Cómo saber si tu enfermedad es contagiosa

Tener una enfermedad contagiosa significa que puedes transmitir esa enfermedad a otra persona. Si te sientes enfermo, saber si tu enfermedad es contagiosa puede impedir que contamines a otros. La causa de las enfermedades de la vía respiratoria superior (como el resfrío y la gripe) son los virus, los cuales se transmiten fácilmente a otras personas. Muchas infecciones causadas por una bacteria también pueden ser muy contagiosas. Si descubres que tienes una enfermedad contagiosa, las medidas de precaución pueden ayudar a prevenir la propagación de la enfermedad.

Identificar los síntomas de una enfermedad contagiosa

  1. Tómate la temperatura. Una temperatura normal está en el rango de 36,5° a 37,5° C (97,7° a 99,5° F). Una temperatura mayor se considera fiebre e indica la presencia de una enfermedad contagiosa. Tener fiebre con un resfrío no es tan común como la fiebre asociada a la gripe, pero de cualquier manera significa que la enfermedad es contagiosa.
    • La fiebre es la manera en que el cuerpo combate la infección. La temperatura corporal puede medirse oralmente, rectalmente, en el oído o bajo el brazo y puede variar ligeramente con cada método. La fiebre asociada a la gripe puede estar en el rango de 37,7° a 38,8° C (100° a 102° F) y puede ser incluso más alta en los niños. La fiebre causada por la gripe puede durar de 3 a 4 días en la mayoría de los casos.
    • La temperatura corporal se regula mediante una estructura en el cerebro llamada "hipotálamo". Cuando se tiene una infección, el hipotálamo aumenta el calor corporal para deshacerse de la bacteria o del virus invasor.
  2. Examina el moco y las secreciones nasales. El moco espeso o de color amarillo o verde pálido es un fuerte indicio de que hay una infección de la vía respiratoria superior acompañada de una inflamación. También significa que lo más probable es que la enfermedad sea contagiosa.
    • Los niños con una secreción espesa verde, amarilla o blanca proveniente de los ojos por lo general son contagiosos, así como también los que tienen los ojos rojos por la conjuntivitis.
    • Las enfermedades respiratorias específicas con moco espeso o pálido y secreciones nasales incluyen el resfrío común, la sinusitis (inflamación sinusal), la epiglotitis (la inflamación de la epiglotis), la laringitis (la inflamación de la laringe) y la bronquitis (la inflamación de los bronquios).
    • El sistema inmunológico aumenta la producción de moco en la nariz para eliminar la enfermedad. Esto hace que la nariz se obstruya e indica que hay una enfermedad contagiosa.
    • El moco espeso o pálido que no se despeja en aproximadamente una semana puede requerir que visites al doctor. Tu doctor puede hacer exámenes para evaluar la causa de tus síntomas, ordenar tratamientos y determinar si tu enfermedad es contagiosa.
  3. Verifica si tienes una erupción cutánea. Algunas erupciones cutáneas suelen ser un signo de una enfermedad contagiosa. Las erupciones que afectan porciones grandes del cuerpo pueden ser alérgicas o virales. Las erupciones virales son las que delatan una enfermedad contagiosa, como en el caso de la varicela o el sarampión.
    • Hay dos formas en las que las erupciones virales pueden propagarse. Las erupciones cutáneas simétricas empiezan en las extremidades de ambos lados del cuerpo, luego se propagan hacia el centro del cuerpo. Las erupciones centrales virales empiezan en el pecho o en la espalda, luego se propagan hacia el exterior, hacia los brazos y las piernas.
