Cómo hacer que un familiar obstinado cuide de sí mismo

Es difícil presenciar cómo un familiar se rehúsa a cuidar de sí mismo. Podrías lidiar con un padre en edad avanzada, un hermano con problemas de adicción o salud mental, o un familiar enfermo o con algún otro problema. Si buscas maneras de fomentar las decisiones saludables y al mismo tiempo protegerte, esto será esencial para tu familia y para ti. No puedes obligar a alguien a hacerse responsable de su cuidado; sin embargo, existen algunas medidas que puedes adoptar para intentar ayudar a esta persona a cuidarse mejor.

Comunicarte con un familiar reacio

  1. Expresa tus inquietudes con anticipación. Con frecuencia, es difícil estar al tanto de tus pensamientos durante las conversaciones difíciles; por ello, es de utilidad planificar tus principales puntos de vista con anticipación. No debes decir algo que en verdad no querías tan solo por estar en un momento agitado.
    • Podrías expresarle todas tus inquietudes a tu familiar escribiéndole una carta imaginaria. Luego léela e imagina que te encuentras en la posición de tu familiar. Esto será de utilidad para formular tus inquietudes de manera constructiva.
    • Intenta imaginar cuáles serán las objeciones de tu familiar. Crea respuestas respetuosas y consideradas para esas objeciones.
    • Menciona los motivos por los que el comportamiento de tu familiar tiene un impacto negativo en los demás, incluida tu persona.
    • Coméntale tus inquietudes a una tercera persona de confianza. No ensayes la conversación, pero sé claro con lo que desees expresar y lo que esperas lograr.
  2. Planifica una conversación para un momento tranquilo y libre de estrés. Tienes que conversar con tu familiar sobre tus inquietudes; sin embargo, debes hacerlo de una manera que maximice tus probabilidades de tener éxito. Si planificas una conversación con anticipación, esto será de utilidad para abordar tus inquietudes sin empeorar tu relación.
    • Planifica la conversación de manera anticipada. No esperes a que ocurra una crisis para mencionar qué es lo que te molesta.
    • Indícale a tu familiar que te gustaría hablar con él de manera seria. No tengas una conversación fuerte con tu familiar. En lugar de ello, dale tiempo para alistarse.
    • Escoge un lugar cómodo. Podrías demostrar tus buenas intenciones si invitas a tu familiar a almorzar. No vayan a lugares que evoquen problemas. Por ejemplo, no conversen sobre los problemas con el alcohol en un bar.
  3. Pregúntale a tu familiar cuál es la razón por la que ha decidido no cuidar de sí mismo. La aparente terquedad podría encubrir muchas emociones o problemas diferentes. Tendrás que formular esta pregunta con cuidado. Debes comunicar que en verdad te interesa oír la respuesta. Además, no debes hacer la pregunta como si lo estuvieras atosigando o presionando.
    • Por ejemplo, podrías decir algo como “Sé que no siempre estamos de acuerdo con este problema, pero me encantaría saber más sobre tu opinión”. También puedes preguntar algo como “¿Qué es lo que más te asusta de acudir a un terapeuta?”.
    • No emitas una crítica implícita en tu pregunta. Por ejemplo, no preguntes algo como “¿Por qué te rehúsas a comer alimentos saludables?”. En lugar de ello, di algo como “me gustaría comprender mejor tus decisiones en torno a la comida. ¿Puedes contarme más?”.
    • Algunas personas se enfurecen por necesitar ayuda o se sienten culpables por imponerles la carga de su problema a otras personas.
