Cómo asar malvaviscos

Justo en este momento, miles de personas en todo el mundo se calientan alrededor de una fogata. Están sentadas junto a una fogata en la playa, alimentando una fogata con piñas de pino en un bosque, o protegiendo del viento a una pequeña fogata en el jardín. Y cada una de estas personas sería más feliz si estuviese sosteniendo un palito con un malvavisco en la punta.

Asar un malvavisco

  1. Enciende una fogata. Idealmente, enciéndela con anticipación, así tendrás tiempo para que las brasas sean perfectas para asarlos. Se necesitan tres elementos para hacer una buena fogata (además de un lugar seguro para encenderla, por supuesto):
    • Una pila de yesca seca, como papel, pasto, pelusa de la secadora o tela carbonizada. Si no tienes contigo nada de lo anterior y el clima está húmedo, junta piñas de pino o virutas del interior de un tronco partido.
    • Ramas pequeñas para encender el fuego. Organízalas gradualmente hacia afuera y hacia arriba utilizando primero las pequeñas y luego las más grandes, y dejando bastante espacio para que circule el aire.
    • Ramas secas, de alrededor del tamaño de tu antebrazo, para agregar gradualmente cuando el fuego encienda.
  2. Escoge las varas para asar los malvaviscos. Lo más recomendable es que tengan el largo del brazo de un adulto, que sean resistentes y que tengan punta. Prueba con una de las siguientes:
    • Varillas de metal o palos para brochetas. Ten presente que estos se pueden calentar mucho al tacto, así que escoge unos que sean extra largos o que tengan un mango de madera.
    • Varas de madera dura, sin savia y con una punta roma tallada.
    • Pala para malvaviscos comprados en la tienda.
  3. Introduce un malvavisco en el palo. Asegúrate de que atraviese totalmente el malvavisco para evitar que este se deslice. Si el malvavisco se puede resbalar fácilmente por el palo, deberás tener cuidado de no inclinarlo hacia abajo sobre el fuego.
    • Puedes clavar varios malvaviscos al mismo tiempo, pero es más fácil lograr una superficie bien dorada si los asas uno a la vez.
  4. Asa el malvavisco sobre las brasas calientes. Una vez que el fuego haya ardido por un tiempo, parte de la leña se consumirá y se convertirá en brasas ardientes. Un lugar justo sobre estas brasas será el área perfecta para asar los malvaviscos. El calor de este horno improvisado caramelizará el azúcar perfectamente y no habrá llamas que arruinen el majestuoso relleno blanco.
  5. Gira lentamente. Gira el palo para que el calor ase el malvavisco parejamente por todos lados. Verás que la superficie exterior se dorará a medida que se cocine. Puedes girar constantemente hasta que toda la superficie del malvavisco esté dorada o asar un lado hasta que se dore y luego girar para hacer lo mismo en otra parte del mismo.
    • En ocasiones, el malvavisco se ablandará y no girará cuando des vuelta el pincho. Para resolver este problema, atraviésalo con otro pincho a fin de fijarlo.
  6. Si pones el malvavisco directamente en el fuego, la superficie se carbonizará. Poner el malvavisco en las llamas hará que se encienda. Puedes soplarlo, pero le quedará una capa de carbón negro y amargo. A no ser que te gusten las cosas muy tostadas, evita hacer esto.
    • Nunca agites el pincho o lo sacudas violentamente cuando el malvavisco se incendie. Aunque suene tonto, un malvavisco en llamas y derretido puede causar una quemadura dolorosa.
  7. Ten cuidado cuando sostengas un malvavisco sobre una llama. A diferencia del carbón, que solo irradia calor, las llamas también emanan un flujo ascendente de gases calientes. Este segundo tipo de calor, llamado convección, quemará el malvavisco con mucha más rapidez. Por lo tanto, aun en el caso de que la llama esté muy abajo, parte del malvavisco podría carbonizarse o incendiarse. Por lo general, vale la pena tomarse uno o dos minutos extras para asarlo sobre las brasas.
  8. Come el malvavisco. A algunas personas les gusta sacar la capa crujiente y dorada, y comerla primero para luego devorar la parte derretida y caliente del interior. Si accidentalmente el malvavisco se carbonizó, puedes quitarle esta capa y desecharla en el fuego en lugar de comerla. Por supuesto, algunos de tus amigos ya habrán terminado de comerse el malvavisco completo de una sola mordida mientras tú lees esto.
    • Ten cuidado, pues el malvavisco estará muy caliente. Espera al menos entre 30 y 60 segundos después de sacarlo del fuego.

