Cómo huir de casa

¿Alguna vez has querido escapar de casa? Existen muchas razones por las cuales los jóvenes podrían querer escapar de casa, algunas son buenas, y otras no tanto. Probablemente lo más importante para los jóvenes es entender que huir es mucho más difícil, y mucho menos glamoroso, de lo que creen. Habrá noches frías sin sueño; peligro y hambre; además de una sensación general de desconcierto y de no saber realmente a dónde tienes que ir. Dicho esto, es posible que haya razones de peso para que un joven quiera huir de su hogar. Lee este artículo para que entiendas las consecuencias, y sepas cómo empezar si decides que huir de casa es lo correcto.

Compara los pros y contras

  1. Détente y piensa acerca de tus posibles acciones. ¿Por qué quieres huir? ¿Realmente tienes una buena razón para querer huir, o simplemente estás aburrido o cansado de tu situación? Existe una diferencia entre huir por una buena razón (si te encuentras en peligro físico), y huir por una mala razón (tuviste una pequeña pelea con tus padres). No te apresures a tomar una decisión en el fragor de la ira; podrías lamentarlo después.
  2. Piensa en todas las personas que podrías afectar si huyes. Los humanos son seres sociales. Nos unimos en la necesidad y la miseria, pero también porque nos sentimos satisfechos al estar cerca de otro ser humano. Intenta pensar en las personas que estarán seriamente afectadas por tu decisión. Se lo debes. Puede que no lo sepas, pero piensan en ti todo el tiempo.
    • No pienses en tus padres. Aunque puede que no siempre parezca así, tus padres te aman profundamente. Se ven a ellos reflejados en ti, y quieren un mejor futuro para ti sin importar que eso signifique que no tengan un buen futuro para ellos. Los padres pelean y tienen desacuerdos; pero su amor por ti es algo que nunca cambiará.
    • No pienses en el resto de tu familia. Tus hermanos, tíos, abuelos, todos tienen una relación contigo que va más allá de una simple amistad. Es muy posible que tu familia se sienta mal y responsable por tu huida, incluso si no tuvieron nada que ver con tu decisión.
    • No pienses en tus amigos. Tus amigos son el alma de tu círculo social. Se ríen contigo, hacen que te sientas mejor cuando estás triste, en ocasiones incluso piensan en ti como un hermano o hermana. Huir probablemente significa dejarlos atrás.
    • No pienses en otros mentores. Tal vez un profesor; tal vez un amigo de tu madre. Muchos tenemos mentores que nos cuidan. Quieren que triunfemos y estemos bien. Tu decisión sin duda los afectará.
  3. Entiende que en muchos casos, huir de casa es ilegal. Aunque la mayoría de estados (en E.EU.U) no castigan a los menores (una persona menor de 18 años de edad) por huir de casa, varios estados lo consideran ilegal. En Georgia, Idaho, Nebraska, Carolina del Sur, Texas, Utah, West Virginia, y Wyoming, escapar de casa es un delito de estado, lo que significa que está contra la ley si tienes menos de 18 años.
    • Sin embargo, si tus padres o cuidadores han intentado hacerte daño, deberías escapar y es perfectamente legal....pero debes hacerlo de la forma correcta. Dile a un profesor u otro adulto de confianza, o llama a la policía. Asegúrate de tener un lugar para pasar una o dos noches antes de hacerlo, para que no tengas que ir a ningún lugar desconocido.
    • Puede que te preocupes pensando que estar al cuidado de la protección del estado sea peor que estar con tus padres (incluso si te hacen daño), pero es mejor arriesgarse. Es posible que te permitan quedar con otro miembro de la familia o un amigo si te preparaste bien te antemano.