    • Otros podrían sentirse asustados por su condición y buscar que sus familiares y seres queridos los reconforten asumiendo una responsabilidad excesiva por su cuidado. La persona podría sentirse sola y considerar que puede obtener tu atención si no logra cuidar de sí misma.
  4. Escucha y responde sin juzgar. Deja que tu familiar hable y no te apresures para interrumpirlo o brindarle soluciones. Las palabras de tu familiar podrían evocar muchos sentimientos en tu persona; sin embargo, no debes expresarlos de una sola vez. Si respondes con furia y resentimiento, esto solo empeorará la situación. En lugar de ello, escucha sin juzgar.
    • Ponte en la posición de tu familiar. Escucha lo que diga sobre su propia experiencia e intenta mostrar empatía.
    • Acepta que los sentimientos, las críticas y los puntos de vista de tu familiar podrían ser diferentes a los tuyos. No hay ningún problema con ello.
    • Sé auténtico. No debes fingir que consideras que las decisiones de tu familiar son grandiosas. En lugar de ello, mantén la calma y sé sincero. Por ejemplo, podrías decir algo como “Entiendo que te asusta consumir medicamentos para tu depresión. Estoy en desacuerdo con tu decisión, pero puedo aceptar que te sientas así”.
  5. No confundas los problemas físicos con los emocionales. Mantente alerta con los problemas de salud mental, la pérdida de la memoria u otros factores que podrían hacer que tu familiar tenga dificultades para cuidar de sí mismo o incluso para comprender y recordar la razón por la que debería hacerlo.
    • Si notas cambios en el comportamiento de tu familiar que te hacen sospechar que padece de demencia u otros problemas cognitivos, tendrás que hacer que un profesional lo evalúe.
    • Ten en cuenta que algunos comportamientos tienen causas físicas. Por ejemplo, los niveles bajos de azúcar en la sangre podrían hacer que un familiar diabético se irrite o se confunda.
  6. Habla sobre los efectos que tengan las decisiones de tu familiar. Haz énfasis en los efectos negativos que sus decisiones tengan en ti, en su profesión o en sus hijos.
    • Emplea frases en primera persona siempre que sea posible. En lugar de decir algo como “¡Haces que todos se sientan miserables!”, brinda ejemplos específicos. Podrías decir algo como “Noto que tus hijos se sienten asustados y preocupados cuando llegas ebrio a casa”. También puedes decir “Me abruma tener que visitarte todas las noches para cerciorarme de que estés bien”.
  7. Culmina la conversación de manera positiva. Culmina la conversación diciéndole a tu familiar que lo valoras, incluso si no has cumplido todos tus objetivos para la conversación. Indícale que su relación es importante para ti. Agradécele por dedicar un tiempo a hablar de manera sincera contigo. El objetivo no es “ganar” la conversación, sino seguir desarrollando una relación de confianza.
  8. Pídeles a otras personas que conversen con tu familiar. Otro familiar, un amigo o un miembro de confianza de la comunidad podrían conversar con tu familiar de una manera que tú no puedas. Además, si escucha el mismo mensaje de más de una persona, esto podría ser de utilidad para que comprenda la gravedad del asunto.
    • Por ejemplo, podrías acercarte a un pastor o un rabino cuya opinión evoque respeto en tu familiar. Ellos podrían explicarle la razón por la que está perjudicando las relaciones familiares al no asumir la responsabilidad de su salud y bienestar propios.
    • Si tienes un familiar que está lidiando con una adicción, podrías optar por preparar una intervención. Debes planificarlo con cuidado y consultarlo con un doctor o un consejero especializado en drogas que esté acreditado.