Probar otras variantes y recetas extras

  1. Asa los malvaviscos debajo del asador. Es probable que los nobles europeos tuvieran una chimenea en cada habitación para poder comer malvaviscos cuando quisieran. En estos días oscuros de calefacción central, tal vez tengas que valerte del asador de tu horno en su lugar. Acomoda los malvaviscos en una sola capa sobre una fuente para horno cubierta con papel aluminio. Acomoda la fuente en la rejilla central debajo del asador y vigila con ojos de halcón. Cuando estén dorados, en uno o dos minutos, dales la vuelta con una espátula para dorarlos del otro lado.
    • Pasa la fuente a la rejilla de arriba si los malvaviscos no se doran.
  2. Asa sobre una estufa de gas. Este método te dará la diversión de sostener un malvavisco insertado en un palo para asarlo, pero tiene sus inconvenientes. Te resultará difícil lograr un dorado parejo y, si lo asas de más, el malvavisco derretido podría caer sobre la estufa y ensuciarla. Sostén el malvavisco al borde de la llama para evitar que chorree en la luz del piloto o sobre otros mecanismos.
    • Puedes usar un tenedor para asarlo, pero este se podría ennegrecer si se calienta demasiado. Antes de introducir el tenedor en la boca, recuerda que estará muy caliente.
  3. Haz smores. Este clásico estadounidense es un favorito entre los niños y es muy sencillo de preparar:
    • Quiebra una galleta Graham para que tenga aproximadamente el mismo tamaño del malvavisco. Si no tienes galletas Graham a mano, sustitúyelas con otras galletas crocantes y dulces.
    • Cúbrela con un cuadrito de chocolate.
    • Coloca el malvavisco recién asado sobre el chocolate.
    • Presiona con otra galleta Graham para aplastar el malvavisco. Esto derretirá parcialmente el chocolate y producirá una deliciosa crema pegajosa.
  4. Prepara un bote de plátano. Esta es otra manera estrafalaria de disfrutar de los malvaviscos:
    • Haz un corte largo a través de la cáscara de un plátano.
    • Vacía una parte del plátano a lo largo del corte.
    • Llena el espacio vacío con mini malvaviscos y mini chispas de chocolate.
    • Envuelve el plátano en papel aluminio y colócalo sobre las brasas de la fogata, sobre un asador o en una fuente adentro del horno a 150 grados Celsius (300 grados Fahrenheit).
    • Cocina entre 5 y 15 minutos, revisando con frecuencia. Cuanto más esperes, más dorado y caramelizado estará el plátano.
  5. Sumerge los malvaviscos en un chocolate caliente o ponlos en un postre. Si pensaste que los malvaviscos normales eran decadentes en el chocolate caliente, tal vez tengas que sentarte para probar la alternativa con malvaviscos asados. Estos también son grandiosos sobre el helado o los licuados, especialmente si son de vainilla o chocolate.

Consejos

  • Si se te queman los malvaviscos las primeras veces que intentes asarlos, no los tires. Todavía podrás comerlos si les raspas o les quitas la parte de afuera. Sigue tratando, tu carrera de asar malvaviscos a la perfección no ha terminado.
  • Si usas una rama verde o viva, se reducirán las posibilidades de que el fuego la incendie antes de que termines de asar malvaviscos. Por lo general podrás encontrar una en el suelo, pero ten en cuenta que arrancarlas de los árboles no está permitido en la mayoría de los parques públicos y las áreas de acampado
  • Si te produce rechazo la idea de clavar un futuro malvavisco cremoso en una vara que haya estado en el piso por mucho tiempo, pon el extremo de la misma en el fuego por unos segundos. Esto eliminará la mayor parte de los residuos y muchos gérmenes de la rama. Luego, simplemente limpia los restos de ceniza y clava el malvavisco.

Advertencias

  • Vigila siempre a los niños que estén cerca de las fogatas.
  • Algunas áreas de acampado prohíben la recolección de ramas. Lleva tu propia leña y pinchos para asar los malvaviscos.
  • Mantén tu fogata contenida y bajo control, y entiérrala antes de abandonar el área o irte a dormir.
  • Ten en cuenta que dejar sin vigilancia una vara inflamable para asar malvaviscos, acomodada sobre el borde del fuego, podría iniciar un incendio.

Cosas que necesitarás

  • fogata
  • pinchos para los malvaviscos
  • bolsa(s) de malvaviscos grandes o pequeños
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