.
    • En una relación saludable, ambas personas deben elogiarse y decir "Te amo" alrededor de la misma cantidad, y solo cuando realmente lo quieren decir.

Notar cómo tu pareja te hace sentir

  1. Fíjate si te sientes culpable cada vez que no cedes. Esto es importante. ¿Has notado que tu pareja se siente muy decepcionada cada vez que le dices que no o cada vez que no le das exactamente lo que quiere? No debes ceder ante tu pareja solo porque esté triste porque no cumpliste con su solicitud, al igual que no debes ceder ante un niño que tiene una rabieta en público. No te deberías sentir mal por ceder ante las solicitudes ridículas de tu pareja.
    • La culpa no debería ser la fuerza impulsadora en una relación saludable. ¿Notas que constantemente haces cosas por tu pareja por las que sacrificas tus placeres para hacerle feliz? Si no cumples con sus deseos, ¿se aleja de ti hasta que cedes?
    • ¿Sientes que tu pareja no es nada sin ti o que no puede sobrevivir sin ti? Estas son señales que es posible que estés en una relación parasítica.
  2. Fíjate si te sientes exhausto después de pasar el tiempo con tu pareja. ¿Te sientes exhausto después de pasar el tiempo con tu pareja?
    • Un parásito no solo consume tu billetera y tiempo libre, sino que puede consumir tu energía: espiritual, emocional y físicamente.
    • Una pareja parasítica puede consumir tu vida. Constantemente das tu apoyo financiero y emocional, le convences de que todo está bien e incluso te arrastra a sus problemas al hacerte igualmente responsable por su estado lamentable.
    • En una relación saludable, ambos se conceden autorización y se hacen sentir que todo es posible. En una relación parasítica, una de las personas consume la energía de la otra, lo que hace que esta última se sienta incapaz de hacer nada.
  3. Fíjate si sientes que pierdes tu identidad. Si estás en una relación parasítica, entonces tu pareja puede intentar hacerte sentir que pierdes tu sentido de identidad propia. Esta persona querrá que se reemplace por tu sentido de ser parte de una pareja, que está en una relación. Si olvidas quién eres realmente y sientes que pierdes el rastro de lo que te hace feliz y especial, entonces puedes estar en una relación parasítica que te hace sentir una pérdida de identidad.
    • En una relación saludable, ambas personas ganan un sentido más fuerte de sí mismas ya que se juntan como pareja. En una relación parasítica, una persona trata de ocuparse de las cualidades de la otra persona y no le da tiempo para averiguar quién es realmente.
  4. Fíjate si comienzas a sentirte usado. Si sospechas que te usa, entonces es probable que así sea. Si sientes que tu pareja solo está contigo por tu apartamento, tu automóvil, tu dinero o tu habilidad de consolarle a toda hora de la noche, entonces debes librarte de esa relación tan pronto como puedas. Si sientes que das mucho apoyo y no consigues lo mismo, incluso en los temas más básicos, como un "¡Buena suerte!" antes de un gran examen, entonces es posible que tu pareja te use.
    • Pregúntate a ti mismo si tu pareja seguiría contigo si no fuera por tu apartamento agradable, tu automóvil nuevo, tu gran cuenta bancaria o tu buena apariencia. Sabrás que te usa si dudas un segundo antes de responder a estas preguntas.
  5. Fíjate si dejas de sentir que tus objetivos o tus deseos importan. Esta es otra manera en que un parásito puede consumir tu identidad. Si sacrificas todo de modo que tu pareja pueda seguir sus sueños, terminar la escuela, mudarse más cerca a su familia o dedicarse a su pasatiempo favorito por horas al día, entonces es posible que estés en una relación parasítica. En una relación saludable, ambos tienen objetivos individuales y se esfuerzan por juntarlos. En una relación parasítica, los objetivos de una sola persona se vuelven el enfoque de la relación.
    • Es posible que ni si quiera hayas notado que has dejado de preocuparte por convertirte en un enfermero o un chef porque estás muy ocupado tratando de ayudar a tu pareja a encontrar su camino.
    • Si tu pareja nunca te pregunta acerca de lo que quieres para tu futuro o cómo te ves dentro de cinco años en tu carrera profesional, entonces es posible que se deba a que solo se interesa en sí misma.

Consejos

  • Sé muy valiente para buscar una manera de salir si eres el huésped de una relación parasítica. Asimismo, arrepiéntete y aprende a darle más a tu pareja y a tomar menos de esta si eres el parásito.
  • Pregúntate a ti mismo todas las mañanas antes de salir de cama lo siguiente: "¿Soy feliz aquí? ¿Qué hago exactamente aquí? ¿Qué es lo que quiero de esta relación, que no consigo ahora? ¿Por qué estoy aquí?".
  • Busca asesoramiento.
  • Comprende que es mejor dar que recibir.
  • Aprende a perdonar.
  • Respeta a tu pareja sin importar que te haya lastimado.
  • Ten una mente receptiva. Solemos no notar mucho, lo que otras personas pueden notar desde lejos. Pídeles a tus amigos, en los que confíes y que te conozcan bien, que te ayuden a decidir si estás en una relación parasítica.

Advertencias

  • Las relaciones parasíticas son nocivas por definición. No dejes que eso continúe.
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