Cómo tomarte un día de salud mental sin sentirte culpable

Si eres adicto al trabajo como muchos, tomarte un día de la salud mental podría hacerte sentir como que estás “engañando” a tu trabajo. Después de todo, ¿realmente y de verdad necesitas un día de la salud mental cuando en vez de eso deberías estar trabajando de 12 a 14 horas? Los médicos especialistas afirman que para mantenerse productivo y tener un buen desempeño, los trabajadores deben tomarse un día de la salud mental de vez en cuando. De hecho, una encuesta dirigida por ComPsych encontró que el 82% de los empleados señaló que tomaba un día de la salud mental para recargar su batería mental. Sin embargo, aunque la mayoría de personas podría necesitar un día de la salud mental, muchos todavía se sienten culpables por estar lejos del trabajo para que su mente descanse. ¿Cómo puedes tomar ese día libre que tanto necesitas sin que añadas ninguna culpabilidad ni presión a tu decisión?

Pasos

  1. Identifica las señales que indiquen que necesitas tomarte un día de la salud mental. Todos se desgastan de alguna manera, así que conocer los signos cuando podrías necesitar un día libre es importante para aliviar un poco la culpa.
    • Tu patrón del sueño ha cambiado. Ya sea que hayas tenido pesadillas que te han despertado en la noche o que hayas tenido un insomnio total, un patrón del sueño interrumpido puede ser una signo de estrés y de una sensación de ansiedad.
    • “Reaccionas de forma exagerada” a nuevas cosas estresantes. Quizás hace tres semanas podrías simplemente haber atacado el estrés y haberte adaptado a un proyecto nuevo, pero hoy estás molesto y completamente agobiado por el estrés. Si ya estás sintiendo el estrés, las nuevas cosas estresantes podrían ser una montaña hecha de un grano de arena e incluso más agobiantes.
    • Te enfadas rápidamente con tu familia o amigos. Morder la cabeza de tu esposo porque quiere que escojas a dónde ir para la cena de esta noche es un buen ejemplo de que eres brusco con tu familia o amigos. Si las personas que amas están andando con pie de plomo cuando están cerca de ti, es posible que sea momento de que tomes un descanso mental.
  2. Decide qué harás en tu día de la salud mental. Para algunos, el término “día de la salud mental” es el sinónimo de un día en el que tú y tu mejor amigo corren como locos en los centros comerciales y pasan el día en un curso de golf. Sin embargo, para realmente sacarle provecho a un día de la salud mental y eliminar la culpa, debes tomártelo en serio.
    • Ponte al día con el sueño atrasado. Si has estado agotado o no has estado durmiendo, tu día libre lo deberías pasar en la cama, descansando tu cuerpo y tu mente.
    • Pasa el día en un lugar tranquilo con un buen libro. Si constantemente te solicitan todo el día después del trabajo, es probable que necesites pasar un poco de tiempo solo. Decide encontrar un lugar tranquilo para que te relajes y en el que no tengas conversar con nadie ni estar de servicio.
    • Vuélvete a conectar con las personas importantes. Si el trabajo te ha alejado de las personas que amas, pasa el día dividiendo tu tiempo entre esa gente importante. Por ejemplo, si has estado trabajando un sinnúmero de horas, los siete días a la semana y no has tenido la oportunidad de pasar el tiempo con tu hija, planea todo un día alrededor de lo que ella quiera hacer.
  3. Decide que no vas a trabajar en tu día de la salud mental. Si vas a “tirarte de cabeza”, de verdad debes comprometerte a hacerlo. Si terminas trabajando, no lograrás lo que tenías la intención de hacer y todavía necesitarás otro día para recargarte.
    • Apaga tu celular y establece una respuesta de correo electrónico automática. Deja que tus colegas y clientes sepan que no estás en tu puesto de trabajo durante todo el día, pero que regresarás al día siguiente. No digas por qué o qué estás haciendo, sino solo deja una notificación breve que señale que no puedes recibir correos electrónicos o llamadas durante el día, pero que responderás los mensajes el día siguiente. Además, si te necesitaran de manera urgente, conversa con un compañero de trabajo para que te respalde ese día y deja el nombre y la dirección de correo electrónico de tu compañero de trabajo para las emergencias.
