Cómo construir tu futuro

Construye tu futuro invirtiendo en el presente. Toma medidas que te conduzcan a una carrera exitosa informándote y siendo innovador. Toma decisiones financieras sabias que te ofrezcan estabilidad y seguridad en el futuro. Y cuida de ti mismo y de tus seres queridos estableciendo prioridades para la familia, la salud y la diversión. Hay medidas que puedes tomar ahora para mejorar el éxito profesional, la estabilidad financiera y la realización personal. Empieza a construir tu futuro construyendo tu presente.

Construir tu carrera

  1. Únete a una asociación profesional. Cada campo tiene asociaciones profesionales. Cada campo es distinto. Se requieren cuotas. Sin embargo, para los estudiantes y para los jóvenes profesionales suelen ser bajas.
    • Pregunta por una tutoría a través de tu asociación profesional. Algunas veces, las ofrecen a los miembros en un nivel básico o en una pasantía.
    • Solicita ayuda al buscar un trabajo. Las asociaciones profesionales suelen tener listas de trabajo que otros miembros proveen.
    • Busca ayuda para tu desarrollo profesional. Muchas asociaciones ofrecen seminarios, talleres y literatura relacionados al campo que representan.
    • Asiste a la conferencia anual de la asociación. Esta es una excelente manera para hacer contactos. Las conferencias incluyen ferias de trabajo y la oportunidad de ponerse en contacto con empleadores potenciales.
    • Chequea las becas si eres un miembro joven de la asociación (de la preparatoria o de la universidad).
  2. Asciende en la escala. Haz una lista de objetivos y esfuérzate en lograrlos. Sé el director del proyecto o el editor en jefe. Construye una carrera posicionándote para un futuro exitoso.
    • Piensa libremente. Aporta nuevas ideas para tu compañía por medio del pensamiento innovador. Observa la forma en que se encuentran las cosas y piensa en cómo podrían ser mejor.
    • Asume proyectos fuera de tu zona de confort. Asumir más responsabilidades puede ayudarte a aprender nuevas habilidades que enriquecerán tu carrera.
    • Resuelve los problemas en lugar de pasárselos a otras personas. Repítete a ti mismo “puedo hacerlo”.
    • Pide a un mentor que evalúe tus fortalezas y debilidades para determinar si estás logrando tus objetivos de carrera.
    • Adáptate a nuevas posiciones. A medida que asciendes en la escala, reconoce que las habilidades que contribuyeron con tu promoción quizás no se adapten a tu nueva posición. Pide a un mentor que evalúe el conjunto de tus habilidades conductuales para asegurarte de estar al nivel de tu promoción.
    • Sé serio en el trabajo. Concéntrate en tu trabajo y completa las tareas con rapidez y constancia.
    • Mejora tus habilidades de pensamiento crítico. Los pensadores analíticos pueden prever los problemas e impedir que se den. Inscríbete en un taller o en un seminario que incluya ejercicios de la metodología del pensamiento crítico.
    • Relaciónate tanto como puedas. Relaciónate dentro de tu compañía y dentro de la comunidad para ganar visibilidad y para establecer contactos.
  3. Considera hacer un movimiento lateral cuando sea el momento indicado. Un movimiento lateral dentro de tu compañía o en una nueva organización puede ayudarte en tu carrera. Te da la oportunidad de ganar habilidades y conocimiento adicionales. Puede ayudarte a prevenir la inquietud y el estancamiento que algunas veces acompaña a la acumulación de tiempo invertido en el mismo entorno laboral. Hay muchos beneficios que devienen de un movimiento lateral.
    • Un movimiento lateral puede hacer que trabajes con un buen jefe o mentor. Esto es especialmente atractivo si en tu trabajo actual no tienes ninguno de los dos.
    • Mudarte a una parte de la compañía que sea más dinámica hará que tengas una mayor visibilidad.
    • Mudarte de una organización o de un departamento a otro hará que conozcas a más personas, permitiéndote hacer más contactos y establecer una red más grande de recursos.
    • Cambiarte a un departamento distinto puede conducir a más oportunidades de progreso, especialmente si estás estancado en tu departamento actual.