    • Las erupciones virales siguen un patrón de propagación, ya sea hacia el exterior o hacia el interior, como se ha descrito. Las erupciones causadas por alergias pueden aparecer en cualquier lugar del cuerpo y no tener un patrón de propagación específico.
    • Algunas erupciones virales tienden a quedarse en ciertas zonas, como el Coxsackievirus. Cuando este virus causa fiebre aftosa, principalmente causa una erupción en la boca y alrededor de ella, en los manos y pies, y a veces en la zona del pañal o en las piernas.
  4. Presta atención a la diarrea acompañada de una fiebre ligera. La diarrea puede ser un signo de una enfermedad contagiosa, especialmente cuando está acompañada de vómitos y de una fiebre leve. La diarrea, los vómitos y la fiebre leve pueden ser signos de gastroenteritis (que a menudo se le conoce como "gripe estomacal") o signos de rotavirus o de virus Coxsackie, que son enfermedades contagiosas.
    • Hay dos tipos de diarrea: la complicada y la simple. La diarrea simple incluye síntomas de hinchazón abdominal o calambres, heces sueltas y acuosas, una sensación de urgencia de tener una evacuación intestinal, náuseas y vómitos. Por lo general, la diarrea consiste en al menos 3 evacuaciones al día.
    • La diarrea complicada incluye todos los síntomas de la diarrea simple, pero además se puede encontrar sangre, moco o comida no digerida en las heces. Todo esto acompañado de fiebre y de pérdida de peso.
  5. Verifica si tienes dolor detrás de la frente, en las mejillas y a lo largo de la nariz. Los dolores de cabeza regulares generalmente no son un indicio de tener una enfermedad contagiosa. Sin embargo, los tipos específicos de dolores de cabeza (en los que hay dolor en la cara y en la frente) pueden ser la advertencia de una enfermedad contagiosa.
    • Los dolores de cabeza que acompañan a la gripe (y algunas veces al resfrío) se dan como un dolor constante en las áreas de la frente, las mejillas y el puente de la nariz. La hinchazón y la acumulación de moco en las áreas sinusales causan el malestar. El dolor de cabeza puede ser grave y puede empeorar al agacharse.
  6. Observa si tu dolor de garganta está acompañado de secreción nasal. Cuando se tiene una enfermedad contagiosa (como la gripe o el resfrío), el dolor de garganta suele estar acompañado de secreción nasal.
    • Algunas veces, el goteo postnasal da lugar al dolor de garganta, ya que los líquidos de los senos paranasales gotean en la parte trasera de la garganta, causando el enrojecimiento y la irritación. Puedes sentir la garganta en carne viva, irritada y adolorida.
    • Si el dolor de garganta y la secreción nasal están acompañados de sibilancias, comezón y ojos acuosos, es probable que sufras de alguna alergia y no de un virus contagioso. El malestar en la garganta causado por la alergia se debe también al goteo postnasal, pero sentirás la garganta seca y con comezón.
  7. Presta atención a la sensación de somnolencia y a la pérdida de apetito. Las enfermedades contagiosas pueden hacer que te sientas cansado o somnoliento y que pierdas el apetito. Dormir mucho y comer poco son dos maneras en las que tu cuerpo conserva energía para combatir contra la infección.