    • Deja cualquier trabajo en la oficina. No lleves a casa los reportes para que puedas echarles un vistazo o tratar de asistir a una reunión por medio de una llamada en conferencia. Deja el trabajo en el trabajo, para que no estés tentado a siquiera intentar de hacerlo.
    • No les digas a tus compañeros de trabajo ni a tus clientes que necesitas un día de la salud mental. Solo te sentirás más culpable o tonto por tomarte el día si explicas tristemente que el estrés te ha absorbido, porque luego tendrás que explicar qué está sucediendo, lo que podría llevarte más al extremo.
  4. Planea tu día de la salud mental durante un momento de inactividad en el trabajo. Haz que tu día libre no les cause estrés a los demás, así que revisa el calendario y tu horario para asegurarte de que tu día libre funcione bien para todos.
    • Programa de antemano tu día libre durante un momento de inactividad. La manera más rápida para la “la ciudad de los culpables de Estados Unidos” es salir furioso radicalmente de la oficina para tomarte el día de la salud mental durante un proyecto de gran importancia o durante el momento de un trabajo más intenso. Dales a todos los demás un descanso al asegurarte de que la oficina no esté excesivamente ajetreada.
    • Con anticipación, hazle saber bien a tu jefe que planeas tomarte un día libre del trabajo. En lugar de decirle que estás estresado, solo comunícale que tienes algunas citas personales importantes o asuntos que tratar y que te gustaría tomarte un día libre del trabajo. Permanece tranquilo y con seguridad en tu acercamiento y explícale que completarás tu trabajo y/o fechas límites a tiempo.
    • No digas que estás enfermo, especialmente si no lo estás. Si tu jefe no cree que estés enfermo, podría imaginarse un montón de escenas como que vas a presentarte a una entrevista para otro trabajo o que simplemente te vas a ir “de pinta”. Además, la nariz congestionada falsa y la tos fingida solo funcionan para Ferris Bueller: es más probable que no te salgas con la tuya.
    • Ten un plan B. No dejes a la deriva a tus clientes o compañeros de trabajo durante tu día de salud mental. Si tienes un compañero de trabajo que trabaje estrechamente contigo, pregúntale si puede cubrirte ese día y luego prométele que harás lo mismo cuando no esté en la oficina. Asegúrate de que esté al tanto de tus fechas límites y hazle saber a tu compañero cuándo sería importante que se comunique contigo a tu casa (para emergencias de las que tú debas encargarte). Aunque la meta sea que te desconectes ese día, desde luego no querrás regresar a la oficina para encontrar un desastre total que se podría haber evitado con una simple llamada telefónica.

Consejos

  • Ten en cuenta darte el gusto de hacerte un masaje, de pasar un día en el spa y de contratar a alguien que limpie la casa.
  • Consulta con recursos humanos para descubrir cómo clasificar tu día libre. En algunos casos, la empresa podría tener en realidad días de “salud mental” elaborados de acuerdo a tus ventajas: otra razón por la que no deberías sentirte culpable.
  • Aunque es posible que descansar por completo sea lo mejor, permítete unos minutos para revisar tu correo electrónico o buzón de voz si comienzas a sentirte nervioso o desconectado del trabajo. Haz cualquier cosa que te sea más cómodo.
  • Si hacer los quehaceres de la casa te hará sentir un poco más lúcido en tu día libre, dale. Un día de la salud mental no significa que “tengas” que simplemente estar de brazos cruzados y relajado. En algunos casos, restaurar el orden en lo que te rodea te llevará a un espacio de tranquilidad.

Advertencias

  • Si no te sientes mejor o menos estresado, ten en cuenta en consultar a un especialista de salud mental para saber el fondo del motivo por el que te sientes agobiado por la ansiedad.
Información
Usuarios que están en este grupo no pueden dejar comentarios en la página