Cómo tratar problemas de la articulación temporomandibular (ATM) sin cirugía

Tu articulación temporomandibular (ATM) conecta la mandíbula inferior al cráneo al lado de la cabeza. Un trastorno de la ATM es una condición que causa dolor y disfunción en la mandíbula, la articulación de la mandíbula y los músculos faciales que te ayudan a moverla. Afortunadamente, con una combinación de estrategias de estilo de vida y tratamientos médicos y dentales no invasivos, la mayoría de las personas pueden deshacerse de sus problemas de la ATM sin recurrir a una cirugía.

Usar estrategias de estilo de vida

  1. Ve a tu dentista quien podría recetarte ejercicios de fisioterapia. Existe una variedad de ejercicios que pueden utilizarse en el tratamiento de problemas de la ATM. El objetivo principal de estos ejercicios es hacer uso de los músculos de la mandíbula e incrementar su movilidad sin miedo a sentir dolor.
    • La mayoría de los ejercicios se enfocan en relajar los músculos del cuello, los hombros y la mandíbula. La tensión en cualquiera de estas zonas puede empeorar el dolor de la ATM.
    • Si tu dentista identifica “puntos desencadenantes” para tu dolor en la ATM (los puntos desencadenantes son áreas de músculos propensos a causarte dolor), podría recomendarte que veas a un masajista en busca de ayuda para relajar estos músculos.
  2. Evita los movimientos o las actividades que causen dolor a tu mandíbula. Esto podría sonar obvio, pero evitar los desencadenantes del dolor de tu mandíbula, como masticar goma de mascar, bostezar o incluso cantar, puede ayudarte a prevenir que el dolor empeore. Asimismo, comer alimentos más suaves puede ayudar, ya que esto disminuye el estrés y el esfuerzo de masticar.
    • Opta por alimentos como avena, huevos, puré de papas, sopas y otras opciones que son suaves para tu mandíbula a fin de disminuir el dolor.
  3. Concéntrate en la buena postura. Especialmente para aquellos que trabajan con una computadora todo el día, levantarse para moverse y cambiar su postura frecuentemente es importante. Los problemas de la ATM pueden empeorar por músculos tensos en el cuello y los hombros, lo que le ocurre frecuentemente a aquellos que están apoyados sobre el teclado de una computadora todo el día.
    • Si es posible, divide tu día laboral programando una caminata u otra actividad cada par de horas.
    • Esto les dará a los músculos del cuello y los hombros un cambio para relajarse, y podría ayudar a aliviar la incomodidad en tu ATM.
  4. Aplica calor para relajar los músculos de la mandíbula. Aplicar calor puede aumentar el flujo sanguíneo a los músculos de la mandíbula y ayudar a relajarlos. Comienza tomando una toalla tibia y húmeda, y colócala en el lado de tu mandíbula. Aplica la toalla por 5 minutos o hasta que sientas una mayor comodidad.
    • Puedes aplicar esta toalla tibia y húmeda 4 a 5 veces al día.
    • Este procedimiento puede ayudar a aliviar la incomodidad y aumentar la flexibilidad de la mandíbula.
  5. Usa compresas frías para ayudar a aliviar el dolor. Aplicar compresas frías puede reducir la inflamación y el dolor estrechando los vasos sanguíneos alrededor de la ATM. Usa una compresa fría, toma una bolsa de plástico y llénala con cubos de hielo o simplemente mantén una toalla en el congelador y aplícala en tu mandíbula y cara. Aplícala por 10 minutos cada vez, 4 a 5 veces al día.
  6. Masajea el área de tu mandíbula para relajar los músculos. Date un suave masaje con las yemas de los dedos para relajar los músculos de la mandíbula y aliviar la tensión muscular. Toma dos dedos y aplica una presión firme con las yemas de los dedos sobre el área de tu mandíbula. Mueve las yemas de los dedos sobre las áreas de la mandíbula con movimientos perpendiculares y circulares.
    • Puedes hacer este masaje suave por 1 a 2 minutos inicialmente y luego 3 a 5 minutos en cada lado de la mandíbula.
    • Siempre ten cuidado para evitar más problemas y dolor.
  7. Ponte activo físicamente. Si no te ejercitas regularmente, ¡ahora podría ser un buen momento para empezar! El ejercicio produce endorfinas, que son químicos cerebrales que alivian el dolor naturalmente. Como resultado, mantener un régimen saludable de ejercicios puede ayudar a combatir el dolor en tu mandíbula. Una regla general que debes seguir es ejercitarte por lo menos 3 veces a la semana por 20 a 30 minutos cada vez. Idealmente, es recomendable elegir deportes que eleven tu ritmo cardiaco como natación, ciclismo, marcha atlética o jogging.