    • Puede que tengas que ir a la corte, incluso si huyes de casa en un estado que no tiene una ley que lo prohíba. Más de 30 estados consideran a los jóvenes que escapan frecuentemente de casa como "jóvenes con necesidad de supervisión" (o CHINS, por sus siglas en inglés), lo cual es un proceso diseñado para ayudar a los jóvenes a llevar una mejor vida. Aun así, los menores en este programa podrían enfrentar multas, suspensión de ciertos privilegios, y exámenes obligatorios de drogas.
  4. Si puedes, enfréntate al motivo por el cual quieres huir. Existen muchas razones por las cuales un joven querría huir de casa. Enfrentar el motivo "por el cual" quieres huir, te puede ayudar a resolver el problema antes de que sea lo suficientemente grave como para que te obligue a huir de casa. Ahí te van algunas estadísticas.
    • 47% de los menores que huyeron de sus hogares describieron haber tenido problemas graves con uno o ambos padres. ¿Hay otro adulto que pueda aconsejarte acerca de cómo actuar frente a tu problema con tus padres? Si no tienes a nadie que pueda ayudarte, considera la opción de llamar al servicio de protección de menores.
    • Más del 50% de los jóvenes que huyeron de sus hogares y que se encuentran en refugios dicen que sus padres les dijeron que se fueran o que sus padres conocían que iban a huir pero no les importaba. Si tus padres te piden irte o si te dicen que no les importa que te vayas, llama o visita el centro del servicio de protección de menores. Buscar a alguien que quiera cuidarte no es traicionar a tus padres. Te lo mereces.
    • 80% de las niñas que huyeron y las niñas sin hogar reportaron haber sufrido de abuso sexual y físico. Si eres víctima de abuso físico o sexual, encuentra un adulto de confianza (puede ser o no tus padres), y visita la policía para que realicen el reporte correspondiente.
  5. Escribe una lista con todos los pros y contras de huir de casa. Por lo general, escribir tus pensamientos tiene un efecto relajante, haciendo que las cosas sean más claras en el proceso. Aquí tienes algunos posibles pros y contras de huir.
    • Los pros:
      • Posible libertad de la negligencia, abuso (verbal, físico, o sexual), o acoso
      • Oportunidad de viajar, ver lugares nuevos, conocer nuevas personas
      • Más libertad y la posibilidad de madurar y crecer personalmente, sin importar que tan mal se pongan las cosas
      • Desarrollo de auto-confianza, la sensación de ser capaz de hacer las cosas completamente por tu cuenta
    • Los contras:
      • Aumento de la probabilidad de pasar las noches en el exterior, en las calles, debajo de puentes o en voladizos, e incluso encima de los techos
      • Aumento de la probabilidad de sufrir de depresión, aislamiento, y falta de voluntad (32% de los jóvenes que huyeron de sus hogares intentaron suicidarse en algún momento de su vida)
      • Aumento de la probabilidad de violencia, drogas, enfermedad, y prostitución en las calles
      • Sentir como si no tuvieras a nadie con quien hablar, como si a nadie le importaras, o como si lo que tú hicieras no hiciera diferencia alguna
  6. Dale a tus emociones una semana para calmarse antes de tomar cualquier decisión. Frecuentemente dejamos que nuestros sentimientos tomen las decisiones, cuando creemos que estamos siendo racionales. Puede ser algo bueno, pero en ocasiones es malo, ya que nos engañamos al pensar que estamos siendo racionales. Espera una semana antes de realizar cualquier movimiento, para dejar que los sentimientos se calmen y tomar el tiempo necesario para pensar en serio en esa decisión que puede cambiar toda tu vida. Busca personas de confianza y si te es posible habla con ellos sobre el tema. Después de una semana, tu parte racional probablemente haya tenido el tiempo suficiente para tomar una decisión.

