Cómo decir adiós

Dejar atrás a personas y a otros seres es parte del orden natural de la vida, enseñándote a crecer como ser humano y ayudándote a asimilar la vida y sus debilidades. A través de un pequeño cambio de perspectiva, puedes abrirte a una nueva manera de ver la separación más allá de tu propia tristeza. Un triste adiós muchas veces significa un cambio a cosas más positivas, como libertad, alegría o incluso nuevas oportunidades.

Decirle adiós a tus amigos

  1. Planea un tiempo apropiado para hablar antes de que te vayas. Escoge una ocasión agradable, tal vez en una cena, paseando por tu lugar favorito o pasando tiempo juntos haciendo algo que ambos siempre hayan disfrutado. Recuerda que se trata de crear unas últimas memorias hermosas para que los dos tengan algo a qué aferrarse.
  2. Hablen de los buenos tiempos que tuvieron. Vuelvan a contar sus historias más graciosas. Excava profundo en tu pasado: las cosas que han hecho juntos, las cosas que pasaron mientras eran amigos, cómo se conocieron.
  3. Dile a tu amigo lo mucho que significa para ti. Nuestros amigos tienden a ser unas de las relaciones más especiales que tenemos, son con los que compartimos nuestros pensamientos y sentimientos y disfrutamos intereses similares juntos. Nuestros amigos hacen la vida más placentera.
  4. Haz planes para seguir en contacto. Comprométanse a algo en concreto para que la comunicación no se pierda. Por ejemplo, puedes comprometerte a hacer video llamadas por Skype cada semana para ponerse al día.
  5. Haz tu despedida personal. Quédate con tus amigos por tanto tiempo como puedas. Antes de que te vayas, y cuando te vayas, dales un abrazo y diles "Esto no es un adiós, solo es un... hasta luego, hasta que nos volvamos a ver". Con suerte se volverán a ver de nuevo algún día.

Decirle adiós a un miembro de la familia

  1. Pasa tanto tiempo como puedas con cada miembro de tu familia. Si hay una fecha fija de cuando se van, invítalos a hacer cosas divertidas contigo, mira un álbum de fotos o simplemente pasen tiempo juntos. No les importará si lloras un poco; al contrario, sabrán que los extrañarás. Tal vez también les de la oportunidad de liberar sus propias emociones, sabiendo que es seguro hacerlo a tu alrededor.
    • Si usan Skype, ponte de acuerdo para que puedas chatear con ellos cuando estén lejos. Si no lo usan, haz una cuenta y enséñales cómo usarlo.
  2. Sé bueno contigo mismo. Sentirte triste y llorar es una manera natural de liberar y expresar tus emociones. Solo una persona que realmente ha llegado a un acuerdo con el evento y trascendido sus sentimientos es capaz de decirle adiós en la cara a las penas de la vida. Liberar tus emociones te ayuda a superar tus sentimientos y tal vez te ayude a saber que todo se ha terminado y que puedes seguir adelante.
    • Si te sientes enojado, o si esa es la manera en que superas las cosas, exprésate constructivamente. Ayudará a sacar tu ira y las cosas malas dentro de ti pueden salir de esta manera.
    • Siempre estarán en tu memoria, mantén el pensamiento de que probablemente regresarán. El tiempo pasa más rápido de lo que esperas.

Decirle adiós a una persona en su lecho de muerte

  1. Acéptalo, perdónalo y déjalo ir. Recuerda que así es la vida, como cualquier otra cosa; nacer y vivir, la muerte es parte de eso, es un reflejo de la naturaleza de la vida.
  2. Pasa tanto tiempo con tu ser amado como sea posible. Acompáñalo(a) y muéstrale tu apoyo.
    • Si te estás despidiendo de una mascota, dale un lugar cómodo a tu lado y quédate con él.
  3. Reconoce y renuncia a los sentimientos de incompetencia. Con frecuencia, la gente siente que han fallado cuando no pueden salvar o conservar a los que aman. A veces pueden sentir ira o desesperanza porque no importa lo que han intentado, no ha hecho ninguna diferencia y porque la vida una vez más se ha llevado todo.
  4. Di adiós cuando sea tiempo. Tan triste como sea, mucha gente ni siquiera tiene oportunidad de decir adiós a sus seres queridos antes de que mueran. Donde sea posible, acompaña a la persona, ofrécele consuelo y dale tu última despedida y mejores deseos.
    • Uno de los mejores regalos que los vivos le pueden dar a los muertos es la bendición hacia el próximo viaje. Sé reconfortante, diles que todo está bien y está ahí para ellos.