Construir la estabilidad financiera

  1. Establece un presupuesto que sea realista y que te permita ceñirte a él regularmente. Haz un presupuesto que pueda prever lo inesperado. Un presupuesto es un proyecto en desarrollo. Tu situación financiera cambiará constantemente y si tu presupuesto tiene la flexibilidad para adaptar muchas variables que puedas ahorrar, paga las deudas e invierte para hacer crecer tu dinero.
    • Lleva el registro de tus gastos. Registra todos tus gastos mensuales para que sepas a dónde va tu dinero. Puedes usar una aplicación o un papel y un bolígrafo, pero toma en cuenta todo.
    • Asigna aproximadamente el 10 % de tus ingresos a ahorros. Es mejor hacer un depósito directo para que no te sientas tentado a gastar.
    • Sé paciente y constante. Depositar $100 al mes representa un ahorro de $48 000 en 40 años. Suponiendo que tengas una tasa anual de retorno del 7 %, tu depósito mensual de $100 será igual a más de $260 000.
    • Los ahorros a largo plazo deben ir a un plan 401(k). Trata de maximizar los depósitos de tu plan 401(k).
    • Aplica aproximadamente el 35 % de tus ahorros a la vivienda y a los servicios públicos.
    • Separa un 10 % si tienes metas específicas en mente, como comprar un coche nuevo o pagar la educación universitaria de tu hijo.
    • Reduce los gastos innecesarios. Alquila una película en vez de ir al cine. Corta la línea telefónica fija. No solicites servicios de televisión por cable que no necesites.
    • Usa el resto de tus ingresos de la forma que creas conveniente (alimento, entretenimiento, vacaciones, etc.).
  2. Reduce la deuda de tu tarjeta de crédito. Las tarjetas de crédito te ponen al margen de tus compras. El proceso te aísla de tus gastos, pues estás usando una tarjeta (y no dinero) y no tienes una “prueba” concreta de que estás gastando realmente dinero. Las deudas de una tarjeta de crédito se pueden acumular rápidamente.
    • Implementa un plan para pagar las deudas de tu tarjeta de crédito usando tu presupuesto. Debes saber cuánto puedes gastar exactamente en pagar las deudas de tu tarjeta de crédito.
    • Paga primero la tarjeta con la tasa de interés más alto y, simultáneamente, cumple con el pago mínimo de otras tarjetas.
    • Sé constante con tus pagos. Muchas personas reducen la cantidad que pagan por una deuda de una tarjeta de crédito cuando ven descender el saldo.
    • Paga con efectivo para evitar acumular más deudas de tarjetas de crédito. Usa efectivo para comestibles, ropa, vacaciones y cosas no esenciales.
  3. Haz crecer tu dinero invirtiendo sabiamente. Puedes usar el excedente de tu presupuesto para invertir. En el transcurso del tiempo, invierte regularmente en una diversidad de cosas.
    • Aplica el 10 % de tus ingresos a inversiones. De manera alternativa, el dinero que has presupuestado para ahorros se puede dividir entre ahorros y necesidades de inversión.
    • Invierte en acciones mediante una empresa de inversión si no eres experto en acciones. En los últimos 70 años, el valor de las acciones ha subido un promedio de 10 %.
    • Los fondos de inversión son una buena opción para el inversor promedio.
    • Compensa la volatilidad potencial de las acciones invirtiendo también en bonos y CDS. Estás haciendo un préstamo de tu dinero con intereses, así que el balance debe crecer aunque generalmente no al mismo ritmo que las acciones.
    • Considera usar un servicio de inversión automatizada. Sus tarifas son bajas. Este servicio alinea tu horizonte de tiempo y tus metas con tus inversiones.
    • Prueba una inversión de débito directo mensual. Esto garantiza que pongas dinero aparte para inversiones y que seas tú el que tome la decisión con respecto a dónde va el dinero que sale de tus manos.