Entender los síntomas en conjunto

  1. Reconoce los síntomas de la influenza o de la gripe. Los síntomas de la gripe incluyen la fiebre, el dolor de cabeza, los dolores generales, el dolor del cuerpo, la sensación extrema de fatiga y, algunas veces, la congestión y la secreción nasal, los estornudos, la tos y el malestar en el pecho. Los síntomas de la influenza o la gripe empiezan de manera más abrupta, progresan rápidamente y son más graves que los síntomas del resfrío. La gripe también conduce a complicaciones serias.
    • La gripe puede ser contagiosa 1 o 2 días antes de que los síntomas empiecen. Luego, al manifestarse, sigue siendo contagiosa por 5 a 7 días. Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. consideran que la enfermedad es contagiosa hasta que la temperatura vuelva a la normalidad (por 24 a 48 horas) sin la ayuda de medicamentos. Si los otros síntomas persisten, como la tos, la secreción nasal y los estornudos, entonces probablemente la enfermedad siga siendo contagiosa.
  2. Identifica los síntomas de un resfrío. Los síntomas típicos que se dan con un resfrío incluyen el dolor de garganta, la secreción y la congestión nasal, los estornudos, el malestar leve en el pecho, la fatiga y algunos dolores generales en el cuerpo. Los resfríos son contagiosos de 1 a 2 días antes de que los síntomas aparezcan. Luego, siguen siendo contagiosos por los siguientes 2 a 3 días, cuando los síntomas empeoran.
    • Más de 200 virus han sido identificados como los causantes de que las personas se resfríen. Este tipo de enfermedad de la vía respiratoria superior hace que la persona se sienta mal, fastidiada e incómoda, pero generalmente no está asociado a complicaciones serias. Los síntomas pueden persistir hasta 10 días, pero el periodo más contagioso es durante los primeros días, cuando los síntomas son más fuertes.
  3. Presta atención a los síntomas combinados. Los grupos de síntomas, como la diarrea, la náusea y el vómito, acompañados de dolor muscular y dolores de cabeza, pueden indicar la presencia de gastroenteritis (también llamada "gripe estomacal") o incluso una intoxicación alimentaria. La gastroenteritis y la intoxicación alimentaria tienen síntomas similares. Esto hace difícil saber qué enfermedad se tiene. Sin embargo, la gastroenteritis es contagiosa y la intoxicación alimentaria no.
  4. Considera a las personas que están enfermas y con las que has tenido algún tipo de contacto. La mayoría de las enfermedades contagiosas pueden transmitirse entre 1 y 2 días antes de que se desarrollen los síntomas. Saber qué enfermedad tienes puedes ser más fácil al conocer la enfermedad reciente de alguien con quien has estado en contacto, aunque esa persona no haya estado enferma cuando estuviste con ella.
    • También considera la época del año. Muchas enfermedades contagiosas son más comunes durante épocas determinadas del año. La temporada de la gripe en los Estados Unidos es generalmente de noviembre a marzo. Otras enfermedades pueden ser específicas para ciertos países o regiones. Además, los alérgenos estacionales pueden variar según el lugar en el que vivas.
  5. Descarta las alergias estacionales. Algunas personas tienen el sistema respiratorio superior fuerte como consecuencia de los alérgenos aéreos estacionales. Este tipo de enfermedades no son contagiosas. Los síntomas de la alergia se superponen a los del resfrío y a los de la gripe.
    • Los síntomas de la alergia incluyen la debilidad general, la secreción y la congestión nasal, los estornudos, el dolor de garganta y la tos. Si bien los síntomas de la alergia pueden hacerte sentir mal, no es una enfermedad contagiosa. Tu doctor puede ayudarte ordenando exámenes de laboratorio que identifiquen la causa de tus alergias y prescribiendo el curso apropiado de tratamiento.
    • Al principio, puede ser difícil diferenciar entre los síntomas de un resfrío, una gripe o una alergia estacional. Después de 1 o 2 días, los síntomas cambian. La rapidez con que cambien y los síntomas adicionales que se desarrollen pueden ayudarte a determinar si tus síntomas son de una enfermedad contagiosa (como el resfrío o la gripe) o son consecuencia de los alérgenos aéreos estacionales, los cuales no son contagiosos.
    • Las alergias son consecuencia de una sistema inmunológico hiperactivo. Ciertas sustancias (como el polen, el polvo, la caspa animal y algunos alimentos) pueden hacer que el sistema inmunológico las combata como si fueran elementos dañinos en el organismo.
    • Cuando eso sucede, el cuerpo libera histaminas para combatir a los intrusos percibidos. La histamina crea los síntomas comunes de una infección respiratoria, como los estornudos, la tos, la secreción y la congestión nasal, la comezón, los ojos acuosos, el dolor de garganta, la sibilancia y los dolores de cabeza.