Empieza

  1. Planea con anticipación. Piensa en lo qué harías si alguna parte del plan sale mal, e inventa excusas para todo. Aquí tienes algunas cosas que siempre debes tener en cuenta:
    • ¿Qué harías si te enfermas?
    • ¿Qué harías si te descubren?
    • ¿Qué vas a comer?
    • ¿Cómo vas a mantener una buena higiene?
    • ¿Cómo te mantendrás lejos de la calles y del peligro?
  2. Intenta encontrar un lugar seguro para quedarte con alguien de confianza. Si tienes alguien que te ayude a huir, y te puedes quedar con esa persona al menos por un rato, prácticamente tienes todo listo. Sin embargo, si no existe esa posibilidad, ¿dónde tomarás refugio?
  3. Empaca una maleta con las cosas esenciales. Viaja ligero; lleva sólo lo esencial. Ahora no es momento para romper tu récord de levantamiento de peso. Lleva comida, dinero, ropa para cambiarte, una chaqueta o un abrigo (por si el clima se pone muy frío), ropa con bolsillos, cepillo de dientes, pasta dental, jabón, champú, y cualquier otra cosa que necesites. Si quieres que no te reconozcan, lleva contigo sólo la ropa que no uses mucho. Algunas otras cosas que te podrían ser útiles:
    • Cuchillo de uso general
    • Mapas
    • Sombrilla
    • Candado de combinación
    • Manta
  4. Lleva un poco de dinero, pero no lleves mucho para no llamar demasiado la atención. Lleva el dinero necesario para pagar el bus u otros transporte, o incluso un poco más por si acaso. Si planeas robar dinero, encuentra un lugar donde puedas conseguirlo rápido sin que te descubran tus padres.
    • Si tienes tarjeta de crédito, definitivamente tienes que llevarla (ya que es mucho más difícil de robar y usar), y puedes cancelarla cuando quieras. Sin embargo, debes estar preparado para que tus padres la cancelen, cuando se den cuenta que escapaste. No utilices la tarjeta de crédito como tu única fuente de dinero.
  5. Espera hasta tener la oportunidad perfecta para huir. Asegúrate de tener suficiente tiempo para huir antes de que alguien lo note. Haz tu movimiento en la mañana tan pronto como llegues a la escuela, o tan pronto como se vayan todas las personas en tu casa y sepas que no van a volver por un buen tiempo. Cuando finalmente lo hagas, sé sigiloso. Lo último que quieres es que alguien en tu vecindario se dé cuenta de que estás huyendo.
  6. Encuentra un medio de transporte. Querrás tener una forma rápida y fácil de moverte. Los autobuses son la mejor opción, incluso si vas a viajar fuera de la ciudad.