Decirle adiós a un compañero de trabajo

  1. Compra una tarjeta. Pídele a todo tu equipo que la firme con sus mejores deseos. Promueve la personalización.
  2. Sé abierto y amigable. Es importante hacerle saber a un compañero que se va dónde te encuentras. Si quieres seguir en contacto, hazle saber que es libre de enviarte un email, consultarte o simplemente ponerse al día. Nunca sabes cuándo un antiguo colega pueda tener un consejo que compartir, o en qué los podrías ayudar.
    • Pedir una dirección de email o número de teléfono puede ser reconfortante, para que aún así puedas hablar con él.
    • Sé honesto contigo mismo y con tu compañero. Si no tienes intenciones de mantenerte en contacto, no le pidas sus datos. Puede hacer que tu ex compañero se pregunte si eres sincero, especialmente en el caso de retiro, ser despedido o dejar el trabajo para criar a sus hijos, casos en los que los lazos del trabajo suelen cortarse.
  3. Pasa tiempo a solas con tu compañero que se va. Invítalo a cenar o a una película. Aunque tal vez haya una despedida de la oficina, esto nunca reemplazará los eventos personalizados de despedida.
    • El día que tu compañero se vaya, dale un abrazo y un "Adiós por ahora" ¡porque siempre tienes la oportunidad de verlos de nuevo!

Aceptar los términos de la separación

  1. Explora por qué partimos. A veces es simplemente para que la persona pueda tomar unas vacaciones cortas, tomarse unos días de la escuela o por viajes de negocios. A veces es la necesidad de mudarse para ir a una escuela o irse a otro estado o país por unos cuantos años. Aunque algunas partidas son temporarias, otras son permanentes, como las que son ocasionadas por muerte, divorcio o emigración.
    • Si es permanente, puede que te sientas muy triste y que eso provoque un sentimiento de pérdida eterna; incluso la pérdida temporaria puede traer con ella una gran tristeza al no tener a una persona especial con quien hablar o con quien compartir cosas, y puede estar acompañada de miedo de una pérdida permanente.
  2. La manera en que nos separamos puede hacerte sentir negativo, por ejemplo, si partes en situaciones de enojo, arrepentimiento o infelicidad. Idealmente, una partida debería suceder bajo buenos términos, pero no siempre es así.
  3. Reconoce tu sentido de pérdida y arrepentimiento. A veces el miedo puede surgir cuando partimos de otros, pues no siempre sabes o estás totalmente consciente de lo que implica. Las preguntas de incertidumbre pueden acecharte, como:
    • ¿Esta persona planea regresar?
    • ¿Hay un más allá donde verás a esta persona de nuevo?
    • ¿Las palabras de ira con las que te despediste son la última cosa que le dirás a esta persona?
  4. Haz que el momento de partir cuente. Partir en buenos términos y dejarse expresando buenos deseos puede hacer toda la diferencia a tu bienestar en un futuro.
    • Con frecuencia es dicho que el momento en el que partes es recordado positivamente sin importar los tiempos que has pasado con la persona que se ha ido.
    • Aún si te sientes muy triste, enojado o frustrado acerca de la inminente partida, es bueno reflexionar por adelantado cómo tomarlo lo mejor que puedas, por el bien de tu futura paz interior.
  5. Encuentra felicidad en la partida. Nada está escrito sobre cómo nos debemos sentir, ni siquiera si hay tradiciones familiares o sociales que te sientas obligado a emular, así que puedes hacer el momento de la partida tan bueno como desees.
    • Piensa en las veces cuando decir adiós nos llena de alegría, como decirle adiós al invierno porque ansiamos la alegría de la primavera.
    • Tal vez te ayude aumentar tu sentido del humor ante la desolación de la despedida.
    • Puede ser el tiempo de empezar un álbum de recuerdos de memorias de buenos tiempos o encontrar un viejo álbum de fotos.
    • Para aquellos que cargan la culpa de la ira o la venganza, es un tiempo para encontrar perdón por algo por lo que no hayas perdonado a la persona.
  6. Planea maneras en las que puedas mantener contacto regular si es posible. En un mundo extraordinaria interconexión, donde los teléfonos, el Internet (email, Facebook, Twitter, etc.) y el correo tradicional nos mantienen a solo un clic o leída de distancia, no tenemos excusas para no hablarnos. Hay muy pocas maneras en las que el contacto no pueda ocurrir.
  7. Alivia la tristeza de la pérdida permanente. La pérdida trae consigo una profunda tristeza para la mayoría de la gente. Puede que también sea una oportunidad de liberación; una noción con la que algunos luchan, pero para la persona enferma que experimenta dolor, la muerte es una liberación del sufrimiento. Incluso en la pérdida permanente, debe haber un espacio para reconocer las buenas cosas, como los beneficios que esta persona trajo al mundo y lo bueno que hicieron.
    • Haz una tarjeta y ponla en la lápida. Esta es una manera muy confortante y personal de decir adiós. Tal vez otras personas lo lean, tal vez no, pero tal vez si es leído, también les puede dar confort a ellos.
    • Envíale al departido, y a ti mismo, buenos deseos. Recordar no siempre tiene que ser una experiencia no placentera y no siempre es algo inútil. Puede aprenderse mucho cuando reflexionamos en la naturaleza cambiante de la vida.
    • Recuerda a esta persona tratando tu propia vida como algo valioso, y eligiendo no desperdiciarla. Esto incluye abstenerse de herirte a ti mismo.
    • Realiza acciones más positivas para otros, como darles más de tu tiempo a las personas necesitadas.
    • Socialmente hablando, esto no es algo que siempre tengas que hacer solo. Puedes ganar muchos beneficios colaborando con amigos, familia y otras personas a las que les importes. Si es un amigo, pasa tiempo con su familia si es apropiado y considera maneras en las que puedas ayudarlos a sentirse mejor.