Prevenir la propagación de las enfermedades contagiosas

  1. Recibe anualmente la vacuna contra la gripe. Los científicos han investigado y desarrollado vacunas contra la gripe, las cuales están diseñadas para prevenir la infección de las más probables cepas de virus de la gripe. Cada año la vacuna es distinta, así que recibirla un año no te protege para la próxima temporada de gripe. Recibir la vacuna contra la gripe es esencial para controlar su propagación.
    • La vacuna contra la gripe te protegerá de la gripe, no de otras enfermedades contagiosas a las que puedas estar expuesto.
  2. Lávate las manos. Las enfermedades de la vía respiratoria superior, como el resfrío o la gripe, se propagan de persona en persona. Una manera común en que estas enfermedades se propagan es al tocar a alguien o a algo que ha sido contaminado con el virus.
  3. Usa jabón y agua. Lávate con agua caliente y pon un poco de jabón en la palma de tu mano. Enjabona tus manos frotándolas entre sí por al menos 15 segundos. Asegúrate de cubrir todas las superficies de tu mano, incluyendo el área que se encuentra entre tus dedos. Luego enjuágate las manos bien, usa papel toalla para secarte y usa una toalla para cerrar la llave. Tira la toalla en el bote de basura.
  4. Lava tus manos con alcohol en gel. Pon un poco de gel en la palma de tu mano seca. Frota tus manos entre sí cubriendo todas las superficies hasta que el gel se seque. Esto te puede tomar entre 15 a 20 segundos.
  5. Evita entrar en contacto con personas que están enfermas. Alguien que está enfermo puede propagar el virus de la gripe a 2 metros (6 pies) de distancia. Toser y estornudar producen pequeñas gotas que pueden viajar a través del aire y aterrizar en las manos, en la boca o en la nariz de una persona. Además, esa persona también puede inhalar las gotas directamente a sus pulmones.
  6. Ten cuidado con las superficies que tocas. Las perillas de las puertas, los escritorios, los lápices y otros objetos pueden transmitir los gérmenes del virus de una persona a otra. Una vez que tocas un objeto que ha sido contaminado con el virus, te puedes descuidar fácilmente después y tocar tu boca, ojos o nariz. Esto permite que el virus entre en el cuerpo. El virus de la gripe puede vivir entre 2 a 8 horas en las superficies.
  7. Protégete a ti mismo y a otras personas de la exposición. Si estás enfermo, evita entrar en contacto con otras personas hasta que tus síntomas mejoren o tu doctor diga que no hay riesgo de contagio.
    • En los Estados Unidos se estima que entre el 5 % y el 20 % de la población contraen la gripe todos los años. Más de 200.000 persona tienen que internarse en un hospital por complicaciones y miles de personas mueren todos los años. Los ancianos, las embarazadas y las personas que tienen un sistema inmunológico debilitado están en un riesgo mayor de desarrollar complicaciones. Si estás enfermo, protegerte a ti mismo de la exposición y prevenir a otras personas de la exposición, posiblemente puede salvar vidas.
  8. Quédate en casa aislado de otras personas. Trata de mantenerte dentro de casa en una habitación aislada, separado de otros familiares (especialmente de los niños) para evitar que la enfermedad se propague.
  9. Cúbrete la boca al toser o al estornudar. Toser y estornudar cubriéndote con un pañuelo de papel o incluso con la parte del brazo que puedes doblar, es mejor que difundir las gotas infectadas en el aire.
  10. Evita compartir objetos. Las sábanas, las toallas, los platos y los cubiertos deben lavarse cuidadosamente antes de que otras personas los usen.

Tener cuidado de otras enfermedades contagiosas

  1. Presta atención de otras enfermedades que puedan ser contagiosas. Si bien la gripe y el resfrío común son experiencias que la mayoría de las personas tienen, hay muchas otras enfermedades contagiosas. Algunas de ellas son muy serias y no deben pasarse por alto. Tu doctor u otro profesional de la salud es un gran recurso para cualquier enfermedad o síntoma que se desarrolle y que pueda ser contagioso.
  2. Ten cuidado con las personas que tienes alrededor que hayan sido diagnosticadas con una infección seria. Algunas formas de la hepatitis son contagiosas, así como algunas formas de la meningitis. Estas enfermedades son serias y no deben ignorarse. Si a alguien que conoces se le ha diagnosticado una enfermedad infecciosa, consulta con tu doctor para que te ayude a determinar si estás en riesgo.
  3. Reconoce las infecciones infantiles que son contagiosas. La mayoría de los niños reciben vacunas en sus primeros años para evitar que contraigan enfermedades graves, pero algunas veces las enfermedades contagiosas pueden aún ser un problema. Habla sobre cualquier indicio de infección o de enfermedad con tu doctor o con el pediatra del niño.

Consejos

  • La mayoría de las empresas, de las escuelas y de las guarderías han publicado normas sobre qué hacer si se tiene una enfermedad contagiosa.
  • Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos recomiendan permanecer en casa, lejos de otras personas, por al menos 24 horas después de que la temperatura regrese a la normalidad sin la ayuda de ningún medicamento.
  • Los centros de salud, como los hospitales y los asilos, tienen reglas y normas publicadas para los visitantes a fin de prevenir la propagación de enfermedades contagiosas.
  • Las personas que quieren visitar a alguien que está enfermo, ya sea en casa o en un hospital, deben seguir las normas del edificio o considerar hacer la visita cuando el periodo de contagio pase.
  • Las enfermedades contagiosas progresan desde el periodo de incubación hasta el momento en que se resuelven los síntomas. La mayoría de las enfermedades infecciosas tienen un periodo inicial en el que la enfermedad es contagiosa y la persona no se da cuenta de que está enferma.
  • Si tienes alguna duda, es mejor asumir que tu enfermedad es contagiosa y permanecer lo más lejos posible de otras personas hasta que la enfermedad pase.
  • Visita a un doctor para evaluar si tu enfermedad es contagiosa o no. A menudo, puede ser difícil notar la diferencia entre un resfrío, una gripe y una alergia y entre la gripe estomacal y la intoxicación alimentaria.
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