Cómo aceptar tu niño interior

¿Recuerdas lo que se siente ser niño, correr por ahí sin ninguna preocupación en el mundo? ¡Bueno, deja de recordar y empieza a aceptar ese niño interior! Aquí tienes algunas ideas para reconectar con esa parte confiada, amante de la diversión y perceptiva que está en tu interior y que puede que haya desaparecido bajo toneladas de duro trabajo y pruebas de la vida.

Pasos

  1. Vuelve a hacer las cosas que te encantaba hacer cuando eras un niño. Cosas como ir al parque, a la juguetería o pasarte una tarde entera viendo dibujos animados.
  2. Deja de obsesionarte con cosas pequeñas. ¡Los niños son despreocupados! Deja ir las preocupaciones y mira si el mundo alrededor tuyo se da la vuelta. Te sorprenderá ver que no sucede. Y tal vez vuelvas a ganar algo de claridad y perspectiva
  3. Los niños son capaces de sentir algo intensamente y luego alejarse de eso rápidamente. Pruébalo. Siente lo que sea sin juzgar el sentimiento ("Yo no debería sentir eso") así que puedes pasar de ese sentimiento, sin aferrarse. ¡Funciona!
  4. Si tienes niños, has las cosas que a ellos les gusta hacer. Colúmpiate con ellos o sal a pedir caramelos en Halloween. Mira el mundo a través de sus ojos. Construye castillos y autopistas de barro. Ensúciate, haz burbujas de jabón, tiras pelotas sobre la cerca del vecino y ve a buscarlas tímidamente. Salta a la cuerda y come flanes como aperitivo.
  5. Deja de obsesionarte con las calorías. Cómete una paleta. Cómete algo recubierto de chocolate que luzca tan apetecible que te grite "Cómeme". Luego corre alocadamente y pronto quemarás las calorías.
  6. Nunca digas la frase "Estoy muy viejo". Trata con algo como "Estoy en mi juventud media".
  7. Convierte las actividades diarias en algo divertido:
    • ¿Poner las lavadora? ¡Descansa en el cesto de la colada tibia; bueno, al menos la cabeza!
    • ¿Cavando hoyos? Juega en el barro.
    • ¿Limpiando tu habitación? Pon música y baila.
    • ¿Decorando? Pinta palabrotas en la pared antes de que pegues el papel tápiz.
    • ¿Quitando la nieve? Juega en los bancos de nueve o construye un muñeco de nieve. Tira una pelota de nieve en el porche de tu vecino, el gruñon.
    • ¿Preparando la cena? Reúne algo de creatividad, imaginación e inspiración. Mezcla diferentes sabores para lograr una nueva delicia culinaria.
    • ¿Arreglando el jardín? Ensúciate. Esto es lo que puedes hacer para sacar el niño que hay dentro de ti.
  8. Vuelve a la tierra con suavidad. Seguro, que eventualmente tendrás que volver a vivir como un adulto responsable. Pero aprende de la diversión que la infancia enseña. Aprende a rememorar en tu memoria esos divertidos tiempos de la infancia y las cosas que te hacen sentir seguro, lleno y feliz. Construye esos recuerdos de forma tal que te permitan ser un adulto responsable influenciado por el mejor interior despreocupado de un niño.

Consejos

  • Probablemente no es una buena idea "actuar como un niño pequeño" en el trabajo a menos que trabajes en un lugar especialmente creativo. Algunos jefes y colegas podrían asustarse ante los cambios repentinos como puede ser empezar a ir a trabajar con un patinete o vestido eun unos pantalones de lunares. Aunque muy probable, todos necesiten una sacudida de este tipo en sus vidas.
  • Mientras estés buscando ese niño en tu interior, no ignores tus responsabilidades como las que tienes hacia tus niños. no debes bajo ninguna circunstancia actuar irresponsablemente ante ellos. Sigues siendo el adulto y tienes que poner el ejemplo y enseñarles. Esto significa ocuparse de su seguridad en todo momento y no exponerlos a conductas peligrosas. En otras palabras, si quieres hacer bungee (saltar de un puente) , deja tus niños en casa.
  • Recuerda simplemente que puedes acoger tu interior tanto como quieras. No dejes que el mundo adulto te haga vivir alejado de la felicidad y libertad de un niño.
  • No dejas de divertirte cuando te haces mayor, te haces mayor cuando dejas de divertirte.
  • Recuerda: ser un niño significa ser divertido, ser espontáneo, y ser creativo.
  • Si tuviste una mala infancia, en lugar de revisitar lo que fue en la realidad, recrea lo que te hubiera gustado que fuera. Has cosas que no te permitieran hacer, ten un bote de salsa de chocolate en el refrigerador y cómetelo con una cuchara en lugar de usarlo para cubrir el helado. Consigue los juguetes que quisiste y te negaron ya sean juguetes para niños o su versión para adultos, por ejemplo un set de pinturas puede que ya no sea algo de niños, pero te traería sin duda una gran alegría. No es muy tarde para redescubrir esos placeres que fueron negados o castigados y puede que incluso los disfrutes más ahora que ya eres un adulto.

Advertencias

  • Debes estar alerta respecto a quienes saquen a relucir tu "inmadurez" e "infantilismo". Posiblemente estén lejos de tu sabiduría recientemente descubierta, lo más probable es que ellos tengan miedo de los cambios -- los tuyos, los suyos o los de cualquiera.
  • Mantén en mente que como adulto serás responsable de cualquier regla rque rompas.
  • Esta actividad también es llamada "explorando el niño dentro de ti". Es lo que antecede el siguiente paso de explorar el "sanador dentro de ti" en el Reiki. Puedes explicar a tus detractores de los aspectos curadores de esta actividad.
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