Construir tu vida personal

  1. Haz tiempo para tu familia. ¿Qué recordarás cuando envejezcas? ¿Será haber conseguido la cuenta Krimsley o será ver a tu hijo montando la bicicleta por primera vez? Haz un esfuerzo consciente para separar el tiempo de trabajo y el tiempo familiar y trata de “dar todo” cuando estés con tu familia.
    • Discute las horas de trabajo y las expectativas con tu jefe a fin de que puedas establecer algunos límites para impedir que el trabajo acapare el tiempo familiar.
    • Pasa tiempo con tu cónyuge y tus hijos aunque eso signifique que deban reunirse en la mañana para hacer ejercicios o para estirarse por quince minutos antes de salir de la casa.
    • Establece una regla que “prohíba los dispositivos electrónicos” durante la cena a fin de que tu familia se preste atención entre sí, en vez de a sus pantallas.
    • Toma vacaciones familiares con frecuencia. Esta es una buena manera de enfocar únicamente en la familia sin las preocupaciones del trabajo siguiéndote a tu casa.
    • Habla del cuidado de los niños con tu cónyuge. Si ambos trabajan, deben pensar en un plan firme y justo con responsabilidades específicas para cada uno.
  2. Crea un círculo de buenos amigos. Las amistades de toda la vida enriquecen la vida. Las amistades añaden textura a tu conexión con el mundo, pues estás compartiendo experiencias, reviviendo buenos momentos y creando vínculos con las personas en las que puedes confiar.
    • Haz una lista de las personas en tu vida con las que tienes una relación cercana. Invítalas a tu casa para la cena, para tomar el té o para ver una película. La atmósfera de tu casa permite una conversación más desinhibida.
    • Ofrécete como voluntario para un proyecto o para un grupo que comparta tus convicciones. Las amistades fuertes se hacen más fácilmente cuando se trabaja en conjunto en áreas de mutua preocupación e interés.
    • Usa tus contactos actuales para hacer amigos. Si hay personas a las que hayas conocido brevemente por amigos y que te hayan agradado, trata de ponerte en contacto con ellas por medio de esos amigos en común.
    • Únete a un círculo de lectura. Por lo general, estos círculos se reúnen regularmente. Muchos de ellos duran por años. Las amistades de por vida se forman en base a un interés compartido.
  3. Involúcrate en actividades en las que tengas convicciones y en las que puedas conectarte. ¿Qué es lo que te gusta hacer? ¿Qué actividades a las que te sientas atraído parecen las más auténticas y ricas en términos de las experiencias que proveen? Haz una lista.
    • Toma una clase que se enfoque en un área de interés. La cocina, la codificación, la pintura, el tiro al arco… hay muchas clases disponibles.
    • Inscríbete a un club de senderismo o un club de la naturaleza si te gusta el aire libre.
    • Ofrécete como voluntario para ser un hermano o una hermana mayor.
  4. Cuida tu cuerpo. El estado físico en el que llegues al futuro puede ser la recompensa de una buena inversión. Cuídate a ti mismo para que puedas beneficiarte en los años posteriores.
    • Mantén una dieta saludable que incluya productos frescos, fuentes de proteínas magras, productos lácteos y granos enteros.
    • Come comidas saludables tres veces al día. Cuando no dependas de una comida importante al día, tu cuerpo alcanzará un nivel de nutrición que disminuirá los antojos y te ayudará a comer menos naturalmente.
    • Haz visitas regulares a tu doctor. Piensa en términos de “mantenimiento preventivo”. Las vacunas, los exámenes y los chequeos regulares pueden prevenir enfermedades serias que pueden afectar adversamente tu futuro.
  5. Haz ejercicios regularmente. Ejercitarse tiene innumerables beneficios incluyendo la reducción del riesgo de las enfermedades cardíacas y la prolongación de la vida. Ejercitarte te ayudará a mantener un peso normal. Tonificará tu cuerpo, fortalecerá tus músculos, mantendrá fuertes tus huesos y mejorará tu estado de ánimo y tu sueño.
    • Prueba hacer 150 minutos de ejercicio moderado a la semana o 75 minutos de ejercicio enérgico.
    • Empieza caminando aproximadamente por 15 minutos cada dos días y aumenta gradualmente el tiempo y el ritmo hasta que puedas trotar por 30 minutos cada dos días.
    • De manera alternativa, prueba el ejercicio aeróbico (25 minutos de actividad enérgica tres veces a la semana).
    • Fortalece los músculos y mantén la densidad ósea por medio del entrenamiento de fuerza o de resistencia. Puedes unirte a un gimnasio o hacer pesas en casa.
  6. Cuida de tu mente. Cuando tu estado mental es bueno, tomas buenas decisiones acerca de todos los aspectos de tu vida. Te sientes mejor con respecto a tu vida.
    • Duerme lo necesario. Prueba un horario de sueño regular. Escoge actividades relajantes antes de ir a dormir. No uses dispositivos electrónicos en la cama. Estar adormilado hace que no puedas concentrarte, eleva los niveles de estrés y aumenta las fluctuaciones del ánimo.
    • Mantente alejado de las drogas y el alcohol. Mantén tu mente despierta.

Consejos

  • Establece metas SMART (siglas en inglés que significan: específicas, medibles, alcanzables, apropiadas y programadas).
  • Maneja bien tu tiempo. Responde rápidamente a las llamadas de negocios. Entrega a tiempo los proyectos y los reportes empezándolos tan pronto como los recibas. Toma descansos, pero que sean cortos. Llega puntual al trabajo.
  • Lee libros que puedan inspirarte y guiarte. Escoge libros escritos por personas con carreras exitosas (personas que te gustaría imitar).
  • Sé flexible con tu carrera y con las decisiones que tomes. El entorno laboral cambia constantemente. Así que tendrás que aprender más y ser más eficiente y útil a través de la experiencia y de los buenos hábitos de trabajo. Debes estar dispuesto a hacer cambios a medidas que cambien las circunstancias.
  • Toma riesgos calculados siendo joven. Tiene sentido correr riesgos cuando aún puedas recuperarte de ellos. Las recompensas de un riesgo exitoso son grandes. Siendo mayor, es muy probable que tengas una familia, por lo que las responsabilidades financieras que la acompañan y tus inversiones tendrán que ser más conservadoras.
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