Usar tratamientos médicos y dentales

  1. Toma analgésicos de venta libre para reducir la inflamación y el dolor leves a moderados. Usar analgésicos de venta libre puede inhibir la producción de prostaglandina, la sustancia responsable del dolor y la inflamación en tu cuerpo. Puedes probar cualquiera de los siguientes para controlar el dolor:
    • Naproxeno (de 275 a 500 mg dos veces al día). El naproxeno funciona inhibiendo la liberación de sustancias inflamatorias, COX-1 y COX-2. Este es el medicamento de elección para tratar la inflamación de articulaciones ya que se ha comprobado que es efectivo para las enfermedades de las articulaciones.
    • Ibuprofeno (200 a 800 mg cada 6 horas). El ibuprofeno proporciona alivio rápido al dolor y la inflamación cuando se toma en forma de gel líquido.
    • Acetaminofén (500 a 1000 mg cada 4 a 6 horas). Este no ayuda con la inflamación, pero puede servir para combatir el dolor.
  2. Usa relajantes musculares para relajar los músculos de la mandíbula. Estas se encuentran disponibles con receta médica o sin ella. Tu mejor opción es hablar con tu dentista si los analgésicos simples de venta libre no han sido suficientes para controlar tu dolor. Tu dentista luego puede aconsejarte qué tipo de relajante muscular es más efectivo o recomendarte otro tratamiento dependiendo de la naturaleza y la intensidad del dolor en tu ATM.
  3. Intenta tomar antidepresivos tricíclicos. Estos medicamentos, en dosis bajas, pueden ayudar a aliviar el dolor asociado con la ATM. Un ejemplo de este medicamento es la amitriptilina. Comienza con una dosis baja de 10 miligramos para evitar efectos secundarios. La dosis puede incrementarse con el tiempo hasta que se alivie el dolor.
  4. Toma corticoides para reducir la inflamación grave. Los corticoides imitan la producción suprarrenal natural de tu cuerpo, causando una reducción en la inflamación y el dolor debido a la ATM. Los esteroides se utilizan cuando los otros tratamientos para la ATM no han logrado aliviar tu dolor e incomodidad. Tu dentista puede inyectar corticoides a la articulación temporomandibular para ayudar a aliviar el dolor intenso.
  5. Consigue una férula dental de tu dentista para evitar que rechines o tenses los dientes. Si tienes el hábito de tensar la mandíbula y rechinar los dientes, tu dentista puede tomar una impresión dental y hacer férulas acrílicas para que se adapten a tus dientes superiores e inferiores. Estas férulas ayudan a reducir los hábitos de tensar y rechinar, previniendo que los dientes entren en contacto.
    • La forma de las férulas también ayuda a mantener tus dientes en sus posiciones apropiadas y a corregir la mala oclusión.
    • Puedes usar las férulas dentales a lo largo del día, excepto para comer.
    • Puedes usar protecciones dentales que son similares a las férulas durante la noche si tienes un hábito de rechinar los dientes.
    • Tu dentista te aconsejará acerca de las férulas y protecciones dentales exactas que se adaptarán a tus problemas de la ATM.
  6. Haz que te coloquen coronas y puentes para corregir y ajustar tu mordida. Reemplazar los dientes faltantes aplicando coronas, puentes y desgastando las superficies desiguales ayuda a distribuir equitativamente las fuerzas de mordida y masticación entre todas las superficies dentales. Sin embargo, la corrección y el ajuste rara vez proporcionan un alivio completo a los problemas de la ATM.
  7. Investiga el tratamiento con manipulación osteopática para relajar los músculos y ligamentos de la mandíbula. En el tratamiento con manipulación osteopática, tu dentista usa un fórceps especial colocado entre los dientes superiores e inferiores para abrir cuidadosamente la boca. La boca se abre gradualmente más y más en cada visita. Con la ayuda de este tratamiento, tu habilidad para abrir la boca mejorará, incluso sin relajantes musculares.
  8. Prueba la electroestimulación percutánea (TENS, por sus siglas en inglés). En la electroestimulación percutánea, un dispositivo aplica una corriente o un pulso de electricidad para estimular los nervios y músculos tensos. Esta estimulación hace que los músculos se tensen y se relajen, casi como si se estuvieran masajeando a sí mismos. La electroestimulación percutánea también estimula la producción de endorfinas, que son agentes naturales que alivian el dolor. Es un método no invasivo y 30 a 60 minutos en cada sesión de electroestimulación percutánea normalmente proporcionan un buen resultado.
Información
Usuarios que están en este grupo no pueden dejar comentarios en la página