Estrategia a largo plazo para sobrevivir

  1. Inventa una historia. Tienes que aceptar el hecho de que en algún punto, alguien va a querer saber de dónde vienes, y qué estás haciendo. Probablemente tengas que pensar un poco para darle respuesta a esas preguntas. Piensa en algo razonable y realista, pero no digas que huiste de casa.
    • Haz que tu historia sea simple. Es algo que querrás recordar a donde sea que vayas, ya que los chismes viajan muy rápido, así que probablemente deberías mantener tu historia igual durante todo el tiempo que huyas, sólo para evitar las sospechas.
    • Si vas en serio y lo que quieres es huir de casa permanentemente, cambia tu nombre. Diviértete con eso, pero no escojas un nombre demasiado raro. Pero piénsalo bien, un nombre común probablemente sea lo mejor ya que será más difícil de recordar, y tu principal meta es no volverte muy conocido.
  2. Vive cerca de grandes supermercados o tiendas de dulces. En estos lugares por lo general dan muestras de alimentos al público, las cuales puedes comer como bocadillo, pero asegúrate de llevar contigo un carrito para aparentar que vas a comprar algo; no te quedes esperando. También puedes utilizar los baños públicos para bañarte y hacer tus necesidades.
    • No es nada glamuroso, pero siempre puedes buscar en los basureros en la parte posterior de los grandes supermercados. Te sorprenderás bastante con las cosas que desechan las personas. Mientras más busques en la basura, más fácil se adaptará tu sistema a la comida que esté un poco pasada. Al principio, podría ser algo incómodo, pero será más fácil con el tiempo.
  3. Encuentra refugio si no tienes. Si no tienes un lugar para quedarte, tendrás que encontrar refugio en algún lugar. Intenta encontrar un lugar razonablemente seguro debajo de un puente, en un voladizo, en un edificio abandonado, o tal vez en un edificio público que permanezca abierto las 24 horas. Si ninguno te estos lugares te funciona, busca el refugio para personas sin hogar más cercano, y comprueba su disponibilidad.
    • Si sólo necesitas un lugar para quedarte con el fin de pasar el tiempo, las bibliotecas públicas, las iglesias, los edificios universitarios, los aeropuertos, y las estaciones de tren, son buenas opciones. Estos lugares son seguros, y por lo general lo frecuentan una gran cantidad de personas, de modo que tu presencia permanecerá inadvertida.
    • En los meses de invierno, es posible que quieras encontrar un edificio con elevador si estás en un área del centro. Sube las escales contiguas al fondo del elevador hasta arriba. Es posible que encuentres una habitación cálida y cómoda, a la que no van muchas personas.
    • Mantente lejos del bosque o del desierto. Estos lugares generalmente son muy aislados, haciendo que sea muy fácil para que otras personas se aprovechen de ti. Aunque pueda parecer muy romántico, es realmente difícil vivir de la tierra, especialmente si no sabes nada acerca de las especies de animales y plantas. Intenta encontrar lugares con más personas; por lo general son más seguros.
  4. Probablemente necesites dinero en algún punto, así que aprende a mendigar. Mendigar es pedir dinero a las personas. No te sentirás muy orgulloso de hacerlo, y muchas personas te van a ignorar, pero con la estrategia adecuada puedes hacerlo, e incluso podrías conseguir suficiente dinero como para ahorrar algo.
    • Escoge el lugar adecuado. Encuentra un lugar concurrido por donde caminen las personas, como el área exterior de un centro comercial, una tienda de conveniencia, o un lugar donde las personas salgan con dinero de cambio. Pide a los clientes dinero después de salir de la tienda, no antes. Alternativamente, pide dinero a los conductores en las intersecciones muy transitadas. Asegúrate de ir del lado izquierdo del auto, que es donde va el conductor.
    • Sonríe, y pídele a las personas el cambio de forma gentil y educada. No te van a dar mucho dinero si te ves mal, frustrado, o triste. Cuando alguien te de dinero, agradécele con una sonrisa y un comentario amable.
  5. No utilices la táctica de fingir un acento extranjero. A algunos les suena tentadora la idea de fingir un acento extranjero, pero por lo general es una mala idea. Con un acento extranjero vas a llamar mucho la atención. Las personas querrán saber más acerca de ti y de tu cultura, cuando lo que deberías intentar es pasar lo más inadvertidamente posible. Por otra parte, fingir un acento es extremadamente difícil; no importa qué tan bueno pienses que eres fingiendo un acento, lo que importa es que te crean todos los demás.
  6. Consérvate. Ésta es por mucho la parte más difícil, particularmente mantener una dieta sana y una buena higiene. Los hospitales son conocidos por mantener los baños excepcionalmente limpios, y ofrecen una buena privacidad. Aquí tienes otros consejos útiles para mantener tu higiene incluso si tu situación no es muy buena:
    • Utiliza los baños en las grandes tiendas de comestibles. No tendrás mucha privacidad, pero habrá muy poco tráfico. (Piénsalo por un momento: ¿Qué tan frecuente utilizas el baño en una tienda de comestibles) probablemente seas capaz de darte un buen baño en el lavamanos y utilizar un poco del jabón gratis.
    • Utiliza lubricante sexual para afeitarte y enderezar el pelo. Suena raro, pero funciona. Coloca un poco de lubricante sobre tu piel y masajea suavemente con un poco de agua. Aféitate, teniendo cuidado de limpiar la máquina de afeitar inmediatamente. Si necesitar enderezar o darle forma a tu pelo en la mañana, un poco de lubricante funciona de maravillas, además no deja rastro alguno.
    • Báñate en las piscinas públicas, o también en las piscinas de colegios y universidades. Si finges ser un estudiante, en las universidades no te pedirán tarjeta de identificación. Esto no te servirá todo el tiempo, pero vale la pena intentarlo, especialmente si logras engañar a las personas que cuidan regularmente el lugar para que crean que perteneces allí.
  7. Decide qué hacer cuando se te acabe la comida. Inventa un plan, y si se te acaban las opciones, considera la opción de volver a casa, o si realmente quieres huir, intenta empezar una nueva vida. Consigue trabajo, refugio (no importa qué tan mal esté, todo lo que necesitas es protección del clima), y algunos amigos en un nuevo pueblo o ciudad.
  8. Controla la desesperación de forma productiva. Cuando te sientas deprimido por las cosas y no tengas a dónde ir, puedes sentirte bastante desesperado. Intenta controlar esa emoción en lugar de permitirla que te empuje a hacer cosas intrépidas. Consigue comida, incluso si eso significa gastar hasta la última moneda que tengas. Respira profundo, incluso si sientes que es una pérdida de tiempo. Piensa en algún momento de tu vida en el que te hayas sentido poderoso y lleno de ideas, listo para tomar el mundo. Controla tu desesperación controlando tu actitud. No hay problema que no se pueda resolver con un poco de imaginación y coraje.