Apoyar a tu familiar para que tome decisiones acertadas

  1. Elógialo por sus decisiones saludables. El refuerzo positivo es más eficaz que las críticas para fomentar los comportamientos saludables. Adopta el hábito de identificar si tu familiar ha hecho algo bueno para sí mismo, y señálaselo.
    • Por ejemplo, podrías decir algo como “He notado que últimamente has dado muchos paseos con tus amigos. ¡Eso es grandioso! Me alegra mucho ver que te diviertes y te ejercitas”.
    • También podrías darle un mensaje de apoyo sencillo como “Estoy orgulloso de que hoy hayas ido a terapia. ¡Sé que no es fácil!”.
  2. Da el ejemplo de un comportamiento saludable. No puedes hacer que otra persona se cuide a sí misma; sin embargo, te sentirás mejor sin importar lo que decida hacer si le demuestras que estás dispuesto a descansar, consumir alimentos saludables, conversar sobre tus sentimientos y desplazarte y respirar de maneras saludables. Asimismo, podrías inspirarla para que lo intente.
  3. Aprende más sobre la condición específica de tu familiar. Si tu familiar padece de un problema de salud mental, es probable que los patrones de comunicación que funcionan en general no sean igual de útiles para él. Los grupos de ayuda o tu propio terapeuta o consejero podrían brindarte consejos sobre las estrategias de comunicación eficaces. Además, si investigas sobre la condición de tu familiar, esto podría ser de utilidad para comprender mejor la situación.
  4. Practica actividades saludables con tu familiar. Una invitación amigable demostrará que valoras a tu familiar y que deseas pasar tiempo con él. Lo que es más importante, si realizan una actividad juntos, esto puede fortalecer su relación y brindarles temas sobre los cuales conversar, además del conflicto que tienen por su comportamiento.
    • Por ejemplo, caminen o troten juntos.
    • Inscríbanse en la misma clase de aeróbicos acuáticos o yoga.
    • Si conviertes al ejercicio en un evento social, esto será de utilidad para disminuir la soledad de tu familiar y apoyarlo para que tome decisiones acertadas.
  5. Apoya a tu familiar de maneras que sean saludables para ti. Tendrás que fijar límites en torno a lo que harás por tu familiar; sin embargo, esto no significa que no puedas hacer nada por él. Desarrolla un conjunto de medidas a adoptar que puedas mantener, que te generen satisfacción y que ayuden a tu familiar.
    • Por ejemplo, si tu familiar vendrá a cenar, compra alimentos saludables y cocínaselos. No es tu responsabilidad alimentar a tu familiar diabético todos los días; no obstante, si organizas una fiesta y lo invitas, prepararle una golosina para diabéticos podría ser un gesto amable.

Cuidar de tu persona

  1. Acepta que también tienes necesidades. Cuidar a un familiar genera estrés. Sin importar cuáles sean tus motivaciones o tu situación, debes aceptar que si te encargas de algún aspecto del cuidado de un familiar, esto tendrá un efecto en tu propio bienestar. También tienes que cuidar de ti mismo.
  2. Intenta modificar los patrones de pensamiento negativos sobre tu papel en la vida de tu familiar. Existen algunos patrones de pensamiento comunes que hacen que los cuidadores dejen de cuidar adecuadamente de sí mismos. Estos patrones indican que debes buscar ayuda para tu persona, así no te abrumarás al cuidar a tu familiar.
    • Por ejemplo, podrías pensar que nadie más puede cuidar a tu familiar de manera correcta. En realidad, podrías estar contribuyendo con un ciclo de dependencia. Es probable que tu familiar pueda buscar la ayuda de los demás o asumir la responsabilidad de su persona mejor de lo que te imaginas.
    • Podrías creer que es egoísta darle prioridad a tus necesidades. En realidad, es necesario que primero sacies tus propias necesidades.
    • El cuidado de un familiar podría parecer la única manera de ganarte el respeto de tu familia.
  3. Asiste a los grupos de ayuda pertinentes para familiares. Si conversas con otras personas que han experimentado lo que atraviesas, esto puede ser de mucha utilidad.
    • Al-Anon es una organización que brinda apoyo a los familiares de las personas que tienen problemas con la bebida o adicciones.
    • La Brain Injury Association brinda una lista de organizaciones locales en los EE.UU. que cuentan con recursos para los familiares de las personas con lesiones cerebrales traumáticas.
  4. No permitas el mal comportamiento. Esto es un signo de una relación codependiente. Podría ser difícil, pero no es tu obligación evitar en todo momento que tu familiar experimente las consecuencias negativas de su comportamiento. No debes poner tu propia vida de cabeza con el fin de adaptarte a sus decisiones poco saludables o irresponsables. Las relaciones codependientes y permisivas no pueden mantenerse y, finalmente, te afectarán de manera significativa.
  5. Acepta los límites de lo que puedes hacer. Básicamente, tu familiar tendrá que tomar sus propias decisiones sobre su vida. Puedes tener dificultades para aceptarlo, pero es necesario.
    • Si tu familiar en verdad no puede tomar decisiones, consulta con un doctor sobre tus opciones legales. Es probable que puedas obtener una custodia, un poder de atención médica u otros poderes legales que te permitan tomar decisiones en nombre de tu familiar.

Advertencias

  • Comunícate con la policía de inmediato si crees que alguien que conoces podría lastimarse de forma física a sí mismo o a otra persona.
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