Lidiar con problemas posteriores a la separación

  1. Observa tus emociones. Es fácil reconocer que los sentimientos siguen surgiendo, lo que nos indica que en realidad no los hemos confrontado aún.
  2. Sé bueno contigo y con otros. Expresar tus sentimientos es un mecanismo de liberación importante, pero uno que muy fácilmente se puede salir de control. Exprésate a ti mismo creativa y constructivamente; involúcrate en el arte o en otros proyectos, aprende nuevas habilidades o habla acerca de la persona a la que le dijiste adiós con alguien en quien confíes.
  3. Aprende a meditar. La meditación y sus aplicaciones como la conciencia, la compasión, la amabilidad, la gratitud, la compostura e incluso la conciencia de la muerte pueden ser usadas para que las personas acepten sus sentimientos.
    • A menos que ya tengas experiencia en la meditación, es recomendado que practiques y busques entrenamiento con otra persona con experiencia primero. Incluso buscar un maestro puede ser una fuente constructiva para seguir adelante.
  4. Comunícate regularmente. Recuerda, ¡hay muchos peces en el mar! Si es alguien que aún está vivo, llámalos o envíales un email. Si es una persona que ha fallecido, o para personas que partieron y no desean comunicarse contigo, comunícate con otros para que puedas entender que no tienes que estar solo. Siguiendo en contacto con otras personas, te mantienes conectado al mundo.

Consejos

  • Recuerda, está bien llorar.
  • Decir adiós usualmente es más difícil cuando ves la separación solo desde tu perspectiva. Si eliges ver la partida de tu vida de otra persona como algo que tienes que soportar, puedes darle una carga muy pesada al tratar de consolar "tu pérdida", cuando solo tú tienes la habilidad de hacer eso.
  • Mientras la distancia entre tú y alguien más se puede sentir como una lección cruel, también puede enseñarte alegría y gratitud. Ciertamente, aprender a llegar a un acuerdo con una persona que parte sanamente es una de las mejores habilidades que puedes adquirir. Mientras "parten en tan dulce tristeza", descubrir cómo transformar la tristeza de partir en apreciar el tiempo que han tenido juntos es un arte que vale la pena cultivar.
  • Es sabio reflejar que aunque el mundo esté en frente de ti para comenzar de nuevo, aún así puedes conectar con el lugar de donde viniste.

Advertencias

  • Si la persona "desaparece" pero aún se aparece en el radar de vez en cuando sin contactarte, evita culparte por esto. A veces la gente necesita mucho espacio para resolver sus problemas internos sin que el pasado los contenga; déjalos ir y volverán algún día.
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