Protégete de los peligros

  1. Evita hacer autostop (o pedir aventón). Si decides hacer autostop, siempre habrá conductores que te quieran hacer cosas malas. Incluso te podrían abandonar o hacerte daño. Sin embargo, por el lado positivo, también habrá muy buenas personas que te lleven con mucho gusto. Todo se resume, en leer las intenciones del conductor y tomar la decisión adecuada.
    • Intenta viajar en autostop con una señora amable, con una familia con varios hijos, o en un vehículo con otros pasajeros. Probablemente te pregunten a dónde vas, o qué estás haciendo, así que ten una mentira piadosa a mano. No les digas que huiste de casa, y diles tan poco como sea posible.
    • Si una persona extraña o intimidante se ofrece a llevarte, pregúntale a dónde va a ir primero. Cuando responda, dile que vas a un lugar diferente, preferiblemente muy lejos. Si dicen que te pueden llevar ahí, di que no educadamente y termina la conversación después de eso. Espera a que se vayan.
  2. Protégete. Si estás en una ciudad grande con muchas personas, debes saber que hay personas que puedan representar una amenaza para ti. Lleva algo con lo cual puedas defenderte, como gas pimienta. Sin embargo, debes saber que ser consciente de los peligros y evitarlos generalmente es mejor que enfrentarse a los problemas.
    • Aléjate de las personas que representen una amenaza. Ponte de pie bien en alto, y mantén tu postura, pero no discutas ni ofendas a tus atacantes. Intenta llegar a un lugar público, bien iluminado donde haya muchas personas. Los números hacen la fuerza.
  3. No dejes que te arrastren a la prostitución. No dejes que nadie haga contigo nada con lo que te sientas incómodo y si te sientes desesperado al punto que necesitas recurrir a esto, busca ayuda. Las organizaciones de caridad y las iglesias te pueden ayudar sin necesidad de hacerte muchas preguntas.
    • La prostitución frecuentemente es un resultado común de huir de casa. De hecho, un estudio de 1998 muestra que el 43% de los jóvenes que huyen (tanto niños como niñas), fueron forzados a la prostitución después de huir de casa. Es casi la mitad de los jóvenes que huyen.
    • Debido a la alta probabilidad de prostitución y también por las pobres condiciones sanitarias, los chicos que escapan de casa tienen más probabilidades de contraer ETS. Ten mucho cuidado.
  4. Evita las drogas. Los jóvenes sin hogar son significativamente más propensos a caer en el uso de drogas. Esto puede llevar a enfermedades como el VIH o incluso a la muerte por sobredosis. Además traen efectos secundarios bastante negativos Ten mucho cuidado y no utilices drogas, no importa lo mal que te sientas.
  5. Evita ser arrestado. Las personas sin hogar tienen una mayor probabilidad de ser arrestados, generalmente por ser una molestia, por mendigar, o por traspasar propiedad privada. Quieres evitar tener que pasar mucho tiempo en la cárcel, así que ten cuidado de a dónde vas y cómo te ves y actúas.
  6. Ten cuidado cuando estés rodeado de otras personas sin hogar. Muchas personas no tienen hogar debido a que pasaron tiempos difíciles y estas personas te pueden dar una enseñanza de vida maravillosa. Pero también habrá otras personas sin hogar totalmente desesperadas, o mentalmente inestables. Especialmente en los Estados Unidos, donde el cuidado de la salud mental es notoriamente inadecuado, es por eso que muchas personas mentalmente enfermas terminan en las calles. Estas personas pueden ser peligrosas y podrían atacarte sin razón alguna. Evita estar rodeado de otras personas sin hogar, para mantenerte seguro.

Consejos

  • Si llevas tus cosas en un maletín a tu espalda, entonces los adultos te verán como un chico normal que va a la escuela.
  • Esto debe ser bastante obvio, pero evita los lugares donde podrías ser visto por alguien que te conozca y que pueda reportarte a la policía. Es por esto que debes intentar irte y mantenerte a una distancia prudencial de tu hogar.
  • Podrías empacar sólo una muda de ropa e irte sólo por una noche. Tus padres entenderán el mensaje y evitarás los peligros de irte de casa.
  • También, intenta no utilizar ninguna prenda por la que alguien pueda reconocerte. Por ejemplo, si siempre llevas una gorra negra, ¡no la utilices!
  • Quédate en algún lugar donde tus padres y las autoridades probablemente no te encuentren, como en donde un conocido de confianza o donde un amigo que tu familia no conozca.
  • Sin embargo, si decides huir para siempre, deberías intentar cambiar. Piensa en la huida como un "nuevo comienzo". Cambiar tu nombre es una buena forma de empezar. Un nuevo peinado y maquillaje te diferenciarán de tu yo pasado. También prueba un estilo de ropa nuevo.
  • Por otro lado, no te quedes en un lugar donde tus padres o la policía posiblemente te busquen. La casa de tu novio o novia, la casa de otros miembros de la familia o amigos cercanos, son los primeros lugares en donde van a buscar.
  • Esto es de vital importancia, ¡no actualices tu estado en las redes sociales! No añadas ningún amigo a tu cuenta vieja. Sólo déjala, pero no la borres, ya sabes, sólo por si acaso. Si sientes que es necesario, crea una nueva cuenta para tu nombre falso, pero ¡recuerda que es arriesgado!
  • Déjale una nota a tus padres para que sepan que no fuiste secuestrado. Pero, ¡no les des mucha información!
  • No les digas a tus amigos que vas a huir. Podrían decirles a tus padres. A menos que sean leales y te ayuden en tu huida.

Advertencias

  • Ten cuidado si te escondes en la casa de otras personas, porque tu anfitrión podría ser acusado de albergar a un joven fugitivo.
  • Ejerce tu sentido común. Al huir de casa, te enfrentas al riesgo de que ser arrestado, de que te roben, violen, o asesinen. Es algo que puedes lamentar por el resto de tu vida.
  • Debes estar preparado para cuando se te acabe la comida y el dinero, porque definitivamente va a llegar ese momento, y es posible que tengas que recurrir a las muestras de comida en los supermercados, a los baños públicos, y a las tiendas de colchones, si es que es posible.
  • Si abusan de ti, no lo aguantes . Habla con alguien de confianza y busca ayuda.
  • Lleva contigo algo en lo que seas bueno, para que puedas conseguir un trabajo fácilmente.
  • No lleves tu teléfono celular (a menos que puedas cambiar tu número, o SIM card), ni tarjetas de crédito o débito, ya que la policía las puedes utilizar para rastrear tu ubicación. Si necesitas llamar a alguien, pide prestado un teléfono o utiliza un teléfono público. Si necesitas comprar algo, paga siempre en efectivo.
  • No huyas sólo porque tu situación actual en casa está mal. Piénsalo un momento, si hay posibilidad de que las cosas mejoren con el tiempo no hay razón por la cual huir. Pero si no hay posibilidad de que mejoren las cosas, haz lo que creas correcto.
  • Los dispositivos de rastreo actuales se pueden instalar dentro de los teléfonos celulares, así que te pueden rastrear incluso si lo tienes apagado, así que no lleves tu teléfono celular sin importar las consecuencias.
  • Asegúrate de querer huir, porque lo más probable es que no dures mucho por tu cuenta.
  • Dejar atrás a una familia que te ama es la parte más difícil, así que asegúrate de huir (si insistes en huir) por un motivo correcto y no sólo porque quieres llamar la atención.
  • ¿De verdad quieres huir y arriesgar tu vida? Sólo piénsalo un instante.
  • Piénsalo detenidamente. No huyas de casa sólo por diversión.
  • Por último pero no menos importante, huir de casa puede causar más dolor a tus padres y hermanos de lo que puedas imaginar.
  • Si te castigan y crees que no fue justo, sólo piensa en lo qué hiciste y en cuántas veces lo has hecho. También recuerda los buenos momentos que pasaste con tu familia. Puedes perdonarlos y evitar huir.

Cosas que necesitarás

  • Dinero
  • Comida
  • Ropa
  • Agua
  • Linterna (con baterías extras)
  • Cerillas o encendedores
  • Mantas
  • Cuchillo para todos los usos
  • Desodorante (no es esencial pero es bueno tenerlo)
  • Cepillo de dientes y pasta dental
  • Papel higiénico
  • Teléfono celular
  • Y cualquier otra cosa que puedas necesitar
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